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Oseas - 1 Oseas - 2 Oseas - 3 Oseas - 4 Oseas - 5 Oseas - 6 Oseas - 7 Oseas - 8 Oseas - 9 Oseas - 10 Oseas - 11 Oseas - 12 Oseas - 13 Oseas - 14
1:1 Palabra de Jehová que fué a Oséas, hijo de Beerí, en dias de Ozías, Joatán, Acaz, Ezequías, reyes de Judá; y en dias de Jeroboam, hijo de Joas, rey de Israel. 1:2 El principio de la palabra de Jehová con Oséas. Y dijo Jehová a Oséas: Vé, tómate una mujer fornicaria, e hijos de fornicaciones; porque la tierra fornicará fornicando de en pos de Jehová. 1:3 Y fué, y tomó a Gomer, hija de Diblaim, la cual concibió, y le parió un hijo. 1:4 Y díjole Jehová: Pónle por nombre Jezrael; porque de aquí a poco yo visitaré las sangres de Jezrael sobre la casa de Jehú, y haré cesar el reino de la casa de Israel. 1:5 Y acaecerá que en aquel día yo quebraré el arco de Israel en el valle de Jezrael. 1:6 Y concibió aun, y parió una hija; y díjole: Pónle por nombre Lo-ruhama; porque nunca más tendré misericordia de la casa de Israel, mas del todo los quitaré. 1:7 Y de la casa de Judá tendré misericordia, y salvarlos he en Jehová su Dios; y no los salvaré con arco, ni con espada, ni con batalla, ni con caballos, ni cabelleros. 1:8 Y después de haber destetado a Lo-ruhama, concibió, y parió un hijo. 1:9 Y dijo: Pónle por nombre Lo-ammi; porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro. 1:10 Y será el número de los hijos de Israel como la arena de la mar, que ni se puede medir ni contar. Y será que donde se les decía: Vosotros no sois mi pueblo; les sea dicho: Hijos del Dios viviente. 1:11 Y los hijos de Judá y de Israel serán congregados en uno, y levantarán para sí una cabeza, y subirán de la tierra; porque el día de Jezrael es grande.
2:1 Decíd a vuestros hermanos: Ammi; y a vuestras hermanas: Ruhama. 2:2 Pleitéad con vuestra madre, pleitéad; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; y quite sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos: 2:3 Porque yo no la despoje desnuda, y la haga tornar como el día en que nacíó, y la ponga como un desierto, y la ponga como tierra seca, y la mate de sed. 2:4 Ni tendré misericordia de sus hijos; porque son hijos de fornicaciones. 2:5 Porque su madre fornicó: avergonzóse la que los engendró, porque dijo: Iré tras mis enamorados, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida. 2:6 Por tanto he aquí que yo cerco tu camino con espinas, y cercaré con seto, y no hallará sus caminos. 2:7 Y seguirá sus enamorados, y no los alcanzará: buscarlos ha, y no los hallará: entónces dirá: Iré, y volverme he a mi primer marido; porque mejor me iba entónces que ahora. 2:8 Y ella no sabía que yo le daba el trigo, y el vino, y el aceite; y les multipliqué la plata y el oro con que hicieron a Baal. 2:9 Por tanto yo tornaré, y tomaré mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino, que había dado para cubrir su desnudez. 2:10 Y ahora yo descubriré su vileza delante de los ojos de sus enamorados, y nadie la escapará de mi mano. 2:11 Y haré cesar todo su gozo, su fiesta, su nueva luna, y su sábado, y todas sus festividades. 2:12 Y haré talar su vid y su higuera, de que ha dicho: Mi salario me son, que me han dado mis enamorados. Y ponerlas he por monte, y comerlas han las bestias del campo. 2:13 Y visitaré sobre ella los tiempos de los Baales, a los cuales incensaba, y adornábase de sus zarcillos y de sus joyeles, y se iba tras sus enamorados, olvidada de mí, dice Jehová. 2:14 Por tanto he aquí que yo la induciré, y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón. 2:15 Y darle he sus viñas desde allí, y el valle de Acor en puerta de esperanza; y allí cantará como en los tiempos de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto. 2:16 Y será que en aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás: Marido mío; y nunca más me llamarás: Baalí. 2:17 Porque quitaré de su boca los nombres de los Baales, y nunca más serán mentados por su nombre. 2:18 Y haré por ellos concierto en aquel tiempo con las bestias del campo, y con las aves del cielo, y con las serpientes de la tierra; y quebraré arco, y espada, y batalla de la tierra, y hacerlos he dormir seguros. 2:19 Y desposarte he conmigo para siempre; desposarte he conmigo en justicia, y juicio, y misericordia, y miseraciones. 2:20 Y desposarte he conmigo en fé, y conocerás a Jehová. 2:21 Y será que en aquel tiempo yo responderé, dice Jehová, yo responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra. 2:22 Y la tierra responderá al trigo, y al vino, y al aceite; y ellos responderán a Jezrael. 2:23 Y sembrarla he para mí en la tierra, y habré misericordia de Lo-ruhama; y diré a Lo-ammi: Pueblo mío tú; y él dirá: Dios mío.
3:1 Y díjome Jehová: Vé aun otra vez, y ama una mujer amada de su compañero, y adúltera, como el amor de Jehová con los hijos de Israel, los cuales miran a dioses ajenos, y aman frascos de vino. 3:2 Y la compré para mí por quince dineros de plata, y un homer y medio de cebada. 3:3 Y díjele: Tú estarás por mía muchos dias: no fornicarás, ni tomarás otro varón; ni tampoco yo vendré a tí. 3:4 Porque muchos dias estarán los hijos de Israel sin rey, y sin señor, y sin sacrificio, y sin estatua, y sin efod, y sin terafim. 3:5 Después volverán los hijos de Israel, y buscarán a Jehová su Dios, y a David su rey; y temerán a Jehová, y a su bondad en el fin de los dias.
4:1 Oid palabra de Jehová, hijos de Israel; porque Jehová pleitéa con los moradores de la tierra; porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. 4:2 Perjurar, y mentir, y matar, y hurtar, y adulterar prevalecieron, y sangres se tocaron contra sangres. 4:3 Por lo cual la tierra se enlutará, y será talado todo morador de ella, con las bestias del campo, y las aves del cielo; y aun los peces de la mar serán cogidos. 4:4 Ciertamente hombre no contienda ni reprenda a hombre; porque tu pueblo es como los que resisten al sacerdote. 4:5 Caerás pues en este día, y caerá también contigo el profeta de noche; y a tu madre talaré. 4:6 Mi pueblo fué talado, porque le faltó sabiduría. Porque tú desechaste la sabiduría, yo te echaré del sacerdocio; y pues que olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. 4:7 Conforme a su grandeza así pecaron contra mí: yo pues también trocaré su honra en vergüenza. 4:8 Comen del pecado de mi pueblo, y en su maldad levantan su alma. 4:9 Y tal será el pueblo como el sacerdote; y visitaré sobre él sus caminos, y pagarle he conforme a sus obras. 4:10 Y comerán, mas no se hartarán: fornicarán, mas no se aumentarán, porque dejaron de guardar a Jehová. 4:11 Fornicación, y vino, y mosto quitan el corazón. 4:12 Mi pueblo en su madera pregunta, y su palo le responde; porque espíritu de fornicaciones le engañó, y fornicaron debajo de sus dioses. 4:13 Sobre los cabezos de los montes sacrificaron, y sobre los collados incensaron: debajo de encinas, y álamos, y olmos que tuviesen buena sombra: por tanto vuestras hijas fornicarán, y vuestras nueras adulterarán. 4:14 No visitaré sobre vuestras hijas cuando fornicaren, ni sobre vuestras nueras cuando adulteraren; porque ellos ofrecen con las rameras, y con las malas mujeres sacrifican: por tanto el pueblo sin entendimiento caerá. 4:15 Si fornicares tú, Israel, a lo menos no pequo Judá; y no entréis en Gálgala, ni subáis a Bet-aven, ni juréis: Vive Jehová. 4:16 Porque como becerra cerrera revacó Israel: apaciéntalos ahora Jehová, como a carneros en anchura. 4:17 Efraim es dado a ídolos, déjale. 4:18 Su bebida se corrompió, fornicando fornicaron, amaron los dones: lo cual es afrenta de sus príncipes. 4:19 Atóla el viento en sus alas, y de sus sacrificios serán avergonzados.
5:1 Sacerdotes, oid esto, y estád atentos, casa de Israel, y casa del rey, escuchád; porque a vosotros es el juicio; porque habéis sido lazo en Maspad, y red extendida sobre Tabor. 5:2 Y mantando sacrificios han bajado hasta el profundo, y yo la corrección de todos ellos. 5:3 Yo conozco a Efraim, e Israel no me es ignorado; porque ahora has fornicado, o! Efraim, y se ha contaminado Israel. 5:4 No podrán sus pensamientos en volverse a su Dios, porque espíritu de fornicación está en medio de ellos, y no conocen a Jehová. 5:5 Y la soberbia de Israel le desmentirá en su cara; e Israel y Efraim tropezarán en su pecado, tropezará también con ellos Judá. 5:6 Con sus ovejas, y con sus vacas andarán buscando a Jehová, y no le hallarán: apartóse de ellos. 5:7 Contra Jehová se rebelaron, porque engendraron hijos extraños: ahora los devorará mes con sus heredades. 5:8 Tocád bocina en Gabaa, trompeta en Rama: sonád atambor en Bet-aven, tras tí, o! Benjamín. 5:9 Efraim será asolado el día del castigo: en las tribus de Israel hice conocer mi verdad. 5:10 Los príncipes de Judá fueron como los que traspasan mojones: derramaré pues sobre ellos, como agua, mi ira. 5:11 Calumniado Efraim, quebrantado en juicio, porque quiso andar tras mandamientos. 5:12 Y yo seré como polilla a Efraim, y como carcoma a la casa de Judá. 5:13 Y verá Efraim su enfermedad, y Judá su llaga; e irá Efraim al Asur, y enviará al rey de Jareb: mas él no os podrá sanar, ni os curará la llaga. 5:14 Porque yo seré como león a Efraim, y como cachorro de león a la casa de Judá: yo, yo arrebataré, y andaré: tomaré, y no habrá quien escape. 5:15 Andaré, y tornaré a mi lugar, hasta que conozcan su pecado, y busquen mi faz: en su angustia madruguen a mí.
6:1 Veníd, y tornémosnos a Jehová, que él arrebató, y curarnos ha: hirió, y vendarnos ha. 6:2 Darnos ha vida después de dos dias: al tercero día nos resucitará, y viviremos delante de él. 6:3 Y conoceremos: proseguiremos en conocer a Jehová: como el alba, está aparejada su salida, y vendrán a nosotros como la lluvia: como la lluvia tardía y temprana a la tierra. 6:4 ¿Qué haré a tí, Efraim? ¿Qué haré a tí, Judá? Vuestra misericordia, como la nube de la mañana, y como el rocío que viene a la madrugada. 6:5 Por esta causa corté con los profetas, con las palabras de mi boca los maté; porque tus juicios fuesen como luz que sale. 6:6 Porque misericordia quise, y no sacrificio; y conocimiento de Dios, mas que holocaustos. 6:7 Y ellos transpasaron el concierto como de hombre: allí se rebelaron contra mí. 6:8 Galaad, ciudad de obradores de iniquidad, ensuciada de sangre. 6:9 Y como ladrones que esperan a algún varón, cuadrilla de sacerdotes de común acuerdo mata en el camino; porque ponen en efecto la abominación. 6:10 En la casa de Israel ví suciedad: allí fornicó Efraim, se contaminó Israel. 6:11 También Judá puso en tí una planta, habiendo yo vuelto la cautividad de mi pueblo.
7:1 Estando yo curando a Israel, descubrióse la iniquidad de Efraim, y las maldades de Samaria; porque obraron engaño; y el ladrón viene: despoja el salteador de fuera. 7:2 Y no dicen en su corazón, que tengo en la memoria toda su maldad: ahora pues los rodearán sus obras: delante de mi presencia están. 7:3 Con su maldad alegran al rey, y a los príncipes con sus mentiras. 7:4 Todos ellos adúlteros, como horno encendido por el hornero: el cual cesará de despertar después que esté hecha la masa, hasta que esté leuda. 7:5 El día de nuestro rey los príncipes le hicieron enfermar con cuero de vino: extendió su mano con los burladores. 7:6 Porque aplicaron, como horno, su corazón asechando: toda la noche duerme su hornero: a la mañana está su horno encendido como llama de fuego. 7:7 Todos ellos hierven como un horno; y comieron a sus jueces: cayeron todos sus reyes: no hay entre ellos quien clame a mí. 7:8 Efraim se envolvió con los pueblos: Efraim fué torta no vuelta. 7:9 Comieron extraños su sustancia, y él no lo supo; y aun vejez se ha esparcido por él, y él no lo entendió. 7:10 Y la soberbia de Israel testificará contra él en su cara; y no se tornaron a Jehová su Dios, ni le buscaron con todo esto. 7:11 Y fué Efraim como paloma, engañada sin entendimiento: llamarán a Egipto, irán al Asur. 7:12 Cuando fueren, extenderé sobre ellos mi red, hacerlos he caer como aves del cielo: castigarlos he conforme a lo que se ha oido en sus congregaciones. 7:13 ¡Ay de ellos! porque se apartaron de mí: destrucción sobre ellos; porque se rebelaron contra mí: yo los redemí, y ellos hablaron contra mí mentiras. 7:14 Y no clamaron a mí con su corazón, cuando aullaron sobre sus camas: para el trigo y el mosto se congregaron: se rebelaron contra mí. 7:15 Y yo los ceñí, esforcé sus brazos, y contra mí pensaron mal. 7:16 Tornáronse, mas no al Altísimo: fueron como arco engañoso: cayeron sus príncipes a cuchillo por la soberbia de su lengua: este será su escarnio en la tierra de Egipto.
8:1 Pon a tu boca trompeta, como águila, contra la casa de Jehová, porque traspasaron mi concierto, y contra mi ley se rebelaron. 8:2 A mí clamarán Israel: Dios mío, te conocimos. 8:3 Desamparó Israel el bien: enemigo le perseguirá. 8:4 Ellos hicieron reinar, mas no por mí: constituyeron príncipe, mas yo no lo supe: de su plata, y de su oro hicieron ídolos para sí, para ser talados. 8:5 Tu becerro, o! Samaria, te hizo alejar: mi enojo se encendió contra ellos, hasta que no pudieron alcanzar inocencia. 8:6 Porque de Israel es, y artífice lo hizo, que no es Dios; porque en pedazos será deshecho el becerro de Samaria. 8:7 Porque sembraron viento, y torbellino segarán: no tendrán mies, ni el fruto hará harina: si la hiciere, extraños la tragarán. 8:8 Será tragado Israel: presto serán tenidos entre las gentes como vaso en que no hay contentamiento. 8:9 Porque ellos subieron a Asur, asno montés para sí solo: Efraim con salario alquiló armadores. 8:10 Aunque alquilen a las naciones, ahora las juntaré; y serán un poco afligidos por la carga del rey, y de los príncipes. 8:11 Porque multiplicó Efraim altares para pecar, tuvo altares para pecar. 8:12 Escribíle las grandezas de mi ley, fueron tenidas por cosas agenas. 8:13 Los sacrificios de mis dones, sacrificaron carne, y comieron, Jehová no los quiso: ahora se acordará de su iniquidad, y visitará su pecado: ellos tornarán a Egipto. 8:14 Olvidó pues Israel a su Hacedor, y edificó templos, y Judá multiplicó ciudades fuertes: y yo meteré fuego en sus ciudades, el cual devorará sus palacios.
9:1 No te alegres, o! Israel, hasta saltar de gozo como los pueblos; pues has fornicado de tu Dios: amaste salario de ramera por todas las eras de trigo. 9:2 La era, y el lagar no los mantendrá: el mosto les mentirá. 9:3 No quedarán en la tierra de Jehová: mas volverá Efraim a Egipto, y a Asiria, donde comerán vianda inmunda. 9:4 No derramarán vino a Jehová, ni él tomará contento en sus sacrificios: como pan de enlutados les serán a ellos; todos los que comieren de él, serán inmundos; porque su pan por su alma no entrará en la casa de Jehová. 9:5 ¿Qué haréis el día de la solemnidad, y el día de la fiesta de Jehová? 9:6 Porque he aquí que ellos se fueron después de su destrucción: Egipto los cogerá, Ménfis los enterrará, espino poseerá por heredad lo deseable de su plata, hortiga crecerá en sus moradas. 9:7 Vinieron los dias de la visitación, vinieron los dias de la paga: conocerá Israel: insensato el profeta, furioso el varón de espíritu, a causa de la multitud de tu maldad, y grande odio. 9:8 El atalaya de Efraim para con mi Dios, es a saber, el profeta, es lazo de cazador en todos sus caminos, odio en la casa de su Dios. 9:9 Llegaron al profundo, corrompiéronse, como en los dias de Gabaa: ahora se acordará de su iniquidad, visitará su pecado. 9:10 Como uvas en el desierto hallé a Israel: como la fruta temprana de la higuera en su principio ví a vuestros padres; y ellos entraron a Baal-pehor, y se apartaron para vergüenza, e hiciéronse abominables como su amor. 9:11 Efraim, volará, como ave, su gloria desde el nacimiento, o, desde el vientre, o desde el concebimiento. 9:12 Y sí llegaren a grandes a sus hijos, yo los quitaré de entre los hombres; porque también, ¡ay de ellos, cuando de ellos me apartare! 9:13 Efraim, según veo, es semejante a Tiro asentada en lugar deleitoso: mas Efraim sacará sus hijos al matador. 9:14 Dáles, o! Jehová, lo que les has de dar: dáles matriz amovedera, y secos pechos. 9:15 Toda la maldad de ellos fué en Gálgala; porque allí tomé con ellos odio por la malicia de sus obras: echarlos he de mi casa: nunca más los amaré, todos sus príncipes son desleales. 9:16 Efraim fué herido, su cepa se secó: no hará más fruto: aunque engendren, yo mataré lo deseable de su vientre. 9:17 Mi Dios los desechará, porque ellos no le oyeron; y serán vagabundos entre las naciones.
10:1 La vid vacía a Israel, haciendo fruto para él: conforme a la multiplicación de su fruto, multiplicó altares: conforme a la bondad de su tierra, mejoraron sus estatuas. 10:2 Apartóse su corazón. Ahora serán convencidos: el quebrantará sus altares, asolará sus estatuas. 10:3 Porque ahora dirán: No tenemos rey, porque no temimos a Jehová; y el rey, ¿qué nos hará? 10:4 Hablaron palabras jurando en vano, haciendo alianza; y el juicio florecerá en los surcos del campo como ajenjo. 10:5 Por las becerras de Bet-aven serán atemorizados los moradores de Samaria; porque su pueblo lamentará por su causa; y sus sacerdotes se alegrarán a causa del, por su gloria que será perdida. 10:6 Y aun también será él llevado en Asiria en presente al rey de Jareb: Efraim será avergonzado, Israel será confuso de su consejo. 10:7 De Samaria fué cortado su rey, como la espuma sobre las haces de las aguas. 10:8 Y los altares de Avén serán destruidos, el pecado de Israel: crecerá sobre sus altares espino y cardo, y dirán a los montes: Cubrídnos; y a los collados: Caed sobre nosotros. 10:9 Desde los dias de Gabaa has pecado, o! Israel: allí estuvieron: no los tomó la batalla en Gabaa contra los inicuos. 10:10 Yo los castigaré como deséo; y pueblos se juntarán sobre ellos cuando serán atados en sus dos surcos. 10:11 Efraim, becerra domada amadora del trillar: mas yo pasaré sobre la hermosura de su pescuezo: yo haré llevar yugo a Efraim, arará Judá, quebrará sus terrones Jacob. 10:12 Sembrád para vosotros a justicia, segád para vosotros a misericordia, arád para vosotros arada; porque el tiempo es de buscar a Jehová hasta que venga, y os enseñe justicia. 10:13 Habéis arado impiedad, segasteis iniquidad, comeréis fruto de mentira; porque confiaste en tu camino, en la multitud de tus fuertes. 10:14 Por tanto en tus pueblos se levantarán alboroto, y todas tus fortalezas serán destruidas, como en la deshecha de Salmana en Bet-arbel el día de la batalla: la madre fué arrojada sobre los hijos. 10:15 Así hará a vosotros Betel por la maldad de vuestra maldad: en la mañana cortando será cortado el rey de Israel.
11:1 Cuando Israel era muchacho, yo le amé, y de Egipto llamé a mi hijo. 11:2 Clamaban a ellos, así ellos se iban de su presencia: a los Baales sacrificaban, y a las esculturas ofrecían sahumerios. 11:3 Yo con todo eso guiaba en piés al mismo Efraim: levantóles en sus brazos, y no conocieron que yo los procuraba. 11:4 Con cuerdas humanas los traje, con cuerdas de amor; y fuí para ellos como los que alzan el yugo sobre sus mejillas, y llegué hacia él la comida. 11:5 No tornará a tierra de Egipto, mas el mismo Asur será su rey, porque no se quisieron convertir. 11:6 Y caerá espada sobre sus ciudades, y consumirá sus aldeas: consumirlas ha a causa de sus consejos. 11:7 Mas mi pueblo está colgado de la rebelión contra mí; y aunque le llaman al Altísimo, de ninguno de todos es ensalzado. 11:8 ¿Cómo te dejaré, Efraim? ¿cómo te entregaré, Israel? ¿cómo te pondré como Adama, y te tornaré como Seboim? Mi corazón se revuelve dentro de mí, todos mis arrepentimientos son encendidos. 11:9 No ejecutaré la ira de mi furor: no me volveré para destruir a Efraim; porque Dios soy, y no hombre: Santo en medio de tí, y no entraré en ciudad. 11:10 En pos de Jehová caminarán: él bramará como león, él cierto bramará, y los hijos del occidente temblarán. 11:11 Temblarán como ave los de Egipto, y como paloma los de la tierra de Asiria; y ponerlos he en sus casas, dijo Jehová. 11:12 Cercóme con mentira Efraim, y con engaño la casa de Israel. Judá aun domina con Dios, y con los santos es fiel.
12:1 Efraim es apacentado del viento, y sigue al solano; mentira y destrucción aumenta continuamente; porque hicieron alianza con los Asirios, y aceite se lleva a Egipto. 12:2 Pleito tiene Jehová con Judá, para visitar a Jacob conforme a sus caminos: pagarle ha conforme a sus obras. 12:3 En el vientre tomó por el calcañar a su hermano; y con su fortaleza venció al angel: 12:4 Y venció al angel, y prevaleció: lloró, y rogóle: en Betel le halló, y allí habló con nosotros. 12:5 Mas Jehová es Dios de los ejércitos, Jehová es su memorial. 12:6 Tú pues a tu Dios te convierte, guarda misericordia y juicio, y en tu Dios espera siempre. 12:7 Mercader que tiene en su mano peso falso, amador de opresión. 12:8 Y dijo Efraim: Ciertamente yo he enriquecido: hallado he riquezas para mí: nadie hallará en mí iniquidad, ni pecado en todos mis trabajos. 12:9 Yo pues soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto, aun te haré morar en tiendas, como en los dias de la fiesta. 12:10 Y hablé a los profetas, y yo aumenté la profecia; y por mano de los profetas puse semejanzas. 12:11 ¿Galaad no es iniquidad? Ciertamente vanidad han sido: en Galaad sacrificaron bueyes; y aun sus altares como montones en los surcos del campo. 12:12 Y Jacob huyó en la tierra de Aram, y sirvió Israel por su mujer, y por su mujer fué pastor. 12:13 Y por profeta hizo subir Jehová a Israel de Egipto, y por profeta fué guardado. 12:14 Enojó Efraim a Dios con amarguras: por tanto sus sangres se derramarán sobre él, y su Señor le pagará su vergüenza.
13:1 Cuando Efraim hablaba, todos tenían temor: fué ensalzado en Israel: mas pecó en Baal, y murió. 13:2 Y ahora añadieron a su pecado, e hicieron para sí vaciadizo de su plata según su entendimiento: ídolos, obra de artífices todo ello, de los cuales ellos mandan a los hombres que sacrifican, que besen los becerros. 13:3 Por tanto serán como la niebla de la mañana, y como el rocío de la madrugada que se pasa: como el tamo que la tempestad lanza de la era, y como el humo que sale por la ventana. 13:4 Mas yo soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto: por tanto no conocerás otro Dios fuera de mí, no otro salvador si no a mí. 13:5 Yo te conocí en el desierto, en tierra de sequedades. 13:6 En sus pastos se hartaron, hartáronse, y ensoberbecióse su corazón, por esta causa se olvidaron de mí. 13:7 Por tanto yo seré para ellos como león, como tigre que asecha cerca del camino. 13:8 Como oso que ha perdido los hijos los encontraré, y les romperé las telas de su corazón; y allí los tragaré como león: bestia del campo los despedazará. 13:9 Echóte a perder, o! Israel, tu idolatría: mas en mí está tu ayuda. 13:10 ¿En dónde está tu rey, para que te guarde con todas tus ciudades? ¿y tus jueces, de los cuales dijiste: Dáme rey, y príncipes? 13:11 Díte rey en mi furor, y le quité en mi ira. 13:12 Atada está la maldad de Efraim: su pecado está guardado. 13:13 Dolores de mujer de parto le vendrán: es un hijo ignorante, que de otra manera no estuviera tanto tiempo en el rompimiento de los hijos. 13:14 De la mano del sepulcro los redimiré, de la muerte los libraré. ¡O muerte! yo seré tu mortandad; y seré tu destrucción, ¡ó sepulcro! Arrepentimiento será escondido de mis ojos. 13:15 Porque él fructificará entre los hermanos: vendrá el solano, viento de Jehová, subiendo de la parte del desierto, y secarse ha su vena, y secarse ha su manadero: él saqueará el tesoro de todas las alhajas de codicia. 13:16 Samaria será asolada porque se rebeló contra su Dios: caerán a cuchillo: sus niños serán estrellados, y sus preñadas serán abiertas.
14:1 Conviértete, o! Israel, a Jehová tu Dios; porque por tu pecado has caido. 14:2 Tomád con vosotros palabras, y convertíos a Jehová, y decídle: Quita toda iniquidad, y recibe el bien; y pagarémos becerros de nuestros labios. 14:3 No nos librará Assur, no subiremos sobre caballo, ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos: Dioses nuestros; porque por tí el huérfano alcanzará misericordia. 14:4 Yo medicinaré su rebelión, amarlos he de voluntad; porque mi furor se quitó de ellos. 14:5 Yo seré a Israel como rocío: el florecerá, como lirio, y extenderá sus raices, como el Líbano. 14:6 Extenderse han sus ramos, y será su gloria como la de la oliva, y olerá como el Líbano. 14:7 Volverán los que se sentaren debajo de su sombra: serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid: su olor, como de vino del Líbano. 14:8 Efraim entónces dirá: ¿Qué más tendré ya con los ídolos? Yo le oiré, y miraré: yo seré a él como la haya verde: tu fruto es hallado de mí. . 14:9 ¿Quién es sabio para que entienda esto; y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jehová son derechos, y los justos andarán por ellos: mas los rebeldes caerán en ellos.
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