Génesis


Génesis - 1
Génesis - 2
Génesis - 3
Génesis - 4
Génesis - 5
Génesis - 6
Génesis - 7
Génesis - 8
Génesis - 9
Génesis - 10
Génesis - 11
Génesis - 12
Génesis - 13
Génesis - 14
Génesis - 15
Génesis - 16
Génesis - 17
Génesis - 18
Génesis - 19
Génesis - 20
Génesis - 21
Génesis - 22
Génesis - 23
Génesis - 24
Génesis - 25
Génesis - 26
Génesis - 27
Génesis - 28
Génesis - 29
Génesis - 30
Génesis - 31
Génesis - 32
Génesis - 33
Génesis - 34
Génesis - 35
Génesis - 36
Génesis - 37
Génesis - 38
Génesis - 39
Génesis - 40
Génesis - 41
Génesis - 42
Génesis - 43
Génesis - 44
Génesis - 45
Génesis - 46
Génesis - 47
Génesis - 48
Génesis - 49
Génesis - 50

 

1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.
1:2 Y la tierra estaba desadornada y vacía; y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo: y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas.
1:3 Y dijo Dios: Sea la luz: y fué la luz.
1:4 Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios a la luz de las tinieblas.
1:5 Y llamó Dios a la luz día; y a las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día.
1:6 Y dijo Dios: Sea un extendimiento en medio de las aguas, y haga apartamiento entre aguas y aguas.
1:7 E hizo Dios un extendimiento, y apartó las aguas que están debajo del extendimiento, de las aguas que están sobre el extendimiento: y fué así.
1:8 Y llamó Dios al extendimiento Cielos: y fué la tarde y la mañana el día segundo.
1:9 Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la seca: y fué así.
1:10 Y llamó Dios a la seca, Tierra; y al juntamiento de las aguas llamó Mares: y vió Dios que era bueno.
1:11 Y dijo Dios: Produzca la tierra yerba verde, yerba que haga simiente: árbol de fruto que haga fruto según su naturaleza, que su simiente esté en él sobre la tierra: y fué así.
1:12 Y produjo la tierra yerba verde, yerba que hace simiente según su naturaleza, y árbol que hace fruto, que su simiente está en él según su naturaleza: y vió Dios que era bueno.
1:13 Y fué la tarde y la mañana el día tercero.
1:14 Y dijo Dios: Sean luminares en el extendimiento de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y por tiempos determinados, y por dias y años:
1:15 Y sean por luminares en el extendimiento de los cielos para alumbrar sobre la tierra: y fué así.
1:16 E hizo Dios los dos luminares grandes: el luminar grande para que señorease en el día, y el luminar pequeño para que señorease en la noche, y las estrellas.
1:17 Y púsolos Dios en el extendimiento de los cielos, para alumbrar sobre la tierra;
1:18 Y para señorear en el día y en la noche, y para apartar la luz y las tinieblas: y vió Dios que era bueno.
1:19 Y fué la tarde y la mañana el día cuarto.
1:20 Y dijo Dios: Produzcan las aguas reptil de ánima viviente, y aves que vuelen sobre la tierra, sobre la haz del extendimiento de los cielos.
1:21 Y creó Dios las grandes ballenas, y toda cosa viva, que anda arrastrando, que las aguas produjeron según sus naturalezas: y toda ave de alas según su naturaleza: y vió Dios que era bueno.
1:22 Y bendíjolos Dios, diciendo: Fructificád y multiplicád, y henchíd las aguas en las mares; y las aves se multipliquen en la tierra.
1:23 Y fué la tarde y la mañana el día quinto.
1:24 Y dijo Dios: Produzca la tierra ánima viviente según su naturaleza, bestias, y serpientes, y animales de la tierra según su naturaleza: y fué así.
1:25 E hizo Dios animales de la tierra según su naturaleza y bestias según su naturaleza; y todas serpientes de la tierra según su naturaleza: y vió Dios que era bueno.
1:26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imágen, conforme a nuestra semejanza; y señoreen en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en toda serpiente que anda arrastrando sobre la tierra.
1:27 Y creó Dios al hombre a su imágen, a imáde Dios le creó: macho y hembra los creó.
1:28 Y bendíjolos Dios, y díjoles Dios: Fructificád y multiplicád, y henchíd la tierra, y sojuzgádla, y señoreád en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias, que se mueven sobre la tierra.
1:29 Y dijo Dios: He aquí, os he dado toda yerba que hace simiente, que está sobre la haz de toda la tierra: y todo árbol en que hay fruto de árbol que haga simiente, seros ha para comer.
1:30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se mueve sobre la tierra en que hay ánima viviente; toda verdura de yerba será para comer. Y fué así.
1:31 Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera: y fué la tarde y la mañana el día sexto.

 

2:1 Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos.
2:2 Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho.
2:3 Y bendijo Dios al día séptimo, y santificóle: porque en él reposó de toda su obra que había creado Dios para hacer.
2:4 Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, en el día en que hizo Jehová Dios la tierra y los cielos,
2:5 Y toda planta del campo ántes que fuese en la tierra; y toda yerba del campo ántes que naciese: porque aun no había hecho llover Jehová Dios sobre la tierra; ni aun había hombre, para que labrase la tierra.
2:6 Y un vapor subía de la tierra, que regaba toda la haz de la tierra.
2:7 Formó pues Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz soplo de vida: y fué el hombre en ánima viviente.
2:8 Y había plantado Jehová Dios un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que formó.
2:9 Había también hecho producir Jehová Dios de la tierra todo árbol deseable a la vista, y bueno para comer; y el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia de bien y de mal.
2:10 Y salía un río de Edén para regar el huerto, y desde allí se repartía en cuatro cabezas.
2:11 El nombre del uno era Fisón: este es el que cerca toda la tierra de Hevila, donde hay oro:
2:12 Y el oro de aquella tierra es bueno: hay allí también bdelio, y piedra cornerina.
2:13 El nombre del segundo río es Gijón: este es el que cerca toda la tierra Etiopía.
2:14 Y el nombre del tercer río es Jidekel: este es el que va hacia el oriente de la Asiria. Y el cuarto río es Éufrates.
2:15 Tomó pues Jehová Dios al hombre, y púsole en el huerto de Edén, para que le labrase, y le guardase.
2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás:
2:17 Mas del árbol de ciencia de bien y de mal, no comerás de él: porque el día que de él comieres, morirás.
2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo: hacerle he ayuda que esté delante de él.
2:19 Formó pues Jehová Dios de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y trájolas a Adam, para que viese como las había de llamar: y todo lo que Adam llamó a alma viviente, eso es su nombre.
2:20 Y puso Adam nombres a toda bestia, y a ave de los cielos, y a todo animal del campo: mas para Adam no halló ayuda, que estuviese delante de él.
2:21 E hizo caer Jehová Dios sueño sobre el hombre, y adormecióse; y tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar.
2:22 Y edificó Jehová Dios la costilla que tomó del hombre, en mujer, y trájola al hombre.
2:23 Y dijo el hombre: Esta vez, hueso de mis huesos, y carne de mi carne. Esta será llamada Varona, porque del Varón fué tomada esta.
2:24 Por tanto el varón dejará a su padre y a su madre, y allegarse ha a su mujer, y serán por una carne.
2:25 Y estaban ámbos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban.

 

3:1 Empero la serpiente era astuta más que todos los animales del campo, que Jehová Dios había hecho: la cual dijo a la mujer: Cuanto mas que Dios dijo: No comáis de todo árbol del huerto.
3:2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto comemos;
3:3 Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios; No comeréis de él, ni tocaréis en él, porque no muráis.
3:4 Entónces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis.
3:5 Mas sabe Dios, que en el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos; y seréis como dioses, sabiendo el bien y el mal.
3:6 Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era deseable a los ojos, y árbol de codicia para entender: y tomó de su fruto, y comió, y dió también a su marido, y comió con ella.
3:7 Y fueron abiertos los ojos de ellos ámbos, y conocieron que estaban desnudos: entónces cosieron hojas de higuera, e hiciéronse delantales.
3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios, que se paseaba en el huerto al aire del día; y escondióse el hombre y su mujer de delante de Jehová Dios entre los árboles del huerto.
3:9 Y llamó Jehová Dios al hombre, y díjole: ¿Dónde estás tú?
3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo; porque estaba desnudo: y escondíme.
3:11 Y díjole: ¿Quién te enseñó, que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé que no comieses?
3:12 Y el hombre respondió: La mujer que diste para estar conmigo, ella me dió del árbol, y comí.
3:13 Entónces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es esto que hiciste? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
3:14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Porque hiciste esto, maldita serás mas que todas las bestias, y que todos los animales del campo: sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los dias de tu vida.
3:15 Y enemistad pondré entre tí y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
3:16 A la mujer dijo: Multiplicando multiplicaré tus dolores, y tus preñeces: con dolor parirás los hijos, y a tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de tí.
3:17 Y al hombre dijo: Porque obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé, diciendo: No comerás de él: Maldita será la tierra por amor de tí: con dolor comerás de ella todos los dias de tu vida.
3:18 Espinos y cardos te producirá, y comerás yerba del campo.
3:19 En el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado: Porque polvo eres, y al polvo serás tornado.
3:20 Y llamó el hombre el nombre de su mujer, Eva: por cuanto ella era madre de todos los vivientes.
3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y vistiólos.
3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí, el hombre es como uno de nos, sabiendo el bien y el mal: ahora pues, porque no meta su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre.
3:23 Y sacóle Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra, de que fué tomado.
3:24 Y echó al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada flamante que andaba alrededor, para guardar el camino del árbol de la vida.

 

4:1 Y conoció Adam a su mujer Eva, la cual concibió y parió a Caín, y dijo: Ganado he un varón por Jehová.
4:2 Y otra vez parió a su hermano Abel. Y fué Abel pastor de ovejas, y Caín fué labrador de la tierra.
4:3 Y aconteció al cabo de dias, que Caín trajo del fruto de la tierra un presente a Jehová.
4:4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, y de sus grosuras: y miró Jehová a Abel y a su presente.
4:5 Y a Caín y a su presente no miró. Y ensañóse Caín en gran manera, y decayó su semblante.
4:6 Entónces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado? ¿y por qué ha decaido tu semblante?
4:7 ¿Cómo, no serás ensalzado si bien hicieres: y si no hicieres bien, no estarás echado por tu pecado a la puerta? Con todo esto, a tí será su deseo; y tú te enseñorearás de él.
4:8 Y hablo Caín a su hermano Abel. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra Abel su hermano, y le mató.
4:9 Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé: ¿Soy yo guarda de mi hermano?
4:10 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra.
4:11 Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir la sangre de tu hermano de tu mano.
4:12 Cuando labrares la tierra, no te volverá a dar su fuerza: vagabundo y extranjero serás en la tierra.
4:13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi iniquidad de perdonar.
4:14 He aquí, me echas hoy de la haz de la tierra, y de tu presencia me esconderé: y seré vagabundo y extranjero en la tierra: y será, que cualquiera que me hallare, me matará.
4:15 Y respondióle Jehová: Cierto cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entónces Jehová puso una señal en Caín, para que no le matase cualquiera que le hallase.
4:16 Y salió Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén.
4:17 Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y parió a Jenoc: y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Jenoc.
4:18 Y nació a Jenoc Irad, e Irad engendró a Maviael, y Maviael engendró a Matusael, y Matusael engendró a Lamec.
4:19 Y tomó para si Lamec dos mujeres, el nombre de la una fué Ada, y el nombre de la otra Sella.
4:20 Y parió Ada a Jabel, el cual fué padre de los que habitan en tiendas, y de los que tienen ganados.
4:21 Y el nombre de su hermano fué Jubal, el cual fué padre de todos los que tañen harpa y órgano.
4:22 Y Sella también parió a Tubal-caín acicalador de toda obra de metal y de hierro: y la hermana de Tubal-caín fué Noema.
4:23 Y dijo Lamec a sus mujeres Ada y Sella: Oid mi voz mujeres de Lamec, escuchád mi dicho: Que varón mataré por mi herida, y mancebo por mi golpe:
4:24 Que siete veces será vengado Caín, mas Lamec setenta veces siete.
4:25 Y conoció Adam aun a su mujer, y parió un hijo, y llamó su nombre Set; Porque (dice) Dios me ha dado otra simiente por Abel, al cual mató Caín,
4:26 Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entónces los hombres comenzaron a llamarse del nombre de Jehová.

 

5:1 Este es el libro de las descendencias de Adam. El día que creó Dios al hombre, a la semejanza de Dios le hizo.
5:2 Macho y hembra los creó, y bendíjolos, y llamó el nombre de ellos Adam, en el día en que fueron creados.
5:3 Y vivió Adam ciento y treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imágen, y llamó su nombre Set.
5:4 Y fueron los dias de Adam, después que engendró a Set, ochocientos años: y engendró hijos e hijas.
5:5 Y fueron todos los dias que vivió Adam novecientos y treinta años, y murió.
5:6 Y vivió Set ciento y cinco años, y engendró a Enós.
5:7 Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos y siete años, y engendró hijos e hijas.
5:8 Y fueron todos los dias de Set novecientos y doce años, y murió.
5:9 Y vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán.
5:10 Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos y quince años, y engendró hijos e hijas.
5:11 Y fueron todos los dias de Enós novecientos y cinco años, y murió.
5:12 Y vivió Cainán setenta años, y engendró a Malaleel.
5:13 Y vivió Cainán, después que engendró a Malaleel, ochocientos y cuarenta años, y engendró hijos e hijas.
5:14 Y fueron todos los dias de Cainán novecientos y diez años, y murió.
5:15 Y vivió Malaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared.
5:16 Y vivió Malaleel, después que engendró a Jared, ochocientos y treinta años, y engendró hijos e hijas.
5:17 Y fueron todos los dias de Malaleel ochocientos y noventa y cinco años, y murió.
5:18 Y vivió Jared ciento y sesenta y dos años, y engendró a Jenoc.
5:19 Y vivió Jared, después que engendró a Jenoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas.
5:20 Y fueron todos los dias de Jared novecientos y sesenta y dos años, y murió.
5:21 Y vivió Jenoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalem.
5:22 Y anduvo Jenoc con Dios, después que engendró a Matusalem, trescientos años, y engendró hijos e hijas.
5:23 Y fueron todos los dias de Jenoc trescientos y sesenta y cinco años.
5:24 Y anduvo Jenoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios.
5:25 Y vivió Matusalem ciento y ochenta y siete años, y engendró a Lamec.
5:26 Y vivió Matusalem, después que engendró a Lamec, setecientos y ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas.
5:27 Y fueron todos los dias de Matusalem novecientos y sesenta y nueve años, y murió.
5:28 Y vivió Lamec ciento y ochenta y dos años, y engendró un hijo.
5:29 Y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos consolará de nuestras obras, y del trabajo de nuestras manos de la tierra a la cual Jehová maldijo.
5:30 Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos y noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas.
5:31 Y fueron todos los dias de Lamec setecientos y setenta y siete años, y murió.
5:32 Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, Cam, y a Jafet.

 

6:1 Y acaeció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la haz de la tierra, y les nacieron hijas,
6:2 Viendo los hijos de Dios las hijas de los hombres que eran hermosas, tomáronse mujeres escogiendo entre todas.
6:3 Y dijo Jehová: No contenderá mi Espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus dias ciento y veinte años.
6:4 Había gigantes en la tierra en aquellos dias; y también después que entraron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos, estos fueron los valientes, que desde la antigüedad fueron varones de nombre.
6:5 Y vió Jehová que la malicia de los hombres era mucha sobre la tierra, y que todo el intento de los pensamientos del corazón de ellos ciertamente era malo todo el tiempo.
6:6 Y arrepintióse Jehová de haber hecho hombre en la tierra; y pesóle en su corazón.
6:7 Y dijo Jehová: Raeré los hombres que he creado de sobre la haz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil, y hasta el ave de los cielos; porque me arrepiento de haberlos hecho.
6:8 Empero Noé halló gracia en los ojos de Jehová.
6:9 Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, perfecto fué en sus generaciones: con Dios anduvo Noé.
6:10 Y engendró Noé tres hijos, a Sem, a Cam, y a Jafet.
6:11 Y corrompióse la tierra delante de Dios, e hinchióse la tierra de violencia.
6:12 Y vió Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra.
6:13 Y dijo Dios a Noé: El fin de toda carne ha venido delante de mí: porque la tierra está llena de violencia delante de ellos: y he aquí que yo los destruyo a ellos con la tierra.
6:14 Házte un arca de madera de cedro: harás apartamientos en el arca, y embetunarla has por de dentro y por de fuera con betún.
6:15 Y de esta manera la harás: De trescientos codos la longura del arca, y de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura.
6:16 Una ventana harás al arca, y a un codo la acabarás de la parte de arriba: y la puerta del arca pondrás a su lado de suelos bajos, segundos, y terceros le harás.
6:17 Y yo, he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne, en que haya espíritu de vida debajo del cielo: todo lo que hubiere en la tierra, morirá.
6:18 Mas yo estableceré mi concierto contigo, y entrarás en el arca tú, y tus hijos, y tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo.
6:19 Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada uno meterás en el arca, para que tengan vida contigo: macho y hembra serán.
6:20 De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada uno entrarán a tí, para que tengan vida.
6:21 Y tú tómate de toda vianda que se come, y júntatela, y será para tí y para ellos por mantenimiento.
6:22 E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Dios: así lo hizo.

 

7:1 Y Jehová dijo a Noé: Entra tú, y toda tu casa en el arca; porque a tí he visto justo delante de mí en esta generación.
7:2 De todo animal limpio te tomarás de siete en siete, macho y su hembra: mas de los animales que no son limpios, dos, macho y su hembra.
7:3 También de las aves de los cielos, de siete en siete, macho y hembra: para guardar en vida la simiente sobre la haz de toda la tierra.
7:4 Porque pasados aun siete dias, yo lluevo sobre la tierra cuarenta dias, y cuarenta noches: y raeré toda sustancia que hice, de sobre la haz de la tierra.
7:5 E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.
7:6 Y siendo Noé de seiscientos años, el diluvio de las aguas fué sobre la tierra.
7:7 Y vino Noé, y su hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con él al arca, por las aguas del diluvio.
7:8 De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que anda arrastrando sobre la tierra,
7:9 De dos en dos entraron a Noé en el arca, macho y hembra, como mandó Dios a Noé.
7:10 Y fué, que al séptimo día las aguas del diluvio fueron sobre la tierra.
7:11 El año de seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diez y siete dias del mes, aquel día fueron rompidas todas las fuentes del grande abismo, y las ventanas de los cielos fueron abiertas.
7:12 Y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta dias y cuarenta noches.
7:13 En este mismo día entró Noé, y Sem, y Cam, y Jafet, hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos con él en el arca.
7:14 Ellos y todos los animales según sus especies, y todas las bestias según sus especies, y todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, todo pájaro, toda cosa de alas.
7:15 Y vinieron a Noé al arca de dos en dos, de toda carne, en que había espíritu de vida.
7:16 Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios: y cerró Jehová sobre él.
7:17 Y fué el diluvio cuarenta dias sobre la tierra; y las aguas se multiplicaron, y alzaron el arca, y fué alzada de sobre la tierra.
7:18 Y prevalecieron las aguas, y multiplicáronse en gran manera sobre la tierra; y andaba el arca sobre la haz de las aguas.
7:19 Y las aguas prevalecieron mucho en gran manera sobre la tierra; y fueron cubiertos todos los montes altos, que había debajo de todos los cielos.
7:20 Quince codos encima prevalecieron las aguas; y fueron cubiertos los montes.
7:21 Y murió toda carne que anda arrastrando sobre la tierra, en las aves, y en las bestias, y en los animales, y en todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, y en todo hombre:
7:22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, de todo lo que había en la tierra, murió.
7:23 Así rayó toda la sustancia que había sobre la haz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, hasta el reptil, y hasta el ave del cielo: y fueron raidos de la tierra, y quedó solamente Noé, y lo que con él estaba en el arca.
7:24 Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento y cincuenta dias.

 

8:1 Y acordóse Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca: e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y cesaron las aguas.
8:2 Y cerráronse las fuentes del abismo, y las ventanas de los cielos, y la lluvia de los cielos fué detenida.
8:3 Y tornaron las aguas de sobre la tierra, yendo y volviendo: y descrecieron las aguas al cabo de ciento y cincuenta dias.
8:4 Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diez y siete dias del mes, sobre los montes de Armenia.
8:5 Y las aguas fueron descreciendo hasta el mes décimo: en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cabezas de los montes.
8:6 Y fué que al cabo de cuarenta dias Noé abrió la ventana del arca, que había hecho:
8:7 Y envió al cuervo, el cual salió, saliendo y tornando, hasta que las aguas se secaron de sobre la tierra.
8:8 Y envió a la paloma de sí, para ver si las aguas se habían aliviado de sobre la haz de la tierra.
8:9 Y no halló la paloma donde reposase la planta de su pié, y volvióse a él al arca, porque las aguas estaban aun sobre la haz de toda la tierra: Y él estendió su mano, y la tomó, y metióla consigo en el arca.
8:10 Y esperó aun otros siete dias, y volvió a enviar la paloma del arca.
8:11 Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde, y he aquí que traía una hoja de oliva tomada en su boca; y entendió Noé, que las aguas se habían aliviado de sobre la tierra.
8:12 Y esperó aun otros siete dias, y envió la paloma, la cual no tornó a volver a él más.
8:13 Y fué, que en el año de seiscientos y uno, en el mes primero, al primero del mes, las aguas se enjugaron de sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la haz de la tierra estaba enjuta.
8:14 Y en el mes segundo, a los veinte y siete dias del mes, se secó la tierra.
8:15 Y habló Dios a Noé, diciendo:
8:16 Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo.
8:17 Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves, y de bestias, y de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen, y multipliquen sobre la tierra.
8:18 Entónces salió Noé, y sus hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con él.
8:19 Todos los animales, y todo reptil, y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca.
8:20 Y edificó Noé altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio, y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.
8:21 Y olió Jehová olor de reposo: y dijo Jehová, en su corazón: No tornaré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre malo es desde su niñez: ni volveré más a herir toda cosa viva, como he hecho.
8:22 Todavía serán todos los tiempos de la tierra, es a saber, sementera, y siega, y frio y calor, verano e invierno, y día y noche: no cesarán.

 

9:1 Y bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y díjoles: Fructificád y multiplicád, y henchíd la tierra.
9:2 Y vuestro temor y vuestro pavor será sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se moverá en la tierra, y en todos los peces de la mar: en vuestra mano son entregados.
9:3 Todo lo que se mueve, que es vivo, tendréis por mantenimiento: como verdura de yerba os lo he dado todo.
9:4 Empero la carne con su alma, que es su sangre, no comeréis.
9:5 Porque ciertamente vuestra sangre, que es vuestras almas, yo la demandaré, de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre, de mano del varón su hermano demandaré el alma del hombre.
9:6 El que derramare sangre de hombre en el hombre, su sangre será derramada; porque a imágen de Dios es hecho el hombre.
9:7 Mas vosotros fructificád y multiplicád, y andád en la tierra, y multiplicád en ella.
9:8 Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo:
9:9 Yo: he aquí que yo establezco mi concierto con vosotros, y con vuestra simiente, después de vosotros,
9:10 Y con toda alma viviente que está con vosotros, en aves, en animales, y en toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra.
9:11 Que yo estableceré mi concierto con vosotros que no será talada más toda carne con aguas de diluvio; y que no habrá más diluvio para destruir la tierra.
9:12 Y dijo Dios: Esta será la señal del concierto que yo pongo entre mí y vosotros, y toda alma viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos:
9:13 Mi arco pondré en las nubes, el cual será por señal de concierto entre mí y la tierra.
9:14 Y será, que cuando yo anublare nubes sobre la tierra, entónces mi arco parecerá en las nubes:
9:15 Y acordarme he de mi concierto que está entre mí y vosotros, y toda alma viviente en toda carne: y no serán más las aguas por diluvio para destruir a toda carne.
9:16 Y estará el arco en las nubes, y verlo he para acordarme del concierto perpetuo entre Dios y toda alma viviente, con toda carne que está sobre la tierra.
9:17 Dijo más Dios a Noé: Esta será la señal del concierto, que he establecido entre mí y toda carne, que está sobre la tierra.
9:18 Y fueron los hijos de Noé, que salieron del arca, Sem, Cam, y Jafet: y Cam es el padre de Canaán.
9:19 Estos tres son los hijos de Noé, y de estos fué llena toda la tierra.
9:20 Y comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña:
9:21 Y bebió del vino, y embriagóse, y descubrióse en medio de su tienda.
9:22 Y vió Cam, el padre de Canaán, la desnudez de su padre, y díjolo a sus dos hermanos en la calle,
9:23 Entónces tomó Sem y Jafet la ropa, y pusiéronla sobre sus hombros de ámbos, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos los rostros, que no vieron la desnudez de su padre.
9:24 Y despertó Noé de su vino, y supo lo que había hecho con él su hijo el pequeño,
9:25 Y dijo: Maldito sea Canaán, siervo de siervos será a sus hermanos.
9:26 Dijo más: Bendito Jehová el Dios de Sem, y séale Canaán siervo.
9:27 Ensanche Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem, y séale Canaán siervo.
9:28 Y vivió Noé, después del diluvio, trescientos y cincuenta años.
9:29 Y fueron todos los dias de Noé novecientos y cincuenta años, y murió.

 

10:1 ESTAS son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam, y Jafet, a los cuales nacieron hijos después del diluvio.
10:2 Los hijos de Jafet fueron Gomer, y Magog, y Madai, y Javán, y Tubal, y Mosoc, y Tiras.
10:3 Y los hijos de Gomer: Ascenez, y Rifat, y Togorma.
10:4 Y los hijos de Javán: Elisa, y Társis, Cetim, y Dodanim.
10:5 Por estos fueron partidas las islas de las Gentes en sus tierras, cada cual según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones.
10:6 Los hijos de Cam fueron Cus, y Mizraim, y Fut, y Canaán.
10:7 Y los hijos de Cus, Saba, Hevila, y Sabata, y Rahama, y Sabataca. Y los hijos de Rahama, Saba, y Dadán.
10:8 Y Cus engendró a Nimrod. Este comenzó a ser poderoso en la tierra.
10:9 Este fué poderoso cazador delante de Jehová: por lo cual se dice: Como Nimrod poderoso cazador delante de Jehová.
10:10 Y fué la cabecera de su reino Babel, y Arac, y Acad, y Calanne, en la tierra de Sennaar.
10:11 De aquesta tierra salió Assur, el cual edificó a Ninive, y a Recobot-ir, y a Cale,
10:12 Y a Resen entre Ninive y Cale, la cual es la ciudad grande.
10:13 Y Mizraim engendró a Ludim, y Anamim, y Laabim, y Neptuim,
10:14 Y a Fetrusim, y Casluim, de donde salieron los Filisteos, y a Caftorim.
10:15 Y Canaán engendró a Sidón su primogénito, y a Jet,
10:16 Y a Jebusi, y Amori, y Gergasi,
10:17 Y a Hevi, y a Arci, y a Cini,
10:18 Y a Aradi, Samari, y Hemati: y después se derramaron las familias de los Cananeos.
10:19 Y fué el término de los Cananeos, desde Sidón viniendo a Gerar hasta Gaza, hasta entrar en Sodoma y Gomorra, Adma, y Seboim hasta Lasa.
10:20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.
10:21 Y a Sem también le nacieron hijos; él fué padre de todos los hijos de Jeber, hermano de Jafet el mayor.
10:22 Y los hijos de Sem fueron Elam, y Assur, y Arfajad, y Lud, y Aram.
10:23 Y los hijos de Aram: Hus, y Hul, y Geter, y Mes.
10:24 Arfajad engendró a Sale, y Sale engendró a Jeber.
10:25 Y a Jeber nacieron dos hijos: el nombre del uno fué Faleg, porque en sus dias fué partida la tierra: y el nombre de su hermano, Jectán.
10:26 Y Jectán engendró a Elmodad, y a Salef, y a Asarmot, y a Jaré,
10:27 Y a Adoram, y a Uzal, y a Decla,
10:28 Y a Hebal, y a Abimael, y a Saba,
10:29 Y a Ofir, y a Hevola, y a Jobab. Todos estos fueron hijos de Jectán.
10:30 Y fué su habitación desde Messa, viniendo de Sefar, monte de oriente.
10:31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones.
10:32 Estas son las familias de Noé por sus descendencias, en sus naciones: y de estos fueron divididas las naciones en la tierra después del diluvio.

 

11:1 Era entónces toda la tierra de una lengua, y de unas mismas palabras.
11:2 Y aconteció, que como se partieron de oriente, hallaron campo en la tierra de Sennaar, y asentaron allí.
11:3 Y dijeron los unos a los otros: Dad acá, hagamos ladrillo, y cozámoslo con fuego. Y fuéles el ladrillo en lugar de piedra, y el betún en lugar de mezcla.
11:4 Y dijeron: Dad acá: Edifiquémosnos una ciudad, y una torre, que tenga la cabeza en el cielo: y hagámosnos nombrados; por ventura nos esparciremos sobre la haz de toda la tierra.
11:5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre, que edificaban los hijos del hombre.
11:6 Y dijo Jehová: He aquí, el pueblo es uno, y todos estos tienen un lenguaje, y ahora comienzan a hacer, y ahora no dejarán de ejecutar todo lo que han pensado hacer.
11:7 Ahora pues, descendamos, y mezclemos allí sus lenguas, que ninguno entienda la lengua de su compañero.
11:8 Así los esparció Jehová de allí sobre la haz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.
11:9 Por esto fué llamado el nombre de ella Babel, porque allí mezcló Jehová el lenguaje de toda la tierra, y de allí los esparció sobre la haz de toda la tierra.
11:10 Estas son las generaciones de Sem: Sem de edad de cien años engendró a Arfajad, dos años después del diluvio.
11:11 Y vivió Sem, después que engendró a Arfajad, quinientos años, y engendró hijos e hijas.
11:12 Y Arfajad vivió treinta y cinco años, y engendró a Sale.
11:13 Y vivió Arfajad, después que engendró a Sale, cuatrocientos y tres años, y engendró hijos e hijas.
11:14 Y vivió Sale treinta años, y engendró a Jeber.
11:15 Y vivió Sale, después que engendró a Jeber, cuatrocientos y tres años, y engendró hijos e hijas.
11:16 Y vivió Jeber treinta y cuatro años, y engendró a Faleg.
11:17 Y vivió Jeber, después que engendró a Faleg, cuatrocientos y treinta años, y engendró hijos e hijas.
11:18 Y vivió Faleg treinta años, y engendró a Reu.
11:19 Y vivió Faleg, después que engendró a Reu, doscientos y nueve años, y engendró hijos e hijas.
11:20 Y Reu vivió treinta y dos años, y engendró a Sarug.
11:21 Y vivió Reu, después que engendró a Sarug, doscientos y siete años, y engendró hijos e hijas.
11:22 Y vivió Sarug treinta años, y engendró a Nacor.
11:23 Y vivió Sarug, después que engendró a Nacor, doscientos años, y engendró hijos e hijas.
11:24 Y vivió Nacor veinte y nueve años, y engendró a Tare.
11:25 Y vivió Nacor, después que engendró a Tare, ciento y diez y nueve años, y engendró hijos e hijas.
11:26 Y vivió Tare setenta años, y engendró a Abram, a Nacor, y a Arán.
11:27 Y estas son las generaciones de Tare. Tare engendró a Abram, y a Nacor, y a Arán; y Arán engendró a Lot.
11:28 Y murió Arán ántes de su padre Tare, en la tierra de su naturaleza, en Ur de los Caldeos.
11:29 Y tomaron Abram y Nacor para sí mujeres: el nombre de la mujer de Abram fué Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Melca, hija de Arán, padre de Melca, y padre de Jesca.
11:30 Y Sarai fué estéril, que no tenía hijo.
11:31 Y tomó Tare a Abram su hijo, y a Lot hijo de Arán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo: y salió con ellos de Ur de los Caldeos, para ir a la tierra de Canaán: y vinieron hasta Harán: y asentaron allí.
11:32 Y fueron los dias de Tare doscientos y cinco años, y murió Tare en Harán.

 

12:1 Empero Jehová había dicho a Abram: Véte de tu tierra, y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré:
12:2 Y hacerte he en gran gente, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.
12:3 Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en tí todas las familias de la tierra.
12:4 Y fuése Abram, como Jehová le dijo, y fué con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años, cuando salió de Harán.
12:5 Y tomó Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y toda su hacienda que habían ganado, y las almas que habían hecho en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán: y llegaron a tierra de Canaán.
12:6 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el alcornoque de More: y el Cananeo estaba entónces en la tierra.
12:7 Y apareció Jehová a Abram, y díjole: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí altar a Jehová, que le había aparecido.
12:8 Y pasóse de allí al monte, al oriente de Betel, y tendió allí su tienda, Betel al occidente, y Hai al oriente. Y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová.
12:9 Y movió Abram de allí caminando, y yendo hacia el mediodía.
12:10 Y hubo hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para peregrinar allá; porque era grave la hambre en la tierra.
12:11 Y aconteció, que cuando llegó para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí ahora, yo conozco que eres mujer hermosa de vista:
12:12 Y será, que cuando te verán los Egipcios, dirán: Su mujer es. Y matarme han: y a tí darán la vida.
12:13 Ahora pues, dí que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de tí.
12:14 Y aconteció, que como entró Abram en Egipto, los Egipcios vieron la mujer que era hermosa en gran manera.
12:15 Y viéronla los príncipes de Faraón, y alabáronla a Faraón, y fué llevada la mujer a casa de Faraón.
12:16 Y a Abram hizo bien por causa de ella, y tuvo ovejas, y vacas, y asnos, y siervos, y criadas, y asnas, y camellos.
12:17 Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa de grandes plagas por causa de Sarai mujer de Abram.
12:18 Entónces Faraón llamó a Abram, y dijole: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste, que era tu mujer?
12:19 ¿Por qué dijiste: Es mi hermana? y yo la tomé para mí por mujer. Ahora pues, he aquí tu mujer, tómala, y véte.
12:20 Entónces Faraón mandó acerca de él a varones, que le acompañaron, y a su mujer, y a todo lo que tenía.

 

13:1 Así subió Abram de Egipto, hacia el mediodía, él y su mujer con todo lo que tenía, y con él Lot.
13:2 Y Abram iba cargado en gran manera en ganado, en plata y oro.
13:3 Y volvió por sus jornadas de la parte del mediodía, hasta Betel, hasta el lugar donde había estado su tienda ántes, entre Betel y Hai:
13:4 Al lugar del altar que había hecho allí ántes: e invocó allí Abram el nombre de Jehová.
13:5 Y asimismo Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, y vacas, y tiendas:
13:6 De tal manera que la tierra no los sufría para morar juntos: porque su hacienda era mucha, y no pudieron habitar juntos.
13:7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram, y los pastores del ganado de Lot: y el Cananeo y el Ferezeo habitaban entónces en la tierra.
13:8 Entónces Abram dijo a Lot: No haya ahora cuestión entre mí y tí, y entre mis pastores y los tuyos, porque varones hermanos somos nosotros.
13:9 ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí: si tú fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha: y si tú a la derecha, yo a la izquierda.
13:10 Y alzó Lot sus ojos, y vió toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, ántes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra, como un huerto de Jehová, como la tierra de Egipto entrando en Zoar.
13:11 Entónces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán: y partióse Lot de oriente, y apartáronse el uno del otro.
13:12 Abram asentó en la tierra de Canaán, y Lot asentó en las ciudades de la llanura, y puso sus tiendas hasta Sodoma.
13:13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores para con Jehová en gran manera.
13:14 Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de con él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde tú estás hacia el aquilón, y al mediodía, y al oriente, y al occidente;
13:15 Porque toda la tierra que tú ves, daré a tí y a tu simiente para siempre.
13:16 Y pondré tu simiente como el polvo de la tierra; que si alguno podrá contar el polvo de la tierra, también tu simiente será contada.
13:17 Levántate, vé por la tierra, por su longura y por su anchura, porque a tí la tengo de dar.
13:18 Y asentó Abram su tienda, y vino, y moró en el alcornocal de Mamré, que es en Hebrón: y edificó allí altar a Jehová.

 

14:1 Y aconteció en aquellos dias, que Amrafel rey de Sennaar, Arioc rey de Elasar, Codor-laomor rey de Elam, y Tadal rey de las gentes,
14:2 Hicieron guerra contra Bara rey de Sodoma, y contra Bersa rey de Gomorra, y contra Senaab rey de Adama, y contra Semeber rey de Seboim, y contra el rey de Bala, la cual es Segor.
14:3 Todos estos se juntaron en el valle de Siddim, que es el mar de sal.
14:4 Doce años habían servido a Codor-laomor, y a los trece años se levantaron.
14:5 Y a los catorce años vino Codor-laomor, y los reyes que estaban con él, e hirieron a Rafaim en Astarot-carnaim, y a Zuzim en Ham y a Emim en Save-cariataim.
14:6 Y a los Horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de Farán, que está junto al desierto.
14:7 Y volvieron, y vinieron a Enmispat, que es Cádes, e hirieron todas las labranzas de los Amalecitas, y también al Amorreo, que habitaba en Hasasón-tamar.
14:8 Y salió el rey de Sodoma, y el rey de Gomorra, y el rey de Adama, y el rey de Seboim, y el rey de Bala, que es Segor, y ordenaron contra ellos batalla en el valle de Siddim:
14:9 Es a saber, contra Codor-laomor rey de Elam, y Tadal rey de las gentes, y Amrafel rey de Sennaar, y Arioc rey de Elasar, cuatro reyes contra cinco.
14:10 Y el valle de Siddim era lleno de pozos de betún: y huyeron el rey de Sodoma, y el de Gomorra, y cayeron allí: y los demás huyeron al monte.
14:11 Y tomaron toda la hacienda de Sodoma y de Gomorra, y todas sus vituallas, y fuéronse.
14:12 Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, y a su hacienda, y fuéronse; porque él moraba en Sodoma.
14:13 Y vino uno que escapó, y denunciólo a Abram Hebreo, que habitaba en el alcornocal de Mamré Amorreo, hermano de Escol, y hermano de Aner, los cuales estaban confederados con Abram.
14:14 Y oyó Abram, que su hermano era cautivo, y armó sus criados, los criados de su casa, trescientos y diez y ocho, y siguióles hasta Dan.
14:15 Y derramóse sobre ellos de noche él y sus siervos, e hirióles, y siguióles hasta Hoba, que está a la mano izquierda de Damasco.
14:16 Y volvió toda la hacienda, y también a Lot su hermano, y su hacienda volvió a traer, y también las mujeres y el pueblo.
14:17 Y salió el rey de Sodoma a recibirle, volviendo él de herir a Codor-laomor y a los reyes que estaban con él, al valle de Save, que es el valle del rey.
14:18 Entónces Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino, él cual era sacerdote del Dios altísimo.
14:19 Y bendíjole, y dijo: Bendito sea Abram del Dios altísimo, poseedor de los cielos y de la tierra.
14:20 Y bendito sea el Dios altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y él le dió los diezmos de todo.
14:21 Entónces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dáme las personas, y toma para tí la hacienda.
14:22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: Mi mano he alzado a Jehová Dios altísimo, poseedor de los cielos y de la tierra,
14:23 Que desde un hilo hasta la correa de un zapato, nada tomaré de todo lo que es tuyo, porque no digas: Yo enriquecí a Abram:
14:24 Sacando solamente lo que comieron los mancebos, y la parte de los varones que fueron conmigo Aner, Escol, y Mamré: los cuales tomarán su parte.

 

15:1 Después de estas cosas fué palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas Abram: Yo soy tu escudo, tu salario copioso en gran manera.
15:2 Y respondió Abram: Señor Jehová; ¿qué me has de dar, que yo ando solo, y el mayordomo de mi casa, el Damasceno, Eliezer?
15:3 Dijo más Abram: He aquí, no me has dado simiente, y he aquí que el hijo de mi casa me hereda.
15:4 Y luego la palabra de Jehová fué a él, diciendo: No te heredará este; mas el que saldrá de tus entrañas, aquel te heredará.
15:5 Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar: y díjole: Así será tu simiente.
15:6 Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia.
15:7 Y díjole: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los Caldeos, para darte esta tierra que la heredes.
15:8 Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la tengo de heredar?
15:9 Y respondióle: Tómame una becerrá de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años; una tórtola también, y un palomino.
15:10 Y él tomó todas estas cosas, y partiólas por la mitad, y puso cada mitad en frente de su compañera: mas las aves no partió.
15:11 Y descendían aves sobre los cuerpos muertos, y ojeábalas Abram.
15:12 Y fué, que poniéndose el sol, cayó sueño sobre Abram, y he aquí, un temor, una oscuridad grande que cayó sobre él.
15:13 Entónces dijo a Abram: De cierto sepas, que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirles han, y serán afligidos cuatrocientos años;
15:14 Mas también a la gente a quien servirán, juzgo yo; y después de esto saldrán con grande riqueza.
15:15 Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez.
15:16 Y en la cuarta generación volverán acá; porque aun no está cumplida la maldad del Amorreo hasta aquí.
15:17 Y fué que puesto el sol, hubo una oscuridad: y he aquí un horno de humo, y una antorcha de fuego que pasó entre las mitades.
15:18 Aquel día hizo Jehová concierto con Abram, diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río de Éufrates:
15:19 Al Cineo, y al Cenezeo, y al Cadmoneo,
15:20 Y al Jetteo, y al Ferezeo, y a los Rafeos,
15:21 Al Amorreo, también, y al Cananeo y al Gergeseo, y al Jebuseo.

 

16:1 Y Sarai, mujer de Abram, no le paría; y ella tenía una sierva Egipcia, que se llamaba Agar.
16:2 Dijo, pues, Sarai a Abram: He aquí ahora, Jehová me ha vedado de parir: ruégote que entres a mi sierva, quizá tendré hijos de ella. Y obedeció Abram al dicho de Sarai.
16:3 Y tomó Sarai, la mujer de Abram, a Agar Egipcia su sierva, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y dióla a Abram su marido por mujer.
16:4 Y él entró a Agar, la cual concibió: y viéndose preñada, menospreciaba a su señora en sus ojos.
16:5 Entónces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta es sobre tí: yo puse mi sierva en tu seno, y viendo que se ha empreñado, soy menospreciada en sus ojos: juzgue Jehová entre mí y tí.
16:6 Y respondió Abram a Sarai: He ahí tu sierva en tu mano: haz con ella lo que bueno te pareciere. Entónces Sarai la afligió, y ella se huyó de delante de ella.
16:7 Y hallóla el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto: junto a la fuente que está en el camino del Sur:
16:8 Y díjola: Agar sierva de Sarai: ¿Dónde? ¿De dónde vienes, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora.
16:9 Y díjole el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y humíllate debajo de su mano.
16:10 Y díjole más el ángel de Jehová: Multiplicando multiplicaré tu simiente, que no será contada por la multitud.
16:11 Y díjole más el ángel de Jehová: He aquí, tú estás preñada, y parirás un hijo: y llamarás su nombre Ismael, porque oido ha Jehová tu aflicción.
16:12 Y él será hombre fiero: su mano contra todos, y las manos de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará.
16:13 Entónces ella llamó el nombre de Jehová, que hablaba con ella: Atta el roi, Tú, Dios, de vista: Porque dijo: ¿No he visto también aquí las espaldas del que me vió?
16:14 Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente, que me ve. He aquí, está entre Cádes, y Barad.
16:15 Y parió Agar a Abram un hijo; y llamó Abram el nombre de su hijo, que le parió Agar, Ismael.
16:16 Y Abram era de edad de ochenta y seis años, cuando parió Agar a Ismael.

 

17:1 Y siendo Abram de edad de noventa y nueve años, Jehová le apareció, y díjole: Yo soy el Dios Todopoderoso: Anda delante de mí, y sé perfecto.
17:2 Y pondré mi concierto entre mí y tí, y multiplicarte he mucho en gran manera.
17:3 Entónces Abram cayó sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo:
17:4 Yo, he aquí mi concierto contigo: Serás por padre de muchedumbre de gentes.
17:5 Y no se llamará más tu nombre Abram; mas será tu nombre Abraham; porque padre de muchedumbre de gentes te he puesto.
17:6 Y multiplicarte he mucho en gran manera, y ponerte he en gentes; y reyes saldrán de tí.
17:7 Y estableceré mi concierto entre mí y tí, y entre tu simiente después de tí por sus generaciones por alianza perpetua, para ser a tí por Dios, y a tu simiente después de tí.
17:8 Y daré a tí, y a tu simiente después de tí, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán, en heredad perpetua: y serles he por Dios.
17:9 Y dijo más Dios a Abraham: Tú empero mi concierto guardarás, tú y tu simiente después de tí por sus generaciones.
17:10 Este será mi concierto que guardaréis entre mí y vosotros, y tu simiente después de tí: Que será circuncidado entre vosotros todo varón:
17:11 Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del concierto entre mí y vosotros.
17:12 Y de edad de ocho dias será circuncidado en vosotros todo varón por vuestras generaciones: el nacido en casa y el comprado a dinero de cualquier extranjero, que no fuere de tu simiente.
17:13 Circuncidando será circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi concierto en vuestra carne para alianza perpetua.
17:14 Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de sus pueblos: mi concierto anuló.
17:15 Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no llamarás su nombre Sarai, mas Sara será su nombre.
17:16 Y bendecirla he, y también te daré de ella un hijo, y bendecirla he, y será madre de naciones: reyes de pueblos serán de ella.
17:17 Entónces Abraham cayó sobre su rostro, y rióse, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer un hijo? ¿Y Sara, mujer de noventa años, ha de parir?
17:18 Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de tí.
17:19 Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi concierto con él por concierto a su simiente después de él.
17:20 Y por Ismael también te he oido: He aquí yo le bendeciré, y le haré fructificar, y multiplicar mucho en gran manera: doce príncipes engendrará; y ponerle he por gran gente.
17:21 Mas mi concierto estableceré con Isaac, al cual te parirá Sara en este tiempo el año siguiente.
17:22 Y acabó de hablar con él, y subió Dios de con Abraham.
17:23 Entónces tomó Abraham a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos en su casa, y a todos los comprados por su dinero, todo macho en los varones de la casa de Abraham, y circuncidó la carne de su prepucio en aquel mismo día, como Dios lo había hablado con él.
17:24 Era Abraham de edad de noventa y nueve años, cuando circuncidó él la carne de su prepucio.
17:25 E Ismael su hijo de trece años, cuando fué circuncidada la carne de su prepucio.
17:26 En aquel mismo día fué circuncidado Abraham, e Ismael su hijo:
17:27 Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado por dinero del extranjero, fueron circuncidados con él.

 

18:1 Y aparecióle Jehová en el alcornocal de Mamré, estando él sentado a la puerta de su tienda, cuando comenzaba el calor del día.
18:2 Y alzó sus ojos, y miró, y he aquí tres varones, que estaban junto a él: y como los vió, salió corriendo a recibirlos desde la puerta de su tienda, e inclinóse a tierra.
18:3 Y dijo: Señor, Si ahora he hallado gracia en tus ojos, ruégote que no pases de tu siervo.
18:4 Tómese ahora un poco de agua, y lavád vuestros piés, y recostáos debajo de un árbol:
18:5 Y tomaré un bocado de pan, y sustentád vuestro corazón, después pasaréis; porque por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron: Haz así como has hablado.
18:6 Entónces Abraham fué a priesa a la tienda a Sara, y díjole: Toma presto tres medidas de flor de harina, amasa y haz panes cocidos debajo de la ceniza.
18:7 Y corrió Abraham a las vacas, y tomó un becerro tierno y bueno, y dióle al mozo, y dióse priesa a aderezarlo.
18:8 Tomó también manteca y leche, y el becerro que había aderezado, y púsolo delante de ellos; y él estaba junto a ellos debajo del árbol, y comieron.
18:9 Y dijéronle: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda.
18:10 Entónces dijo: Volviendo volveré a tí según el tiempo de la vida, y, he aquí, tendrá un hijo Sara tu mujer. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda: y ella estaba detrás de él.
18:11 Y Abraham y Sara eran viejos, entrados en dias: ya a Sara había cesado la costumbre de las mujeres.
18:12 Y rióse Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido, tendré deleite? Así mismo mi señor es ya viejo.
18:13 Entónces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reido Sara, diciendo; De cierto tengo de parir, que soy ya vieja?
18:14 ¿Esconderse ha de Jehová alguna cosa? Al tiempo señalado volveré a tí según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo.
18:15 Entónces Sara negó, diciendo: No me reí, porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así; porque te reiste.
18:16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma: y Abraham iba con ellos acompañándolos.
18:17 Y Jehová dijo: ¿Encubro yo de Abraham lo que yo hago:
18:18 Habiendo de ser Abraham en gran gente y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra?
18:19 Porque yo lo he conocido, que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado sobre él.
18:20 Entónces Jehová le dijo: El clamor de Sodoma y de Gomorra, porque se ha engrandecido, y el pecado de ellos, porque se ha agravado en gran manera.
18:21 Descenderé ahora, y veré, si según su clamor que ha venido hasta mí, hayan hecho consumación: y si no, saberlo he.
18:22 Y apartáronse de allí los varones, y fueron a Sodoma: mas Abraham estuvo aun delante de Jehová.
18:23 Y acercóse Abraham, y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío?
18:24 Quizá hay cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también, y no perdonarás al lugar por cincuenta justos que estén dentro de él?
18:25 Nunca tal hagas, que hagas morir al justo con el impío: ¿y que sea el justo como el impío? Nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer derecho?
18:26 Entónces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor de ellos.
18:27 Y Abraham replicó, y dijo: He aquí, ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza;
18:28 Quizá faltarán de cincuenta justos, cinco: ¿destruirás por aquellos cinco, que falten, toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco.
18:29 Y añadió más a hablarle, y dijo: ¿Quizá se hallarán allí cuarenta? Y respondió: No lo haré por cuarenta.
18:30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: ¿Quizá se hallarán allí treinta? Y respondió: No lo hare si hallare allí treinta.
18:31 Y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor: ¿Quizá se hallarán allí veinte? Respondió: No destruiré por veinte.
18:32 ` Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: ¿Quizá se hallarán allí diez? Respondió: No destruiré por diez.
18:33 Y se fué Jehová después que acabó de hablar a Abraham: y Abraham se volvió a su lugar.

 

19:1 Vinieron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la tarde: y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma: y viéndolos Lot, levantóse a recibirlos, e inclinóse la faz a tierra.
19:2 Y dijo: He aquí ahora, mis señores, ruégoos que vengáis a casa de vuestro siervo, y dormiréis, y lavaréis vuestros piés: y por la mañana os levantaréis, e iréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la plaza dormiremos.
19:3 Mas él porfió con ellos mucho, y viniéronse con él, y entraron en su casa, e hízoles banquete, y coció panes sin levadura, y comieron.
19:4 Y ántes que se acostasen, los varones de la ciudad, los varones de Sodoma, cercaron la casa desde el mozo hasta el viejo, todo el pueblo de cabo a cabo.
19:5 Y llamaron a Lot, y dijéronle: ¿Dónde están los varones que vinieron a tí esta noche? Sácanoslos, para que los conozcamos.
19:6 Entónces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró las puertas tras sí;
19:7 Y dijo: Hermanos míos, ruégoos que no hagáis mal.
19:8 He aquí ahora, yo tengo dos hijas, que no han conocido varón; sacarlas he ahora a vosotros, y hacéd de ellas como bien os parecerá: solamente a estos varones no hagáis nada, porque por eso vinieron a la sombra de mi tejado.
19:9 Y ellos respondieron: Quita allá. Y dijeron aun: Vino solo para habitar: ¿y juzgará juzgando? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot: y llegáronse para quebrar las puertas.
19:10 Entónces los varones extendieron su mano, y metieron a Lot consigo en casa, y cerraron las puertas.
19:11 Y a los varones, que estaban a la puerta de la casa, hirieron con ceguedades, desde el pequeño hasta el grande; mas ellos se fatigaban por hallar la puerta.
19:12 Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aun aquí alguno? Yernos, y tus hijos, y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, saca de este lugar.
19:13 Porque destruimos este lugar, porque el clamor de ellos se ha engrandecido delante de Jehová; por tanto Jehová nos ha enviado para destruirlo.
19:14 Entónces salió Lot, y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y díjoles: Levantáos, salíd de este lugar; porque ha de destruir Jehová esta ciudad: mas fué tenido como burlador en los ojos de sus yernos.
19:15 Y como el alba subía, los ángeles dieron priesa a Lot, diciendo: Levántate, toma a tu mujer, y tus dos hijas, que se hallan aquí, porque no perezcas en el castigo de la ciudad.
19:16 Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer, y de las manos de sus dos hijas, en la misericordia de Jehová que era sobre él: y sacáronle, y pusiéronle fuera de la ciudad.
19:17 Y fué, que sacándoles fuera, dijo: Escápate: sobre tu alma no mires tras tí, ni pares en toda esta llanura, en el monte escápate, porque no perezcas.
19:18 Y Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos:
19:19 He aquí ahora, ha hallado tu siervo gracia en tus ojos, y has engrandecido tu misericordia, que has hecho conmigo, dándome la vida: mas yo no podré escaparme en el monte, que quizá no se me pegue el mal, y muera.
19:20 He aquí ahora, esta ciudad está cercana para huir allá, la cual es pequeña, escaparme he ahora allí; ¿no es pequeña, y vivirá mi alma?
19:21 Y respondióle: He aquí, yo he recibido tus ruegos también por esto, para no destruir la ciudad de que has hablado.
19:22 Dáte priesa, escápate allá; porque no podré hacer nada, hasta que hayas llegado allá. Por esto fué llamado el nombre de la ciudad Segor.
19:23 El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Segor.
19:24 Y Jehová llovió sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de Jehová desde los cielos:
19:25 Y trastornó las ciudades, y toda aquella llanura con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra.
19:26 Entónces su mujer miró atrás de él, y fué vuelta estatua de sal.
19:27 Y levantóse Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de Jehová;
19:28 Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra, como el humo de un horno.
19:29 Y fué, que destruyendo Dios las ciudades de la llanura, Dios se acordó de Abraham, y envió a Lot de en medio de la destrucción, destruyendo las ciudades donde Lot estaba.
19:30 Empero Lot subió de Segor, y asentó en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedar en Segor, y asentó en una cueva él y sus dos hijas.
19:31 Entónces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra:
19:32 Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservarémos de nuestro padre generación.
19:33 Y dieron a beber vino a su padre aquella noche: y entró la mayor, y durmió con su padre; y él no supo cuando la hija se acostó, ni cuando se levantó.
19:34 El día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra, duerme con él, y conservarémos de nuestro padre generación.
19:35 Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche, y levantóse la menor, y durmió con él; y él no supo cuando la hija se acostó, ni cuando se levantó.
19:36 Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre.
19:37 Y parió la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab: el cual es padre de los Moabitas hasta hoy.
19:38 La menor también parió un hijo, y llamó su nombre Ben-ammi, el cual es padre de los Ammonitas hasta hoy.

 

20:1 De allí se partió Abraham a la tierra del mediodía, y asentó entre Cádes y Sur; y peregrinó en Gerar.
20:2 Y decía Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelec, rey de Gerar, envió, y tomó a Sara.
20:3 Empero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y díjole: He aquí, muerto eres por la mujer que tomaste, la cual es casada con marido.
20:4 Mas Abimelec no había llegado a ella, y dijo: Señor: ¿matarás también la gente justa?
20:5 ¿El no me dijo: Mi hermana es; y ella también dijo: Mi hermano es? Con sencillez de mi corazón, y con limpieza de mis manos he hecho esto.
20:6 Y díjole Dios en sueños: Yo también sé que con entereza de tu corazón has hecho esto: y yo también te detuve de pecar contra mí, por tanto no te permití que tocases en ella.
20:7 Ahora, pues, vuelve la mujer a su marido, porque es profeta; y orará por tí, y vive. Y si tú no la volvieres, sepas que muriendo morirás con todo lo que fuere tuyo.
20:8 Entónces Abimelec se levantó de mañana, y llamó a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oidos de ellos, y temieron los hombres en gran manera.
20:9 Después llamó Abimelec a Abraham, y díjole: ¿Qué nos has hecho? ¿y qué pequé yo contra tí, que has metido sobre mí, y sobre mi reino tan gran pecado? Obras que no son de hacer has hecho conmigo.
20:10 Y dijo más Abimelec a Abraham: ¿Qué viste, para que hicieses esto?
20:11 Y Abraham respondió: Porque dije: Cierto no hay temor de Dios en este lugar: y matarme han por causa de mi mujer.
20:12 Y también cierto mi hermana es, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y toméla por mujer.
20:13 Y fué, que cuando Dios me hizo salir vagabundo de la casa de mi padre, yo le dije: Esta será tu misericordia que harás conmigo, que en todos los lugares donde viniéremos, digas de mí, Mi hermano es.
20:14 Entónces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos, y siervas, y dió a Abraham, y volvióle a Sara su mujer:
20:15 Y dijo Abimelec: He aquí, mi tierra está delante de tí, en lo que bien te pareciere, habita.
20:16 Y a Sara dijo: He aquí, he dado mil pesos de plata a tu hermano; he aquí, él te es por velo de ojos a todos los que estuvieron contigo, y con todos: y escarmienta.
20:17 Entónces Abraham oró a Dios, y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y parieron.
20:18 Porque cerrando había cerrado Jehová toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham.

 

21:1 Y visitó Jehová a Sara, como había dicho; e hizo Jehová con Sara como había hablado.
21:2 Que concibió y parió Sara a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios dijo.
21:3 Y llamó Abraham el nombre de su hijo, que le nació, que le parió Sara, Isaac.
21:4 Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac de ocho dias, como Dios le mandó.
21:5 Y era Abraham de cien años, cuando le nacio Isaac su hijo.
21:6 Entónces dijo Sara: Risa me ha hecho Dios; y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo.
21:7 Y dijo: ¿Quién dijera a Abraham, que Sara había de dar leche a hijos? que le he parido un hijo a su vejez.
21:8 Y creció el niño, y fué destetado; e hizo Abraham gran banquete el día que fué destetado Isaac.
21:9 Y vió Sara al hijo de Agar la Egipcia, que había parido a Abraham, que se burlaba.
21:10 Y dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, que el hijo de esta sierva no ha de heredar con mi hijo, con Isaac.
21:11 Este dicho pareció grave en gran manera a Abraham a causa de su hijo.
21:12 Entónces dijo Dios a Abraham: No te parezca grave a causa del mozo y de tu sierva: en todo lo que te dijere Sara, oye en su voz; porque en Isaac te será llamada generación.
21:13 Y también al hijo de la sierva pondré en gente, porque es tu simiente.
21:14 Entónces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un cuero de agua, y diólo a Agar poniéndolo sobre su hombro; y diole al muchacho, y envióla: y ella fué, y perdióse en el desierto de Beer-seba.
21:15 Y faltóle el agua del cuero, y echó el muchacho debajo de un árbol,
21:16 Y fuése, y sentóse en derecho, alejándose cuanto un tiro de arco, diciendo: No veré cuando el muchacho morirá; y sentóse en derecho, y alzó su voz y lloró.
21:17 Y oyo Dios la voz del muchacho: y el ángel de Dios dió voces a Agar desde los cielos, y díjole: ¿Qué has Agar? no hayas miedo; porque Dios ha oido la voz del muchacho en donde está.
21:18 Levántate, alza el muchacho, y tómale de tu mano; que en gran gente le tengo de poner.
21:19 Entónces abrió Dios sus ojos, y vió una fuente de agua; y fué, e hinchió el cuero de agua, y dió de beber al muchacho.
21:20 Y fué Dios con el muchacho; y creció, y habitó en el desierto, y fué tirador de arco.
21:21 Y habitó en el desierto de Farán, y su madre le tomó mujer de la tierra de Egipto.
21:22 Y fué en aquel mismo tiempo, que habló Abimelec, y Ficol príncipe de su ejército a Abraham, diciendo: Dios es contigo en todo cuanto haces.
21:23 Ahora, pues, jurame aquí por Dios, que no faltarás a mí, y a mi hijo, y a mi nieto: conforme a la misericordia que yo hice contigo, harás tú conmigo, y con la tierra donde has peregrinado.
21:24 Y respondió Abraham: Yo juraré.
21:25 Y Abraham reprendió a Abimelec a causa de un pozo de agua, que los siervos de Abimelec le habían tomado.
21:26 Y respondió Abimelec: Yo no sé quien haya hecho esto: ni tampoco tú me lo hiciste saber, ni yo lo he oido hasta hoy.
21:27 Y tomó Abraham ovejas y vacas, y dió a Abimelec, e hicieron ámbos alianza.
21:28 Y puso Abraham siete corderas de la manada a parte.
21:29 Y dijo Abimelec a Abraham: ¿Qué significan estas siete corderas, que has puesto a parte?
21:30 Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sea en testimonio, que yo cavé este pozo.
21:31 Por esto llamó a aquel lugar Beer-seba; por que allí juraron ámbos.
21:32 E hicieron alianza en Beer-seba: y levantóse Abimelec, y Ficol príncipe de su ejército, y volviéronse a tierra de los Filisteos.
21:33 Y plantó un bosque en Beer-seba, e invocó allí el nombre de Jehová Dios eterno.
21:34 Y moró Abraham en tierra de los Filisteos muchos dias.

 

22:1 Y aconteció después de estas cosas, que tentó Dios a Abraham, y díjole: Abraham: Y él respondió: Héme aquí.
22:2 Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, que amas, Isaac, y véte a tierra de Moriá; y ofrécele allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré.
22:3 Y Abraham madrugó por la mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos mozos suyos, y a Isaac su hijo: y cortó leña para el holocausto; y levantóse, y fué al lugar que Dios le dijo.
22:4 Al tercero día alzó Abraham sus ojos, y vió el lugar de léjos.
22:5 Entónces dijo Abraham a sus mozos: Esperáos aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí, y adoraremos, y volveremos a vosotros.
22:6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y púsola sobre Isaac su hijo: y él tomó en su mano el fuego, y el cuchillo, y fueron ámbos juntos.
22:7 Entónces Isaac habló a Abraham su padre, y dijo: Padre mío: Y él respondió: Héme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña: mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?
22:8 Y respondió Abraham: Dios proveerá para sí cordero para el holocausto, hijo mío. E iban ámbos juntos.
22:9 Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña; y ató a Isaac su hijo, y púsole sobre el altar sobre la leña.
22:10 Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar a su hijo.
22:11 Entónces el ángel de Jehová le dió voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Héme aquí.
22:12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ahora conozco que temes a Dios, que no me rehusaste a tu hijo, tu único.
22:13 Entónces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero a sus espaldas trabado en una mata por sus cuernos: y fué Abraham, y tomó el carnero, y ofreciólo en holocausto en lugar de su hijo.
22:14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar; Jehová verá. Por tanto se dice hoy del monte: Jehová verá.
22:15 Y llamó el ángel de Jehová a Abraham la segunda vez desde el cielo,
22:16 Y dijo: Por mí mismo he jurado, dijo Jehová, que por cuanto has hecho esto, que no rehusaste a tu hijo, a tu único,
22:17 Que bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la ribera de la mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos:
22:18 EN TU SIMIENTE serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz.
22:19 Y tornóse Abraham a sus mozos, y levantáronse, y fuéronse juntos a Beer-seba; y habitó Abraham en Beer-seba.
22:20 Y aconteció después de estas cosas, que fué dada nueva a Abraham, diciendo: He aquí que también Melca ha parido hijos a Nacor tu hermano;
22:21 A Hus su primogénito, y a Buz su hermano, y a Camuel padre de Aram,
22:22 Y a Cased, y a Asau, y a Feldas, y a Jedlaf, y a Batuel.
22:23 Y Batuel engendró a Rebeca. Estos ocho parió Melca a Nacor hermano de Abraham.
22:24 Y su concubina, que se llamaba Reuma, parió también a Tabee, y a Gaham, y a Tahas, y a Maaca.

 

23:1 Y fué la vida de Sara ciento y veinte y siete años: tantos fueron los años de la vida de Sara.
23:2 Y murió Sara en Cariat-arbe, que es Hebrón en la tierra de Canaán: y vino Abraham a endechar a Sara, y a llorarla.
23:3 Y levantóse Abraham de delante de su muerto, y habló a los hijos de Jet, diciendo:
23:4 Peregrino y advenedizo soy entre vosotros: dádme heredad de sepultura con vosotros, y sepultaré mi muerto de delante de mí.
23:5 Y respondieron los hijos de Jet a Abraham, y dijéronle:
23:6 Óyenos señor mío, príncipe de Dios eres entre nosotros; en lo mejor de nuestras sepulturas sepulta tu muerto; ninguno de nosotros te impedirá su sepultura para sepultar tu muerto.
23:7 Y Abraham se levantó, e inclinóse al pueblo de la tierra, a los hijos de Jet.
23:8 Y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad que yo sepulte mi muerto de delante de mí, oídme, e interveníd por mí con Efrón hijo de Seor,
23:9 Que me dé la cueva doble que tiene al cabo de su heredad: por precio bastante me la dé en medio de vosotros por heredad de sepultura.
23:10 Este Efrón habitaba entre los hijos de Jet: y respondió Efrón Jetteo a Abraham en oidos de los hijos de Jet, de todos los que, entraban por la puerta de su ciudad, diciendo:
23:11 No, señor mío, óyeme: la heredad te doy, y la cueva que está en ella te doy también: delante de los hijos de mi pueblo te la doy; sepulta tu muerto.
23:12 Y Abraham se inclinó delante del pueblo de la tierra.
23:13 Y respondió a Efrón en oidos del pueblo de la tierra, diciendo: Ántes si te place, ruégote que me oigas: yo daré el precio de la heredad, tómalo de mí, y sepultaré allí mi muerto.
23:14 Y respondió Efrón a Abraham, diciéndole:
23:15 Señor mío, escúchame: La tierra es de cuatrocientos siclos de plata entre mí y tí: ¿ Qué es esto? entierra tu muerto.
23:16 Entónces Abraham se convino con Efrón; y pesó Abraham a Efrón el dinero que dijo en oidos de los hijos de Jet, cuatrocientos siclos de plata corrientes por los mercaderes.
23:17 Y quedó la heredad de Efrón, que estaba en Macpela enfrente de Mamré, la heredad y la cueva que estaba en ella, y todos los árboles que estaban en la heredad, y en todo su término al rededor,
23:18 Por de Abraham en posesión delante de los hijos de Jet, y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad.
23:19 Y después de esto sepultó Abraham a Sara su mujer en la cueva de la heredad de Macpela enfrente de Mamré, que es Hebrón en la tierra de Canaán.
23:20 Y quedó la heredad, y la cueva que estaba en ella, por de Abraham, en heredad de sepultura, de los hijos de Jet.

 

24:1 Y Abraham era ya viejo, y venido en dias: y Jehová había bendecido a Abraham en todo.
24:2 Y dijo Abraham a su siervo el más viejo de su casa, el que era señor en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo;
24:3 Y tomarte he juramente por Jehová, Dios de los cielos, y Dios de la tierra, que no tomes mujer para mi hijo de las hijas de Canaán, entre los cuales yo habito:
24:4 Mas que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás de allá mujer para mi hijo Isaac.
24:5 Y el siervo le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta tierra: ¿volveré pues tu hijo a la tierra de donde saliste?
24:6 Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas mi hijo allá.
24:7 Jehová Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre, y de la tierra de mi naturaleza, y me habló, y me juró, diciendo: A tu simiente daré esta tierra; él enviará su ángel delante de tí, y tomarás de allá mujer para mi hijo.
24:8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de tí, serás limpio de este mi juramento: solamente que no vuelvas allá a mi hijo.
24:9 Entónces el siervo puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y juróle sobre este negocio.
24:10 Y el siervo tomó diez camellos de los camellos de su señor, y fué, llevando en su mano de lo mejor que su señor tenía; y levantóse, y fué a Aaram Naharaim, a la ciudad de Nacor.
24:11 E hizó arrodillar los camellos fuera de la ciudad a un pozo de agua, a la hora de la tarde, a la hora que salen las mozas por agua.
24:12 Y dijo: Jehová, Dios de mi señor Abraham, haz encontrar ahora delante de mí hoy, y haz misericordia con mi señor Abraham.
24:13 He aquí, yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua.
24:14 Sea pues, que la moza a quien yo dijere: Abaja ahora tu cántaro, y beberé; y ella respondiere: Bebe; y también a tus camellos daré a beber: esta sea la que aparejaste a tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor.
24:15 Y aconteció, que ántes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca que salía, la cual había nacido a Batuel, hijo de Melca, mujer de Nacor hermano de Abraham, con su cántaro sobre su hombro.
24:16 Y la moza era muy hermosa de vista, vírgen, que varón no la había conocido: la cual descendió a la fuente, e hinchió su cántaro, y subía.
24:17 Entónces el siervo corrió hacia ella, y dijo: Ruégote que me des a beber un poco de agua de tu cántaro.
24:18 Y ella respondió: Bebe, señor mío. Y dióse priesa a abajar su cántaro sobre su mano, y dióle a beber.
24:19 Y acabando de darle a beber, dijo: También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber.
24:20 Y dióse priesa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos.
24:21 Y el varón estaba maravillado de ella callando, para saber si Jehová había prosperado su camino, o no.
24:22 Y fué, que como los camellos acabaron de beber, el varón sacó un pendiente de oro de medio siclo de peso; y dos ajorcas para sus manos de diez siclos de oro de peso,
24:23 Y dijo: ¿Hija de quién eres? Ruégote que me declares: ¿Hay lugar en casa de tu padre donde posemos?
24:24 Y ella respondió: Yo soy hija de Batuel, hijo de Melca, al cual parió a Nacor.
24:25 Y díjole: También hay en nuestra casa paja y mucho forrage, y también lugar para posar.
24:26 Entónces el varón se inclinó, y adoró a Jehová.
24:27 Y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de mi señor Abraham, que no quitó su misericordia y su verdad de mi señor, guiándome Jehová en el camino a casa de los hermanos de mi señor.
24:28 Y la moza corrió; e hizo saber en casa de su madre estas cosas.
24:29 Y Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual corrió fuera al varón a la fuente.
24:30 Y fué, que como vió el pendiente y las ajorcas en las manos de su hermana, y como oyó las palabras de Rebeca su hermana, que decía: Así me dijo aquel varón; vino al varón; y, he aquí, él estaba junto a los camellos a la fuente.
24:31 Y díjole: Ven, bendito de Jehová; ¿por qué estás fuera? Yo he limpiado la casa y el lugar para los camellos.
24:32 Entónces el varón vino a casa; y Labán desató los camellos, y dió paja y forrage a los camellos, y agua para lavar los piés de él y los piés de los varones que venían con él.
24:33 Y pusieron delante de él de comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya hablado mis palabras. Y él le dijo: Habla.
24:34 Entónces él dijo: Yo soy siervo de Abraham;
24:35 Y Jehová ha bendecido mucho a mi señor, y háse engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.
24:36 Y Sara , mujer de mi señor, parió un hijo a mi señor después de su vejez, al cual ha dado todo cuanto tiene.
24:37 Y mi señor me hizo jurar, diciendo: No tomarás mujer para mi hijo de las hijas de los Cananeos, en cuya tierra yo habito:
24:38 Mas irás a la casa de mi padre, y a mi parentela, y tomarás de allá mujer para mi hijo.
24:39 Y yo dije a mi señor: Quizá no querrá venir en pos de mí la mujer.
24:40 Entónces él me respondió: Jehová, en cuya presencia yo he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino, y tomarás mujer para mi hijo de mi linaje y de la casa de mi padre:
24:41 Entónces serás limpio de mi juramento, cuando hubieres llegado a mi linaje: y si no te la dieren, serás limpio de mi juramento.
24:42 Y vine hoy a la fuente, y dije: Jehová, Dios de mi señor Abraham, si tú prosperas hoy mi camino por el cual yo ando;
24:43 He aquí, yo estoy junto a esta fuente de agua; sea pues, que la doncella que saliere por agua, a la cual yo dijere: Dáme ahora de beber un poco de agua de tu cántaro;
24:44 Y ella me respondiere: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua: esta sea la mujer que aparejó Jehová al hijo de mi señor.
24:45 Y ántes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca que salía con su cántaro sobre su hombro, y descendió a la fuente, y sacó agua: y yo la dije: Ruégote que me des a beber.
24:46 Y ella prestamente abajó su cántaro de encima de sí, y dijo: Bebe, y también a tus camellos daré a beber. Y bebí, y dió también de beber a mis camellos.
24:47 Entónces preguntéle, y dije: ¿Cúya hija eres? Y ella respondió: Hija de Batuel, hijo de Nacor, que le parió Melca. Entónces púsele un pendiente sobre su frente y ajorcas sobre sus manos.
24:48 E inclinéme, y adoré a Jehová, y bendije a Jehová, Dios de mi señor Abraham, que me había guiado por camino derecho para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo.
24:49 Ahora pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor, declarádmelo: y si no, declarádmelo, y echaré, o a diestra, o a siniestra.
24:50 Entónces Labán y Batuel respondieron, y dijeron: De Jehová ha salido esto, no podemos hablarte malo ni bueno.
24:51 He ahí Rebeca delante de tí; tómala, y véte, y sea mujer del hijo de tu señor, como lo ha dicho Jehová.
24:52 Y fué, que como el siervo de Abraham oyó sus palabras, inclinóse a tierra a Jehová.
24:53 Y sacó el siervo vasos de plata, y vasos de oro, y vestidos, y dió a Rebeca: también dió cosas preciosas a su hermano, y a su madre.
24:54 Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él, y durmieron: y levantándose de mañana, dijo: Enviádme a mi señor.
24:55 Entónces respondió su hermano y su madre: Espere la moza con nosotros a lo menos diez dias, y después irá.
24:56 Y él les dijo: No me detengáis, pues que Jehová ha prosperado mi camino: enviádme que me vaya a mi señor.
24:57 Ellos respondieron entónces: Llamemos a la moza y preguntémosle.
24:58 Y llamaron a Rebeca, y dijéronle: ¿Irás tú con este varón? Y ella respondio: Si; iré.
24:59 Entónces enviaron a Rebeca su hermana, y a su ama, y al siervo de Abraham, y a sus varones.
24:60 Y bendijeron a Rebeca, y dijéronle: Nuestra hermana eres, seas en millares de millares: y tu generación posea la puerta de sus enemigos.
24:61 Levantóse entónces Rebeca y sus mozas, y subieron sobre los camellos, y siguieron al varón: y el siervo tomó a Rebeca, y fuése.
24:62 Y venía Isaac del pozo del Viviente que me ve; porque él habitaba en la tierra del mediodía:
24:63 Y había salido Isaac a orar al campo a la hora de la tarde; y alzando sus ojos, miró; y, he aquí, los camellos que venían.
24:64 Rebeca también alzó sus ojos, y vió a Isaac, y descendió del camello.
24:65 Porque había preguntado al siervo: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el siervo había respondido: Este es mi señor. Ella entónces tomó el velo, y cubrióse.
24:66 Entónces el siervo contó a Isaac todo lo que había hecho.
24:67 Y metióla Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer; y la amó: y consolóse Isaac después de la muerte de su madre.

 

25:1 Y Abraham tomó otra mujer, cuyo nombre fué Cetura:
25:2 La cual le parió a Zamram, y a Jecsán, y a Madán, y a Madián, y a Jesboc, y a Sue.
25:3 Y Jecsán engendró a Saba, y a Dadán; e hijos de Dadán fueron Assurim, y Latussim, y Laomim.
25:4 E hijos de Madián; Efa, y Efer, y Jenoc, y Abida, y Eldaa. Todos estos fueron hijos de Cetura.
25:5 Y Abraham dió todo lo que tenía a Isaac.
25:6 Y a los hijos de sus concubinas dió Abraham dones: y envióles de junto a Isaac su hijo, mientras él vivió, al oriente, a la tierra oriental.
25:7 Estos empero fueron los dias de la vida de Abraham que vivió ciento y setenta y cinco años.
25:8 Y espiró y murió Abraham en buena vejez, viejo, y harto de dias, y fué agregado a sus pueblos.
25:9 Y sepultáronle Isaac e Ismael sus hijos en la cueva doble, en la heredad de Efrón hijo de Seor Jetteo, que estaba en frente de Mamré:
25:10 La heredad que compró Abraham de los hijos de Jet; allí está sepultado y Sara su mujer.
25:11 Y fué, que después de muerto Abraham, bendijo Dios a Isaac su hijo: y habitó Isaac junto al pozo del Viviente que me ve.
25:12 Y estas son las generaciones de Ismael hijo de Abraham, que parió Agar Egipcia, sierva de Sara, a Abraham.
25:13 Estos pues son los nombres de los hijos de Ismael por sus nombres, por sus linajes. El primogénito de Ismael, Nabajot; y Cedar, y Adbeel, y Mabsam,
25:14 Y Masma, y Duma, y Massa,
25:15 Hadar, y Tema, y Jetur, y Nafis, y Cedma:
25:16 Estos son los hijos de Ismael; y estos son sus nombres por sus villas y por sus palacios; doce príncipes por sus familias.
25:17 Y estos fueron los años de la vida de Ismael, ciento y treinta y siete años: y espiró y murió Ismael, y fué agregado a sus pueblos.
25:18 Y habitaron desde Hevila hasta el Sur, que está en frente de Egipto viniendo a Assur: delante de todos sus hermanos cayó.
25:19 Y estas fueron las generaciones de Isaac, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac:
25:20 Y era Isaac de cuarenta años cuando tomó a Rebeca, hija de Batuel Arameo de Padan-aram, hermana de Labán Arameo, por su mujer.
25:21 Y oró Isaac a Jehová por su mujer que era estéril; y aceptólo Jehová, y concibió Rebeca su mujer.
25:22 Y los hijos se combatían dentro de ella, y dijo: Si así había de ser, ¿para qué vivo yo? Y fué a consultar a Jehová.
25:23 Y respondióle Jehová: Dos naciones hay en tu vientre, y dos pueblos serán divididos de tus entrañas; mas el un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor.
25:24 Y como se cumplieron sus dias para parir, he aquí mellizos en su vientre.
25:25 Y salió el primero bermejo, y todo él velludo como una ropa; y llamaron su nombre Esaú.
25:26 Y después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú: y fué llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando Rebeca los parió.
25:27 Y crecieron los niños; y Esaú fué varón sabio en la caza, hombre del campo: Jacob empero era varón sincero, que estaba en las tiendas.
25:28 Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza. Mas Rebeca amaba a Jacob.
25:29 Y guisó Jacob un guisado: y volviendo Esaú del campo cansado,
25:30 Dijo Esaú a Jacob: Ruégote que me des a comer de eso bermejo, eso bermejo, que estoy cansado. Por tanto fué llamado su nombre, Edom.
25:31 Y Jacob respondió: Véndeme hoy en este día tu primogenitura.
25:32 Entónces dijo Esaú: He aquí, yo me voy a morir, ¿para qué pues me servirá la primogenitura?
25:33 Y dijo Jacob: Júrame hoy en este día. Y él le juró, y vendió su primogenitura a Jacob.
25:34 Entónces Jacob dió a Esaú del pan, y del guisado de las lantejas; y él comió, y bebió, y levantóse, y fuése. Y así menospreció Esaú la primogenitura.

 

26:1 Y hubo hambre en la tierra además de la primera hambre, que fué en los dias de Abraham: y fuése Isaac a Abimelec, rey de los Filisteos, en Gerar.
26:2 Y apareciósele Jehová, y díjole: No desciendas a Egipto: habita en la tierra que yo te diré.
26:3 Habita en esta tierra, y yo seré contigo; y te bendeciré; porque a tí, y a tu simiente, daré todas estas tierras; y confirmaré el juramento que juré a Abraham tu padre.
26:4 Y yo multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo; y daré a tu simiente todas estas tierras: y todas las gentes de la tierra serán benditas en tu simiente;
26:5 Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi observancia, mis mandamientos, mis estatutos, y mis leyes.
26:6 Así habitó Isaac en Gerar.
26:7 Y los hombres de aquel lugar preguntaron de su mujer; y él respondió: Es mi hermana: Porque tuvo miedo de decir; Es mi mujer: Quizá, dijo él, los varones de aquel lugar me matarán por causa de Rebeca; porque era hermosa de vista.
26:8 Y fué, que como él estuvo allí muchos dias, Abimelec, rey de los Filisteos, mirando por una ventana, vió a Isaac que jugaba con Rebeca su mujer:
26:9 Y llamó Abimelec a Isaac, y dijo: He aquí, ciertamente ella es tu mujer: ¿cómo pues dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella.
26:10 Y Abimelec dijo: ¿Por qué nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras traido sobre nosotros el pecado.
26:11 Entónces Abimelec mandó a todo el pueblo, diciendo: El que tocare a este hombre, o a su mujer, muriendo morirá.
26:12 Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel año cien modios; y bendíjole Jehová.
26:13 Y el varón se engrandeció, y fué yendo y engrandeciéndose, hasta hacerse muy grande.
26:14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y grande apero; y los Filisteos le tuvieron envidia.
26:15 Y todos los pozos que habían abierto los siervos de Abraham su padre en sus dias, los Filisteos los habían cerrado, y henchido de tierra.
26:16 Y dijo Abimelec a Isaac: Apártate de nosotros; porque mucho más fuerte que nosotros te has hecho.
26:17 E Isaac se fué de allí; y asentó sus tiendas en el valle de Gerar, y habitó allí.
26:18 Y volvió Isaac, y abrió los pozos de agua, que habían abierto en los dias de Abraham su padre, y que los Filisteos habían cerrado muerto Abraham: y llamólos de los nombres que su padre los había llamado.
26:19 Y los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas.
26:20 Y los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra. Por eso llamó el nombre del pozo Esek, porque habían altercado con él.
26:21 Y abrieron otro pozo; y riñeron también sobre él: y llamó su nombre, Sitna.
26:22 Y pasóse de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él: y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora nos ha hecho ensanchar Jehová, y fructificarémos en la tierra.
26:23 Y de allí subió a Beer-seba.
26:24 Y apareciósele Jehová aquella noche, y dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre: no temas, que yo soy contigo; y yo te bendeciré, y multiplicaré tu simiente por causa de Abraham mi siervo.
26:25 Y edificó allí altar, e invocó el nombre de Jehová, y tendió allí su tienda; y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo.
26:26 Y Abimelec vino a él desde Gerar, y Ocozat amigo suyo, y Ficol capitán de su ejército.
26:27 Y díjoles Isaac: ¿Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me enviasteis que no estuviese con vosotros?
26:28 Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová es contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros; entre nosotros y tí: y haremos alianza contigo;
26:29 Que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz: tú ahora, bendito de Jehová.
26:30 Entónces él les hizo banquete, y comieron, y bebieron.
26:31 Y madrugaron por la mañana, y juraron el uno al otro, e Isaac los envio, y partiéronse de él en paz.
26:32 Y fué que en aquel día vinieron los siervos de Isaac, y diéronle nuevas de los negocios del pozo que habían abierto, y dijéronle: Agua hemos hallado.
26:33 Y llamóle Siba; por esta causa el nombre de aquella ciudad es Beer-seba hasta este día.
26:34 Y como Esaú fué de cuarenta años, tomó por mujer a Judit, hija de Beeri Jetteo, y a Basemat hija de Elón Jetteo.
26:35 Y fueron amargura de espíritu a Isaac, y a Rebeca.

 

27:1 Y fué, que como Isaac envejeció, y sus ojos se oscurecieron de vista, llamó a Esaú su hijo el mayor, y díjole: Mi hijo: y él respondió: Héme aquí.
27:2 Y él dijo: He aquí, ya soy viejo; no sé el día de mi muerte:
27:3 Toma pues ahora tus armas, tu aljaba y tu arco; y sal al campo; y toma para mí caza.
27:4 Y házme guisados, como yo amo, y tráeme, y comeré, para que te bendiga mi alma ántes que muera.
27:5 Y Rebeca oyó, cuando hablaba Isaac a Esaú su hijo: y fuése Esaú al campo para tomar la caza que había de traer.
27:6 Entónces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí, yo he oido a tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo:
27:7 Tráeme caza; y házme guisados, para que coma, y te bendiga delante de Jehová, ántes que muera.
27:8 Ahora pues, mi hijo, obedece a mi voz en lo que te mando.
27:9 Vé ahora al ganado; y tómame de allá dos cabritos de las cabras buenos, y yo haré de ellos guisados para tu padre, como él ama.
27:10 Y tú los llevarás a tu padre, y comerá, para que te bendiga ántes de su muerte.
27:11 Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es hombre belloso, y yo hombre sin pelos:
27:12 Quizá me tentará mi padre, y tenerme ha por burlador; y traeré sobre mí maldición y no bendición.
27:13 Y su madre le respondió: Hijo mío, sobre mí sea tu maldición: solamente obedece a mi voz, y vé, y tómamelos.
27:14 ` Entónces él fué, y tomó, y trajo a su madre: y su madre hizo guisados, como su padre los amaba.
27:15 Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú, su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió a Jacob su hijo menor.
27:16 E hízole vestir sobre sus manos, y sobre la cerviz donde no tenía pelos, las pieles de los cabritos de las cabras;
27:17 Y dió los guisados y pan, que había aderezado, en la mano de Jacob su hijo.
27:18 Y él vino a su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Héme aquí, ¿quién eres, hijo mío?
27:19 Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito: yo he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma.
27:20 Entónces Isaac dijo a su hijo: ¿Qué es esto, que tan presto hallaste, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que se encontrase delante de mí.
27:21 E Isaac dijo a Jacob: Llégate ahora, y palparte he, hijo mío, si eres mi hijo Esaú, o no.
27:22 Y llegóse Jacob a su padre Isaac, y él le palpó, y dijo: La voz, la voz es de Jacob; mas las manos, las manos de Esaú.
27:23 Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú; y bendíjole.
27:24 Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy.
27:25 Y dijo: Llégamelo, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él le llegó, y comió: y trájole vino, y bebió.
27:26 Y díjole Isaac su padre: Llega ahora, y bésame, hijo mío.
27:27 Y él se llego, y besóle, y olió el olor de sus vestidos, y bendíjole, y dijo: Mira, el olor de mi hijo, como el olor del campo que Jehová bendijo.
27:28 Y Dios te dé del rocio del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto.
27:29 Sírvante pueblos, y naciones se inclinen a tí. Sé señor de tus hermanos, e inclínense a tí los hijos de tu madre: malditos los que te maldijeren: y benditos los que te bendijeren.
27:30 Y fué, que en acabando Isaac de bendecir a Jacob, solamente saliendo había salido Jacob de delante de Isaac su padre, y Esaú su hermano vino de su caza.
27:31 E hizo también él guisados, y trajo a su padre; y dijo a su padre: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma.
27:32 Entónces su padre Isaac le dijo: ¿Quién eres tú? Y él dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito Esaú.
27:33 Entónces Isaac se estremeció de un grande estremecimiento, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que tomó caza, y me trajo, y yo comí de todo ántes que tú vinieses? yo le bendije y será bendito.
27:34 Como Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con exclamación muy grande y muy amarga; y dijo a su padre: Bendíceme también a mí, padre mío.
27:35 Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición.
27:36 Y él respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces: tomóme mi primogenitura, y he aquí ahora, ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No me has guardado bendición?
27:37 Isaac respondió, y dijo a Esaú: He aquí, yo le he puesto por tu señor, y a todos sus hermanos le he dado por siervos; de trigo y de vino le he fortalecido; ¿qué pues te haré a tí ahora, hijo mío?
27:38 Y Esaú respondió a su padre: ¿No tienes que una sola bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró.
27:39 Entónces Isaac su padre habló, y díjole: He aquí, en grosuras de la tierra será tu habitación; y del rocio de los cielos de arriba:
27:40 Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás: mas será tiempo cuando te enseñorees, y descargues su yugo de tu cerviz.
27:41 Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición, con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarse han los dias del luto de mi padre, y yo mataré a Jacob mi hermano.
27:42 Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú su hijo mayor; y ella envió, y llamó a Jacob su hijo menor, y díjole: He aquí, Esaú, tu hermano, se consuela sobre tí para matarte.
27:43 Ahora pues, hijo mío, obedece a mi voz, y levántate, y húyete a Labán mi hermano, a Harán:
27:44 Y mora con él algunos dias, hasta que el enojo de tu hermano se vuelva.
27:45 Hasta que se mitigue el furor de tu hermano de tí; y se olvide de lo que le has hecho: y yo enviaré, y te tomaré de allá; porque seré deshijada de vosotros ámbos en un día.
27:46 Y dijo Rebeca a Isaac. Fastidio tengo de mi vida a causa de las hijas de Jet. Si Jacob toma mujer de las hijas de Jet, como estas, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?

 

28:1 Entónces Isaac llamó a Jacob, y bendíjolo, y mandóle, diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canaán.
28:2 Levántate, vé a Padan-aram a casa de Batuel, padre de tu madre, y toma de allí para tí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre.
28:3 Y el Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar, y te multiplique, y seas en congregación de pueblos;
28:4 Y te dé la bendición de Abraham, y a tu simiente contigo; para que heredes la tierra de tus peregrinaciones, que Dios dió a Abraham.
28:5 Así envió Isaac a Jacob, el cual fué a Padan-aram, a Labán, hijo de Batuel Arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y de Esaú.
28:6 Y vió Esaú como Isaac había bendecido a Jacob, y le había enviado a Padan-aram, para tomar para sí mujer de allá, cuando le bendijo: y que le mandó, diciendo: No tomarás mujer de las hijas de Canaán;
28:7 Y que Jacob había obedecido a su padre y a su madre, y se había ido a Padan-aram.
28:8 Y vió Esaú que las hijas de Canaán parecían mal a Isaac su padre;
28:9 Y fuése Esaú a Ismael, y tomó para sí por mujer a Mahelet, hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nabajot, además de sus mujeres.
28:10 Y salió Jacob de Beer-seba, y fué a Harán:
28:11 Y encontró con un lugar, y durmió allí porque ya el sol era puesto: y tomó de las piedras de aquel lugar y puso a su cabecera, y acostóse en aquel lugar.
28:12 Y soñó, y he aquí una escalera que estaba en tierra y su cabeza tocaba en el cielo: y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella.
28:13 Y, he aquí, Jehová estaba encima de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac: la tierra, en que estás acostado, te daré a tí y a tu simiente.
28:14 Y será tu simiente como el polvo de la tierra, y multiplicarás al occidente, y al oriente, y al aquilón, y al mediodía; y todas las familias de la tierra serán benditas en tí, y en tu simiente.
28:15 Y, he aquí, yo soy contigo, y yo te guardaré por donde quiera que fueres, y yo te volveré a esta tierra, porque no te dejaré hasta tanto que haya hecho lo que te he dicho.
28:16 Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía.
28:17 Y tuvo miedo; y dijo: ¡Cuán espantoso es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.
28:18 Y madrugó Jacob por la mañana, y tomó la piedra que había puesto a su cabecera, y púsola por título, y derramó aceite sobre su cabeza:
28:19 Y llamó el nombre de aquel lugar, Betel, y cierto Luza era el nombre de la ciudad primero.
28:20 E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje donde voy, y me diere pan para comer, y vestido para vestir;
28:21 Y si tornare en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios.
28:22 Y esta piedra que he puesto por título será casa de Dios: y de todo lo que me dieres, diezmando lo diezmaré para tí.

 

29:1 Y alzó Jacob sus piés; y fué a la tierra de los hijos de oriente.
29:2 Y miró, y vió un pozo en el campo: y he aquí tres rebaños de ovejas, que yacían cerca de él; porque de aquel pozo abrevaban los ganados: y había una gran piedra sobre la boca del pozo.
29:3 Y juntábanse allí todos los rebaños, y revolvían la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevaban las ovejas, y volvían la piedra sobre la boca del pozo a su lugar.
29:4 Y díjoles Jacob: Hermanos míos, ¿de dónde sois? Y ellos respondieron: De Harán somos.
29:5 Y él les dijo: ¿Conocéis a Labán, hijo de Nacor? Y ellos dijeron: Si, le conocemos.
29:6 Y él les dijo: ¿Tiene paz? Y ellos dijeron: Paz: y, he aquí, Raquel su hija viene con el ganado.
29:7 Y él dijo: He aquí, aun el día es grande: no es aun tiempo de recoger el ganado, abrevad las ovejas, e id a apacentar.
29:8 Y ellos respondieron: No podemos, hasta que se junten todos los rebaños, y revuelvan la piedra de sobre la boca del pozo, para que abrevemos las ovejas.
29:9 Estando aun él hablando con ellos, Raquel vino con el ganado de su padre, porque ella era la pastora.
29:10 Y fué, que como Jacob vió a Raquel, hija de Labán hermano de su madre, y a las ovejas de Labán el hermano de su madre, llegó Jacob, y revolvió la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevó el ganado de Labán hermano de su madre.
29:11 Y Jacob besó a Raquel, y alzó su voz, y lloró:
29:12 Y Jacob dijo a Raquel, como era hermano de su padre, y como era hijo de Rebeca: y ella corrió, y dió las nuevas a su padre.
29:13 Y fué, que como oyó Labán las nuevas de Jacob, hijo de su hermana, corrió a recibirle; y abrazóle, y besóle, y trájole a su casa: y él contó a Labán todas estas cosas.
29:14 Y Labán le dijo: Ciertamente hueso mío, y carne mía eres. Y estuvo con él un mes de tiempo.
29:15 Y dijo Labán a Jacob: ¿Por ser tú mi hermano, me has de servir de balde? Declárame qué será tu salario.
29:16 Y Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Lia: y el nombre de la menor, Raquel.
29:17 Y los ojos de Lia eran tiernos; y Raquel era de hermoso semblante, y de hermoso parecer.
29:18 Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel, tu hija menor.
29:19 Y Labán respondió: Mejor es que te la dé a tí, que no que la dé a otro varón: está conmigo.
29:20 Así sirvió Jacob por Raquel siete años, y pareciéronle como pocos dias, porque la amaba.
29:21 Y dijo Jacob a Labán: Dáme mi mujer, porque mi tiempo es cumplido, para que entre a ella.
29:22 Entónces Labán congregó a todos los varones de aquel lugar, e hizo banquete.
29:23 Y fué, que a la tarde tomó a Lia su hija, y trájola a él, y él entró a ella.
29:24 Y dió Labán a Zelfa su sierva a su hija Lia por sierva.
29:25 Y venida la mañana, he aquí que era Lia, y él dijo a Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿por qué pues me has engañado?
29:26 Y Labán respondió: No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor ántes de la mayor.
29:27 Cumple la semana de esta, y dársete ha también esta por el servicio que sirvieres conmigo otros siete años.
29:28 E hizo Jacob así, que cumplió la semana de aquella, y él le dió a Raquel su hija por mujer.
29:29 Y dió Labán a Raquel su hija, a Bala su sierva por sierva.
29:30 Y entró también a Raquel, y la amó también más que a Lia: y sirvió con él aun otros siete años.
29:31 Y vió Jehová que Lia era aborrecida, y abrió su matriz; y Raquel era estéril.
29:32 Y concibió Lia, y parió un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Porque vió Jehová mi aflicción; por tanto ahora me amará mi marido.
29:33 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Porque oyó Jehová, que yo era aborrecida, me ha dado también este. Y llamó su nombre Simeón.
29:34 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Ahora esta vez será juntado mi marido conmigo, porque le he parido tres hijos: por tanto llamó su nombre Leví.
29:35 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Jehová. Por eso llamó su nombre Judá: y dejó de parir.

 

30:1 Y viendo Raquel que no paría a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dáme hijos; y si no, yo soy muerta.
30:2 Y Jacob se enojaba contra Raquel, y decía: ¿Soy yo en lugar de Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?
30:3 Y ella dijo: He aquí mi sierva Bala; entra a ella, y parirá sobre mis rodillas, y ahijarme he yo también de ella.
30:4 Así le dió a Bala su sierva por mujer; y Jacob entró a ella.
30:5 Y concibió Bala, y parió a Jacob un hijo.
30:6 Y dijo Raquel: Juzgóme Dios, y también oyó mi voz, y dióme un hijo: Por tanto llamó su nombre Dan.
30:7 Y concibió otra vez Bala la sierva de Raquel, y parió el hijo segundo a Jacob.
30:8 Y dijo Raquel: De luchas de Dios he luchado con mi hermana, también he vencido. Y llamó su nombre Neftalí.
30:9 Y viendo Lia que había dejado de parir, tomó a Zelfa su sierva, y dióla a Jacob por mujer.
30:10 Y parió Zelfa, sierva de Lia, a Jacob un hijo.
30:11 Y dijo Lia: Vino la buena ventura. Y llamó su nombre Gad.
30:12 Y Zelfa, la sierva de Lia, parió otro hijo a Jacob.
30:13 Y dijo Lia: Para hacerme bienaventurada; porque las mujeres me dirán bienaventurada: y llamó su nombre Aser.
30:14 Y fué Ruben en tiempo de la siega de los trigos, y halló mandrágoras en el campo, y trájolas a Lia su madre; y dijo Raquel a Lia: Ruégote que me dés de las mandrágoras de tu hijo.
30:15 Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también tomes las mandrágoras de mi hijo? Y dijo Raquel: Por tanto dormirá contigo está noche por las mandrágoras de tu hijo.
30:16 Y cuando Jacob volvía del campo a la tarde, salió Lia a él, y díjole: A mí has de entrar; porque alquilando te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche.
30:17 Y oyó Dios a Lia, y concibió, y parió a Jacob el quinto hijo.
30:18 Y dijo Lia: Dios ha dado mi salario, por cuanto dí mi sierva a mi marido: por eso llamó su nombre Isacar.
30:19 Y concibió Lia otra vez, y parió el hijo sexto a Jacob.
30:20 Y dijo Lia: Dios me ha dado buena dádiva: esta vez morará conmigo mi marido, porque le he parido seis hijos. Y llamó su nombre Zabulón.
30:21 Y después parió una hija, y llamó su nombre Dina.
30:22 Y acordóse Dios de Raquel, y oyóla Dios, y abrió su matriz.
30:23 Y concibió, y parió un hijo; y dijo: Quitado ha Dios mi vergüenza.
30:24 Y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo.
30:25 Y fué, que como Raquel parió a José, dijo Jacob a Labán: Envíame, e irme he a mi lugar, y a mi tierra.
30:26 Dáme mis mujeres y mis hijos por las cuales he servido contigo; porque tú sabes el servicio que te he servido.
30:27 Y Labán le respondió: Halle yo ahora gracia en tus ojos: experimentado he, que Jehová me ha bendecido por tú causa.
30:28 Y dijo: Señálame tu salario, que yo lo daré.
30:29 Y él respondió: Tú sabes como te he servido, y cuanto ha sido tu ganado conmigo:
30:30 Porque poco tenías ántes de mí, y ha crecido en multitud, y Jehová te ha bendecido con mi entrada: y ahora ¿cuándo tengo de hacer también yo por mi casa?
30:31 Y él dijo: ¿Qué te daré? Jacob respondió: No me des nada: si hicieres conmigo esto, volveré a apacentar tus ovejas.
30:32 Yo pasaré hoy por todas tus ovejas para quitar de allí toda oveja pintada y manchada; y todo carnero bermejo en los carneros: y lo pintado y manchado en las cabras; y esto será mi salario.
30:33 Y responderme ha mi justicia mañana, cuando viniere sobre mí mi salario delante de tí: todo lo que no fuere pintado ni manchado en las cabras, y bermejo en las ovejas, serme ha tenido por de hurto.
30:34 Y dijo Labán: He aquí, ojalá fuese como tú dices.
30:35 Y apartó aquel día los machos cabríos cinchados y manchados, y todas las cabras pintadas y manchadas, todo lo que tenía alguna cosa blanca, y todo lo bermejo en las ovejas, y púsolo en la mano de sus hijos.
30:36 Y puso tres dias de camino entre sí y Jacob; y Jacob apacentaba las otras ovejas de Labán.
30:37 Y tomóse Jacob varas de álamo verdes, y de almendro, y de castaño, y descortezó en ellas unas mondaduras blancas descubriendo la blancura de las varas.
30:38 Y puso las varas que había mondado en las pilas, en los abrevaderos del agua, donde las ovejas venían a beber delante de las ovejas, las cuales se calentaban viniendo a beber.
30:39 Y calentábanse las ovejas delante de las varas, y parían las ovejas cinchados, pintados, y manchados.
30:40 Y apartaba Jacob los corderos y poníalos con las ovejas, los cinchados, y todo lo que era bermejo en el hato de Labán. Y ponía su hato a parte, y no lo ponía con las ovejas de Labán.
30:41 Y era, que todas las veces que se calentaban las tempranas, Jacob ponía las varas delante de las ovejas en las pilas, para que se calentasen delante de las varas.
30:42 Y cuando venían las ovejas tardías, no las ponía: así eran las tardías para Labán, y las tempranas para Jacob.
30:43 Y multiplicó el varón muy mucho, y tuvo muchas ovejas, y siervas, y siervos, y camellos, y asnos.

 

31:1 Y oía las palabras de los hijos de Labán, que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre: y de lo que era de nuestro padre ha hecho toda esta gloria.
31:2 Miraba también Jacob el rostro de Labán, y veía que no era para con él como ayer y anteayer.
31:3 También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, que yo seré contigo.
31:4 Y envió Jacob, y llamó a Raquel y a Lia al campo, a sus ovejas.
31:5 Y díjoles: Yo veo que el rostro de vuestro padre no es para conmigo como ayer y anteayer: y el Dios de mi padre ha sido conmigo.
31:6 Y vosotras sabéis, que con todas mis fuerzas he servido a vuestro padre:
31:7 Y vuestro padre me ha mentido, que me ha mudado el salario diez veces; mas Dios no le ha permitido, que me hiciese mal.
31:8 Si él decía así: Los pintados serán tu salario; entónces todas las ovejas parían pintados: y si decía así: Los cinchados serán tu salario; entónces todas las ovejas parían cinchados.
31:9 Y quitó Dios el ganado de vuestro padre; y diómelo a mí.
31:10 Y fué que al tiempo que las ovejas se calentaban, yo alcé mis ojos, y ví en sueños, y he aquí, que los machos subían sobre las hembras cinchados, pintados, y pedriscados:
31:11 Y díjome el ángel de Dios en sueños: ¿Jacob? Y yo dije: Héme aquí.
31:12 Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás todos los machos que suben sobre las ovejas cinchados, pintados, y pedriscados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho.
31:13 Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste el título, y donde me prometíste voto. Levántate ahora, y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu naturaleza.
31:14 Y respondió Raquel, y Lia, y dijéronle: ¿Tenemos ya parte ni heredad en la casa de nuestro padre?
31:15 ¿No nos tiene ya como por estrañas? que nos vendió, y aun comiendo ha comido nuestro dinero?
31:16 Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es, y de nuestros hijos: ahora pues haz todo lo que Dios te ha dicho.
31:17 Entónces Jacob se levantó, y alzó a sus hijos y a sus mujeres sobre los camellos;
31:18 Y guió todo su ganado, y toda su hacienda que había adquirido, el ganado de su ganancia que había adquirido en Padan-aram, para volverse a Isaac su padre en la tierra de Canaán.
31:19 Y Labán había ido a trasquilar sus ovejas: y Raquel hurtó los ídolos de su padre.
31:20 Y hurtó Jacob el corazón de Labán Arameo en no hacerle saber como huía.
31:21 Y huyó él con todo lo que tenía: y levantóse y pasó el río, y puso su rostro al monte de Galaad.
31:22 Y fué dicho a Labán al tercero día, como Jacob había huido.
31:23 Y tomó a sus hermanos consigo, y fué tras él camino de siete dias, y alcanzóle en el monte de Galaad.
31:24 Y vino Dios a Labán Arameo en sueño aquella noche, y díjole: Guárdate que no digas a Jacob bueno ni malo.
31:25 Alcanzó pues Labán a Jacob, y Jacob había hincado su tienda en el monte: y Labán hincó con sus hermanos en el monte de Galaad.
31:26 Y dijo Labán a Jacob: ¿Qué has hecho? ¿Qué me hurtaste el corazón, y has traido mis hijas como cautivadas a cuchillo?
31:27 ¿Por qué te escondiste para huir, y me hurtaste, y no me hiciste saber, que yo te enviara con alegría, y con canciones, con tamboril, y vihuela?
31:28 ¿Qué aun no me dejaste besar mis hijos y mis hijas? Ahora locamente has hecho.
31:29 Poder hay en mi mano para haceros mal, mas el Dios de vuestro padre me habló anoche, diciendo: Guárdate que no digas a Jacob ni bueno ni malo.
31:30 Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre, ¿por qué me hurtabas mis dioses?
31:31 Y Jacob respondió, y dijo a Labán: Porque tuve miedo: que dije, que quizá me robarías tus hijas.
31:32 En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere, y tómatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado.
31:33 Y entró Labán en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lia, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló: y salió de la tienda de Lia y vino a la tienda de Raquel:
31:34 Y Raquel tomó los ídolos, y púsolos en una albarda de un camello, y sentóse sobre ellos: y tentó Labán toda la tienda, y no los halló.
31:35 Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de tí; porque tengo la costumbre de las mujeres. Y él buscó, y no halló los ídolos.
31:36 Entónces Jacob se enojó, y riñó con Labán, y respondió Jacob, y dijo a Labán: ¿Qué prevaricación es la mía? ¿qué es mi pecado, que has seguido en pos de mí?
31:37 Pues que has tentado todas mis alhajas, ¿qué has hallado de todas las alhajas de tu casa? Pon aquí delante de mis hermanos y tuyos, y juzguen entre nosotros ámbos.
31:38 Estos veinte años he estado contigo; que tus ovejas y tus cabras nunca movieron: nunca comí carnero de tus ovejas:
31:39 Nunca te traje arrebatado, yo pagaba el daño: lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerias:
31:40 De día me consumía el calor, y de noche la helada, y mi sueño se huía de mis ojos:
31:41 Estos veinte años tengo en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tus ovejas, y has mudado mi salario diez veces.
31:42 Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac no fuera conmigo, cierto vacío me enviaras ahora: mas vió Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y te reprendió anoche.
31:43 Y respondió Labán, y dijo a Jacob: Las hijas, mis hijas son, y los hijos, mis hijos, y las ovejas, mis ovejas; y todo lo que tu ves, mío es: y a estas mis hijas ¿qué tengo de hacer hoy, o a sus hijos que han parido?
31:44 Ven pues ahora, y hagamos alianza yo y tú; y sea en testimonio entre mí y tí.
31:45 Entónces Jacob tomó una piedra, y levantóla por título:
31:46 Y dijo Jacob a sus hermanos: Cogéd piedras. Y tomaron piedras, e hicieron un majano; y comieron allí sobre aquel majano:
31:47 Y llamoló Labán Jegar-sahaduta: y Jacob lo llamó Galaad;
31:48 Porque Labán dijo: Este majano será testigo hoy entre mí y tí: por eso llamó su nombre Galaad,
31:49 Y Mispa; porque dijo: Atalaye Jehová entre mí y tí, cuando nos escondieremos el uno del otro.
31:50 Si afligieres mis hijas, o si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros: mas mira, Dios es testigo entre mí y tí.
31:51 Dijo mas Labán a Jacob: He aquí este majano, y he aquí este título que he fundado entre mí y tí.
31:52 Testigo sea este majano, y testigo sea este título, que ni yo pasaré contra tí este majano, ni tu pasarás contra mí este majano, ni este título para mal.
31:53 El Dios de Abraham, y el Dios de Nacor juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por el temor de Isaac su padre.
31:54 Y sacrificó Jacob sacrificio en el monte, y llamó a sus hermanos a comer pan; y comieron pan, y durmieron en el monte.
31:55 Y madrugó Labán por la mañana, y besó sus hijos y sus hijas, y bendíjolos, y volvió, y tornóse a su lugar.

 

32:1 Y Jacob se fué su camino, y saliéronle al encuentro ángeles de Dios.
32:2 Y dijo Jacob, cuando los vió: El campo de Dios es este: y llamó el nombre de aquel lugar, Mahanaim.
32:3 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano a la tierra de Seir, campo de Edom.
32:4 Y mandóles, diciendo: Direis así a mi señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob: Con Labán he morado, y detenídome he hasta ahora.
32:5 Y tengo vacas, y asnos, y ovejas, y siervos, y siervas: y envió a decirlo a mi señor, por hallar gracia en tus ojos.
32:6 Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Venimos a tu hermano, a Esaú, y él también viene a recibirte, y cuatrocientos hombres con él.
32:7 Entónces Jacob tuvo gran temor, y angustióse; y partió el pueblo que tenía consigo, y las ovejas, y las vacas, y los camellos en dos cuadrillas;
32:8 Y dijo: Si viniere Esaú a la una cuadrilla, y la hiriere, la otra cuadrilla escapará.
32:9 Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra, y a tu parentela, y yo te haré bien:
32:10 Menor soy yo que todas las misericordias, y que toda la verdad que has hecho con tu siervo: que con mi bordón pasé a este Jordán; y ahora estoy sobre dos cuadrillas.
32:11 Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú; porque le temo: quizá no venga, y me hiera, y a la madre con los hijos.
32:12 Y tú has dicho, yo te haré bien, y pondré tu simiente como la arena de la mar, que no se puede contar por la multitud.
32:13 Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esaú:
32:14 Doscientas cabras, y veinte machos de cabrío; doscientas ovejas, y veinte carneros;
32:15 Treinta camellas paridas con sus crias; cuarenta vacas, y diez novillos; veinte asnas, y diez borricos.
32:16 Y diólo en mano de sus siervos, cada manada por si, y dijo a sus siervos: Pasád delante de mí, y ponéd espacio entre manada y manada.
32:17 Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: ¿Cúyo eres? Y ¿dónde vas? ¿Y para quién es esto, que llevas delante de tí?
32:18 Entónces dirás: Presente es de tu siervo Jacob, que envía a mi señor Esaú: y, he aquí, también él viene tras nosotros.
32:19 Y mandó también al segundo, también al tercero, y a todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaréis a Esaú, cuando le hallareis.
32:20 Y diréis también: He aquí, tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro; quizá le será acepto.
32:21 Y pasó el presente delante de él, y él durmió aquella noche en el real.
32:22 Y levantóse aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc.
32:23 Y tomólos, y pasólos el arroyo, y pasó lo que tenía.
32:24 Y quedó Jacob solo: y luchó con él un varón, hasta que el alba subía.
32:25 Y como vió que no podía con él, tocó la palma de su anca; y la palma del anca de Jacob se descoyuntó luchando con él.
32:26 Y dijo: Déjame, que el alba sube. Y él dijo: No te dejaré, sino me bendices.
32:27 Y él le dijo: ¿Cómo es tu nombre? Y él respondió: Jacob.
32:28 Y él dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido.
32:29 Entónces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora tu nombre. Y él respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre? Y bendíjole allí.
32:30 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar, Fanuel: Porque ví a Dios cara a cara, y mi alma fué librada.
32:31 Y salióle el sol, como pasó a Fanuel; y cojeaba de su anca.
32:32 Por esto no comen los hijos de Israel el nervio encogido que está en la palma del anca hasta hoy; porque tocó la palma del anca de Jacob en el nervio encogido.

 

33:1 Y alzando Jacob sus ojos miró, y, he aquí, venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él: entónces él repartió los niños entre Lia y Raquel, y las dos siervas:
33:2 Y puso las siervas y sus niños delante: luego a Lia y a sus niños: y a Raquel y a José los postreros.
33:3 Y él pasó delante de ellos, e inclinóse a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano.
33:4 Y Esaú corrió delante de él, y abrazóle, y echóse sobre su cuello, y besóle, y lloraron.
33:5 Y alzó sus ojos, y vió las mujeres, y los niños, y dijo: ¿Qué te han estos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo.
33:6 Y llegaron las siervas, ellas y sus niños, e inclináronse.
33:7 Y llegó Lia con sus niños, e inclináronse: y después llegó José, y Raquel, y también se inclinaron.
33:8 Y él dijo: ¿Qué te ha todo este escuadron que he encontrado? Y él respondió: Porque hallase gracia en los ojos de mi señor.
33:9 Y dijo Esaú: Harto tengo yo, hermano mío; sea para tí lo que es tuyo.
33:10 Y dijo Jacob: No, yo te ruego; Si he ahora hallado gracia en tus ojos, toma mi presente de mi mano; que por eso he visto tu rostro, como quien ve el rostro de Dios; y házme placer.
33:11 Toma ahora mi bendición que te es traida, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. Y porfió con él, y tomólo.
33:12 Y dijo: Anda, y vamos: y yo iré delante de tí.
33:13 Y él le dijo: Mi señor sabe que los niños son tiernos, y que tengo ovejas y vacas paridas: y si las fatigan, en un día morirán todas las ovejas.
33:14 Pase ahora mi señor delante de su siervo; y yo me iré de mi espacio al paso de la hacienda, que va delante de mí, y al paso de los niños, hasta que llegue a mi señor a Seir.
33:15 Y Esaú dijo: Dejaré ahora contigo del pueblo que viene conmigo. Y él dijo: ¿Para qué esto? Halle yo gracia en los ojos de mi señor.
33:16 Así se volvió Esaú aquel día por su camino a Seir.
33:17 Y Jacob se partió a Socot, y edificó para sí allí casa; e hizo cabañas para su ganado: por tanto llamó el nombre de aquel lugar Socot.
33:18 Y vino Jacob sano a la ciudad de Siquem, que es en la tierra de Canaán, cuando venía de Padan-aram, y asentó delante de la ciudad.
33:19 Y compró una parte del campo, donde tendió su tienda, de mano de los hijos de Jamor padre de Siquem, por cien piezas de moneda.
33:20 Y asentó allí altar, y llamóle: El Fuerte Dios de Israel.

 

34:1 Y salió Dina la hija de Lia, que había parido a Jacob, por ver las hijas de la tierra.
34:2 Y vióla Siquem, hijo de Jamor Heveo, príncipe de aquella tierra, y tomóla, y echóse con ella; y afligióla.
34:3 Y apegóse su alma con Dina, la hija de Jacob, y enamoróse de la moza, y habló al corazón de la moza.
34:4 Y habló Siquem a Jamor su padre, diciendo: Tómame esta moza por mujer.
34:5 Y oyó Jacob, que había ensuciado a Dina su hija, estando sus hijos con su ganado en el campo; y calló Jacob hasta que ellos viniesen.
34:6 Y salió Jamor, padre de Siquem, a Jacob, para hablar con él.
34:7 Y los hijos de Jacob vinieron del campo en oyéndolo, y entristeciéronse los varones, y ensañáronse mucho, porque hizo vileza en Israel, echándose con la hija de Jacob, que no se debía de hacer así.
34:8 Y Jamor habló con ellos, diciendo: El alma de mi hijo Siquem se ha apegado con vuestra hija: ruégoos que se la deis por mujer:
34:9 Y consagrád con nosotros: dádnos vuestras hijas, y tomád vosotros las nuestras.
34:10 Y habitád con nosotros: porque la tierra estará delante de vosotros: morád y negociád en ella, y tomád en ella posesión.
34:11 Siquem también dijo a su padre y a sus hermanos: Halle yo gracia en vuestros ojos: y yo daré lo que vosotros me dijereis.
34:12 Aumentád sobre mí mucho ajuar y dones, que yo daré cuanto me dijereis; y dádme la moza por mujer.
34:13 Y respondieron los hijos de Jacob a Siquem, y a Jamor, su padre, con engaño, y hablaron; porque había ensuciado a Dina su hermana:
34:14 Y dijéronles: No podemos hacer esto, que demos nuestra hermana a hombre que tiene prepucio; porque a nosotros es abominación:
34:15 Mas con esta condición os haremos placer. Si fuereis como nosotros, que se circuncide en vosotros todo varón;
34:16 Entónces os daremos nuestras hijas, y tomaremos nosotros las vuestras; y habitaremos con vosotros, y seremos un pueblo:
34:17 Y si no nos oyereis, para circuncidaros, tomaremos nuestra hija, e irnos hemos.
34:18 Y parecieron bien sus palabras a Jamor, y a Siquem hijo de Jamor.
34:19 Y no dilató el mozo de hacer aquello, porque la hija de Jacob le había agradado: y él era el más honrado de toda la casa de su padre.
34:20 Entónces vino Jamor y Siquem su hijo a la puerta de su ciudad, y hablaron a los varones de su ciudad, diciendo:
34:21 Estos varones son pacíficos con nosotros, y habitarán la tierra; y grangearán en ella, que, he aquí, la tierra es ancha de lugares delante de ellos, nosotros tomaremos sus hijas por mujeres, y darles hemos las nuestras.
34:22 Mas con esta condición nos harán placer los varones, de habitar con nosotros, para que seamos un pueblo: Si se circuncidare en nosotros todo varón, como ellos son circuncidados.
34:23 Sus ganados y su hacienda, y todas sus bestias será nuestro: solamente que consintamos con ellos, y habitarán con nosotros.
34:24 Y obedecieron a Jamor, y a Siquem su hijo, todos los que salían por la puerta de la ciudad; y circuncidaron a todo varón, cuantos salían por la puerta de la ciudad.
34:25 Y fué, que al tercero día cuando ellos estaban doloridos, los dos hijos de Jacob, Simeón y Leví, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada, y vinieron contra la ciudad animosamente, y mataron a todo varón.
34:26 Y a Jamor, y a Siquem su hijo, mataron a filo de espada; y tomaron a Dina de casa de Siquem, y saliéronse.
34:27 Y los hijos de Jacob vinieron a los muertos, y saquearon la ciudad: por cuanto habían ensuciado a su hermana.
34:28 Sus ovejas, y vacas, y sus asnos, y lo que había en la ciudad y en el campo, tomaron.
34:29 Y toda su hacienda, y todos sus niños, y sus mujeres llevaron cautivas, y robaron; y todo lo que había en casa.
34:30 Entónces dijo Jacob a Simeón y a Leví: Turbado me habéis, que me habéis hecho abominable con los moradores de aquesta tierra, el Cananeo y el Ferezeo, teniendo yo pocos hombres: y juntarse han contra mí, y herirme han, y seré destruido yo y mi casa.
34:31 Y ellos respondieron: ¿Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?

 

35:1 Y dijo Dios a Jacob: Levántate, sube a Betel, y está allí: y haz allí altar al Dios, que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú.
35:2 Entónces Jacob dijo a su familia, y a todos los que estaban con él: Quitád los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudád vuestros vestidos:
35:3 Y levantémonos, y subamos a Betel: y allí haré altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha sido conmigo en el camino que he andado.
35:4 Así dieron a Jacob todos los dioses agenos que había en su poder, y los zarcillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de un alcornoque, que estaba en Siquem.
35:5 Y partiéronse; y el terror de Dios fué sobre las ciudades que estaban en sus alrededores, y no siguieron tras los hijos de Jacob.
35:6 Y vino Jacob a Luza, que era en tierra de Canaán, esta es Betel; él y todo el pueblo que con él estaba.
35:7 Y edificó allí altar, y llamó al lugar, El-betel; porque allí le había aparecido Dios cuando huía de su hermano.
35:8 Entónces murió Débora, ama de Rebeca, y fué sepultada a las raices de Betel, debajo de un alcornoque; y llamó su nombre, Allón-bacut.
35:9 Y aparecióse otra vez Dios a Jacob cuando fué vuelto de Padan-aram, y bendíjole.
35:10 Y díjole Dios: Tu nombre es Jacob, no se llamará más tu nombre Jacob, mas Israel será tu nombre: y llamó su nombre Israel.
35:11 Y díjole Dios: Yo soy el Dios omnipotente, crece y multiplícate: gente, y compañía de gente, saldrá de tí; y reyes saldrán de tus lomos.
35:12 Y la tierra, que yo he dado a Abraham y a Isaac, te daré a tí; y a tu simiente después de tí daré la tierra.
35:13 Y fuése de él Dios, del lugar donde había hablado con él.
35:14 Y Jacob puso un título en el lugar donde había hablado con él, un título de piedra: y derramó sobre él derramadura, y echó sobre él aceite.
35:15 Y llamó Jacob el nombre de aquel lugar donde Dios había hablado con él, Betel.
35:16 Y partieron de Betel, y había aun como medía legua de tierra para venir a Efrata; y parió Raquel, y hubo trabajo en su parto.
35:17 Y fué, que como hubo trabajo en su parir, díjole la partera: No temas, que aun este hijo también tendrás.
35:18 Y fué, que saliéndosele el alma, porque murió, llamó su nombre Ben-oni; mas su padre le llamó Benjamín.
35:19 Así murío Raquel; y fué sepultada en el camino de Efrata, esta es Belén.
35:20 Y puso Jacob un título sobre su sepultura; este es el título de la sepultura de Raquel, hasta hoy.
35:21 Y partió Israel, y tendió su tienda de la otra parte de la torre de Eder.
35:22 Y fué que morando Israel en aquella tierra, fué Rubén, y durmió con Bala la concubina de su padre: lo cual oyó Israel. Y fueron los hijos de Israel doce.
35:23 Los hijos de Lia: el primogénito de Jacob, Rubén; y Simeón, y Leví, y Judá, e Isacar, y Zabulón.
35:24 Los hijos de Raquel: José, y Benjamín.
35:25 Y los hijos de Bala, sierva de Raquel: Dan, y Neftalí.
35:26 Y los hijos de Zelfa, sierva de Lia: Gad, y Aser. Estos fueron los hijos de Jacob, que le nacieron en Padan-aram.
35:27 Y vino Jacob a Isaac su padre a Mamré, ciudad de Arbee, esta es Hebrón, donde habitó Abraham e Isaac.
35:28 Y fueron los dias de Isaac ciento y ochenta años.
35:29 Y espiró Isaac y murió; y fué recogidó a sus pueblos viejo, y harto de dias, y sepultáronle Esaú y Jacob sus hijos.

 

36:1 Y estas son las generaciones de Esaú, el cual es Edom.
36:2 Esaú tomó sus mujeres de las hijas de Canaán: a Ada, hija de Elón Jetteo; y Oolibama, hija de Ana, hija de Sebeón Heveo;
36:3 Y Basemat, hija de Ismael, hermana de Nabajot.
36:4 Y Ada parió a Esaú a Elifaz; y Basemat parió a Rahuel;
36:5 Y Oolibama parió a Jehús, y a Jelón, y a Coré: estos son los hijos de Esaú, que le nacieron en la tierra de Canaán.
36:6 Y Esaú tomó sus mujeres, y sus hijos, y sus hijas, y todas las personas de su casa, y sus ganados, y todas sus bestias, y toda su hacienda, que había adquirido en la tierra de Canaán, y fuése a otra tierra de delante de Jacob su hermano.
36:7 Y porque la hacienda de ellos era grande, y no podían habitar juntos; ni la tierra de su peregrinación los podía sostener a causa de sus ganados.
36:8 Y Esaú habitó en el monte de Seir: Esaú es Edom.
36:9 Estos son los linajes de Esaú, padre de Edom en el monte de Seir.
36:10 Estos son los nombres de los hijos de Esaú: Elifaz,hijo de Ada, mujer de Esaú; Rahuel, hijo de Basemat, mujer de Esaú.
36:11 Y los hijos de Elifaz fueron: Temán, Omar, Sefo, Gatam, y Cenez.
36:12 Y Tamna fué concubina de Elifaz, hijo de Esaú, la cual parió a Elifaz a Amalec. Estos son los hijos de Ada, mujer de Esaú.
36:13 Y los hijos de Rahuel fueron: Nahat, Zara, Samma, y Meza. Estos son los hijos de Basemat, mujer de Esaú.
36:14 Estos fueron los hijos de Oolibama, mujer de Esaú, hija de Ana, que fué hija de Sebeón, la cual parió a Esaú, a Jehús, Jelón, y Coré.
36:15 Estos son los duques de los hijos de Esaú: Los hijos de Elifaz primogénito de Esaú: el duque Temán, el duque Omar, el duque Sefo, el duque Cenez.
36:16 El duque Coré, el duque Gatam, y el duque Amalec. Estos son los duques de Elifaz en la tierra de Edom: estos son los hijos de Ada.
36:17 Y estos son los hijos de Rahuel, hijo de Esaú; el duque Nahat, el duque Zara, el duque Samma, y el duque Meza. Estos son los duques que salieron de Rahuel, en la tierra de Edom: estos son los hijos de Basemat, mujer de Esaú.
36:18 Y estos son los hijos de Oolibama, mujer de Esaú: el duque Jehús, el duque Jelón, y el duque Coré. Estos son los duques que salieron de Oolibama, mujer de Esaú, hija de Ana.
36:19 Estos pues son los hijos de Esaú y sus duques: El es Edom.
36:20 Y estos son los hijos de Seir Horeo, moradores de la tierra: Lotán, Sobal, Sebeón, Ana.
36:21 Disón, Aser, y Disán. Estos son los duques de los Horeos, hijos de Seir en la tierra de Edom.
36:22 Los hijos de Lotán fueron: Hori y Hemam: y Tanna fué hermana de Lotán.
36:23 Y los hijos de Sobal fueron: Alván, Manahat, Ebal, Sefo, y Onán.
36:24 Y los hijos de Sebeón fueron: Aja, y Ana. Este Ana es el que encontró los mulos en el desierto, cuando apacentaba los asnos de Sebeón su padre.
36:25 Los hijos de Ana fueron: Disón, y Oolibama, hija de Ana.
36:26 Y estos fueron los hijos de Disón: Hamdán, Esebán, Jetrán, y Charán.
36:27 Y estos fueron los hijos de Eser: Balaán, Zaván, y Acam.
36:28 Y estos fueron los hijos de Disán: Hus, y Arán.
36:29 Y estos fueron los duques de los Horeos: el duque Lotán, el duque Sobal, el duque Sebeón, el duque Ana,
36:30 El duque Disón, el duque Eser, el duque Disán. Estos fueron los duques de los Horeos, por sus ducados en la tierra de Seir.
36:31 Y estos fueron los reyes que reinaron en la tierra de Edom, ántes que reinase rey sobre los hijos de Israel.
36:32 Y reinó en Edom, Bela hijo de Beor: y el nombre de su ciudad fué Denaba.
36:33 Y murió Bela, y reinó por él Jobab, hijo de Zara de Bosra.
36:34 Y murió Jobab, y reinó por él Husam, de tierra de Temán.
36:35 Y murió Husam, y reinó por él Adad, hijo de Badad, el que hirió a Madián en el campo de Moab: y el nombre de su ciudad fué Avit.
36:36 Y murió Adad, y reinó por él Semla de Masreca.
36:37 Y murió Semla, y reinó en su lugar Saul de Rohobot del río.
36:38 Y murió Saul, y reinó por él Balanán, hijo de Acobor.
36:39 Y murió Balanán, hijo de Acobor, y reinó por él Adar: y el nombre de su ciudad fué Fau: y el nombre de su mujer Meetabel, hija de Matred, hija de Mezaab.
36:40 Estos pues son los nombres de los duques de Esaú por sus linajes, y sus lugares, por sus nombres: el duque Tanna, el duque Alva, el duque Jetet,
36:41 El duque Oolibama, el duque Ela, el duque Finón,
36:42 El duque Cenez, el duque Temán, el duque Mabsar,
36:43 El duque Magdiel, y el duque Hiram. Estos fueron los duques de Edom por sus habitaciones en la tierra de su heredad. Este es Esaú padre de los Idumeos.

 

37:1 Y habitó Jacob en la tierra donde peregrinó su padre, en la tierra de Canaán.
37:2 Estas fueron las generaciones de Jacob: José, cuando fué de edad de diez y siete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos; y era mozo, con los hijos de Bala, y con los hijos de Zelfa, las mujeres de su padre: y José traía la mala fama de ellos a su padre.
37:3 E Israel amaba a José más que a todos sus hijos, porque le había habido en su vejez: e hízole una ropa de diversos colores.
37:4 Y viendo sus hermanos que su padre le amaba más que a todos sus hermanos, aborrecíanle, y no le podían hablar pacíficamente.
37:5 Y soñó José un sueño, y contólo a sus hermanos; y ellos añadieron a aborrecerle más.
37:6 Y díjoles: Oid ahora este sueño que he soñado:
37:7 He aquí que atábamos manojos en medio del campo; y he aquí que mi manojo se levantaba, y estaba derecho: y que vuestros manojos estaban al rededor y se inclinaban al mío.
37:8 Y respondiéronle sus hermanos: ¿Has de reinar sobre nosotros? ¿o haste de enseñorear sobre nosotros? Y añadieron a aborrecerle más a causa de sus sueños y de sus palabras.
37:9 Y soñó más otro sueño, y contólo a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño: Y he aquí que el sol y la luna, y once estrellas se inclinaban a mí.
37:10 Y contólo a su padre y a sus hermanos, y su padre le reprendió, y díjole: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Hemos de venir yo y tu madre, y tus hermanos a inclinarnos a tí a tierra?
37:11 Y sus hermanos le tuvieron envidia; mas su padre miraba el negocio.
37:12 Y fueron sus hermanos a apacentar las ovejas de su padre en Siquem.
37:13 Y dijo Israel a José: Tus hermanos apacientan las ovejas en Siquem, ven y enviarte he a ellos. Y él respondió: Héme aquí.
37:14 Y él le dijo: Vé ahora, mira como están tus hermanos, y como están las ovejas, y tráeme la respuesta. Y envióle del valle de Hebrón, y vino a Siquem.
37:15 Y hallóle un hombre andando él perdido por el campo, y preguntóle aquel hombre, diciendo: ¿Qué buscas?
37:16 Y él respondió: Busco a mis hermanos: ruégote que me muestres donde pastan.
37:17 Y aquel hombre respondió: Ya se han ido de aquí: y yo les oí decir: Vamos a Dotaín: entónces José fué tras sus hermanos, y hallólos en Dotaín.
37:18 Y como ellos le vieron de léjos, ántes que llegase cerca de ellos, pensaron contra él para matarle.
37:19 Y dijeron el uno al otro: He aquí, viene el soñador.
37:20 Ahora pues veníd, y matémosle, y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia le tragó: y veremos que serán sus sueños.
37:21 Y como Ruben oyó esto, escapóle de sus manos, y dijo: No le matemos.
37:22 Y díjoles Rubén: No derrameis sangre: echádle en esta cisterna, que está en el desierto; y no metáis mano en él: por escaparle de sus manos, para hacerlo volver a su padre.
37:23 Y fué, que como José llegó a sus hermanos, ellos hicieron desnudar a José su ropa, la ropa de colores que tenía sobre sí,
37:24 Y tomáronle, y echáronle en la cisterna, y la cisterna estaba vacía, que no había agua en ella.
37:25 Y asentáronse a comer pan: y alzando los ojos miraron, y, he aquí, una compañía de Ismaelitas, que venía de Galaad, y sus camellos traían especias y cera y almáciga, e iban para llevar a Egipto.
37:26 Entónces Judá dijo a sus hermanos: ¿Qué provecho que matemos a nuestro hermano, y encubramos su sangre?
37:27 Andád, y vendámosle a los Ismaelitas, y no sea nuestra mano sobre él, que nuestro hermano nuestra carne es. Y sus hermanos acordaron con él.
37:28 Y como pasaron los Madianitas mercaderes, ellos sacarón a José de la cisterna, y trajéronle arriba, y vendiéronle a los Ismaelitas por veinte pesos de plata: y llevaron a José a Egipto.
37:29 Y Ruben volvió a la cisterna, y, he aquí José no estaba dentro; y rompió sus vestidos.
37:30 Y tornó a sus hermanos, y dijo: El mozo no parece, y yo ¿adónde iré yo?
37:31 Entónces ellos tomaron la ropa de José, y degollaron un cabrito de las cabras, y tiñeron la ropa con la sangre.
37:32 Y enviaron la ropa de colores, y trajéronla a su padre, y dijeron: Esta hemos hallado: conoce ahora si es la ropa de tu hijo, o no.
37:33 Y él la conoció, y dijo: La ropa de mi hijo es; alguna mala bestia le tragó: despedazado ha sido José.
37:34 Entónces Jacob rompió sus vestidos, y puso saco sobre sus lomos, y enlutóse por su hijo muchos dias.
37:35 Y levantáronse todos sus hijos y todas sus hijas para consolarle; mas él no quiso tomar consolación, y dijo: Porque tengo de descender a mi hijo enlutado hasta la sepultura. Y lloróle su padre.
37:36 Y los Madianitas le vendieron en Egipto a Potifar, eunuco de Faraón, capitán de los de la guardia.

 

38:1 Y aconteció en aquel tiempo, que Judá descendió de con sus hermanos, y fuése a un varón Odollamita, que se llamaba Hira.
38:2 Y vió allí Judá una hija de un hombre Cananeo, el cual se llamaba Sua: y tomóla, y entró a ella.
38:3 La cual concibió, y parió un hijo, y llamó su nombre Her.
38:4 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y llamó su nombre Onán.
38:5 Y tornó otra vez a concebir, y parió un hijo, y llamó su nombre Sela. Y estaba en Chezib cuando le parió.
38:6 Y Judá tomó mujer a su primogénito Her, la cual se llamaba Tamar.
38:7 Y Her, el primogénito de Judá, fué malo en los ojos de Jehová; y matóle Jehová.
38:8 Entónces Judá dijo a Onán: Entra a la mujer de tu hermano, y haz parentesco con ella, y levanta simiente a tu hermano.
38:9 Y sabiendo Onán que la simiente no había de ser suya, era que cuando entraba a la mujer de su hermano corrompía en tierra, por no dar simiente a su hermano.
38:10 Y desagradó en ojos de Jehová lo que hacía, y matóle también a él.
38:11 Y Judá dijo a Tamar su nuera: Estáte viuda en casa de tu padre, hasta que crezca Sela mi hijo; porque dijo: Que quizá no muera él también como sus hermanos. Y fuése Tamar, y estúvose en casa de su padre.
38:12 Y pasaron muchos dias, y murió la hija de Sua, mujer de Judá: y Judá se consoló: y subió a los trasquiladores de sus ovejas él e Hira, su amigo Odollamita, a Tamnas.
38:13 Y fué dado aviso a Tamar, diciendo: He aquí tu suegro sube a Tamnas a trasquilar sus ovejas.
38:14 Entónces ella quitó de sobre sí los vestidos de su viudez, y cubrióse con un velo; y arrebozóse, y púsose a la puerta de las aguas que están junto al camino de Tamnas; porque veía que había crecido Sela, y ella no era dada a él por mujer.
38:15 Y vióla Judá, y túvola por ramera; porque ella había cubierto su rostro.
38:16 Y apartóse del camino hacia ella, y díjola: Ea pues, ahora yo entraré a tí: Porque no sabía que era su nuera. Y ella dijo: ¿Qué me has de dar, si entrares a mí?
38:17 El respondió: Yo te enviaré de las ovejas un cabrito de las cabras. Y ella dijo: Hásme de dar prenda hasta que lo envies.
38:18 Entónces él dijo: ¿Qué prenda te daré? Ella respondió: Tu anillo, y tu manto, y tu bordón que tienes en tu mano. Y él se lo dió; y entró a ella, la cual concibió de él.
38:19 Y levantóse y fuése: y quitóse el velo de sobre sí, y vistióse las ropas de su viudez.
38:20 Y Judá envió el cabrito de las cabras por mano de su amigo el Odollamita, para que tomase la prenda de mano de la mujer: y no la halló.
38:21 Y preguntó a los hombres de aquel lugar, diciendo: ¿Dónde está la ramera de las aguas junto al camino? Y ellos le dijeron: No ha estado aquí ramera.
38:22 Entónces él se volvió a Judá, y dijo: No la hallé: y también los hombres del lugar dijeron: No ha estado aquí ramera.
38:23 Y Judá dijo: Tómeselo para sí, porque no seamos menospreciados: he aquí, yo he enviado este cabrito, y tú no la hallaste.
38:24 Y fué que como desde a tres meses, fué dado aviso a Judá, diciendo: Tamar tu nuera ha fornicado, y aun cierto está preñada de las fornicaciones. Y Judá dijo: Sacádla, y sea quemada.
38:25 Y ella, cuando la sacaban, envió a decir a su suegro: Del varón cuyas son estas cosas, estoy preñada. Y dijo más: Conoce ahora cuyas son estas cosas, el anillo, y el manto, y el bordón.
38:26 Entónces Judá lo conoció, y dijo: Más justa es que yo, por cuanto no la he dado a Sela mi hijo. Y nunca más la conoció.
38:27 Y aconteció que al tiempo de parir, he aquí, mellizos en su vientre.
38:28 Y fué que cuando paría, dió la mano el uno, y la partera tomólo, y ató a su mano un hilo de grana, diciendo: Este salió primero.
38:29 Y aconteció que tornando él a meter la mano, he aquí, su hermano salió y dijo: ¿Por qué has rompido sobre tí rotura? Y llamó su nombre Fares.
38:30 Y después salió su hermano el que tenía en su mano el hilo de grana, y llamó su nombre Zara.

 

39:1 Y descendido José a Egipto, compróle Potifar, eunuco de Faraón, capitán de los de la guardia, varón Egipciano, de mano de los Ismaelitas, que le habían llevado allá.
39:2 Mas Jehová fué con José, y fué varón prosperado: y estaba en la casa de su señor el Egipciano.
39:3 Y vió su señor que Jehová era con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo prosperaba en su mano.
39:4 Así halló José gracia en sus ojos, y servíale: y él le hizo mayordomo de su casa, y le entregó en poder todo lo que tenía.
39:5 Y aconteció, que desde entónces que le dió el cargo de su casa, y de todo lo que tenía, Jehová bendijo la casa del Egipciano a causa de José, y fué la bendición de Jehová sobre todo lo que tenía así en casa como en el campo.
39:6 Y dejó todo lo que tenía en la mano de José, ni con él sabía nada más que del pan que comía: y José era de hermoso semblante, y bello de vista.
39:7 Y aconteció después de esto, que la mujer de su señor alzó sus ojos sobre José, y dijo: Duerme conmigo.
39:8 Y él no quiso; y dijo a la mujer de su señor: He aquí que mi señor no sabe conmigo lo que hay en casa, que todo lo que tiene ha puesto en mi mano.
39:9 No hay otro mayor que yo en esta casa, y ninguna cosa me ha defendido sino a tí, por cuanto tú eres su mujer: ¿cómo pues haría yo este grande mal, que pecaría contra Dios?
39:10 Y fué, que hablando ella a José cada día, y no la escuchando él para acostarse junto a ella, para estar con ella:
39:11 Aconteció que él vino un día como los otros a casa para hacer su oficio, y no había nadie de los de casa allí en casa.
39:12 Y ella le tomó por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entónces él dejóle su ropa en las manos, y huyó, y salióse fuera.
39:13 Y fué, que como ella vió que le había dejado su ropa en sus manos, y había huido fuera.
39:14 Llamó a los de casa, y hablóles, diciendo: Mirád; hános traido un hombre Hebreo, para que hiciese burla de nosotros. Vino a mí para dormir conmigo, y yo dí grandes voces.
39:15 Y viendo él, que yo alzaba la voz, y gritaba, dejó junto a mí su ropa, y huyó, y salióse fuera.
39:16 Y ella puso su ropa cerca de sí, hasta que vino su señor a su casa:
39:17 Y ella le habló semejantes palabras, diciendo: Vino a mí el siervo Hebreo, que nos trajiste, para deshonrarme:
39:18 Y como yo alcé mi voz y grité, él dejó su ropa junto a mí, y huyó fuera.
39:19 Y fué, que como su señor oyó las palabras que su mujer le habló, diciendo: Como esto, que digo, me ha hecho tu siervo, su furor se encendió,
39:20 Y tomó su señor a José, y púsole en la casa de la cárcel, donde estaban los presos del rey, y estuvo allí en la casa de la cárcel.
39:21 Mas Jehová fué con José, y llegó a él su misericordia, y dió su gracia en ojos del príncipe de la casa de la cárcel.
39:22 Y el príncipe de la casa de la cárcel entregó en mano de José todos los presos, que estaban en la casa de la cárcel, y todo lo que hacían allí, él lo hacía.
39:23 Ninguna cosa veía el príncipe de la cárcel en su mano, porque Jehová era con él: y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.

 

40:1 Y aconteció después de estas cosas, que pecaron el maestresala del rey de Egipto, y el panadero, contra su señor, el rey de Egipto.
40:2 Y Faraón se enojó contra sus dos eunucos, contra el principal de los maestresalas, y contra el principal de los panaderos.
40:3 Y púsoles en la cárcel de la casa del capitán de los de la guardia, en la casa de la cárcel, donde José estaba preso.
40:4 Y el capitán de los de la guardia dió cargo de ellos a José, y él les servía; y estuvieron dias en la cárcel.
40:5 Y soñaron sueño ámbos a dos, cada uno su sueño, una misma noche; cada uno conforme a la declaración de su sueño, el maestresala y el panadero del rey de Egipto, que estaban presos en la cárcel.
40:6 Y vino a ellos José por la mañana, y miróles, y pareció que estaban tristes.
40:7 Y él preguntó a aquellos eunucos de Faraón, que estaban con él en la cárcel de la casa de su señor, diciendo: ¿Por qué están hoy malos vuestros rostros?
40:8 Y ellos le dijeron: Hemos soñado sueño, y no hay quien lo declare. Entónces José les dijo: ¿No son de Dios las declaraciones? Contádmelo ahora.
40:9 Entónces el príncipe de los maestresalas contó su sueño a José, y díjole: Yo soñaba que veía una vid delante de mí:
40:10 Y en la vid tres sarmientos; y ella como que florecía, salía su renuevo, maduraron sus racimos de uvas:
40:11 Y que el vaso de Faraón estaba en mi mano; y que yo tomaba las uvas, y las esprimía en el vaso de Faraón, y daba el vaso en la mano de Faraón.
40:12 Y díjole José: Esta es su declaración: Los tres sarmientos son tres dias:
40:13 Al cabo de tres dias Faraón levantará tu cabeza, y te hará volver en tu asiento; y darás el vaso a Faraón en su mano, como solías cuando eras su maestresala.
40:14 Por tanto acordarte has de mí dentro de tí, cuando tuvieres bien; y ruégote que tengas conmigo misericordia, que hagas mención de mí a Faraón, y me saques de esta casa:
40:15 Porque he sido hurtado de la tierra de los Hebreos: y tampoco he hecho aquí porque me hubiesen de poner en cárcel.
40:16 Y viendo el príncipe de los panaderos que había declarado bien, dijo a José: También yo soñaba que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza:
40:17 Y en el canastillo más alto había de todas las viandas de Faraón de obra de panadero; y que las comían las aves del canastillo de sobre mi cabeza.
40:18 Entónces respondió José, y dijo: Esta es su declaración: Los tres canastillos tres dias son:
40:19 Al cabo de tres dias quitará Faraón tu cabeza de tí, y te hará colgar en la horca, y aves comerán tu carne de sobre tí.
40:20 Y fué al tercero día el día del nacimiento de Faraón, e hizo banquete a todos sus siervos: y alzó la cabeza del príncipe de los maestresalas, y la cabeza del príncipe de los panaderos entre sus siervos:
40:21 E hizo volver al príncipe de los maestresalas a su oficio, y dió el vaso en mano de Faraón:
40:22 Y al príncipe de los panaderos hizo ahorcar, como le había declarado José.
40:23 Y el príncipe de los maestresalas no se acordó de José, mas olvidóse de él.

 

41:1 Y aconteció que pasados dos años Faraón soñó. Parecíale que estaba junto al río,
41:2 Y que del río subían siete vacas, hermosas de vista, y gruesas de carne: que pacían en el prado:
41:3 Y que otras siete vacas subían tras ellas del río, feas de vista, y magras de carne, y que se paraban cerca de las vacas hermosas a la orilla del río:
41:4 Y que las vacas, feas de vista y magras de carne, tragaban a las siete vacas, hermosas de vista y gruesas. Y despertó Faraón.
41:5 Y durmióse, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas subían de una caña:
41:6 Y que otras siete espigas menudas y abatidas del solano salían después de ellas:
41:7 Y que las siete espigas menudas tragaban a las siete espigas gruesas y llenas. Y despertóse Faraón, y he aquí que era sueño.
41:8 Y acaeció que a la mañana su espíritu se atormentó y envió, e hizo llamar a todos los magos de Egipto, y a todos sus sabios; y contóles Faraón sus sueños; y no había quien los declarase a Faraón.
41:9 Entónces el príncipe de los maestresalas habló a Faraón, diciendo: De mis pecados me acuerdo hoy:
41:10 Faraón se enojó contra sus siervos; y a mí me echó en la cárcel de la casa del capitán de los de la guardia, a mí y al príncipe de los panaderos.
41:11 Y yo y él soñámos sueño una misma noche, cada uno conforme a la declaración de su sueño, soñámos.
41:12 Y allí con nosotros estaba un mozo Hebreo, siervo del capitán de los de la guardia: y contámoselo, y él nos declaró nuestros sueños, y declaró a cada uno conforme a su sueño:
41:13 Y aconteció que como él nos declaró, así fué: a mí me hizo volver a mi asiento; y al otro hizo colgar.
41:14 Entónces Faraón envió, y llamó a José, e hiciéronle salir corriendo de la cárcel: y trasquiláronle, y mudáronle sus vestidos; y vino a Faraón.
41:15 Y Faraón dijo a José: Yo he soñado sueño, y no hay quien lo declare: y yo he oido decir de tí, que oyes sueños para declararlos.
41:16 Y José respondió a Faraón, diciendo: Sin mí, Dios responda paz a Faraón.
41:17 Entónces Faraón dijo a José: En mi sueño parecíame que estaba a la orilla del río:
41:18 Y que del río subían siete vacas gruesas de carne, y hermosas de forma, que pacían en el prado:
41:19 Y que otras siete vacas subían después de ellas, magras y feas de forma mucho, y flacas de carne: no he visto otras semejantes en toda la tierra de Egipto en fealdad:
41:20 Y que las vacas flacas y feas tragaban a las siete vacas primeras gruesas:
41:21 Y que entraban en sus entrañas, y no se conocía que hubiesen entrado en sus entrañas; porque el parecer de ellas era aun malo, como de primero; y desperté.
41:22 Ví también soñando, que siete espigas subían en una caña llenas y hermosas:
41:23 Y que otras siete espigas menudas, secas, abatidas del solano subían después de ellas:
41:24 Y que las espigas menudas tragaban a las siete espigas hermosas; y lo he dicho a los magos, y no hay quien me lo declare.
41:25 Entónces José respondió a Faraón: El sueño de Faraón es un mismo. Dios ha mostrado a Faraón lo que él hace:
41:26 Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es un mismo.
41:27 Y las siete vacas magras y feas, que subían tras ellas, siete años son; y las siete espigas menudas y secas del solano, siete años serán de hambre.
41:28 Esto es lo que yo respondo a Faraón: Lo que Dios hace, ha mostrado a Faraón.
41:29 He aquí, siete años vienen de grande hartura en toda la tierra de Egipto.
41:30 Y levantarse han tras ellos siete años de hambre, que toda la hartura será olvidada en la tierra de Egipto; y la hambre consumirá la tierra.
41:31 Y aquella abundancia no será conocida a causa de la hambre de después; la cual será gravísima.
41:32 Y en segundar el sueño a Faraón dos veces significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla.
41:33 Por tanto ahora provea Faraón a algún varón prudente y sabio, y póngale sobre la tierra de Egipto:
41:34 Haga Faraón, y ponga gobernadores sobre la provincia; y quinte la tierra de Egipto en los siete años de la hartura;
41:35 Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen; y alleguen el trigo debajo de la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades y guarden:
41:36 Y esté aquel mantenimiento en depósito para la tierra para los siete años de la hambre, que serán en la tierra de Egipto, y la tierra no perecerá de hambre.
41:37 Y el negocio pareció bien a Faraón, y a sus siervos.
41:38 Y dijo Faraón a sus siervos: ¿Hemos de hallar otro hombre como este, en quien haya Espíritu de Dios?
41:39 Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.
41:40 Tú serás sobre mi casa; y por tu dicho se gobernará todo mi pueblo: solamente en la silla seré yo mayor que tú.
41:41 Dijo más Faraón a José: He aquí, yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.
41:42 Entónces Faraón quitó su anillo de su mano, y púsolo en la mano de José; e hízole vestir de ropas de lino finísimo; y puso un collar de oro en su cuello;
41:43 E hízole subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él Abrec; y púsole sobre toda la tierra de Egipto.
41:44 Y dijo Faraón a José: Yo Faraón: y sin tí ninguno alzará su mano ni su pié en toda la tierra de Egipto.
41:45 Y llamó Faraón el nombre de José, Safenat-paneat: y dióle por mujer a Asenet, hija de Potifera, príncipe de On. Y salió José por la tierra de Egipto.
41:46 Y José era de edad de treinta años, cuando fué presentado delante de Faraón, rey de Egipto: y salió José de delante de Faraón, y pasó por toda la tierra de Egipto.
41:47 E hizo la tierra aquellos siete años de la hartura a montones.
41:48 Y juntó todo el mantenimiento de los siete años que fueron en la tierra de Egipto; y dió mantenimiento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el mantenimiento del campo de sus al rededores.
41:49 Y juntó José trigo como arena de la mar, mucho en gran manera, hasta no poderse contar, porque no tenía número.
41:50 Y nacieron a José dos hijos ántes que viniese el año de la hambre: los cuales le parió Asenet, hija de Potifera, príncipe de On.
41:51 Y llamó José el nombre del primogénito, Manasés: Porque, dice, me hizo olvidar Dios de todo mi trabajo, y de toda la casa de mi padre.
41:52 Y el nombre del segundo llamó Efraim: Porque, dice, crecer me hizo Dios en la tierra de mi aflicción.
41:53 Y cumpliéronse los siete años de la hartura, que fué en la tierra de Egipto.
41:54 Y comenzaron a venir los siete años de la hambre, como José había dicho: y hubo hambre en todas las provincias, y en toda la tierra de Egipto había pan.
41:55 Y hubo hambre en toda la tierra de Egipto, y el pueblo clamó a Faraón por pan. Y dijo Faraón a todo Egipto: Andád a José; lo que él os dijere haréis.
41:56 Y había hambre sobre toda la haz de la tierra. Entónces José abrió todo donde había, y vendió a los Egipcios: porque la hambre había crecido en la tierra de Egipto.
41:57 Y toda la tierra venía a Egipto para comprar de José; porque por toda la tierra había crecido la hambre.

 

42:1 Y viendo Jacob que en Egipto había alimentos, dijo a sus hijos: ¿Por qué os estáis mirando?
42:2 Y dijo: He aquí yo he oido que hay alimentos en Egipto; descendéd allá, y comprád para nosotros de allá, para que vivamos, y no nos muramos.
42:3 Y descendieron los diez hermanos de José a comprar trigo a Egipto.
42:4 Mas a Benjamín, hermano de José, no envió Jacob con sus hermanos, porque dijo: Porque no le acontezca algún desastre.
42:5 Y vinieron los hijos de Israel a comprar entre los que venían; porque había hambre en la tierra de Canaán.
42:6 Y José era el señor de la tierra, que vendía el trigo a todo el pueblo de la tierra: e llegaron los hermanos de José, e inclináronse a él la haz sobre la tierra.
42:7 Y José como vió a sus hermanos, conociólos, e hizo que no los conocía; y hablóles asperamente, y díjoles: ¿De dónde habéis venido? Ellos respondieron: De la tierra de Canaán a comprar alimentos.
42:8 Y José conoció a sus hermanos, mas ellos no le conocieron.
42:9 Entónces José se acordó de los sueños que había soñado de ellos, y díjoles: Espiones sois: por ver lo descubierto de la tierra habéis venido.
42:10 Y ellos le respondieron: No, señor mío; mas tus siervos han venido a comprar alimentos.
42:11 Todos nosotros somos hijos de un varón, hombres de verdad somos: tus siervos nunca fueron espiones.
42:12 Y él les dijo: No: a ver lo descubierto de la tierra habéis venido.
42:13 Ellos respondieron: Tus siervos somos doce hermanos, hijos de un varón en la tierra de Canaán: y, he aquí, el menor está con nuestro padre hoy, y otro no parece.
42:14 Y José les dijo: Eso es lo que yo os he dicho, diciendo que sois espiones.
42:15 En esto seréis probados: Vive Faraón, que no saldréis de aquí, sino cuando vuestro hermano menor viniere aquí.
42:16 Enviád uno de vosotros, y tome a vuestro hermano; y vosotros quedád presos; y vuestras palabras serán probadas, si hay verdad con vosotros: y si nó, vive Faraón que sois espiones.
42:17 Y juntóles en la cárcel tres dias.
42:18 Y al tercero día díjoles José: Hacéd esto, y vivíd: Yo temo a Dios.
42:19 Si sois hombres de verdad, quede preso en la casa de vuestra cárcel uno de vuestros hermanos: y vosotros id, llevád el alimento para la hambre de vuestra casa:
42:20 Y traerme heis a vuestro hermano menor, y serán verificadas vuestras palabras; y no morireis. Y ellos lo hicieron así.
42:21 Y decían el uno al otro: Verdaderamente nosotros hemos pecado contra nuestro hermano, que vimos el angustia de su alma, cuando nos rogaba, y no oimos: por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.
42:22 Entónces Ruben les respondió, diciendo: ¿No os lo decía yo, diciendo: No pequéis contra el mozo, y no oisteis? He aquí también su sangre es requerida.
42:23 Y ellos no sabían que entendía José; porque había intérprete entre ellos.
42:24 Y apartóse de ellos, y lloró: después volvió a ellos, y hablóles, y tomó de ellos a Simeón, y emprisionóle delante de ellos.
42:25 Y mandó José que hinchesen sus sacos de trigo, y les volviesen su dinero de cada uno de ellos en su saco, y les diesen comida para el camino: y fué hecho con ellos así.
42:26 Y ellos pusieron su trigo sobre sus asnos, y fuéronse de allí.
42:27 Y abriendo el uno su saco para dar de comer a su asno, en el mesón, vió su dinero que estaba en la boca de su costal.
42:28 Y dijo a sus hermanos: Mi dinero es vuelto, y hélo aquí también en mi saco. Entónces el corazón se les sobresaltó, y espantados el uno al otro, dijeron: ¿Qué es esto que nos ha hecho Dios?
42:29 Y venidos a Jacob su padre en tierra de Canaán, contáronle todo lo que les había acaecido, diciendo:
42:30 Aquel varón, señor de la tierra, nos habló asperamente, y nos trató como a espiones de la tierra:
42:31 Y nosotros le dijimos: Hombres de verdad somos; nunca fuimos espiones.
42:32 Doce hermanos somos, hijos de nuestro padre; el uno no parece, y el menor está hoy con nuestro padre en la tierra de Canaán.
42:33 Y aquel varón, señor de la tierra, nos dijo: En esto conoceré que sois hombres de verdad: Dejád conmigo el uno de vuestros hermanos, y tomád para la hambre de vuestras casas; y andád,
42:34 Y traédme a vuestro hermano el menor, para que yo sepa que no sois espiones, sino hombres de verdad, y daros he a vuestro hermano, y negociaréis en la tierra.
42:35 Y aconteció, que vaciando ellos sus sacos, he aquí que en el saco de cada uno estaba el trapo de su dinero: y viendo ellos y su padre los trapos de sus dineros, tuvieron temor.
42:36 Entónces su padre Jacob les dijo: Deshijádome habéis: José no parece, y Simeón no parece, y a Benjamín tomaréis: sobre mí son todas estas cosas.
42:37 Y Ruben habló a su padre, diciendo: Mis dos hijos harás morir, si no te lo volviere: dále en mi mano, que yo le volveré a tí.
42:38 Y él dijo: No descenderá mi hijo con vosotros: que su hermano es muerto, y él solo ha quedado: y si le aconteciere algún desastre en el camino donde vais, haréis descender mis canas con dolor a la sepultura.

 

43:1 Y la hambre era grande en la tierra.
43:2 Y aconteció que como acabaron de comer el trigo que trajeron de Egipto, díjoles su padre: Volvéd, comprád para nosotros un poco de alimento.
43:3 Y respondióle Judá, diciendo: Protestando nos protestó aquel varón, diciendo: No veréis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros.
43:4 Si enviares nuestro hermano con nosotros, descenderemos, y comprarte hemos alimento.
43:5 Y si no le enviares, no descenderemos; porque aquel varón nos dijo: No veréis mi rostro sin vuestro hermano con vosotros.
43:6 Y dijo Israel: ¿Por qué me hicisteis mal declarando al varón, que teníais más hermano?
43:7 Y ellos respondieron: Preguntando nos preguntó aquel varón por nosotros, y por nuestra parentela, diciendo: ¿Vive aun vuestro padre? ¿Tenéis más hermano? Y declarámosle conforme a estas palabras: ¿Podíamos nosotros saber que había de decir: Hacéd venir a vuestro hermano?
43:8 Entónces Judá dijo a Israel su padre: Envía al mozo conmigo, y levantarnos hemos, e iremos, porque vivamos y no muramos nosotros: y tú, y nuestros niños.
43:9 Yo salgo por fiador, de mi mano le requerirás: si yo no te le volviere, y le pusiere delante de tí, cargue yo con la culpa para siempre.
43:10 Que si no nos hubieramos detenido, cierto ahora hubieramos ya vuelto dos veces.
43:11 Entónces Israel su padre les respondió: Pues que así es, hacédlo: tomád de lo mejor de la tierra en vuestros vasos, y llevád a aquel varón un presente, un poco de resina, y un poco de miel, especias, y almaciga, piñones, y almendras.
43:12 Y tomád en vuestras manos doblado dinero; y llevád en vuestra mano el dinero vuelto en las bocas de vuestros costales, quizá fué yerro.
43:13 Y tomád vuestro hermano, y levantáos, y volvéd a aquel varón.
43:14 Y el Dios omnipotente os dé misericordias delante de aquel varón, y os suelte al otro vuestro hermano, y a este Benjamín: y yo como deshijado, deshijado.
43:15 Entónces aquellos varones tomaron el presente, y tomaron en su mano doblado dinero, y a Benjamín; y levantáronse y descendieron a Egipto, y presentáronse delante de José.
43:16 Y José vió con ellos a Benjamín, y dijo al que presidía en su casa: Mete aquellos varones en casa, y degüella víctima, y apareja; porque estos varones comerán conmigo al mediodía.
43:17 Y el varón hizo como José dijo, y metió aquel varón a los hombres en casa de José.
43:18 Y aquellos hombres tuvieron temor, cuando fueron metidos en casa de José, y decían: Por el dinero que fué vuelto en nuestros costales la primera vez nos han metido, para revolver sobre nosotros, y par sobre nosotros, y tomarnos por siervos a nosotros, y a nuestros asnos.
43:19 Y llegáronse a aquel varón, que presidía en casa de José, y habláronle a la entrada de la casa,
43:20 Y dijeron: Ay, señor mío, nosotros descendimos al principio a comprar alimentos:
43:21 Y aconteció que como venímos al mesón, y abrímos nuestros costales, he aquí que el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, nuestro dinero por su peso: y hémoslo vuelto en nuestras manos.
43:22 Y hemos traido en nuestras manos otro dinero para comprar alimentos: nosotros no sabemos quien haya puesto nuestro dinero en nuestros costales.
43:23 Y él respondió: Paz a vosotros; no temáis: vuestro Dios, y el Dios de vuestro padre, os dió el tesoro en vuestros costales: vuestro dinero vino a mí. Y sacó a Simeón a ellos.
43:24 Y metió aquel varón a aquellos hombres en casa de José: y dió agua; y lavaron sus piés, y dió de comer a sus asnos.
43:25 Y ellos apercibieron el presente entre tanto que venía José, al mediodía, porque habían oido que allí habían de comer pan.
43:26 Y vino José a casa; y ellos trajeron a casa el presente que tenían en su mano, e inclináronse a él hasta tierra.
43:27 Entónces él les preguntó como estaban, y dijo: ¿Vuestro padre, el viejo que dijisteis, vale bien? ¿es aun vivo?
43:28 Y ellos respondieron: Bien va a tu siervo nuestro padre; aun vive. E inclináronse, e hiciéron reverencia.
43:29 Y alzando él sus ojos vió a Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es este vuestro hermano menor, de quien me dijisteis? Y dijo: Dios haya misericordia de tí, hijo mío.
43:30 Entónces José se apresuró, que se encendieron sus entrañas sobre su hermano, y procuró de llorar: y entróse en la cámara, y lloró allí.
43:31 Y lavó su rostro, y salió y esforzóse, y dijo: Ponéd pan.
43:32 Y pusiéronle a él a parte, y a ellos a parte, y a los Egipcios que comían con él, a parte; porque los Egipcios no pueden comer con los Hebreos pan, que es abominación a los Egipcios.
43:33 Y asentáronse delante de él el mayor conforme a su mayoría, y el menor conforme a su menoría: y aquellos hombres estaban espantados el uno al otro.
43:34 Y él tomó presentes de delante de sí para ellos: y el presente de Benjamín fué aumentado más que los presentes de todos ellos en cinco partes. Y ellos bebieron, y alegráronse con él.

 

44:1 Y él mandó al que presidía en su casa, diciendo: Hinche los costales de aquestos varones de alimentos, cuanto pudieren llevar, y pon el dinero de cada uno en la boca de su costal.
44:2 Y mi copa, la copa de plata, pondrás en la boca del costal del menor con el dinero de su trigo. Y él hizo como José dijo.
44:3 Venida la mañana, los hombres fueron despedidos con su asnos.
44:4 En saliendo ellos de la ciudad, que aun no se habían alejado, José dijo al que presidía en su casa: Levántate, y sigue a aquellos hombres: y cuando los tomares, díles: ¿Por qué habéis tornado mal por bien?
44:5 ¿No es esta la copa en que bebe mi señor? y en que suele adivinar? mal habéis hecho en lo que hicisteis.
44:6 Y como él los alcanzo, díjoles estas palabras.
44:7 Y ellos le respondieron: ¿Por qué dice mi señor tales cosas? Nunca tal hagan tus siervos.
44:8 He aquí, el dinero que hallamos en la boca de nuestros costales te volvimos a traer desde la tierra de Canaán: ¿cómo pues habíamos de hurtar de casa de tu señor plata ni oro?
44:9 Aquel en quien fuere hallada de tus siervos, que muera, y aun nosotros seremos siervos de mi señor.
44:10 Y él dijo: También ahora sea conforme a vuestras palabras: aquel en quien se hallare, será mi siervo, y vosotros seréis sin culpa.
44:11 Ellos entónces diéronse priesa, y derribaron cada uno su costal a tierra, y abrieron cada uno su costal.
44:12 Y buscó, desde el mayor comenzó, y acabó en el menor: y la copa fué hallada en el costal de Benjamín.
44:13 Entónces ellos rompieron sus vestidos, y cargó cada uno su asno, y volvieron a la ciudad.
44:14 Y llegó Judá y sus hermanos a casa de José, y él estaba aun allí, y postráronse delante de él en tierra.
44:15 Y díjoles José: ¿Qué obra es esta que habéis hecho? ¿No sabéis vosotros que un hombre como yo adivinando adivina?
44:16 Entónces Judá dijo: ¿Qué diremos a mi señor? ¿Qué hablaremos? o ¿con qué nos justificaremos? Dios ha descubierto la maldad de tus siervos: he aquí, nosotros somos siervos de mi señor, nosotros también, y aquel en cuyo poder fué hallada la copa.
44:17 Y él respondió: Nunca yo tal haga: el varón en cuyo poder fué hallada la copa; aquel será mi siervo: vosotros id en paz a vuestro padre.
44:18 Entónces Judá se llegó, a él, y dijo: Ay, señor mío, ruégote que hable tu siervo una palabra en oidos de mi señor, y no se encienda tu enojo contra tu siervo, pues que tú eres como Faraón.
44:19 Mi señor preguntó a sus siervos, diciendo: ¿Tenéis padre, o hermano?
44:20 Y nosotros respondimos a mi señor: Tenemos un padre viejo, y un mozo nacido en su vejez, pequeño, y un hermano suyo murió, y él quedó solo de su madre, y su padre le ama.
44:21 Y tú dijiste a tus siervos: Traédmelo, y yo pondré mis ojos sobre él.
44:22 Y nosotros dijimos a mi señor: El mozo no puede dejar a su padre; porque si dejare a su padre, el padre morirá.
44:23 Y dijiste a tus siervos: Si vuestro hermano menor no descendiere con vosotros, no veais más mi rostro.
44:24 Aconteció pues, que como venímos a mi padre tu siervo, contámosle las palabras de mi señor.
44:25 Y dijo nuestro padre: Volvéd: comprádnos un poco de alimento.
44:26 Y nosotros respondimos: No podemos ir: si nuestro hermano menor fuere con nosotros, iremos: porque no podemos ver el rostro del varón, no estando con nosotros nuestro hermano el menor.
44:27 Entónces tu siervo, mi padre, nos dijo: Vosotros sabéis, que dos hijos me parió mi mujer;
44:28 Y el uno salió de conmigo, y de él dije: De cierto que fué despedazado; y hasta ahora no le he visto.
44:29 Y si tomareis también a este de delante de mí, y le aconteciere algún desastre, haréis descender mis canas con dolor a la sepultura.
44:30 Y ahora como yo viniere a tu siervo, mi padre, y el mozo no fuere conmigo, porque su alma está ligada con el alma de él,
44:31 Será, que como él no vea al mozo, morirá: y tus siervos harán descender las canas de tu siervo nuestro padre con dolor a la sepultura:
44:32 Porque tu siervo salió por fiador por el mozo con mi padre, diciendo: Si no te le volviere, entónces yo seré culpado a mi padre todos los dias.
44:33 Ruégote, pues, que quede ahora tu siervo por el mozo por siervo de mi señor, y el mozo vaya con sus hermanos.
44:34 Porque ¿cómo vendré yo a mi padre sin el mozo? Por no ver el mal que a mi padre vendrá.

 

45:1 Entónces José no pudo contenerse delante de todos los que estaban junto a él, y clamó: Hacéd salir de conmigo a todos. Y no quedó nadie con él para darse a conocer José a sus hermanos.
45:2 Entónces dió su voz con lloro; y oyeron los Egipcios; y oyó también la casa de Faraón.
45:3 Y dijo José a sus hermanos: Yo soy José: ¿vive aun mi padre? Y sus hermanos no le pudieron responder, porque estaban turbados delante de él.
45:4 Entónces José dijo a sus hermanos: Llegáos ahora a mí. Y ellos se llegaron. Y él dijo: Yo soy José vuestro hermano, el que vendisteis a Egipto.
45:5 Ahora pues, no os entristezcais; ni os pese de haberme vendido acá; que para vida me envió Dios delante de vosotros:
45:6 Que ya han sido dos años de hambre en medio de la tierra, y aun quedan cinco años, que ni habrá arada ni siega.
45:7 Y Dios me envió delante de vosotros para que vosotros quedaseis en la tierra, y para daros vida por grande libertad.
45:8 Así que ahora, no me enviasteis vosotros acá, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón, y por señor a toda su casa, y por enseñoreador en toda la tierra de Egipto.
45:9 Dáos priesa: íd a mi padre y decídle: Así dice tu hijo José: Dios me ha puesto por señor de todo Egipto, ven a mí, no te detengas.
45:10 Y habitarás en la tierra de Gosén, y estarás cerca de mí, tú y tus hijos; y los hijos de tus hijos; tus ganados, y tus vacas, y todo lo que tienes.
45:11 Y yo te alimentaré allí, que aun quedan cinco años de hambre, porque no perezcas de pobreza tú y tu casa, y todo lo que tienes.
45:12 Y, he aquí, vuestros ojos ven, y los ojos de mi hermano Benjamín, que mi boca os habla.
45:13 Y haréis saber a mi padre toda mi gloria en Egipto, y todo lo que habéis visto: y dáos priesa, y traed a mi padre acá.
45:14 Y echóse sobre el cuello de Benjamín su hermano, y lloró: y Benjamín también lloró sobre su cuello.
45:15 Y besó a todos sus hermanos, y lloró sobre ellos: y después sus hermanos hablaron con él.
45:16 Y la fama fué oida en la casa de Faraón, diciendo: Los hermanos de José han venido. Y plugo en los ojos de Faraón, y en los ojos de sus siervos.
45:17 Y dijo Faraón a José: Dí a tus hermanos: Hacéd esto; cargád vuestras bestias, e id, volvéd a la tierra de Canaán.
45:18 Y tomád a vuestro padre, y vuestras familias, y veníd a mi; que yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto, y comeréis la grosura de la tierra.
45:19 Y tú manda: Hacéd esto; tomáos de la tierra de Egipto carros para vuestros niños y vuestras mujeres: y tomád a vuestro padre, y veníd.
45:20 Y no se os dé nada de vuestras alhajas, porque el bien de la tierra de Egipto será vuestro.
45:21 E hiciéronlo así los hijos de Israel: y dióles José carros conforme al dicho de Faraón, y dióles mantenimiento para el camino.
45:22 A todos ellos dió a cada uno mudas de vestidos: y a Benjamín dió trescientos pesos de plata, y cinco mudas de vestidos.
45:23 Y a su padre envió esto; diez asnos cargados de lo mejor de Egipto, y diez asnas cargadas de trigo y pan, y comida para su padre para el camino.
45:24 Y despidió a sus hermanos, y fuéronse: y díjoles: No riñáis por el camino.
45:25 Y vinieron de Egipto: y llegaron a la tierra de Canaán a Jacob su padre.
45:26 Y diéronle las nuevas diciendo: José vive aun: y él es señor en toda la tierra de Egipto: y su corazón se desmayó, que no los creía.
45:27 Y ellos le contaron todas las palabras de José, que él les había hablado: y viendo él los carros que José enviaba para llevarle, el espíritu de Jacob su padre revivió.
45:28 Entónces dijo Israel: Basta; aun José mi hijo vive: yo iré y verle he ántes que muera.

 

46:1 Y partióse Israel con todo lo que tenía, y vino a Beer-seba, y sacrificó sacrificios al Dios de su padre Isaac.
46:2 Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Héme aquí.
46:3 Y dijo: Yo soy el Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto; porque yo te pondré allí en gran gente.
46:4 Yo descenderé contigo a Egipto; y yo también te haré volver; y José pondrá su mano sobre tus ojos.
46:5 Y levantóse Jacob de Beer-seba, y tomaron los hijos de Israel a su padre Jacob, y a sus niños, y a sus mujeres en los carros que Faraón había enviado para llevarle.
46:6 Y tomaron sus ganados, y su hacienda que habían adquirido en la tierra de Canaán, y viniéronse a Egipto, Jacob, y toda su simiente consigo:
46:7 Sus hijos, y los hijos de sus hijos consigo: sus hijas, y las hijas de sus hijos; y a toda su simiente trajo consigo en Egipto.
46:8 Y estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto, Jacob, y sus hijos. El primogénito de Jacob, Rubén.
46:9 Y los hijos de Rubén: Jenoc, y Fallu, y Jesrón, y Carmi.
46:10 Y los hijos de Simeón: Lamuel, y Lamín, y Ahod, y Jaquín, y Sohar, y Saul hijo de la Cananea.
46:11 Y los hijos de Leví: Gersón, y Cahat, y Merari.
46:12 Y los hijos de Judá: Her, y Onán, y Sela, y Fares, y Zara; mas Her, y Onán murieron en la tierra de Canaán. Y los hijos de Fares fueron Jesrón, y Hamul.
46:13 Y los hijos de Isacar: Tola, y Fua, y Job, y Simerón.
46:14 Y los hijos de Zabulón: Sared, y Elón, y Jahelel.
46:15 Estos fueron los hijos de Lia que parió a Jacob en Padan-aram, y a Dina su hija: todas las almas de los hijos y de las hijas fueron treinta y tres.
46:16 Y los hijos de Gad: Sefón, y Agui, y Jesebón, y Suni, y Heri, y Arodi, y Areli.
46:17 Y los hijos de Aser: Jamna, y Jesua, y Jessui, y Beria, y Sara hermana de ellos. Los hijos de Beria: Jeber, y Melquiel.
46:18 Estos fueron los hijos de Zelfa, la que Labán dió a su hija Lia, y parió estos a Jacob, diez y seis almas.
46:19 Y los hijos de Raquel, mujer de Jacob: José, y Benjamín.
46:20 Y nacieron a José en la tierra de Egipto, que le parió Asenet, hija de Potifera, príncipe de On: Manasés y Efraim.
46:21 Y los hijos de Benjamín: Bela, y Becor, y Asbel, y Gera, y Naamán, y Equi, y Ros, y Mofim, y Ofim, y Ared.
46:22 Estos fueron los hijos de Raquel que nacieron a Jacob, todas las almas, catorce.
46:23 Y los hijos de Dan: Husín.
46:24 Y los hijos de Neftalí: Jasiel, y Gumi, y Jeser, y Sallem.
46:25 Estos fueron los hijos de Bala, la que dió Labán a Raquel su hija, y parió estos a Jacob, todas las almas, siete.
46:26 Todas las personas que vinieron con Jacob a Egipto, que salieron de su muslo, sin las mujeres de los hijos de Jacob, todas las personas fueron sesenta y seis.
46:27 Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las almas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto fueron setenta.
46:28 Y envió a Judá delante de sí a José para que le viniese a ver a Gosén, y llegaron a la tierra de Gosén.
46:29 Y José unció su carro, y vino a recibir a Israel su padre a Gosén, y mostrósele: y echóse sobre su cuello, y lloró sobre su cuello asaz.
46:30 Entónces Israel dijo a José: Muera yo ahora, pues que ya he visto tu rostro: que aun vives.
46:31 Y José dijo a sus hermanos, y a la casa de su padre: Yo subiré, y haré saber a Faraón, y decirle he: Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido a mí.
46:32 Y los hombres son pastores de ovejas, porque son hombres ganaderos: y han traido sus ovejas y sus vacas; y todo lo que tenían.
46:33 Y cuando Faraón os llamare, y dijere: ¿Qué es vuestro oficio?
46:34 Entónces diréis: Hombres de ganado han sido tus siervos desde nuestra mocedad hasta ahora, nosotros y nuestros padres: para que moreis en la tierra de Gosén, porque los Egipcios abominan a todo pastor de ovejas.

 

47:1 Y José vino, e hizo saber a Faraón, y dijo: Mi padre y mis hermanos, y sus ovejas, y sus vacas, con todo lo que tienen, han venido de la tierra de Canaán; y, he aquí, están en la tierra de Gosén.
47:2 Y de los postreros de sus hermanos tomó cinco varones, y presentólos delante de Faraón:
47:3 Y Faraón dijo a sus hermanos: ¿Qué son vuestros oficios? Y ellos respondieron a Faraón: Pastores de ovejas son tus siervos, así nosotros, como nuestros padres.
47:4 Y dijeron a Faraón: Por morar en esta tierra hemos venido; porque no hay pasto para las ovejas de tus siervos, que la hambre es grave en la tierra de Canaán, por tanto ahora rogámoste que habiten tus siervos en la tierra de Gosén.
47:5 Entónces Faraón habló a José, diciendo: Tu padre y tus hermanos han venido a tí.
47:6 La tierra de Egipto delante de tí está, en lo mejor de la tierra haz habitar a tu padre y a tus hermanos: habiten en la tierra de Gosén: y si entiendes que hay entre ellos hombres valientes, ponerlos has por mayorales del ganado sobre lo que es mío.
47:7 Y metió José a Jacob su padre, y presentóle delante de Faraón; y Jacob bendijo a Faraón.
47:8 Y dijo Faraón a Jacob: ¿Cuántos son los dias de los años de tu vida?
47:9 Y Jacob respondió a Faraón: Los dias de los años de mi peregrinación son ciento y treinta años: pocos y malos han sido los dias de los años de mi vida: y no han llegado a los dias de los años de la vida de mis padres, en los dias de sus peregrinaciones.
47:10 Y Jacob bendijo a Faraón, y salióse de delante de Faraón.
47:11 Así José hizo habitar a su padre y a sus hermanos, y dióles posesión en la tierra de Egipto en lo mejor de la tierra, en la tierra de Rameses como Faraón mandó.
47:12 Y alimentaba José a su padre y a sus hermanos, y a toda la casa de su padre, de pan, hasta la boca del niño.
47:13 Y no había pan en toda la tierra, y la hambre era muy grave: y desfalleció de hambre la tierra de Egipto, y la tierra de Canaán.
47:14 Y José recogió todo el dinero que se halló en la tierra de Egipto, y en la tierra de Canaán por los alimentos que compraban de él: y metió José el dinero en casa de Faraón.
47:15 Y acabado el dinero de la tierra de Egipto, y de la tierra de Canaán, vino todo Egipto a José, diciendo: Dános pan: ¿por qué moriremos delante de tí, que se ha acabado el dinero?
47:16 Y José dijo: Dad vuestros ganados, y yo os daré por vuestros ganados, si se ha acabado el dinero.
47:17 Y ellos trajeron sus ganados a José, y José les dió alimentos por caballos, y por el ganado de las ovejas, y por el ganado de las vacas, y por asnos: y sustentólos de pan por todos sus ganados aquel año.
47:18 Y acabado aquel año, vinieron a él el segundo año, y dijéronle: No encubriremos de nuestro señor, que ciertamente se ha acabado el dinero, ni ganado de nuestro señor ha quedado delante de nuestro señor; mas que nuestros cuerpos, y nuestra tierra.
47:19 ¿Por qué moriremos delante de tus ojos así nosotros como nuestra tierra? Cómpranos a nosotros y a nuestra tierra por pan; y seremos nosotros y nuestra tierra siervos de Faraón: y da simiente para que vivamos, y no nos muramos, y no se asuele la tierra.
47:20 Entónces José compró toda la tierra de Egipto para Faraón: porque los Egipcios vendieron cada uno sus tierras, porque la hambre se fortaleció sobre ellos: y fué la tierra de Faraón.
47:21 Y al pueblo hízole pasar a las ciudades desde el un cabo del término de Egipto hasta el otro cabo.
47:22 Solamente la tierra de los sacerdotes no compró, por cuanto los sacerdotes tenían ración de Faraón, y ellos comían su ración que Faraón les daba: por eso no vendieron su tierra.
47:23 Y José dijo al pueblo: He aquí yo os he comprado hoy, a vosotros y a vuestra tierra para Faraón: veis aquí simiente, y sembraréis la tierra.
47:24 Y será que de los frutos daréis el quinto a Faraón: y las cuatro partes serán vuestras para sembrar las tierras, y para vuestro mantenimiento, y de los que están en vuestras casas, y para que coman vuestros niños.
47:25 Y ellos respondieron: La vida nos has dado: hallemos gracia en ojos de mi señor, que seamos siervos de Faraón.
47:26 Entónces José lo puso por fuero hasta hoy sobre la tierra de Egipto, a Faraón el quinto: salvo que la tierra de los sacerdotes sola no fué de Faraón.
47:27 Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén, y aposesionáronse en ella, y aumentáronse, y multiplicaron en gran manera.
47:28 Y vivió Jacob en la tierra de Egipto diez y siete años, y fueron los dias de Jacob, los años de su vida, ciento y cuarenta y siete años.
47:29 Y llegáronse los dias de Israel para morir, y llamó a José su hijo, y díjole: Si he hallado ahora gracia en tus ojos, yo te ruego que pongas tu mano debajo de mi muslo, y harás conmigo misericordia y verdad. Ruégote que no me entierres en Egipto:
47:30 Mas cuando durmiere con mis padres, llevarme has de Egipto, y sepultarme has en el sepulcro de ellos. Y él respondió: Yo haré como tú dices.
47:31 Y él dijo: Júrame. Y él le juró. Entónces Israel se inclinó a la cabecera de la cama.

 

48:1 Y fué, que después de estas cosas, fué dicho a José: He aquí, tu padre está enfermo. Y él tomó consigo a sus dos hijos, Manasés y Efraim:
48:2 Y fué hecho saber a Jacob, diciendo: He aquí, José tu hijo viene a tí. Entónces Israel se esforzó, y asentóse sobre la cama;
48:3 Y dijo a José: El Dios omnipotente me apareció en Luza, en la tierra de Canaán; y me bendijo,
48:4 Y dijome: He aquí, yo te hago crecer, y te multiplicaré, y te pondré por compañía de pueblos: y esta tierra daré a tu simiente después de tí, por heredad perpetua.
48:5 Y ahora tus dos hijos, que te nacieron en la tierra de Egipto ántes que yo viniese a tí, a la tierra de Egipto, míos son; Efraim y Manasés, como Ruben y Simeón serán míos.
48:6 Y los que después de ellos has engendrado serán tuyos: por el nombre de sus hermanos serán llamados en sus heredades.
48:7 Y yo, cuando venía de Padan-aram, Raquel se me murió en la tierra de Canaán en el camino, como media legua de tierra viniendo a Efrata: y sepultéla allí en el camino de Efrata, que es Belén.
48:8 Y vió Israel los hijos de José, y dijo: ¿Quién son estos?
48:9 Y respondió José a su padre: Mis hijos son, que Dios me ha dado aquí. Y él dijo: Allégalos ahora a mí, y bendecirlos hé.
48:10 Y los ojos de Israel eran ya agravados de la vejez que no podía ver. E hízolos llegar a él, y él los besó y abrazó.
48:11 Y dijo Israel a José: Yo no pensaba ver tu rostro; y, he aquí, Dios me ha hecho ver también tu simiente.
48:12 Entónces José los sacó de entre sus rodillas, e inclinóse a tierra.
48:13 Y tomólos José a ámbos, Efraim a su diestra, a la siniestra de Israel; y a Manasés a su siniestra, a la diestra de Israel, e hízolos llegar a él.
48:14 Entónces Israel estendió su diestra, y púsola sobre la cabeza de Efraim, que era el menor, y su siniestra sobre la cabeza de Manasés haciendo entender a sus manos, aunque Manasés era el primogénito.
48:15 Y bendijo a José, y dijo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac: el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día,
48:16 El Ángel que me escapa de todo mal, bendiga a estos mozos: y mi nombre sea llamado en ellos, y el nombre de mis padres Abraham e Isaac, y multipliquen en multitud en medio de la tierra.
48:17 Entónces viendo José que su padre ponía la mano derecha sobre la cabeza de Efraim, pesóle en sus ojos; y tomó la mano de su padre, por quitarla de sobre la cabeza de Efraim a la cabeza de Manasés.
48:18 Y dijo José a su padre: No así, padre mío, porque este es el primogénito: pon tu diestra sobre su cabeza.
48:19 Mas su padre no quiso, y dijo: Yo lo sé, hijo mío, yo lo sé: también él será en pueblo, y él también crecerá: mas su hermano menor será más grande que él, y su simiente será plenitud de gentes.
48:20 Y bendíjolos aquel día, diciendo: En tí bendecirá Israel, diciendo: Póngate Dios como a Efraim, y como a Manasés. Y puso a Efraim delante de Manasés.
48:21 Y dijo Israel a José: He aquí, yo muero; mas Dios será con vosotros, y os hará volver a la tierra de vuestros padres.
48:22 Y yo te he dado a tí una parte sobre tus hermanos, que yo tomé de mano del Amorreo con mi espada y con mi arco.

 

49:1 Y llamó Jacob a sus hijos, y dijo: Juntáos y declararos he lo que os ha de acontecer en los postreros dias.
49:2 Juntáos y oid, hijos de Jacob, y oid a vuestro padre Israel.
49:3 Rubén, tú eres mi primogénito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor: principal en dignidad, principal en fortaleza:
49:4 Corriente como las aguas, no seas el principal; por cuanto subiste al lecho de tu padre; entónces te envileciste subiendo a mi estrado.
49:5 Simeón y Leví, hermanos; armas de inquidad sus armas.
49:6 En su secreto no entre mi alma, ni mi honra se junte en su compañía; que en su furor mataron varón, y en su voluntad arrancaron muro.
49:7 Maldito su furor que es fuerte: y su ira, que es dura: yo los apartaré en Jacob, y los esparciré en Israel.
49:8 Judá, tú, albarte han tus hermanos: tu mano en la cerviz de tus enemigos: los hijos de tu padre se inclinarán a tí.
49:9 Cachorro de león Judá: de la presa subiste, hijo mío: encorvóse, echóse como león, y como león viejo, ¿quién lo despertará?
49:10 No será quitado el cetro de Judá, y el legislador de entre sus piés, hasta que venga SILOH, y a él se congregarán los pueblos:
49:11 Atando a la vid su pollino, y a la cepa el hijo de su asna; lavó en el vino su vestido, y en la sangre de uvas su cobertura.
49:12 Los ojos bermejos del vino, los dientes blancos de la leche.
49:13 Zabulón en puertos de mar habitará, y en puerto de navíos: y su término será hasta Sidón.
49:14 Isacar, asno de hueso echado entre dos lios.
49:15 Y vió que el descanso era bueno, y que la tierra era deleitosa, y abajó su hombro para llevar, y sirvió en tributo.
49:16 Dan, juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel.
49:17 Será Dan serpiente junto al camino, víbora junto a la senda, que muerde los talones de los caballos, y hace caer por detrás al cabalgador de ellos.
49:18 Tu salud esperé, oh Jehová.
49:19 Gad, ejército le acometerá; mas al fin él acometerá.
49:20 El pan de Aser será grueso, y él dará deleites de rey.
49:21 Neftalí, cierva dejada que dará dichos hermosos.
49:22 Ramo fructífero José, ramo fructífero junto a fuente; las doncellas van sobre el muro.
49:23 Y amargáronle, y asaeteáronle, y aborreciéronle los señores de saetas.
49:24 Mas su arco quedó en fortaleza, y los brazos de sus manos se corroboraron por las manos del fuerte Dios de Jacob: de allí apacentó la piedra de Israel:
49:25 Del Dios de tu padre, el cual te ayudará, y del Omnipotente, el cual te bendecirá con bendiciones de los cielos de arriba, con bendiciones del abismo que está abajo, con bendiciones de pechos y de matriz.
49:26 Las bendiciones de tu padre fueron mayores que las bendiciones de mis progénitores: hasta el término de los collados eternos serán sobre la cabeza de José y sobre la mollera del Nazareno de sus hermanos.
49:27 Benjamín, lobo arrebatador: a la mañana comerá la presa, y a la tarde repartirá los despojos.
49:28 Todos estos fueron las tribus de Israel, doce: y esto fué lo que su padre les dijo: y bendíjoles: a cada uno por su bendición los bendijo.
49:29 Y mandóles, y díjoles: Yo soy congregado con mi pueblo; sepultádme con mis padres en la cueva, que está en el campo de Efrón el Jetteo.
49:30 En la cueva que está en el campo de la dobladura, que está delante de Mamré en la tierra de Canaán, la cual compró Abraham con el mismo campo de Efrón el Jetteo para heredad de sepultura.
49:31 Allí sepultaron a Abraham, y a Sara su mujer: allí sepultaron a Isaac, y a Rebeca su mujer: allí también sepulté yo a Lia.
49:32 Compra del campo y de la cueva que está en él, de los hijos de Jet.
49:33 Y como acabó Jacob de dar mandamientos a sus hijos, encogió sus piés en la cama, y espiró; y fué congregado con sus padres.

 

50:1 Entónces José se echó sobre el rostro de su padre, y lloró sobre él, y besóle.
50:2 Y mandó José a sus siervos médicos que embalsamasen a su padre: y los médicos embalsamaron a Israel.
50:3 Y cumpliéronle cuarenta dias, porque así cumplían los dias de los embalsamados, y lloráronle los Egipcios setenta dias.
50:4 Y pasados los dias de su luto, habló José a los de la casa de Faraón, diciendo: Si he hallado ahora gracia en vuestros ojos, ruégoos que hableis en oidos de Faraón, diciendo:
50:5 Mi padre me conjuró, diciendo: He aquí, yo muero, en mi sepulcro, que yo cavé para mí en la tierra de Canaán, allí me sepultarás: ruego pues que vaya yo ahora, y sepultaré a mi padre, y volveré.
50:6 Y Faraón dijo: Vé, y sepulta a tu padre, como él te conjuró.
50:7 Entónces José subió a sepultar a su padre, y subieron con él todos los siervos de Faraón, los ancianos de su casa, y todos los ancianos de la tierra de Egipto,
50:8 Y toda la casa de José, y sus hermanos, y la casa de su padre; solamente dejaron en la tierra de Gosen sus niños, y sus ovejas, y sus vacas.
50:9 Y subieron también con él carros y gente de a caballo, e hízose un escuadrón muy grande.
50:10 Y llegaron hasta la era de Atad, que es de la otra parte del Jordán, y lamentaron allí de grande lamentación y muy grave: e hizo a su padre llanto por siete dias.
50:11 Y viendo los moradores de la tierra, los Cananeos, el llanto en la era de Atad, dijeron: Llanto grande es este de los Egipcios: por eso fué llamado su nombre Abel-mizraim, que es de la otra parte del Jordán.
50:12 E hicieron sus hijos con él, como él les mandó.
50:13 Y lleváronle sus hijos a la tierra de Canaán, y sepultáronle en la cueva del campo de la dobladura, que había comprado Abraham con el mismo campo en heredad de sepultura, de Efrón el Jetteo, delante de Mamré.
50:14 Y tornóse José a Egipto, él y sus hermanos, y todos los que subieron con él a sepultar a su padre, después que le hubo sepultado.
50:15 Y viendo los hermanos de José, que su padre era muerto, dijeron: Quizá nos aborrecerá José, y nos dará el pago de todo el mal que le hicimos.
50:16 Y enviaron a decir a José: Tu padre mandó ántes de su muerte, diciendo:
50:17 Así diréis a José: Ruégote que perdones ahora la maldad de tus hermanos, y su pecado, porque mal te galardonaron: por tanto ahora rogámoste que perdones la maldad de los siervos del Dios de tu padre. Y José lloró mientras le hablaban.
50:18 Y vinieron también sus hermanos; y postráronse delante de él, y dijeron: Hénos aquí por tus siervos.
50:19 Y respondióles José: No tengáis miedo: ¿Soy yo en lugar de Dios?
50:20 Vosotros pensasteis mal sobre mí; mas Dios lo pensó por bien, para hacer lo que hoy vemos, para dar vida a mucho pueblo.
50:21 Ahora pues no tengáis miedó, yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos. Así los consoló, y les habló al corazón.
50:22 Y estuvo José en Egipto, él y la casa de su padre: y vivió José ciento y diez años.
50:23 Y vió José de Efraim los hijos terceros: también los hijos de Maquir, hijo de Manasés, fueron criados sobre las rodillas de José.
50:24 Y José dijo a sus hermanos: Yo me muero; mas Dios visitando os visitará: y os hará subir de aquesta tierra a la tierra, que juró a Abraham, a Isaac, y a Jacob.
50:25 Y conjuró José a los hijos de Israel, diciendo: Visitando os visitará Dios; y haréis llevar de aquí mis huesos.
50:26 Y murió José de edad de ciento y diez años, y embalsamáronle, y fué puesto en un arca en Egipto.

 

índice de biblia

Libros del Tiempo Final - Página de Inicio


 

[sistema universal de adoracion forzada] [la gran controversia]
[
la Virgen María - ¿está muerta o viva?] [buscando la paz interior]
[
el deseado de todos los siglos] [¿A Cuál Adoramos?]
[
biblia santa - RVG] [1865 Reina Valera Biblia Santa]
 

Es difícilmente posible captar toda la iniquidad y
maldad en este mundo sin leer el libro
Las Dos Babylonias

 

direcciones recomendadas a la sección inglesa de esta pagina web

Trinity - Unbiblical Philosophy?

[Cosmic Conflict]  [Universal System of forced Worship]  [Principles and Doctrines]
[
the other Godhead] [Health Care without Prescription Drugs] [finding Peace within]
[
godhead of nicea]  [is the Virgin Mary dead or alive]  [invitation to Bible Studies]
[
High Points of the New Age] [Love & Passion of Christ] [New Age Adventures]
[
is there Death after Life] [Healthful Living] [early Writings of  Ellen G. White]
[
True Protestantism is dying because?] [Truth and Spiritual Knowledge]
[
New Age Bible Versions] [What happened 508 CE?]
[
bibles with less about Jesus]
[
global power elite]
 

English:
Is the Virgin Mary dead or alive?
For your free copy of this booklet
click here.
 
Español:
La Virgen María - ¿Está Muerta o Viva?
Sólo para leer - ninguna copia impresa disponible más.
 
Français:
La Vierge Marie, est-elle Morte ou Vivante?
Pour votre copie libre de ce livret
clic ici.
 
Deutsch:
Ist die Jungfrau Maria tot oder lebt Sie?
Die Bibel sagt die Warheit,
klick hier.


apoye este sitio web:

PayPal opcional: