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Génesis - 1 Génesis - 2 Génesis - 3 Génesis - 4 Génesis - 5 Génesis - 6 Génesis - 7 Génesis - 8 Génesis - 9 Génesis - 10 Génesis - 11 Génesis - 12 Génesis - 13 Génesis - 14 Génesis - 15 Génesis - 16 Génesis - 17 Génesis - 18 Génesis - 19 Génesis - 20 Génesis - 21 Génesis - 22 Génesis - 23 Génesis - 24 Génesis - 25 Génesis - 26 Génesis - 27 Génesis - 28 Génesis - 29 Génesis - 30 Génesis - 31 Génesis - 32 Génesis - 33 Génesis - 34 Génesis - 35 Génesis - 36 Génesis - 37 Génesis - 38 Génesis - 39 Génesis - 40 Génesis - 41 Génesis - 42 Génesis - 43 Génesis - 44 Génesis - 45 Génesis - 46 Génesis - 47 Génesis - 48 Génesis - 49 Génesis - 50
1:1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 1:2 Y la tierra estaba desadornada y vacía; y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo: y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas. 1:3 Y dijo Dios: Sea la luz: y fué la luz. 1:4 Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios a la luz de las tinieblas. 1:5 Y llamó Dios a la luz día; y a las tinieblas llamó Noche: y fué la tarde y la mañana un día. 1:6 Y dijo Dios: Sea un extendimiento en medio de las aguas, y haga apartamiento entre aguas y aguas. 1:7 E hizo Dios un extendimiento, y apartó las aguas que están debajo del extendimiento, de las aguas que están sobre el extendimiento: y fué así. 1:8 Y llamó Dios al extendimiento Cielos: y fué la tarde y la mañana el día segundo. 1:9 Y dijo Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase la seca: y fué así. 1:10 Y llamó Dios a la seca, Tierra; y al juntamiento de las aguas llamó Mares: y vió Dios que era bueno. 1:11 Y dijo Dios: Produzca la tierra yerba verde, yerba que haga simiente: árbol de fruto que haga fruto según su naturaleza, que su simiente esté en él sobre la tierra: y fué así. 1:12 Y produjo la tierra yerba verde, yerba que hace simiente según su naturaleza, y árbol que hace fruto, que su simiente está en él según su naturaleza: y vió Dios que era bueno. 1:13 Y fué la tarde y la mañana el día tercero. 1:14 Y dijo Dios: Sean luminares en el extendimiento de los cielos para apartar el día y la noche: y sean por señales, y por tiempos determinados, y por dias y años: 1:15 Y sean por luminares en el extendimiento de los cielos para alumbrar sobre la tierra: y fué así. 1:16 E hizo Dios los dos luminares grandes: el luminar grande para que señorease en el día, y el luminar pequeño para que señorease en la noche, y las estrellas. 1:17 Y púsolos Dios en el extendimiento de los cielos, para alumbrar sobre la tierra; 1:18 Y para señorear en el día y en la noche, y para apartar la luz y las tinieblas: y vió Dios que era bueno. 1:19 Y fué la tarde y la mañana el día cuarto. 1:20 Y dijo Dios: Produzcan las aguas reptil de ánima viviente, y aves que vuelen sobre la tierra, sobre la haz del extendimiento de los cielos. 1:21 Y creó Dios las grandes ballenas, y toda cosa viva, que anda arrastrando, que las aguas produjeron según sus naturalezas: y toda ave de alas según su naturaleza: y vió Dios que era bueno. 1:22 Y bendíjolos Dios, diciendo: Fructificád y multiplicád, y henchíd las aguas en las mares; y las aves se multipliquen en la tierra. 1:23 Y fué la tarde y la mañana el día quinto. 1:24 Y dijo Dios: Produzca la tierra ánima viviente según su naturaleza, bestias, y serpientes, y animales de la tierra según su naturaleza: y fué así. 1:25 E hizo Dios animales de la tierra según su naturaleza y bestias según su naturaleza; y todas serpientes de la tierra según su naturaleza: y vió Dios que era bueno. 1:26 Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imágen, conforme a nuestra semejanza; y señoreen en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en las bestias, y en toda la tierra, y en toda serpiente que anda arrastrando sobre la tierra. 1:27 Y creó Dios al hombre a su imágen, a imáde Dios le creó: macho y hembra los creó. 1:28 Y bendíjolos Dios, y díjoles Dios: Fructificád y multiplicád, y henchíd la tierra, y sojuzgádla, y señoreád en los peces de la mar, y en las aves de los cielos, y en todas las bestias, que se mueven sobre la tierra. 1:29 Y dijo Dios: He aquí, os he dado toda yerba que hace simiente, que está sobre la haz de toda la tierra: y todo árbol en que hay fruto de árbol que haga simiente, seros ha para comer. 1:30 Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los cielos, y a todo lo que se mueve sobre la tierra en que hay ánima viviente; toda verdura de yerba será para comer. Y fué así. 1:31 Y vió Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera: y fué la tarde y la mañana el día sexto.
2:1 Y fueron acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos. 2:2 Y acabó Dios en el día séptimo su obra que hizo, y reposó el día séptimo de toda su obra que había hecho. 2:3 Y bendijo Dios al día séptimo, y santificóle: porque en él reposó de toda su obra que había creado Dios para hacer. 2:4 Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron creados, en el día en que hizo Jehová Dios la tierra y los cielos, 2:5 Y toda planta del campo ántes que fuese en la tierra; y toda yerba del campo ántes que naciese: porque aun no había hecho llover Jehová Dios sobre la tierra; ni aun había hombre, para que labrase la tierra. 2:6 Y un vapor subía de la tierra, que regaba toda la haz de la tierra. 2:7 Formó pues Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz soplo de vida: y fué el hombre en ánima viviente. 2:8 Y había plantado Jehová Dios un huerto en Edén al oriente, y puso allí al hombre que formó. 2:9 Había también hecho producir Jehová Dios de la tierra todo árbol deseable a la vista, y bueno para comer; y el árbol de vida en medio del huerto, y el árbol de ciencia de bien y de mal. 2:10 Y salía un río de Edén para regar el huerto, y desde allí se repartía en cuatro cabezas. 2:11 El nombre del uno era Fisón: este es el que cerca toda la tierra de Hevila, donde hay oro: 2:12 Y el oro de aquella tierra es bueno: hay allí también bdelio, y piedra cornerina. 2:13 El nombre del segundo río es Gijón: este es el que cerca toda la tierra Etiopía. 2:14 Y el nombre del tercer río es Jidekel: este es el que va hacia el oriente de la Asiria. Y el cuarto río es Éufrates. 2:15 Tomó pues Jehová Dios al hombre, y púsole en el huerto de Edén, para que le labrase, y le guardase. 2:16 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto comerás: 2:17 Mas del árbol de ciencia de bien y de mal, no comerás de él: porque el día que de él comieres, morirás. 2:18 Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo: hacerle he ayuda que esté delante de él. 2:19 Formó pues Jehová Dios de la tierra toda bestia del campo, y toda ave de los cielos, y trájolas a Adam, para que viese como las había de llamar: y todo lo que Adam llamó a alma viviente, eso es su nombre. 2:20 Y puso Adam nombres a toda bestia, y a ave de los cielos, y a todo animal del campo: mas para Adam no halló ayuda, que estuviese delante de él. 2:21 E hizo caer Jehová Dios sueño sobre el hombre, y adormecióse; y tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. 2:22 Y edificó Jehová Dios la costilla que tomó del hombre, en mujer, y trájola al hombre. 2:23 Y dijo el hombre: Esta vez, hueso de mis huesos, y carne de mi carne. Esta será llamada Varona, porque del Varón fué tomada esta. 2:24 Por tanto el varón dejará a su padre y a su madre, y allegarse ha a su mujer, y serán por una carne. 2:25 Y estaban ámbos desnudos, Adam y su mujer, y no se avergonzaban.
3:1 Empero la serpiente era astuta más que todos los animales del campo, que Jehová Dios había hecho: la cual dijo a la mujer: Cuanto mas que Dios dijo: No comáis de todo árbol del huerto. 3:2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto comemos; 3:3 Mas del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios; No comeréis de él, ni tocaréis en él, porque no muráis. 3:4 Entónces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis. 3:5 Mas sabe Dios, que en el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos; y seréis como dioses, sabiendo el bien y el mal. 3:6 Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era deseable a los ojos, y árbol de codicia para entender: y tomó de su fruto, y comió, y dió también a su marido, y comió con ella. 3:7 Y fueron abiertos los ojos de ellos ámbos, y conocieron que estaban desnudos: entónces cosieron hojas de higuera, e hiciéronse delantales. 3:8 Y oyeron la voz de Jehová Dios, que se paseaba en el huerto al aire del día; y escondióse el hombre y su mujer de delante de Jehová Dios entre los árboles del huerto. 3:9 Y llamó Jehová Dios al hombre, y díjole: ¿Dónde estás tú? 3:10 Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo; porque estaba desnudo: y escondíme. 3:11 Y díjole: ¿Quién te enseñó, que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol de que yo te mandé que no comieses? 3:12 Y el hombre respondió: La mujer que diste para estar conmigo, ella me dió del árbol, y comí. 3:13 Entónces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es esto que hiciste? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí. 3:14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Porque hiciste esto, maldita serás mas que todas las bestias, y que todos los animales del campo: sobre tu pecho andarás, y polvo comerás todos los dias de tu vida. 3:15 Y enemistad pondré entre tí y la mujer, y entre tu simiente y su simiente; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. 3:16 A la mujer dijo: Multiplicando multiplicaré tus dolores, y tus preñeces: con dolor parirás los hijos, y a tu marido será tu deseo, y él se enseñoreará de tí. 3:17 Y al hombre dijo: Porque obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé, diciendo: No comerás de él: Maldita será la tierra por amor de tí: con dolor comerás de ella todos los dias de tu vida. 3:18 Espinos y cardos te producirá, y comerás yerba del campo. 3:19 En el sudor de tu rostro comerás el pan, hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado: Porque polvo eres, y al polvo serás tornado. 3:20 Y llamó el hombre el nombre de su mujer, Eva: por cuanto ella era madre de todos los vivientes. 3:21 Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y vistiólos. 3:22 Y dijo Jehová Dios: He aquí, el hombre es como uno de nos, sabiendo el bien y el mal: ahora pues, porque no meta su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. 3:23 Y sacóle Jehová del huerto de Edén, para que labrase la tierra, de que fué tomado. 3:24 Y echó al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada flamante que andaba alrededor, para guardar el camino del árbol de la vida.
4:1 Y conoció Adam a su mujer Eva, la cual concibió y parió a Caín, y dijo: Ganado he un varón por Jehová. 4:2 Y otra vez parió a su hermano Abel. Y fué Abel pastor de ovejas, y Caín fué labrador de la tierra. 4:3 Y aconteció al cabo de dias, que Caín trajo del fruto de la tierra un presente a Jehová. 4:4 Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, y de sus grosuras: y miró Jehová a Abel y a su presente. 4:5 Y a Caín y a su presente no miró. Y ensañóse Caín en gran manera, y decayó su semblante. 4:6 Entónces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado? ¿y por qué ha decaido tu semblante? 4:7 ¿Cómo, no serás ensalzado si bien hicieres: y si no hicieres bien, no estarás echado por tu pecado a la puerta? Con todo esto, a tí será su deseo; y tú te enseñorearás de él. 4:8 Y hablo Caín a su hermano Abel. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra Abel su hermano, y le mató. 4:9 Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y él respondió: No sé: ¿Soy yo guarda de mi hermano? 4:10 Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra. 4:11 Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su boca para recibir la sangre de tu hermano de tu mano. 4:12 Cuando labrares la tierra, no te volverá a dar su fuerza: vagabundo y extranjero serás en la tierra. 4:13 Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi iniquidad de perdonar. 4:14 He aquí, me echas hoy de la haz de la tierra, y de tu presencia me esconderé: y seré vagabundo y extranjero en la tierra: y será, que cualquiera que me hallare, me matará. 4:15 Y respondióle Jehová: Cierto cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entónces Jehová puso una señal en Caín, para que no le matase cualquiera que le hallase. 4:16 Y salió Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente de Edén. 4:17 Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y parió a Jenoc: y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre de su hijo, Jenoc. 4:18 Y nació a Jenoc Irad, e Irad engendró a Maviael, y Maviael engendró a Matusael, y Matusael engendró a Lamec. 4:19 Y tomó para si Lamec dos mujeres, el nombre de la una fué Ada, y el nombre de la otra Sella. 4:20 Y parió Ada a Jabel, el cual fué padre de los que habitan en tiendas, y de los que tienen ganados. 4:21 Y el nombre de su hermano fué Jubal, el cual fué padre de todos los que tañen harpa y órgano. 4:22 Y Sella también parió a Tubal-caín acicalador de toda obra de metal y de hierro: y la hermana de Tubal-caín fué Noema. 4:23 Y dijo Lamec a sus mujeres Ada y Sella: Oid mi voz mujeres de Lamec, escuchád mi dicho: Que varón mataré por mi herida, y mancebo por mi golpe: 4:24 Que siete veces será vengado Caín, mas Lamec setenta veces siete. 4:25 Y conoció Adam aun a su mujer, y parió un hijo, y llamó su nombre Set; Porque (dice) Dios me ha dado otra simiente por Abel, al cual mató Caín, 4:26 Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entónces los hombres comenzaron a llamarse del nombre de Jehová.
5:1 Este es el libro de las descendencias de Adam. El día que creó Dios al hombre, a la semejanza de Dios le hizo. 5:2 Macho y hembra los creó, y bendíjolos, y llamó el nombre de ellos Adam, en el día en que fueron creados. 5:3 Y vivió Adam ciento y treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imágen, y llamó su nombre Set. 5:4 Y fueron los dias de Adam, después que engendró a Set, ochocientos años: y engendró hijos e hijas. 5:5 Y fueron todos los dias que vivió Adam novecientos y treinta años, y murió. 5:6 Y vivió Set ciento y cinco años, y engendró a Enós. 5:7 Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos y siete años, y engendró hijos e hijas. 5:8 Y fueron todos los dias de Set novecientos y doce años, y murió. 5:9 Y vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán. 5:10 Y vivió Enós, después que engendró a Cainán, ochocientos y quince años, y engendró hijos e hijas. 5:11 Y fueron todos los dias de Enós novecientos y cinco años, y murió. 5:12 Y vivió Cainán setenta años, y engendró a Malaleel. 5:13 Y vivió Cainán, después que engendró a Malaleel, ochocientos y cuarenta años, y engendró hijos e hijas. 5:14 Y fueron todos los dias de Cainán novecientos y diez años, y murió. 5:15 Y vivió Malaleel sesenta y cinco años, y engendró a Jared. 5:16 Y vivió Malaleel, después que engendró a Jared, ochocientos y treinta años, y engendró hijos e hijas. 5:17 Y fueron todos los dias de Malaleel ochocientos y noventa y cinco años, y murió. 5:18 Y vivió Jared ciento y sesenta y dos años, y engendró a Jenoc. 5:19 Y vivió Jared, después que engendró a Jenoc, ochocientos años, y engendró hijos e hijas. 5:20 Y fueron todos los dias de Jared novecientos y sesenta y dos años, y murió. 5:21 Y vivió Jenoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalem. 5:22 Y anduvo Jenoc con Dios, después que engendró a Matusalem, trescientos años, y engendró hijos e hijas. 5:23 Y fueron todos los dias de Jenoc trescientos y sesenta y cinco años. 5:24 Y anduvo Jenoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios. 5:25 Y vivió Matusalem ciento y ochenta y siete años, y engendró a Lamec. 5:26 Y vivió Matusalem, después que engendró a Lamec, setecientos y ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas. 5:27 Y fueron todos los dias de Matusalem novecientos y sesenta y nueve años, y murió. 5:28 Y vivió Lamec ciento y ochenta y dos años, y engendró un hijo. 5:29 Y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos consolará de nuestras obras, y del trabajo de nuestras manos de la tierra a la cual Jehová maldijo. 5:30 Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos y noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas. 5:31 Y fueron todos los dias de Lamec setecientos y setenta y siete años, y murió. 5:32 Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, Cam, y a Jafet.
6:1 Y acaeció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la haz de la tierra, y les nacieron hijas, 6:2 Viendo los hijos de Dios las hijas de los hombres que eran hermosas, tomáronse mujeres escogiendo entre todas. 6:3 Y dijo Jehová: No contenderá mi Espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne: mas serán sus dias ciento y veinte años. 6:4 Había gigantes en la tierra en aquellos dias; y también después que entraron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos, estos fueron los valientes, que desde la antigüedad fueron varones de nombre. 6:5 Y vió Jehová que la malicia de los hombres era mucha sobre la tierra, y que todo el intento de los pensamientos del corazón de ellos ciertamente era malo todo el tiempo. 6:6 Y arrepintióse Jehová de haber hecho hombre en la tierra; y pesóle en su corazón. 6:7 Y dijo Jehová: Raeré los hombres que he creado de sobre la haz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil, y hasta el ave de los cielos; porque me arrepiento de haberlos hecho. 6:8 Empero Noé halló gracia en los ojos de Jehová. 6:9 Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, perfecto fué en sus generaciones: con Dios anduvo Noé. 6:10 Y engendró Noé tres hijos, a Sem, a Cam, y a Jafet. 6:11 Y corrompióse la tierra delante de Dios, e hinchióse la tierra de violencia. 6:12 Y vió Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. 6:13 Y dijo Dios a Noé: El fin de toda carne ha venido delante de mí: porque la tierra está llena de violencia delante de ellos: y he aquí que yo los destruyo a ellos con la tierra. 6:14 Házte un arca de madera de cedro: harás apartamientos en el arca, y embetunarla has por de dentro y por de fuera con betún. 6:15 Y de esta manera la harás: De trescientos codos la longura del arca, y de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos su altura. 6:16 Una ventana harás al arca, y a un codo la acabarás de la parte de arriba: y la puerta del arca pondrás a su lado de suelos bajos, segundos, y terceros le harás. 6:17 Y yo, he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir toda carne, en que haya espíritu de vida debajo del cielo: todo lo que hubiere en la tierra, morirá. 6:18 Mas yo estableceré mi concierto contigo, y entrarás en el arca tú, y tus hijos, y tu mujer, y las mujeres de tus hijos contigo. 6:19 Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada uno meterás en el arca, para que tengan vida contigo: macho y hembra serán. 6:20 De las aves según su especie, y de las bestias según su especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos de cada uno entrarán a tí, para que tengan vida. 6:21 Y tú tómate de toda vianda que se come, y júntatela, y será para tí y para ellos por mantenimiento. 6:22 E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Dios: así lo hizo.
7:1 Y Jehová dijo a Noé: Entra tú, y toda tu casa en el arca; porque a tí he visto justo delante de mí en esta generación. 7:2 De todo animal limpio te tomarás de siete en siete, macho y su hembra: mas de los animales que no son limpios, dos, macho y su hembra. 7:3 También de las aves de los cielos, de siete en siete, macho y hembra: para guardar en vida la simiente sobre la haz de toda la tierra. 7:4 Porque pasados aun siete dias, yo lluevo sobre la tierra cuarenta dias, y cuarenta noches: y raeré toda sustancia que hice, de sobre la haz de la tierra. 7:5 E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová. 7:6 Y siendo Noé de seiscientos años, el diluvio de las aguas fué sobre la tierra. 7:7 Y vino Noé, y su hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con él al arca, por las aguas del diluvio. 7:8 De los animales limpios, y de los animales que no eran limpios, y de las aves, y de todo lo que anda arrastrando sobre la tierra, 7:9 De dos en dos entraron a Noé en el arca, macho y hembra, como mandó Dios a Noé. 7:10 Y fué, que al séptimo día las aguas del diluvio fueron sobre la tierra. 7:11 El año de seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a los diez y siete dias del mes, aquel día fueron rompidas todas las fuentes del grande abismo, y las ventanas de los cielos fueron abiertas. 7:12 Y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta dias y cuarenta noches. 7:13 En este mismo día entró Noé, y Sem, y Cam, y Jafet, hijos de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos con él en el arca. 7:14 Ellos y todos los animales según sus especies, y todas las bestias según sus especies, y todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra según su especie, y toda ave según su especie, todo pájaro, toda cosa de alas. 7:15 Y vinieron a Noé al arca de dos en dos, de toda carne, en que había espíritu de vida. 7:16 Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron, como le había mandado Dios: y cerró Jehová sobre él. 7:17 Y fué el diluvio cuarenta dias sobre la tierra; y las aguas se multiplicaron, y alzaron el arca, y fué alzada de sobre la tierra. 7:18 Y prevalecieron las aguas, y multiplicáronse en gran manera sobre la tierra; y andaba el arca sobre la haz de las aguas. 7:19 Y las aguas prevalecieron mucho en gran manera sobre la tierra; y fueron cubiertos todos los montes altos, que había debajo de todos los cielos. 7:20 Quince codos encima prevalecieron las aguas; y fueron cubiertos los montes. 7:21 Y murió toda carne que anda arrastrando sobre la tierra, en las aves, y en las bestias, y en los animales, y en todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, y en todo hombre: 7:22 Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus narices, de todo lo que había en la tierra, murió. 7:23 Así rayó toda la sustancia que había sobre la haz de la tierra, desde el hombre hasta la bestia, hasta el reptil, y hasta el ave del cielo: y fueron raidos de la tierra, y quedó solamente Noé, y lo que con él estaba en el arca. 7:24 Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento y cincuenta dias.
8:1 Y acordóse Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca: e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y cesaron las aguas. 8:2 Y cerráronse las fuentes del abismo, y las ventanas de los cielos, y la lluvia de los cielos fué detenida. 8:3 Y tornaron las aguas de sobre la tierra, yendo y volviendo: y descrecieron las aguas al cabo de ciento y cincuenta dias. 8:4 Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diez y siete dias del mes, sobre los montes de Armenia. 8:5 Y las aguas fueron descreciendo hasta el mes décimo: en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cabezas de los montes. 8:6 Y fué que al cabo de cuarenta dias Noé abrió la ventana del arca, que había hecho: 8:7 Y envió al cuervo, el cual salió, saliendo y tornando, hasta que las aguas se secaron de sobre la tierra. 8:8 Y envió a la paloma de sí, para ver si las aguas se habían aliviado de sobre la haz de la tierra. 8:9 Y no halló la paloma donde reposase la planta de su pié, y volvióse a él al arca, porque las aguas estaban aun sobre la haz de toda la tierra: Y él estendió su mano, y la tomó, y metióla consigo en el arca. 8:10 Y esperó aun otros siete dias, y volvió a enviar la paloma del arca. 8:11 Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde, y he aquí que traía una hoja de oliva tomada en su boca; y entendió Noé, que las aguas se habían aliviado de sobre la tierra. 8:12 Y esperó aun otros siete dias, y envió la paloma, la cual no tornó a volver a él más. 8:13 Y fué, que en el año de seiscientos y uno, en el mes primero, al primero del mes, las aguas se enjugaron de sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la haz de la tierra estaba enjuta. 8:14 Y en el mes segundo, a los veinte y siete dias del mes, se secó la tierra. 8:15 Y habló Dios a Noé, diciendo: 8:16 Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo. 8:17 Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves, y de bestias, y de todo reptil que anda arrastrando sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen, y multipliquen sobre la tierra. 8:18 Entónces salió Noé, y sus hijos, y su mujer, y las mujeres de sus hijos con él. 8:19 Todos los animales, y todo reptil, y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca. 8:20 Y edificó Noé altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio, y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar. 8:21 Y olió Jehová olor de reposo: y dijo Jehová, en su corazón: No tornaré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre malo es desde su niñez: ni volveré más a herir toda cosa viva, como he hecho. 8:22 Todavía serán todos los tiempos de la tierra, es a saber, sementera, y siega, y frio y calor, verano e invierno, y día y noche: no cesarán.
9:1 Y bendijo Dios a Noé y a sus hijos, y díjoles: Fructificád y multiplicád, y henchíd la tierra. 9:2 Y vuestro temor y vuestro pavor será sobre todo animal de la tierra, y sobre toda ave de los cielos, en todo lo que se moverá en la tierra, y en todos los peces de la mar: en vuestra mano son entregados. 9:3 Todo lo que se mueve, que es vivo, tendréis por mantenimiento: como verdura de yerba os lo he dado todo. 9:4 Empero la carne con su alma, que es su sangre, no comeréis. 9:5 Porque ciertamente vuestra sangre, que es vuestras almas, yo la demandaré, de mano de todo animal la demandaré, y de mano del hombre, de mano del varón su hermano demandaré el alma del hombre. 9:6 El que derramare sangre de hombre en el hombre, su sangre será derramada; porque a imágen de Dios es hecho el hombre. 9:7 Mas vosotros fructificád y multiplicád, y andád en la tierra, y multiplicád en ella. 9:8 Y habló Dios a Noé y a sus hijos con él, diciendo: 9:9 Yo: he aquí que yo establezco mi concierto con vosotros, y con vuestra simiente, después de vosotros, 9:10 Y con toda alma viviente que está con vosotros, en aves, en animales, y en toda bestia de la tierra que está con vosotros, desde todos los que salieron del arca hasta todo animal de la tierra. 9:11 Que yo estableceré mi concierto con vosotros que no será talada más toda carne con aguas de diluvio; y que no habrá más diluvio para destruir la tierra. 9:12 Y dijo Dios: Esta será la señal del concierto que yo pongo entre mí y vosotros, y toda alma viviente que está con vosotros, por siglos perpetuos: 9:13 Mi arco pondré en las nubes, el cual será por señal de concierto entre mí y la tierra. 9:14 Y será, que cuando yo anublare nubes sobre la tierra, entónces mi arco parecerá en las nubes: 9:15 Y acordarme he de mi concierto que está entre mí y vosotros, y toda alma viviente en toda carne: y no serán más las aguas por diluvio para destruir a toda carne. 9:16 Y estará el arco en las nubes, y verlo he para acordarme del concierto perpetuo entre Dios y toda alma viviente, con toda carne que está sobre la tierra. 9:17 Dijo más Dios a Noé: Esta será la señal del concierto, que he establecido entre mí y toda carne, que está sobre la tierra. 9:18 Y fueron los hijos de Noé, que salieron del arca, Sem, Cam, y Jafet: y Cam es el padre de Canaán. 9:19 Estos tres son los hijos de Noé, y de estos fué llena toda la tierra. 9:20 Y comenzó Noé a labrar la tierra, y plantó una viña: 9:21 Y bebió del vino, y embriagóse, y descubrióse en medio de su tienda. 9:22 Y vió Cam, el padre de Canaán, la desnudez de su padre, y díjolo a sus dos hermanos en la calle, 9:23 Entónces tomó Sem y Jafet la ropa, y pusiéronla sobre sus hombros de ámbos, y andando hacia atrás, cubrieron la desnudez de su padre, teniendo vueltos los rostros, que no vieron la desnudez de su padre. 9:24 Y despertó Noé de su vino, y supo lo que había hecho con él su hijo el pequeño, 9:25 Y dijo: Maldito sea Canaán, siervo de siervos será a sus hermanos. 9:26 Dijo más: Bendito Jehová el Dios de Sem, y séale Canaán siervo. 9:27 Ensanche Dios a Jafet, y habite en las tiendas de Sem, y séale Canaán siervo. 9:28 Y vivió Noé, después del diluvio, trescientos y cincuenta años. 9:29 Y fueron todos los dias de Noé novecientos y cincuenta años, y murió.
10:1 ESTAS son las generaciones de los hijos de Noé: Sem, Cam, y Jafet, a los cuales nacieron hijos después del diluvio. 10:2 Los hijos de Jafet fueron Gomer, y Magog, y Madai, y Javán, y Tubal, y Mosoc, y Tiras. 10:3 Y los hijos de Gomer: Ascenez, y Rifat, y Togorma. 10:4 Y los hijos de Javán: Elisa, y Társis, Cetim, y Dodanim. 10:5 Por estos fueron partidas las islas de las Gentes en sus tierras, cada cual según su lengua, conforme a sus familias en sus naciones. 10:6 Los hijos de Cam fueron Cus, y Mizraim, y Fut, y Canaán. 10:7 Y los hijos de Cus, Saba, Hevila, y Sabata, y Rahama, y Sabataca. Y los hijos de Rahama, Saba, y Dadán. 10:8 Y Cus engendró a Nimrod. Este comenzó a ser poderoso en la tierra. 10:9 Este fué poderoso cazador delante de Jehová: por lo cual se dice: Como Nimrod poderoso cazador delante de Jehová. 10:10 Y fué la cabecera de su reino Babel, y Arac, y Acad, y Calanne, en la tierra de Sennaar. 10:11 De aquesta tierra salió Assur, el cual edificó a Ninive, y a Recobot-ir, y a Cale, 10:12 Y a Resen entre Ninive y Cale, la cual es la ciudad grande. 10:13 Y Mizraim engendró a Ludim, y Anamim, y Laabim, y Neptuim, 10:14 Y a Fetrusim, y Casluim, de donde salieron los Filisteos, y a Caftorim. 10:15 Y Canaán engendró a Sidón su primogénito, y a Jet, 10:16 Y a Jebusi, y Amori, y Gergasi, 10:17 Y a Hevi, y a Arci, y a Cini, 10:18 Y a Aradi, Samari, y Hemati: y después se derramaron las familias de los Cananeos. 10:19 Y fué el término de los Cananeos, desde Sidón viniendo a Gerar hasta Gaza, hasta entrar en Sodoma y Gomorra, Adma, y Seboim hasta Lasa. 10:20 Estos son los hijos de Cam por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones. 10:21 Y a Sem también le nacieron hijos; él fué padre de todos los hijos de Jeber, hermano de Jafet el mayor. 10:22 Y los hijos de Sem fueron Elam, y Assur, y Arfajad, y Lud, y Aram. 10:23 Y los hijos de Aram: Hus, y Hul, y Geter, y Mes. 10:24 Arfajad engendró a Sale, y Sale engendró a Jeber. 10:25 Y a Jeber nacieron dos hijos: el nombre del uno fué Faleg, porque en sus dias fué partida la tierra: y el nombre de su hermano, Jectán. 10:26 Y Jectán engendró a Elmodad, y a Salef, y a Asarmot, y a Jaré, 10:27 Y a Adoram, y a Uzal, y a Decla, 10:28 Y a Hebal, y a Abimael, y a Saba, 10:29 Y a Ofir, y a Hevola, y a Jobab. Todos estos fueron hijos de Jectán. 10:30 Y fué su habitación desde Messa, viniendo de Sefar, monte de oriente. 10:31 Estos fueron los hijos de Sem por sus familias, por sus lenguas, en sus tierras, en sus naciones. 10:32 Estas son las familias de Noé por sus descendencias, en sus naciones: y de estos fueron divididas las naciones en la tierra después del diluvio.
11:1 Era entónces toda la tierra de una lengua, y de unas mismas palabras. 11:2 Y aconteció, que como se partieron de oriente, hallaron campo en la tierra de Sennaar, y asentaron allí. 11:3 Y dijeron los unos a los otros: Dad acá, hagamos ladrillo, y cozámoslo con fuego. Y fuéles el ladrillo en lugar de piedra, y el betún en lugar de mezcla. 11:4 Y dijeron: Dad acá: Edifiquémosnos una ciudad, y una torre, que tenga la cabeza en el cielo: y hagámosnos nombrados; por ventura nos esparciremos sobre la haz de toda la tierra. 11:5 Y descendió Jehová para ver la ciudad y la torre, que edificaban los hijos del hombre. 11:6 Y dijo Jehová: He aquí, el pueblo es uno, y todos estos tienen un lenguaje, y ahora comienzan a hacer, y ahora no dejarán de ejecutar todo lo que han pensado hacer. 11:7 Ahora pues, descendamos, y mezclemos allí sus lenguas, que ninguno entienda la lengua de su compañero. 11:8 Así los esparció Jehová de allí sobre la haz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad. 11:9 Por esto fué llamado el nombre de ella Babel, porque allí mezcló Jehová el lenguaje de toda la tierra, y de allí los esparció sobre la haz de toda la tierra. 11:10 Estas son las generaciones de Sem: Sem de edad de cien años engendró a Arfajad, dos años después del diluvio. 11:11 Y vivió Sem, después que engendró a Arfajad, quinientos años, y engendró hijos e hijas. 11:12 Y Arfajad vivió treinta y cinco años, y engendró a Sale. 11:13 Y vivió Arfajad, después que engendró a Sale, cuatrocientos y tres años, y engendró hijos e hijas. 11:14 Y vivió Sale treinta años, y engendró a Jeber. 11:15 Y vivió Sale, después que engendró a Jeber, cuatrocientos y tres años, y engendró hijos e hijas. 11:16 Y vivió Jeber treinta y cuatro años, y engendró a Faleg. 11:17 Y vivió Jeber, después que engendró a Faleg, cuatrocientos y treinta años, y engendró hijos e hijas. 11:18 Y vivió Faleg treinta años, y engendró a Reu. 11:19 Y vivió Faleg, después que engendró a Reu, doscientos y nueve años, y engendró hijos e hijas. 11:20 Y Reu vivió treinta y dos años, y engendró a Sarug. 11:21 Y vivió Reu, después que engendró a Sarug, doscientos y siete años, y engendró hijos e hijas. 11:22 Y vivió Sarug treinta años, y engendró a Nacor. 11:23 Y vivió Sarug, después que engendró a Nacor, doscientos años, y engendró hijos e hijas. 11:24 Y vivió Nacor veinte y nueve años, y engendró a Tare. 11:25 Y vivió Nacor, después que engendró a Tare, ciento y diez y nueve años, y engendró hijos e hijas. 11:26 Y vivió Tare setenta años, y engendró a Abram, a Nacor, y a Arán. 11:27 Y estas son las generaciones de Tare. Tare engendró a Abram, y a Nacor, y a Arán; y Arán engendró a Lot. 11:28 Y murió Arán ántes de su padre Tare, en la tierra de su naturaleza, en Ur de los Caldeos. 11:29 Y tomaron Abram y Nacor para sí mujeres: el nombre de la mujer de Abram fué Sarai, y el nombre de la mujer de Nacor, Melca, hija de Arán, padre de Melca, y padre de Jesca. 11:30 Y Sarai fué estéril, que no tenía hijo. 11:31 Y tomó Tare a Abram su hijo, y a Lot hijo de Arán, hijo de su hijo, y a Sarai su nuera, mujer de Abram su hijo: y salió con ellos de Ur de los Caldeos, para ir a la tierra de Canaán: y vinieron hasta Harán: y asentaron allí. 11:32 Y fueron los dias de Tare doscientos y cinco años, y murió Tare en Harán.
12:1 Empero Jehová había dicho a Abram: Véte de tu tierra, y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré: 12:2 Y hacerte he en gran gente, y bendecirte he, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. 12:3 Y bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en tí todas las familias de la tierra. 12:4 Y fuése Abram, como Jehová le dijo, y fué con él Lot: y era Abram de edad de setenta y cinco años, cuando salió de Harán. 12:5 Y tomó Abram a Sarai su mujer, y a Lot hijo de su hermano, y toda su hacienda que habían ganado, y las almas que habían hecho en Harán, y salieron para ir a tierra de Canaán: y llegaron a tierra de Canaán. 12:6 Y pasó Abram por aquella tierra hasta el lugar de Siquem, hasta el alcornoque de More: y el Cananeo estaba entónces en la tierra. 12:7 Y apareció Jehová a Abram, y díjole: A tu simiente daré esta tierra. Y edificó allí altar a Jehová, que le había aparecido. 12:8 Y pasóse de allí al monte, al oriente de Betel, y tendió allí su tienda, Betel al occidente, y Hai al oriente. Y edificó allí altar a Jehová, e invocó el nombre de Jehová. 12:9 Y movió Abram de allí caminando, y yendo hacia el mediodía. 12:10 Y hubo hambre en la tierra, y descendió Abram a Egipto para peregrinar allá; porque era grave la hambre en la tierra. 12:11 Y aconteció, que cuando llegó para entrar en Egipto, dijo a Sarai su mujer: He aquí ahora, yo conozco que eres mujer hermosa de vista: 12:12 Y será, que cuando te verán los Egipcios, dirán: Su mujer es. Y matarme han: y a tí darán la vida. 12:13 Ahora pues, dí que eres mi hermana, para que yo haya bien por causa tuya, y viva mi alma por amor de tí. 12:14 Y aconteció, que como entró Abram en Egipto, los Egipcios vieron la mujer que era hermosa en gran manera. 12:15 Y viéronla los príncipes de Faraón, y alabáronla a Faraón, y fué llevada la mujer a casa de Faraón. 12:16 Y a Abram hizo bien por causa de ella, y tuvo ovejas, y vacas, y asnos, y siervos, y criadas, y asnas, y camellos. 12:17 Mas Jehová hirió a Faraón y a su casa de grandes plagas por causa de Sarai mujer de Abram. 12:18 Entónces Faraón llamó a Abram, y dijole: ¿Qué es esto que has hecho conmigo? ¿Por qué no me declaraste, que era tu mujer? 12:19 ¿Por qué dijiste: Es mi hermana? y yo la tomé para mí por mujer. Ahora pues, he aquí tu mujer, tómala, y véte. 12:20 Entónces Faraón mandó acerca de él a varones, que le acompañaron, y a su mujer, y a todo lo que tenía.
13:1 Así subió Abram de Egipto, hacia el mediodía, él y su mujer con todo lo que tenía, y con él Lot. 13:2 Y Abram iba cargado en gran manera en ganado, en plata y oro. 13:3 Y volvió por sus jornadas de la parte del mediodía, hasta Betel, hasta el lugar donde había estado su tienda ántes, entre Betel y Hai: 13:4 Al lugar del altar que había hecho allí ántes: e invocó allí Abram el nombre de Jehová. 13:5 Y asimismo Lot, que andaba con Abram, tenía ovejas, y vacas, y tiendas: 13:6 De tal manera que la tierra no los sufría para morar juntos: porque su hacienda era mucha, y no pudieron habitar juntos. 13:7 Y hubo contienda entre los pastores del ganado de Abram, y los pastores del ganado de Lot: y el Cananeo y el Ferezeo habitaban entónces en la tierra. 13:8 Entónces Abram dijo a Lot: No haya ahora cuestión entre mí y tí, y entre mis pastores y los tuyos, porque varones hermanos somos nosotros. 13:9 ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí: si tú fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha: y si tú a la derecha, yo a la izquierda. 13:10 Y alzó Lot sus ojos, y vió toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, ántes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra, como un huerto de Jehová, como la tierra de Egipto entrando en Zoar. 13:11 Entónces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán: y partióse Lot de oriente, y apartáronse el uno del otro. 13:12 Abram asentó en la tierra de Canaán, y Lot asentó en las ciudades de la llanura, y puso sus tiendas hasta Sodoma. 13:13 Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores para con Jehová en gran manera. 13:14 Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de con él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde tú estás hacia el aquilón, y al mediodía, y al oriente, y al occidente; 13:15 Porque toda la tierra que tú ves, daré a tí y a tu simiente para siempre. 13:16 Y pondré tu simiente como el polvo de la tierra; que si alguno podrá contar el polvo de la tierra, también tu simiente será contada. 13:17 Levántate, vé por la tierra, por su longura y por su anchura, porque a tí la tengo de dar. 13:18 Y asentó Abram su tienda, y vino, y moró en el alcornocal de Mamré, que es en Hebrón: y edificó allí altar a Jehová.
14:1 Y aconteció en aquellos dias, que Amrafel rey de Sennaar, Arioc rey de Elasar, Codor-laomor rey de Elam, y Tadal rey de las gentes, 14:2 Hicieron guerra contra Bara rey de Sodoma, y contra Bersa rey de Gomorra, y contra Senaab rey de Adama, y contra Semeber rey de Seboim, y contra el rey de Bala, la cual es Segor. 14:3 Todos estos se juntaron en el valle de Siddim, que es el mar de sal. 14:4 Doce años habían servido a Codor-laomor, y a los trece años se levantaron. 14:5 Y a los catorce años vino Codor-laomor, y los reyes que estaban con él, e hirieron a Rafaim en Astarot-carnaim, y a Zuzim en Ham y a Emim en Save-cariataim. 14:6 Y a los Horeos en el monte de Seir, hasta la llanura de Farán, que está junto al desierto. 14:7 Y volvieron, y vinieron a Enmispat, que es Cádes, e hirieron todas las labranzas de los Amalecitas, y también al Amorreo, que habitaba en Hasasón-tamar. 14:8 Y salió el rey de Sodoma, y el rey de Gomorra, y el rey de Adama, y el rey de Seboim, y el rey de Bala, que es Segor, y ordenaron contra ellos batalla en el valle de Siddim: 14:9 Es a saber, contra Codor-laomor rey de Elam, y Tadal rey de las gentes, y Amrafel rey de Sennaar, y Arioc rey de Elasar, cuatro reyes contra cinco. 14:10 Y el valle de Siddim era lleno de pozos de betún: y huyeron el rey de Sodoma, y el de Gomorra, y cayeron allí: y los demás huyeron al monte. 14:11 Y tomaron toda la hacienda de Sodoma y de Gomorra, y todas sus vituallas, y fuéronse. 14:12 Tomaron también a Lot, hijo del hermano de Abram, y a su hacienda, y fuéronse; porque él moraba en Sodoma. 14:13 Y vino uno que escapó, y denunciólo a Abram Hebreo, que habitaba en el alcornocal de Mamré Amorreo, hermano de Escol, y hermano de Aner, los cuales estaban confederados con Abram. 14:14 Y oyó Abram, que su hermano era cautivo, y armó sus criados, los criados de su casa, trescientos y diez y ocho, y siguióles hasta Dan. 14:15 Y derramóse sobre ellos de noche él y sus siervos, e hirióles, y siguióles hasta Hoba, que está a la mano izquierda de Damasco. 14:16 Y volvió toda la hacienda, y también a Lot su hermano, y su hacienda volvió a traer, y también las mujeres y el pueblo. 14:17 Y salió el rey de Sodoma a recibirle, volviendo él de herir a Codor-laomor y a los reyes que estaban con él, al valle de Save, que es el valle del rey. 14:18 Entónces Melquisedec, rey de Salem, sacó pan y vino, él cual era sacerdote del Dios altísimo. 14:19 Y bendíjole, y dijo: Bendito sea Abram del Dios altísimo, poseedor de los cielos y de la tierra. 14:20 Y bendito sea el Dios altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y él le dió los diezmos de todo. 14:21 Entónces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dáme las personas, y toma para tí la hacienda. 14:22 Y respondió Abram al rey de Sodoma: Mi mano he alzado a Jehová Dios altísimo, poseedor de los cielos y de la tierra, 14:23 Que desde un hilo hasta la correa de un zapato, nada tomaré de todo lo que es tuyo, porque no digas: Yo enriquecí a Abram: 14:24 Sacando solamente lo que comieron los mancebos, y la parte de los varones que fueron conmigo Aner, Escol, y Mamré: los cuales tomarán su parte.
15:1 Después de estas cosas fué palabra de Jehová a Abram en visión, diciendo: No temas Abram: Yo soy tu escudo, tu salario copioso en gran manera. 15:2 Y respondió Abram: Señor Jehová; ¿qué me has de dar, que yo ando solo, y el mayordomo de mi casa, el Damasceno, Eliezer? 15:3 Dijo más Abram: He aquí, no me has dado simiente, y he aquí que el hijo de mi casa me hereda. 15:4 Y luego la palabra de Jehová fué a él, diciendo: No te heredará este; mas el que saldrá de tus entrañas, aquel te heredará. 15:5 Y sacóle fuera, y dijo: Mira ahora a los cielos, y cuenta las estrellas, si las puedes contar: y díjole: Así será tu simiente. 15:6 Y creyó a Jehová, y contóselo por justicia. 15:7 Y díjole: Yo soy Jehová, que te saqué de Ur de los Caldeos, para darte esta tierra que la heredes. 15:8 Y él respondió: Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la tengo de heredar? 15:9 Y respondióle: Tómame una becerrá de tres años, y una cabra de tres años, y un carnero de tres años; una tórtola también, y un palomino. 15:10 Y él tomó todas estas cosas, y partiólas por la mitad, y puso cada mitad en frente de su compañera: mas las aves no partió. 15:11 Y descendían aves sobre los cuerpos muertos, y ojeábalas Abram. 15:12 Y fué, que poniéndose el sol, cayó sueño sobre Abram, y he aquí, un temor, una oscuridad grande que cayó sobre él. 15:13 Entónces dijo a Abram: De cierto sepas, que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirles han, y serán afligidos cuatrocientos años; 15:14 Mas también a la gente a quien servirán, juzgo yo; y después de esto saldrán con grande riqueza. 15:15 Y tú vendrás a tus padres en paz, y serás sepultado en buena vejez. 15:16 Y en la cuarta generación volverán acá; porque aun no está cumplida la maldad del Amorreo hasta aquí. 15:17 Y fué que puesto el sol, hubo una oscuridad: y he aquí un horno de humo, y una antorcha de fuego que pasó entre las mitades. 15:18 Aquel día hizo Jehová concierto con Abram, diciendo: A tu simiente daré esta tierra desde el río de Egipto hasta el río grande, el río de Éufrates: 15:19 Al Cineo, y al Cenezeo, y al Cadmoneo, 15:20 Y al Jetteo, y al Ferezeo, y a los Rafeos, 15:21 Al Amorreo, también, y al Cananeo y al Gergeseo, y al Jebuseo.
16:1 Y Sarai, mujer de Abram, no le paría; y ella tenía una sierva Egipcia, que se llamaba Agar. 16:2 Dijo, pues, Sarai a Abram: He aquí ahora, Jehová me ha vedado de parir: ruégote que entres a mi sierva, quizá tendré hijos de ella. Y obedeció Abram al dicho de Sarai. 16:3 Y tomó Sarai, la mujer de Abram, a Agar Egipcia su sierva, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y dióla a Abram su marido por mujer. 16:4 Y él entró a Agar, la cual concibió: y viéndose preñada, menospreciaba a su señora en sus ojos. 16:5 Entónces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta es sobre tí: yo puse mi sierva en tu seno, y viendo que se ha empreñado, soy menospreciada en sus ojos: juzgue Jehová entre mí y tí. 16:6 Y respondió Abram a Sarai: He ahí tu sierva en tu mano: haz con ella lo que bueno te pareciere. Entónces Sarai la afligió, y ella se huyó de delante de ella. 16:7 Y hallóla el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto: junto a la fuente que está en el camino del Sur: 16:8 Y díjola: Agar sierva de Sarai: ¿Dónde? ¿De dónde vienes, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora. 16:9 Y díjole el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y humíllate debajo de su mano. 16:10 Y díjole más el ángel de Jehová: Multiplicando multiplicaré tu simiente, que no será contada por la multitud. 16:11 Y díjole más el ángel de Jehová: He aquí, tú estás preñada, y parirás un hijo: y llamarás su nombre Ismael, porque oido ha Jehová tu aflicción. 16:12 Y él será hombre fiero: su mano contra todos, y las manos de todos contra él, y delante de todos sus hermanos habitará. 16:13 Entónces ella llamó el nombre de Jehová, que hablaba con ella: Atta el roi, Tú, Dios, de vista: Porque dijo: ¿No he visto también aquí las espaldas del que me vió? 16:14 Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente, que me ve. He aquí, está entre Cádes, y Barad. 16:15 Y parió Agar a Abram un hijo; y llamó Abram el nombre de su hijo, que le parió Agar, Ismael. 16:16 Y Abram era de edad de ochenta y seis años, cuando parió Agar a Ismael.
17:1 Y siendo Abram de edad de noventa y nueve años, Jehová le apareció, y díjole: Yo soy el Dios Todopoderoso: Anda delante de mí, y sé perfecto. 17:2 Y pondré mi concierto entre mí y tí, y multiplicarte he mucho en gran manera. 17:3 Entónces Abram cayó sobre su rostro, y Dios habló con él, diciendo: 17:4 Yo, he aquí mi concierto contigo: Serás por padre de muchedumbre de gentes. 17:5 Y no se llamará más tu nombre Abram; mas será tu nombre Abraham; porque padre de muchedumbre de gentes te he puesto. 17:6 Y multiplicarte he mucho en gran manera, y ponerte he en gentes; y reyes saldrán de tí. 17:7 Y estableceré mi concierto entre mí y tí, y entre tu simiente después de tí por sus generaciones por alianza perpetua, para ser a tí por Dios, y a tu simiente después de tí. 17:8 Y daré a tí, y a tu simiente después de tí, la tierra de tus peregrinaciones, toda la tierra de Canaán, en heredad perpetua: y serles he por Dios. 17:9 Y dijo más Dios a Abraham: Tú empero mi concierto guardarás, tú y tu simiente después de tí por sus generaciones. 17:10 Este será mi concierto que guardaréis entre mí y vosotros, y tu simiente después de tí: Que será circuncidado entre vosotros todo varón: 17:11 Circuncidaréis, pues, la carne de vuestro prepucio, y será por señal del concierto entre mí y vosotros. 17:12 Y de edad de ocho dias será circuncidado en vosotros todo varón por vuestras generaciones: el nacido en casa y el comprado a dinero de cualquier extranjero, que no fuere de tu simiente. 17:13 Circuncidando será circuncidado el nacido en tu casa, y el comprado por tu dinero; y estará mi concierto en vuestra carne para alianza perpetua. 17:14 Y el varón incircunciso que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella persona será cortada de sus pueblos: mi concierto anuló. 17:15 Dijo también Dios a Abraham: A Sarai tu mujer no llamarás su nombre Sarai, mas Sara será su nombre. 17:16 Y bendecirla he, y también te daré de ella un hijo, y bendecirla he, y será madre de naciones: reyes de pueblos serán de ella. 17:17 Entónces Abraham cayó sobre su rostro, y rióse, y dijo en su corazón: ¿A hombre de cien años ha de nacer un hijo? ¿Y Sara, mujer de noventa años, ha de parir? 17:18 Y dijo Abraham a Dios: Ojalá Ismael viva delante de tí. 17:19 Y respondió Dios: Ciertamente Sara tu mujer te parirá un hijo, y llamarás su nombre Isaac, y confirmaré mi concierto con él por concierto a su simiente después de él. 17:20 Y por Ismael también te he oido: He aquí yo le bendeciré, y le haré fructificar, y multiplicar mucho en gran manera: doce príncipes engendrará; y ponerle he por gran gente. 17:21 Mas mi concierto estableceré con Isaac, al cual te parirá Sara en este tiempo el año siguiente. 17:22 Y acabó de hablar con él, y subió Dios de con Abraham. 17:23 Entónces tomó Abraham a Ismael su hijo, y a todos los siervos nacidos en su casa, y a todos los comprados por su dinero, todo macho en los varones de la casa de Abraham, y circuncidó la carne de su prepucio en aquel mismo día, como Dios lo había hablado con él. 17:24 Era Abraham de edad de noventa y nueve años, cuando circuncidó él la carne de su prepucio. 17:25 E Ismael su hijo de trece años, cuando fué circuncidada la carne de su prepucio. 17:26 En aquel mismo día fué circuncidado Abraham, e Ismael su hijo: 17:27 Y todos los varones de su casa, el siervo nacido en casa, y el comprado por dinero del extranjero, fueron circuncidados con él.
18:1 Y aparecióle Jehová en el alcornocal de Mamré, estando él sentado a la puerta de su tienda, cuando comenzaba el calor del día. 18:2 Y alzó sus ojos, y miró, y he aquí tres varones, que estaban junto a él: y como los vió, salió corriendo a recibirlos desde la puerta de su tienda, e inclinóse a tierra. 18:3 Y dijo: Señor, Si ahora he hallado gracia en tus ojos, ruégote que no pases de tu siervo. 18:4 Tómese ahora un poco de agua, y lavád vuestros piés, y recostáos debajo de un árbol: 18:5 Y tomaré un bocado de pan, y sustentád vuestro corazón, después pasaréis; porque por eso habéis pasado cerca de vuestro siervo. Y ellos dijeron: Haz así como has hablado. 18:6 Entónces Abraham fué a priesa a la tienda a Sara, y díjole: Toma presto tres medidas de flor de harina, amasa y haz panes cocidos debajo de la ceniza. 18:7 Y corrió Abraham a las vacas, y tomó un becerro tierno y bueno, y dióle al mozo, y dióse priesa a aderezarlo. 18:8 Tomó también manteca y leche, y el becerro que había aderezado, y púsolo delante de ellos; y él estaba junto a ellos debajo del árbol, y comieron. 18:9 Y dijéronle: ¿Dónde está Sara tu mujer? Y él respondió: Aquí en la tienda. 18:10 Entónces dijo: Volviendo volveré a tí según el tiempo de la vida, y, he aquí, tendrá un hijo Sara tu mujer. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda: y ella estaba detrás de él. 18:11 Y Abraham y Sara eran viejos, entrados en dias: ya a Sara había cesado la costumbre de las mujeres. 18:12 Y rióse Sara entre sí, diciendo: ¿Después que he envejecido, tendré deleite? Así mismo mi señor es ya viejo. 18:13 Entónces Jehová dijo a Abraham: ¿Por qué se ha reido Sara, diciendo; De cierto tengo de parir, que soy ya vieja? 18:14 ¿Esconderse ha de Jehová alguna cosa? Al tiempo señalado volveré a tí según el tiempo de la vida, y Sara tendrá un hijo. 18:15 Entónces Sara negó, diciendo: No me reí, porque tuvo miedo. Y él dijo: No es así; porque te reiste. 18:16 Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia Sodoma: y Abraham iba con ellos acompañándolos. 18:17 Y Jehová dijo: ¿Encubro yo de Abraham lo que yo hago: 18:18 Habiendo de ser Abraham en gran gente y fuerte, y habiendo de ser benditas en él todas las naciones de la tierra? 18:19 Porque yo lo he conocido, que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Jehová, haciendo justicia y juicio, para que haga venir Jehová sobre Abraham lo que ha hablado sobre él. 18:20 Entónces Jehová le dijo: El clamor de Sodoma y de Gomorra, porque se ha engrandecido, y el pecado de ellos, porque se ha agravado en gran manera. 18:21 Descenderé ahora, y veré, si según su clamor que ha venido hasta mí, hayan hecho consumación: y si no, saberlo he. 18:22 Y apartáronse de allí los varones, y fueron a Sodoma: mas Abraham estuvo aun delante de Jehová. 18:23 Y acercóse Abraham, y dijo: ¿Destruirás también al justo con el impío? 18:24 Quizá hay cincuenta justos dentro de la ciudad: ¿destruirás también, y no perdonarás al lugar por cincuenta justos que estén dentro de él? 18:25 Nunca tal hagas, que hagas morir al justo con el impío: ¿y que sea el justo como el impío? Nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer derecho? 18:26 Entónces respondió Jehová: Si hallare en Sodoma cincuenta justos dentro de la ciudad, perdonaré a todo este lugar por amor de ellos. 18:27 Y Abraham replicó, y dijo: He aquí, ahora que he comenzado a hablar a mi Señor, aunque soy polvo y ceniza; 18:28 Quizá faltarán de cincuenta justos, cinco: ¿destruirás por aquellos cinco, que falten, toda la ciudad? Y dijo: No la destruiré, si hallare allí cuarenta y cinco. 18:29 Y añadió más a hablarle, y dijo: ¿Quizá se hallarán allí cuarenta? Y respondió: No lo haré por cuarenta. 18:30 Y dijo: No se enoje ahora mi Señor, si hablare: ¿Quizá se hallarán allí treinta? Y respondió: No lo hare si hallare allí treinta. 18:31 Y dijo: He aquí ahora que he comenzado a hablar a mi Señor: ¿Quizá se hallarán allí veinte? Respondió: No destruiré por veinte. 18:32 ` Y volvió a decir: No se enoje ahora mi Señor, si hablare solamente una vez: ¿Quizá se hallarán allí diez? Respondió: No destruiré por diez. 18:33 Y se fué Jehová después que acabó de hablar a Abraham: y Abraham se volvió a su lugar.
19:1 Vinieron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la tarde: y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma: y viéndolos Lot, levantóse a recibirlos, e inclinóse la faz a tierra. 19:2 Y dijo: He aquí ahora, mis señores, ruégoos que vengáis a casa de vuestro siervo, y dormiréis, y lavaréis vuestros piés: y por la mañana os levantaréis, e iréis vuestro camino. Y ellos respondieron: No, que en la plaza dormiremos. 19:3 Mas él porfió con ellos mucho, y viniéronse con él, y entraron en su casa, e hízoles banquete, y coció panes sin levadura, y comieron. 19:4 Y ántes que se acostasen, los varones de la ciudad, los varones de Sodoma, cercaron la casa desde el mozo hasta el viejo, todo el pueblo de cabo a cabo. 19:5 Y llamaron a Lot, y dijéronle: ¿Dónde están los varones que vinieron a tí esta noche? Sácanoslos, para que los conozcamos. 19:6 Entónces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró las puertas tras sí; 19:7 Y dijo: Hermanos míos, ruégoos que no hagáis mal. 19:8 He aquí ahora, yo tengo dos hijas, que no han conocido varón; sacarlas he ahora a vosotros, y hacéd de ellas como bien os parecerá: solamente a estos varones no hagáis nada, porque por eso vinieron a la sombra de mi tejado. 19:9 Y ellos respondieron: Quita allá. Y dijeron aun: Vino solo para habitar: ¿y juzgará juzgando? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot: y llegáronse para quebrar las puertas. 19:10 Entónces los varones extendieron su mano, y metieron a Lot consigo en casa, y cerraron las puertas. 19:11 Y a los varones, que estaban a la puerta de la casa, hirieron con ceguedades, desde el pequeño hasta el grande; mas ellos se fatigaban por hallar la puerta. 19:12 Y dijeron los varones a Lot: ¿Tienes aun aquí alguno? Yernos, y tus hijos, y tus hijas, y todo lo que tienes en la ciudad, saca de este lugar. 19:13 Porque destruimos este lugar, porque el clamor de ellos se ha engrandecido delante de Jehová; por tanto Jehová nos ha enviado para destruirlo. 19:14 Entónces salió Lot, y habló a sus yernos, los que habían de tomar sus hijas, y díjoles: Levantáos, salíd de este lugar; porque ha de destruir Jehová esta ciudad: mas fué tenido como burlador en los ojos de sus yernos. 19:15 Y como el alba subía, los ángeles dieron priesa a Lot, diciendo: Levántate, toma a tu mujer, y tus dos hijas, que se hallan aquí, porque no perezcas en el castigo de la ciudad. 19:16 Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer, y de las manos de sus dos hijas, en la misericordia de Jehová que era sobre él: y sacáronle, y pusiéronle fuera de la ciudad. 19:17 Y fué, que sacándoles fuera, dijo: Escápate: sobre tu alma no mires tras tí, ni pares en toda esta llanura, en el monte escápate, porque no perezcas. 19:18 Y Lot les dijo: No, yo os ruego, señores míos: 19:19 He aquí ahora, ha hallado tu siervo gracia en tus ojos, y has engrandecido tu misericordia, que has hecho conmigo, dándome la vida: mas yo no podré escaparme en el monte, que quizá no se me pegue el mal, y muera. 19:20 He aquí ahora, esta ciudad está cercana para huir allá, la cual es pequeña, escaparme he ahora allí; ¿no es pequeña, y vivirá mi alma? 19:21 Y respondióle: He aquí, yo he recibido tus ruegos también por esto, para no destruir la ciudad de que has hablado. 19:22 Dáte priesa, escápate allá; porque no podré hacer nada, hasta que hayas llegado allá. Por esto fué llamado el nombre de la ciudad Segor. 19:23 El sol salía sobre la tierra, cuando Lot llegó a Segor. 19:24 Y Jehová llovió sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de Jehová desde los cielos: 19:25 Y trastornó las ciudades, y toda aquella llanura con todos los moradores de aquellas ciudades, y el fruto de la tierra. 19:26 Entónces su mujer miró atrás de él, y fué vuelta estatua de sal. 19:27 Y levantóse Abraham por la mañana al lugar donde había estado delante de Jehová; 19:28 Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra, como el humo de un horno. 19:29 Y fué, que destruyendo Dios las ciudades de la llanura, Dios se acordó de Abraham, y envió a Lot de en medio de la destrucción, destruyendo las ciudades donde Lot estaba. 19:30 Empero Lot subió de Segor, y asentó en el monte, y sus dos hijas con él; porque tuvo miedo de quedar en Segor, y asentó en una cueva él y sus dos hijas. 19:31 Entónces la mayor dijo a la menor: Nuestro padre es viejo, y no queda varón en la tierra que entre a nosotras conforme a la costumbre de toda la tierra: 19:32 Ven, demos a beber vino a nuestro padre, y durmamos con él, y conservarémos de nuestro padre generación. 19:33 Y dieron a beber vino a su padre aquella noche: y entró la mayor, y durmió con su padre; y él no supo cuando la hija se acostó, ni cuando se levantó. 19:34 El día siguiente dijo la mayor a la menor: He aquí, yo dormí la noche pasada con mi padre; démosle a beber vino también esta noche, y entra, duerme con él, y conservarémos de nuestro padre generación. 19:35 Y dieron a beber vino a su padre también aquella noche, y levantóse la menor, y durmió con él; y él no supo cuando la hija se acostó, ni cuando se levantó. 19:36 Y concibieron las dos hijas de Lot, de su padre. 19:37 Y parió la mayor un hijo, y llamó su nombre Moab: el cual es padre de los Moabitas hasta hoy. 19:38 La menor también parió un hijo, y llamó su nombre Ben-ammi, el cual es padre de los Ammonitas hasta hoy.
20:1 De allí se partió Abraham a la tierra del mediodía, y asentó entre Cádes y Sur; y peregrinó en Gerar. 20:2 Y decía Abraham de Sara su mujer: Mi hermana es. Y Abimelec, rey de Gerar, envió, y tomó a Sara. 20:3 Empero Dios vino a Abimelec en sueños de noche, y díjole: He aquí, muerto eres por la mujer que tomaste, la cual es casada con marido. 20:4 Mas Abimelec no había llegado a ella, y dijo: Señor: ¿matarás también la gente justa? 20:5 ¿El no me dijo: Mi hermana es; y ella también dijo: Mi hermano es? Con sencillez de mi corazón, y con limpieza de mis manos he hecho esto. 20:6 Y díjole Dios en sueños: Yo también sé que con entereza de tu corazón has hecho esto: y yo también te detuve de pecar contra mí, por tanto no te permití que tocases en ella. 20:7 Ahora, pues, vuelve la mujer a su marido, porque es profeta; y orará por tí, y vive. Y si tú no la volvieres, sepas que muriendo morirás con todo lo que fuere tuyo. 20:8 Entónces Abimelec se levantó de mañana, y llamó a todos sus siervos, y dijo todas estas palabras en los oidos de ellos, y temieron los hombres en gran manera. 20:9 Después llamó Abimelec a Abraham, y díjole: ¿Qué nos has hecho? ¿y qué pequé yo contra tí, que has metido sobre mí, y sobre mi reino tan gran pecado? Obras que no son de hacer has hecho conmigo. 20:10 Y dijo más Abimelec a Abraham: ¿Qué viste, para que hicieses esto? 20:11 Y Abraham respondió: Porque dije: Cierto no hay temor de Dios en este lugar: y matarme han por causa de mi mujer. 20:12 Y también cierto mi hermana es, hija de mi padre, mas no hija de mi madre, y toméla por mujer. 20:13 Y fué, que cuando Dios me hizo salir vagabundo de la casa de mi padre, yo le dije: Esta será tu misericordia que harás conmigo, que en todos los lugares donde viniéremos, digas de mí, Mi hermano es. 20:14 Entónces Abimelec tomó ovejas y vacas, y siervos, y siervas, y dió a Abraham, y volvióle a Sara su mujer: 20:15 Y dijo Abimelec: He aquí, mi tierra está delante de tí, en lo que bien te pareciere, habita. 20:16 Y a Sara dijo: He aquí, he dado mil pesos de plata a tu hermano; he aquí, él te es por velo de ojos a todos los que estuvieron contigo, y con todos: y escarmienta. 20:17 Entónces Abraham oró a Dios, y Dios sanó a Abimelec y a su mujer, y a sus siervas, y parieron. 20:18 Porque cerrando había cerrado Jehová toda matriz de la casa de Abimelec, a causa de Sara mujer de Abraham.
21:1 Y visitó Jehová a Sara, como había dicho; e hizo Jehová con Sara como había hablado. 21:2 Que concibió y parió Sara a Abraham un hijo en su vejez, en el tiempo que Dios dijo. 21:3 Y llamó Abraham el nombre de su hijo, que le nació, que le parió Sara, Isaac. 21:4 Y circuncidó Abraham a su hijo Isaac de ocho dias, como Dios le mandó. 21:5 Y era Abraham de cien años, cuando le nacio Isaac su hijo. 21:6 Entónces dijo Sara: Risa me ha hecho Dios; y cualquiera que lo oyere, se reirá conmigo. 21:7 Y dijo: ¿Quién dijera a Abraham, que Sara había de dar leche a hijos? que le he parido un hijo a su vejez. 21:8 Y creció el niño, y fué destetado; e hizo Abraham gran banquete el día que fué destetado Isaac. 21:9 Y vió Sara al hijo de Agar la Egipcia, que había parido a Abraham, que se burlaba. 21:10 Y dijo a Abraham: Echa a esta sierva y a su hijo, que el hijo de esta sierva no ha de heredar con mi hijo, con Isaac. 21:11 Este dicho pareció grave en gran manera a Abraham a causa de su hijo. 21:12 Entónces dijo Dios a Abraham: No te parezca grave a causa del mozo y de tu sierva: en todo lo que te dijere Sara, oye en su voz; porque en Isaac te será llamada generación. 21:13 Y también al hijo de la sierva pondré en gente, porque es tu simiente. 21:14 Entónces Abraham se levantó muy de mañana, y tomó pan, y un cuero de agua, y diólo a Agar poniéndolo sobre su hombro; y diole al muchacho, y envióla: y ella fué, y perdióse en el desierto de Beer-seba. 21:15 Y faltóle el agua del cuero, y echó el muchacho debajo de un árbol, 21:16 Y fuése, y sentóse en derecho, alejándose cuanto un tiro de arco, diciendo: No veré cuando el muchacho morirá; y sentóse en derecho, y alzó su voz y lloró. 21:17 Y oyo Dios la voz del muchacho: y el ángel de Dios dió voces a Agar desde los cielos, y díjole: ¿Qué has Agar? no hayas miedo; porque Dios ha oido la voz del muchacho en donde está. 21:18 Levántate, alza el muchacho, y tómale de tu mano; que en gran gente le tengo de poner. 21:19 Entónces abrió Dios sus ojos, y vió una fuente de agua; y fué, e hinchió el cuero de agua, y dió de beber al muchacho. 21:20 Y fué Dios con el muchacho; y creció, y habitó en el desierto, y fué tirador de arco. 21:21 Y habitó en el desierto de Farán, y su madre le tomó mujer de la tierra de Egipto. 21:22 Y fué en aquel mismo tiempo, que habló Abimelec, y Ficol príncipe de su ejército a Abraham, diciendo: Dios es contigo en todo cuanto haces. 21:23 Ahora, pues, jurame aquí por Dios, que no faltarás a mí, y a mi hijo, y a mi nieto: conforme a la misericordia que yo hice contigo, harás tú conmigo, y con la tierra donde has peregrinado. 21:24 Y respondió Abraham: Yo juraré. 21:25 Y Abraham reprendió a Abimelec a causa de un pozo de agua, que los siervos de Abimelec le habían tomado. 21:26 Y respondió Abimelec: Yo no sé quien haya hecho esto: ni tampoco tú me lo hiciste saber, ni yo lo he oido hasta hoy. 21:27 Y tomó Abraham ovejas y vacas, y dió a Abimelec, e hicieron ámbos alianza. 21:28 Y puso Abraham siete corderas de la manada a parte. 21:29 Y dijo Abimelec a Abraham: ¿Qué significan estas siete corderas, que has puesto a parte? 21:30 Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sea en testimonio, que yo cavé este pozo. 21:31 Por esto llamó a aquel lugar Beer-seba; por que allí juraron ámbos. 21:32 E hicieron alianza en Beer-seba: y levantóse Abimelec, y Ficol príncipe de su ejército, y volviéronse a tierra de los Filisteos. 21:33 Y plantó un bosque en Beer-seba, e invocó allí el nombre de Jehová Dios eterno. 21:34 Y moró Abraham en tierra de los Filisteos muchos dias.
22:1 Y aconteció después de estas cosas, que tentó Dios a Abraham, y díjole: Abraham: Y él respondió: Héme aquí. 22:2 Y dijo: Toma ahora a tu hijo, tu único, que amas, Isaac, y véte a tierra de Moriá; y ofrécele allí en holocausto sobre uno de los montes que yo te diré. 22:3 Y Abraham madrugó por la mañana, y enalbardó su asno, y tomó consigo dos mozos suyos, y a Isaac su hijo: y cortó leña para el holocausto; y levantóse, y fué al lugar que Dios le dijo. 22:4 Al tercero día alzó Abraham sus ojos, y vió el lugar de léjos. 22:5 Entónces dijo Abraham a sus mozos: Esperáos aquí con el asno, y yo y el muchacho iremos hasta allí, y adoraremos, y volveremos a vosotros. 22:6 Y tomó Abraham la leña del holocausto, y púsola sobre Isaac su hijo: y él tomó en su mano el fuego, y el cuchillo, y fueron ámbos juntos. 22:7 Entónces Isaac habló a Abraham su padre, y dijo: Padre mío: Y él respondió: Héme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña: mas ¿dónde está el cordero para el holocausto? 22:8 Y respondió Abraham: Dios proveerá para sí cordero para el holocausto, hijo mío. E iban ámbos juntos. 22:9 Y como llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña; y ató a Isaac su hijo, y púsole sobre el altar sobre la leña. 22:10 Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar a su hijo. 22:11 Entónces el ángel de Jehová le dió voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Héme aquí. 22:12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ahora conozco que temes a Dios, que no me rehusaste a tu hijo, tu único. 22:13 Entónces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero a sus espaldas trabado en una mata por sus cuernos: y fué Abraham, y tomó el carnero, y ofreciólo en holocausto en lugar de su hijo. 22:14 Y llamó Abraham el nombre de aquel lugar; Jehová verá. Por tanto se dice hoy del monte: Jehová verá. 22:15 Y llamó el ángel de Jehová a Abraham la segunda vez desde el cielo, 22:16 Y dijo: Por mí mismo he jurado, dijo Jehová, que por cuanto has hecho esto, que no rehusaste a tu hijo, a tu único, 22:17 Que bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo, y como la arena que está a la ribera de la mar; y tu simiente poseerá las puertas de sus enemigos: 22:18 EN TU SIMIENTE serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste a mi voz. 22:19 Y tornóse Abraham a sus mozos, y levantáronse, y fuéronse juntos a Beer-seba; y habitó Abraham en Beer-seba. 22:20 Y aconteció después de estas cosas, que fué dada nueva a Abraham, diciendo: He aquí que también Melca ha parido hijos a Nacor tu hermano; 22:21 A Hus su primogénito, y a Buz su hermano, y a Camuel padre de Aram, 22:22 Y a Cased, y a Asau, y a Feldas, y a Jedlaf, y a Batuel. 22:23 Y Batuel engendró a Rebeca. Estos ocho parió Melca a Nacor hermano de Abraham. 22:24 Y su concubina, que se llamaba Reuma, parió también a Tabee, y a Gaham, y a Tahas, y a Maaca.
23:1 Y fué la vida de Sara ciento y veinte y siete años: tantos fueron los años de la vida de Sara. 23:2 Y murió Sara en Cariat-arbe, que es Hebrón en la tierra de Canaán: y vino Abraham a endechar a Sara, y a llorarla. 23:3 Y levantóse Abraham de delante de su muerto, y habló a los hijos de Jet, diciendo: 23:4 Peregrino y advenedizo soy entre vosotros: dádme heredad de sepultura con vosotros, y sepultaré mi muerto de delante de mí. 23:5 Y respondieron los hijos de Jet a Abraham, y dijéronle: 23:6 Óyenos señor mío, príncipe de Dios eres entre nosotros; en lo mejor de nuestras sepulturas sepulta tu muerto; ninguno de nosotros te impedirá su sepultura para sepultar tu muerto. 23:7 Y Abraham se levantó, e inclinóse al pueblo de la tierra, a los hijos de Jet. 23:8 Y habló con ellos, diciendo: Si tenéis voluntad que yo sepulte mi muerto de delante de mí, oídme, e interveníd por mí con Efrón hijo de Seor, 23:9 Que me dé la cueva doble que tiene al cabo de su heredad: por precio bastante me la dé en medio de vosotros por heredad de sepultura. 23:10 Este Efrón habitaba entre los hijos de Jet: y respondió Efrón Jetteo a Abraham en oidos de los hijos de Jet, de todos los que, entraban por la puerta de su ciudad, diciendo: 23:11 No, señor mío, óyeme: la heredad te doy, y la cueva que está en ella te doy también: delante de los hijos de mi pueblo te la doy; sepulta tu muerto. 23:12 Y Abraham se inclinó delante del pueblo de la tierra. 23:13 Y respondió a Efrón en oidos del pueblo de la tierra, diciendo: Ántes si te place, ruégote que me oigas: yo daré el precio de la heredad, tómalo de mí, y sepultaré allí mi muerto. 23:14 Y respondió Efrón a Abraham, diciéndole: 23:15 Señor mío, escúchame: La tierra es de cuatrocientos siclos de plata entre mí y tí: ¿ Qué es esto? entierra tu muerto. 23:16 Entónces Abraham se convino con Efrón; y pesó Abraham a Efrón el dinero que dijo en oidos de los hijos de Jet, cuatrocientos siclos de plata corrientes por los mercaderes. 23:17 Y quedó la heredad de Efrón, que estaba en Macpela enfrente de Mamré, la heredad y la cueva que estaba en ella, y todos los árboles que estaban en la heredad, y en todo su término al rededor, 23:18 Por de Abraham en posesión delante de los hijos de Jet, y de todos los que entraban por la puerta de la ciudad. 23:19 Y después de esto sepultó Abraham a Sara su mujer en la cueva de la heredad de Macpela enfrente de Mamré, que es Hebrón en la tierra de Canaán. 23:20 Y quedó la heredad, y la cueva que estaba en ella, por de Abraham, en heredad de sepultura, de los hijos de Jet.
24:1 Y Abraham era ya viejo, y venido en dias: y Jehová había bendecido a Abraham en todo. 24:2 Y dijo Abraham a su siervo el más viejo de su casa, el que era señor en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo; 24:3 Y tomarte he juramente por Jehová, Dios de los cielos, y Dios de la tierra, que no tomes mujer para mi hijo de las hijas de Canaán, entre los cuales yo habito: 24:4 Mas que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás de allá mujer para mi hijo Isaac. 24:5 Y el siervo le respondió: Quizá la mujer no querrá venir en pos de mí a esta tierra: ¿volveré pues tu hijo a la tierra de donde saliste? 24:6 Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas mi hijo allá. 24:7 Jehová Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre, y de la tierra de mi naturaleza, y me habló, y me juró, diciendo: A tu simiente daré esta tierra; él enviará su ángel delante de tí, y tomarás de allá mujer para mi hijo. 24:8 Y si la mujer no quisiere venir en pos de tí, serás limpio de este mi juramento: solamente que no vuelvas allá a mi hijo. 24:9 Entónces el siervo puso su mano debajo del muslo de Abraham su señor, y juróle sobre este negocio. 24:10 Y el siervo tomó diez camellos de los camellos de su señor, y fué, llevando en su mano de lo mejor que su señor tenía; y levantóse, y fué a Aaram Naharaim, a la ciudad de Nacor. 24:11 E hizó arrodillar los camellos fuera de la ciudad a un pozo de agua, a la hora de la tarde, a la hora que salen las mozas por agua. 24:12 Y dijo: Jehová, Dios de mi señor Abraham, haz encontrar ahora delante de mí hoy, y haz misericordia con mi señor Abraham. 24:13 He aquí, yo estoy junto a la fuente de agua, y las hijas de los varones de esta ciudad salen por agua. 24:14 Sea pues, que la moza a quien yo dijere: Abaja ahora tu cántaro, y beberé; y ella respondiere: Bebe; y también a tus camellos daré a beber: esta sea la que aparejaste a tu siervo Isaac; y en esto conoceré que habrás hecho misericordia con mi señor. 24:15 Y aconteció, que ántes que él acabase de hablar, he aquí Rebeca que salía, la cual había nacido a Batuel, hijo de Melca, mujer de Nacor hermano de Abraham, con su cántaro sobre su hombro. 24:16 Y la moza era muy hermosa de vista, vírgen, que varón no la había conocido: la cual descendió a la fuente, e hinchió su cántaro, y subía. 24:17 Entónces el siervo corrió hacia ella, y dijo: Ruégote que me des a beber un poco de agua de tu cántaro. 24:18 Y ella respondió: Bebe, señor mío. Y dióse priesa a abajar su cántaro sobre su mano, y dióle a beber. 24:19 Y acabando de darle a beber, dijo: También para tus camellos sacaré agua, hasta que acaben de beber. 24:20 Y dióse priesa, y vació su cántaro en la pila, y corrió otra vez al pozo para sacar agua, y sacó para todos sus camellos. 24:21 Y el varón estaba maravillado de ella callando, para saber si Jehová había prosperado su camino, o no. 24:22 Y fué, que como los camellos acabaron de beber, el varón sacó un pendiente de oro de medio siclo de peso; y dos ajorcas para sus manos de diez siclos de oro de peso, 24:23 Y dijo: ¿Hija de quién eres? Ruégote que me declares: ¿Hay lugar en casa de tu padre donde posemos? 24:24 Y ella respondió: Yo soy hija de Batuel, hijo de Melca, al cual parió a Nacor. 24:25 Y díjole: También hay en nuestra casa paja y mucho forrage, y también lugar para posar. 24:26 Entónces el varón se inclinó, y adoró a Jehová. 24:27 Y dijo: Bendito sea Jehová, Dios de mi señor Abraham, que no quitó su misericordia y su verdad de mi señor, guiándome Jehová en el camino a casa de los hermanos de mi señor. 24:28 Y la moza corrió; e hizo saber en casa de su madre estas cosas. 24:29 Y Rebeca tenía un hermano que se llamaba Labán, el cual corrió fuera al varón a la fuente. 24:30 Y fué, que como vió el pendiente y las ajorcas en las manos de su hermana, y como oyó las palabras de Rebeca su hermana, que decía: Así me dijo aquel varón; vino al varón; y, he aquí, él estaba junto a los camellos a la fuente. 24:31 Y díjole: Ven, bendito de Jehová; ¿por qué estás fuera? Yo he limpiado la casa y el lugar para los camellos. 24:32 Entónces el varón vino a casa; y Labán desató los camellos, y dió paja y forrage a los camellos, y agua para lavar los piés de él y los piés de los varones que venían con él. 24:33 Y pusieron delante de él de comer; mas él dijo: No comeré hasta que haya hablado mis palabras. Y él le dijo: Habla. 24:34 Entónces él dijo: Yo soy siervo de Abraham; 24:35 Y Jehová ha bendecido mucho a mi señor, y háse engrandecido; y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos. 24:36 Y Sara , mujer de mi señor, parió un hijo a mi señor después de su vejez, al cual ha dado todo cuanto tiene. 24:37 Y mi señor me hizo jurar, diciendo: No tomarás mujer para mi hijo de las hijas de los Cananeos, en cuya tierra yo habito: 24:38 Mas irás a la casa de mi padre, y a mi parentela, y tomarás de allá mujer para mi hijo. 24:39 Y yo dije a mi señor: Quizá no querrá venir en pos de mí la mujer. 24:40 Entónces él me respondió: Jehová, en cuya presencia yo he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino, y tomarás mujer para mi hijo de mi linaje y de la casa de mi padre: 24:41 Entónces serás limpio de mi juramento, cuando hubieres llegado a mi linaje: y si no te la dieren, serás limpio de mi juramento. 24:42 Y vine hoy a la fuente, y dije: Jehová, Dios de mi señor Abraham, si tú prosperas hoy mi camino por el cual yo ando; 24:43 He aquí, yo estoy junto a esta fuente de agua; sea pues, que la doncella que saliere por agua, a la cual yo dijere: Dáme ahora de beber un poco de agua de tu cántaro; 24:44 Y ella me respondiere: Bebe tú, y también para tus camellos sacaré agua: esta sea la mujer que aparejó Jehová al hijo de mi señor. 24:45 Y ántes que acabase de hablar en mi corazón, he aquí Rebeca que salía con su cántaro sobre su hombro, y descendió a la fuente, y sacó agua: y yo la dije: Ruégote que me des a beber. 24:46 Y ella prestamente abajó su cántaro de encima de sí, y dijo: Bebe, y también a tus camellos daré a beber. Y bebí, y dió también de beber a mis camellos. 24:47 Entónces preguntéle, y dije: ¿Cúya hija eres? Y ella respondió: Hija de Batuel, hijo de Nacor, que le parió Melca. Entónces púsele un pendiente sobre su frente y ajorcas sobre sus manos. 24:48 E inclinéme, y adoré a Jehová, y bendije a Jehová, Dios de mi señor Abraham, que me había guiado por camino derecho para tomar la hija del hermano de mi señor para su hijo. 24:49 Ahora pues, si vosotros hacéis misericordia y verdad con mi señor, declarádmelo: y si no, declarádmelo, y echaré, o a diestra, o a siniestra. 24:50 Entónces Labán y Batuel respondieron, y dijeron: De Jehová ha salido esto, no podemos hablarte malo ni bueno. 24:51 He ahí Rebeca delante de tí; tómala, y véte, y sea mujer del hijo de tu señor, como lo ha dicho Jehová. 24:52 Y fué, que como el siervo de Abraham oyó sus palabras, inclinóse a tierra a Jehová. 24:53 Y sacó el siervo vasos de plata, y vasos de oro, y vestidos, y dió a Rebeca: también dió cosas preciosas a su hermano, y a su madre. 24:54 Y comieron y bebieron él y los varones que venían con él, y durmieron: y levantándose de mañana, dijo: Enviádme a mi señor. 24:55 Entónces respondió su hermano y su madre: Espere la moza con nosotros a lo menos diez dias, y después irá. 24:56 Y él les dijo: No me detengáis, pues que Jehová ha prosperado mi camino: enviádme que me vaya a mi señor. 24:57 Ellos respondieron entónces: Llamemos a la moza y preguntémosle. 24:58 Y llamaron a Rebeca, y dijéronle: ¿Irás tú con este varón? Y ella respondio: Si; iré. 24:59 Entónces enviaron a Rebeca su hermana, y a su ama, y al siervo de Abraham, y a sus varones. 24:60 Y bendijeron a Rebeca, y dijéronle: Nuestra hermana eres, seas en millares de millares: y tu generación posea la puerta de sus enemigos. 24:61 Levantóse entónces Rebeca y sus mozas, y subieron sobre los camellos, y siguieron al varón: y el siervo tomó a Rebeca, y fuése. 24:62 Y venía Isaac del pozo del Viviente que me ve; porque él habitaba en la tierra del mediodía: 24:63 Y había salido Isaac a orar al campo a la hora de la tarde; y alzando sus ojos, miró; y, he aquí, los camellos que venían. 24:64 Rebeca también alzó sus ojos, y vió a Isaac, y descendió del camello. 24:65 Porque había preguntado al siervo: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el siervo había respondido: Este es mi señor. Ella entónces tomó el velo, y cubrióse. 24:66 Entónces el siervo contó a Isaac todo lo que había hecho. 24:67 Y metióla Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer; y la amó: y consolóse Isaac después de la muerte de su madre.
25:1 Y Abraham tomó otra mujer, cuyo nombre fué Cetura: 25:2 La cual le parió a Zamram, y a Jecsán, y a Madán, y a Madián, y a Jesboc, y a Sue. 25:3 Y Jecsán engendró a Saba, y a Dadán; e hijos de Dadán fueron Assurim, y Latussim, y Laomim. 25:4 E hijos de Madián; Efa, y Efer, y Jenoc, y Abida, y Eldaa. Todos estos fueron hijos de Cetura. 25:5 Y Abraham dió todo lo que tenía a Isaac. 25:6 Y a los hijos de sus concubinas dió Abraham dones: y envióles de junto a Isaac su hijo, mientras él vivió, al oriente, a la tierra oriental. 25:7 Estos empero fueron los dias de la vida de Abraham que vivió ciento y setenta y cinco años. 25:8 Y espiró y murió Abraham en buena vejez, viejo, y harto de dias, y fué agregado a sus pueblos. 25:9 Y sepultáronle Isaac e Ismael sus hijos en la cueva doble, en la heredad de Efrón hijo de Seor Jetteo, que estaba en frente de Mamré: 25:10 La heredad que compró Abraham de los hijos de Jet; allí está sepultado y Sara su mujer. 25:11 Y fué, que después de muerto Abraham, bendijo Dios a Isaac su hijo: y habitó Isaac junto al pozo del Viviente que me ve. 25:12 Y estas son las generaciones de Ismael hijo de Abraham, que parió Agar Egipcia, sierva de Sara, a Abraham. 25:13 Estos pues son los nombres de los hijos de Ismael por sus nombres, por sus linajes. El primogénito de Ismael, Nabajot; y Cedar, y Adbeel, y Mabsam, 25:14 Y Masma, y Duma, y Massa, 25:15 Hadar, y Tema, y Jetur, y Nafis, y Cedma: 25:16 Estos son los hijos de Ismael; y estos son sus nombres por sus villas y por sus palacios; doce príncipes por sus familias. 25:17 Y estos fueron los años de la vida de Ismael, ciento y treinta y siete años: y espiró y murió Ismael, y fué agregado a sus pueblos. 25:18 Y habitaron desde Hevila hasta el Sur, que está en frente de Egipto viniendo a Assur: delante de todos sus hermanos cayó. 25:19 Y estas fueron las generaciones de Isaac, hijo de Abraham: Abraham engendró a Isaac: 25:20 Y era Isaac de cuarenta años cuando tomó a Rebeca, hija de Batuel Arameo de Padan-aram, hermana de Labán Arameo, por su mujer. 25:21 Y oró Isaac a Jehová por su mujer que era estéril; y aceptólo Jehová, y concibió Rebeca su mujer. 25:22 Y los hijos se combatían dentro de ella, y dijo: Si así había de ser, ¿para qué vivo yo? Y fué a consultar a Jehová. 25:23 Y respondióle Jehová: Dos naciones hay en tu vientre, y dos pueblos serán divididos de tus entrañas; mas el un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, y el mayor servirá al menor. 25:24 Y como se cumplieron sus dias para parir, he aquí mellizos en su vientre. 25:25 Y salió el primero bermejo, y todo él velludo como una ropa; y llamaron su nombre Esaú. 25:26 Y después salió su hermano, trabada su mano al calcañar de Esaú: y fué llamado su nombre Jacob. Y era Isaac de edad de sesenta años cuando Rebeca los parió. 25:27 Y crecieron los niños; y Esaú fué varón sabio en la caza, hombre del campo: Jacob empero era varón sincero, que estaba en las tiendas. 25:28 Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza. Mas Rebeca amaba a Jacob. 25:29 Y guisó Jacob un guisado: y volviendo Esaú del campo cansado, 25:30 Dijo Esaú a Jacob: Ruégote que me des a comer de eso bermejo, eso bermejo, que estoy cansado. Por tanto fué llamado su nombre, Edom. 25:31 Y Jacob respondió: Véndeme hoy en este día tu primogenitura. 25:32 Entónces dijo Esaú: He aquí, yo me voy a morir, ¿para qué pues me servirá la primogenitura? 25:33 Y dijo Jacob: Júrame hoy en este día. Y él le juró, y vendió su primogenitura a Jacob. 25:34 Entónces Jacob dió a Esaú del pan, y del guisado de las lantejas; y él comió, y bebió, y levantóse, y fuése. Y así menospreció Esaú la primogenitura.
26:1 Y hubo hambre en la tierra además de la primera hambre, que fué en los dias de Abraham: y fuése Isaac a Abimelec, rey de los Filisteos, en Gerar. 26:2 Y apareciósele Jehová, y díjole: No desciendas a Egipto: habita en la tierra que yo te diré. 26:3 Habita en esta tierra, y yo seré contigo; y te bendeciré; porque a tí, y a tu simiente, daré todas estas tierras; y confirmaré el juramento que juré a Abraham tu padre. 26:4 Y yo multiplicaré tu simiente como las estrellas del cielo; y daré a tu simiente todas estas tierras: y todas las gentes de la tierra serán benditas en tu simiente; 26:5 Por cuanto oyó Abraham mi voz, y guardó mi observancia, mis mandamientos, mis estatutos, y mis leyes. 26:6 Así habitó Isaac en Gerar. 26:7 Y los hombres de aquel lugar preguntaron de su mujer; y él respondió: Es mi hermana: Porque tuvo miedo de decir; Es mi mujer: Quizá, dijo él, los varones de aquel lugar me matarán por causa de Rebeca; porque era hermosa de vista. 26:8 Y fué, que como él estuvo allí muchos dias, Abimelec, rey de los Filisteos, mirando por una ventana, vió a Isaac que jugaba con Rebeca su mujer: 26:9 Y llamó Abimelec a Isaac, y dijo: He aquí, ciertamente ella es tu mujer: ¿cómo pues dijiste: Es mi hermana? E Isaac le respondió: Porque dije: Quizá moriré por causa de ella. 26:10 Y Abimelec dijo: ¿Por qué nos has hecho esto? Por poco hubiera dormido alguno del pueblo con tu mujer, y hubieras traido sobre nosotros el pecado. 26:11 Entónces Abimelec mandó a todo el pueblo, diciendo: El que tocare a este hombre, o a su mujer, muriendo morirá. 26:12 Y sembró Isaac en aquella tierra, y halló aquel año cien modios; y bendíjole Jehová. 26:13 Y el varón se engrandeció, y fué yendo y engrandeciéndose, hasta hacerse muy grande. 26:14 Y tuvo hato de ovejas, y hato de vacas, y grande apero; y los Filisteos le tuvieron envidia. 26:15 Y todos los pozos que habían abierto los siervos de Abraham su padre en sus dias, los Filisteos los habían cerrado, y henchido de tierra. 26:16 Y dijo Abimelec a Isaac: Apártate de nosotros; porque mucho más fuerte que nosotros te has hecho. 26:17 E Isaac se fué de allí; y asentó sus tiendas en el valle de Gerar, y habitó allí. 26:18 Y volvió Isaac, y abrió los pozos de agua, que habían abierto en los dias de Abraham su padre, y que los Filisteos habían cerrado muerto Abraham: y llamólos de los nombres que su padre los había llamado. 26:19 Y los siervos de Isaac cavaron en el valle, y hallaron allí un pozo de aguas vivas. 26:20 Y los pastores de Gerar riñeron con los pastores de Isaac, diciendo: El agua es nuestra. Por eso llamó el nombre del pozo Esek, porque habían altercado con él. 26:21 Y abrieron otro pozo; y riñeron también sobre él: y llamó su nombre, Sitna. 26:22 Y pasóse de allí, y abrió otro pozo, y no riñeron sobre él: y llamó su nombre Rehobot, y dijo: Porque ahora nos ha hecho ensanchar Jehová, y fructificarémos en la tierra. 26:23 Y de allí subió a Beer-seba. 26:24 Y apareciósele Jehová aquella noche, y dijo: Yo soy el Dios de Abraham tu padre: no temas, que yo soy contigo; y yo te bendeciré, y multiplicaré tu simiente por causa de Abraham mi siervo. 26:25 Y edificó allí altar, e invocó el nombre de Jehová, y tendió allí su tienda; y abrieron allí los siervos de Isaac un pozo. 26:26 Y Abimelec vino a él desde Gerar, y Ocozat amigo suyo, y Ficol capitán de su ejército. 26:27 Y díjoles Isaac: ¿Por qué venís a mí, pues que me habéis aborrecido, y me enviasteis que no estuviese con vosotros? 26:28 Y ellos respondieron: Hemos visto que Jehová es contigo; y dijimos: Haya ahora juramento entre nosotros; entre nosotros y tí: y haremos alianza contigo; 26:29 Que no nos hagas mal, como nosotros no te hemos tocado, y como solamente te hemos hecho bien, y te enviamos en paz: tú ahora, bendito de Jehová. 26:30 Entónces él les hizo banquete, y comieron, y bebieron. 26:31 Y madrugaron por la mañana, y juraron el uno al otro, e Isaac los envio, y partiéronse de él en paz. 26:32 Y fué que en aquel día vinieron los siervos de Isaac, y diéronle nuevas de los negocios del pozo que habían abierto, y dijéronle: Agua hemos hallado. 26:33 Y llamóle Siba; por esta causa el nombre de aquella ciudad es Beer-seba hasta este día. 26:34 Y como Esaú fué de cuarenta años, tomó por mujer a Judit, hija de Beeri Jetteo, y a Basemat hija de Elón Jetteo. 26:35 Y fueron amargura de espíritu a Isaac, y a Rebeca.
27:1 Y fué, que como Isaac envejeció, y sus ojos se oscurecieron de vista, llamó a Esaú su hijo el mayor, y díjole: Mi hijo: y él respondió: Héme aquí. 27:2 Y él dijo: He aquí, ya soy viejo; no sé el día de mi muerte: 27:3 Toma pues ahora tus armas, tu aljaba y tu arco; y sal al campo; y toma para mí caza. 27:4 Y házme guisados, como yo amo, y tráeme, y comeré, para que te bendiga mi alma ántes que muera. 27:5 Y Rebeca oyó, cuando hablaba Isaac a Esaú su hijo: y fuése Esaú al campo para tomar la caza que había de traer. 27:6 Entónces Rebeca habló a Jacob su hijo, diciendo: He aquí, yo he oido a tu padre que hablaba con Esaú tu hermano, diciendo: 27:7 Tráeme caza; y házme guisados, para que coma, y te bendiga delante de Jehová, ántes que muera. 27:8 Ahora pues, mi hijo, obedece a mi voz en lo que te mando. 27:9 Vé ahora al ganado; y tómame de allá dos cabritos de las cabras buenos, y yo haré de ellos guisados para tu padre, como él ama. 27:10 Y tú los llevarás a tu padre, y comerá, para que te bendiga ántes de su muerte. 27:11 Y Jacob dijo a Rebeca su madre: He aquí, Esaú mi hermano es hombre belloso, y yo hombre sin pelos: 27:12 Quizá me tentará mi padre, y tenerme ha por burlador; y traeré sobre mí maldición y no bendición. 27:13 Y su madre le respondió: Hijo mío, sobre mí sea tu maldición: solamente obedece a mi voz, y vé, y tómamelos. 27:14 ` Entónces él fué, y tomó, y trajo a su madre: y su madre hizo guisados, como su padre los amaba. 27:15 Y tomó Rebeca los vestidos de Esaú, su hijo mayor, los preciosos, que ella tenía en casa, y vistió a Jacob su hijo menor. 27:16 E hízole vestir sobre sus manos, y sobre la cerviz donde no tenía pelos, las pieles de los cabritos de las cabras; 27:17 Y dió los guisados y pan, que había aderezado, en la mano de Jacob su hijo. 27:18 Y él vino a su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Héme aquí, ¿quién eres, hijo mío? 27:19 Y Jacob dijo a su padre: Yo soy Esaú tu primogénito: yo he hecho como me dijiste: levántate ahora, y siéntate, y come de mi caza, para que me bendiga tu alma. 27:20 Entónces Isaac dijo a su hijo: ¿Qué es esto, que tan presto hallaste, hijo mío? Y él respondió: Porque Jehová tu Dios hizo que se encontrase delante de mí. 27:21 E Isaac dijo a Jacob: Llégate ahora, y palparte he, hijo mío, si eres mi hijo Esaú, o no. 27:22 Y llegóse Jacob a su padre Isaac, y él le palpó, y dijo: La voz, la voz es de Jacob; mas las manos, las manos de Esaú. 27:23 Y no le conoció, porque sus manos eran vellosas como las manos de Esaú; y bendíjole. 27:24 Y dijo: ¿Eres tú mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy. 27:25 Y dijo: Llégamelo, y comeré de la caza de mi hijo, para que te bendiga mi alma; y él le llegó, y comió: y trájole vino, y bebió. 27:26 Y díjole Isaac su padre: Llega ahora, y bésame, hijo mío. 27:27 Y él se llego, y besóle, y olió el olor de sus vestidos, y bendíjole, y dijo: Mira, el olor de mi hijo, como el olor del campo que Jehová bendijo. 27:28 Y Dios te dé del rocio del cielo, y de las grosuras de la tierra, y abundancia de trigo y de mosto. 27:29 Sírvante pueblos, y naciones se inclinen a tí. Sé señor de tus hermanos, e inclínense a tí los hijos de tu madre: malditos los que te maldijeren: y benditos los que te bendijeren. 27:30 Y fué, que en acabando Isaac de bendecir a Jacob, solamente saliendo había salido Jacob de delante de Isaac su padre, y Esaú su hermano vino de su caza. 27:31 E hizo también él guisados, y trajo a su padre; y dijo a su padre: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga tu alma. 27:32 Entónces su padre Isaac le dijo: ¿Quién eres tú? Y él dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito Esaú. 27:33 Entónces Isaac se estremeció de un grande estremecimiento, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que tomó caza, y me trajo, y yo comí de todo ántes que tú vinieses? yo le bendije y será bendito. 27:34 Como Esaú oyó las palabras de su padre, clamó con exclamación muy grande y muy amarga; y dijo a su padre: Bendíceme también a mí, padre mío. 27:35 Y él dijo: Vino tu hermano con engaño, y tomó tu bendición. 27:36 Y él respondió: Bien llamaron su nombre Jacob, que ya me ha engañado dos veces: tomóme mi primogenitura, y he aquí ahora, ha tomado mi bendición. Y dijo: ¿No me has guardado bendición? 27:37 Isaac respondió, y dijo a Esaú: He aquí, yo le he puesto por tu señor, y a todos sus hermanos le he dado por siervos; de trigo y de vino le he fortalecido; ¿qué pues te haré a tí ahora, hijo mío? 27:38 Y Esaú respondió a su padre: ¿No tienes que una sola bendición, padre mío? Bendíceme también a mí, padre mío. Y alzó Esaú su voz, y lloró. 27:39 Entónces Isaac su padre habló, y díjole: He aquí, en grosuras de la tierra será tu habitación; y del rocio de los cielos de arriba: 27:40 Y por tu espada vivirás, y a tu hermano servirás: mas será tiempo cuando te enseñorees, y descargues su yugo de tu cerviz. 27:41 Y aborreció Esaú a Jacob por la bendición, con que su padre le había bendecido, y dijo en su corazón: Llegarse han los dias del luto de mi padre, y yo mataré a Jacob mi hermano. 27:42 Y fueron dichas a Rebeca las palabras de Esaú su hijo mayor; y ella envió, y llamó a Jacob su hijo menor, y díjole: He aquí, Esaú, tu hermano, se consuela sobre tí para matarte. 27:43 Ahora pues, hijo mío, obedece a mi voz, y levántate, y húyete a Labán mi hermano, a Harán: 27:44 Y mora con él algunos dias, hasta que el enojo de tu hermano se vuelva. 27:45 Hasta que se mitigue el furor de tu hermano de tí; y se olvide de lo que le has hecho: y yo enviaré, y te tomaré de allá; porque seré deshijada de vosotros ámbos en un día. 27:46 Y dijo Rebeca a Isaac. Fastidio tengo de mi vida a causa de las hijas de Jet. Si Jacob toma mujer de las hijas de Jet, como estas, de las hijas de esta tierra, ¿para qué quiero la vida?
28:1 Entónces Isaac llamó a Jacob, y bendíjolo, y mandóle, diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canaán. 28:2 Levántate, vé a Padan-aram a casa de Batuel, padre de tu madre, y toma de allí para tí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre. 28:3 Y el Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar, y te multiplique, y seas en congregación de pueblos; 28:4 Y te dé la bendición de Abraham, y a tu simiente contigo; para que heredes la tierra de tus peregrinaciones, que Dios dió a Abraham. 28:5 Así envió Isaac a Jacob, el cual fué a Padan-aram, a Labán, hijo de Batuel Arameo, hermano de Rebeca, madre de Jacob y de Esaú. 28:6 Y vió Esaú como Isaac había bendecido a Jacob, y le había enviado a Padan-aram, para tomar para sí mujer de allá, cuando le bendijo: y que le mandó, diciendo: No tomarás mujer de las hijas de Canaán; 28:7 Y que Jacob había obedecido a su padre y a su madre, y se había ido a Padan-aram. 28:8 Y vió Esaú que las hijas de Canaán parecían mal a Isaac su padre; 28:9 Y fuése Esaú a Ismael, y tomó para sí por mujer a Mahelet, hija de Ismael, hijo de Abraham, hermana de Nabajot, además de sus mujeres. 28:10 Y salió Jacob de Beer-seba, y fué a Harán: 28:11 Y encontró con un lugar, y durmió allí porque ya el sol era puesto: y tomó de las piedras de aquel lugar y puso a su cabecera, y acostóse en aquel lugar. 28:12 Y soñó, y he aquí una escalera que estaba en tierra y su cabeza tocaba en el cielo: y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella. 28:13 Y, he aquí, Jehová estaba encima de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac: la tierra, en que estás acostado, te daré a tí y a tu simiente. 28:14 Y será tu simiente como el polvo de la tierra, y multiplicarás al occidente, y al oriente, y al aquilón, y al mediodía; y todas las familias de la tierra serán benditas en tí, y en tu simiente. 28:15 Y, he aquí, yo soy contigo, y yo te guardaré por donde quiera que fueres, y yo te volveré a esta tierra, porque no te dejaré hasta tanto que haya hecho lo que te he dicho. 28:16 Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía. 28:17 Y tuvo miedo; y dijo: ¡Cuán espantoso es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo. 28:18 Y madrugó Jacob por la mañana, y tomó la piedra que había puesto a su cabecera, y púsola por título, y derramó aceite sobre su cabeza: 28:19 Y llamó el nombre de aquel lugar, Betel, y cierto Luza era el nombre de la ciudad primero. 28:20 E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje donde voy, y me diere pan para comer, y vestido para vestir; 28:21 Y si tornare en paz a casa de mi padre, Jehová será mi Dios. 28:22 Y esta piedra que he puesto por título será casa de Dios: y de todo lo que me dieres, diezmando lo diezmaré para tí.
29:1 Y alzó Jacob sus piés; y fué a la tierra de los hijos de oriente. 29:2 Y miró, y vió un pozo en el campo: y he aquí tres rebaños de ovejas, que yacían cerca de él; porque de aquel pozo abrevaban los ganados: y había una gran piedra sobre la boca del pozo. 29:3 Y juntábanse allí todos los rebaños, y revolvían la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevaban las ovejas, y volvían la piedra sobre la boca del pozo a su lugar. 29:4 Y díjoles Jacob: Hermanos míos, ¿de dónde sois? Y ellos respondieron: De Harán somos. 29:5 Y él les dijo: ¿Conocéis a Labán, hijo de Nacor? Y ellos dijeron: Si, le conocemos. 29:6 Y él les dijo: ¿Tiene paz? Y ellos dijeron: Paz: y, he aquí, Raquel su hija viene con el ganado. 29:7 Y él dijo: He aquí, aun el día es grande: no es aun tiempo de recoger el ganado, abrevad las ovejas, e id a apacentar. 29:8 Y ellos respondieron: No podemos, hasta que se junten todos los rebaños, y revuelvan la piedra de sobre la boca del pozo, para que abrevemos las ovejas. 29:9 Estando aun él hablando con ellos, Raquel vino con el ganado de su padre, porque ella era la pastora. 29:10 Y fué, que como Jacob vió a Raquel, hija de Labán hermano de su madre, y a las ovejas de Labán el hermano de su madre, llegó Jacob, y revolvió la piedra de sobre la boca del pozo, y abrevó el ganado de Labán hermano de su madre. 29:11 Y Jacob besó a Raquel, y alzó su voz, y lloró: 29:12 Y Jacob dijo a Raquel, como era hermano de su padre, y como era hijo de Rebeca: y ella corrió, y dió las nuevas a su padre. 29:13 Y fué, que como oyó Labán las nuevas de Jacob, hijo de su hermana, corrió a recibirle; y abrazóle, y besóle, y trájole a su casa: y él contó a Labán todas estas cosas. 29:14 Y Labán le dijo: Ciertamente hueso mío, y carne mía eres. Y estuvo con él un mes de tiempo. 29:15 Y dijo Labán a Jacob: ¿Por ser tú mi hermano, me has de servir de balde? Declárame qué será tu salario. 29:16 Y Labán tenía dos hijas: el nombre de la mayor era Lia: y el nombre de la menor, Raquel. 29:17 Y los ojos de Lia eran tiernos; y Raquel era de hermoso semblante, y de hermoso parecer. 29:18 Y Jacob amó a Raquel, y dijo: Yo te serviré siete años por Raquel, tu hija menor. 29:19 Y Labán respondió: Mejor es que te la dé a tí, que no que la dé a otro varón: está conmigo. 29:20 Así sirvió Jacob por Raquel siete años, y pareciéronle como pocos dias, porque la amaba. 29:21 Y dijo Jacob a Labán: Dáme mi mujer, porque mi tiempo es cumplido, para que entre a ella. 29:22 Entónces Labán congregó a todos los varones de aquel lugar, e hizo banquete. 29:23 Y fué, que a la tarde tomó a Lia su hija, y trájola a él, y él entró a ella. 29:24 Y dió Labán a Zelfa su sierva a su hija Lia por sierva. 29:25 Y venida la mañana, he aquí que era Lia, y él dijo a Labán: ¿Qué es esto que me has hecho? ¿No te he servido por Raquel? ¿por qué pues me has engañado? 29:26 Y Labán respondió: No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor ántes de la mayor. 29:27 Cumple la semana de esta, y dársete ha también esta por el servicio que sirvieres conmigo otros siete años. 29:28 E hizo Jacob así, que cumplió la semana de aquella, y él le dió a Raquel su hija por mujer. 29:29 Y dió Labán a Raquel su hija, a Bala su sierva por sierva. 29:30 Y entró también a Raquel, y la amó también más que a Lia: y sirvió con él aun otros siete años. 29:31 Y vió Jehová que Lia era aborrecida, y abrió su matriz; y Raquel era estéril. 29:32 Y concibió Lia, y parió un hijo, y llamó su nombre Rubén, porque dijo: Porque vió Jehová mi aflicción; por tanto ahora me amará mi marido. 29:33 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Porque oyó Jehová, que yo era aborrecida, me ha dado también este. Y llamó su nombre Simeón. 29:34 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Ahora esta vez será juntado mi marido conmigo, porque le he parido tres hijos: por tanto llamó su nombre Leví. 29:35 Y concibió otra vez, y parió un hijo, y dijo: Esta vez alabaré a Jehová. Por eso llamó su nombre Judá: y dejó de parir.
30:1 Y viendo Raquel que no paría a Jacob, tuvo envidia de su hermana, y decía a Jacob: Dáme hijos; y si no, yo soy muerta. 30:2 Y Jacob se enojaba contra Raquel, y decía: ¿Soy yo en lugar de Dios, que te impidió el fruto de tu vientre? 30:3 Y ella dijo: He aquí mi sierva Bala; entra a ella, y parirá sobre mis rodillas, y ahijarme he yo también de ella. 30:4 Así le dió a Bala su sierva por mujer; y Jacob entró a ella. 30:5 Y concibió Bala, y parió a Jacob un hijo. 30:6 Y dijo Raquel: Juzgóme Dios, y también oyó mi voz, y dióme un hijo: Por tanto llamó su nombre Dan. 30:7 Y concibió otra vez Bala la sierva de Raquel, y parió el hijo segundo a Jacob. 30:8 Y dijo Raquel: De luchas de Dios he luchado con mi hermana, también he vencido. Y llamó su nombre Neftalí. 30:9 Y viendo Lia que había dejado de parir, tomó a Zelfa su sierva, y dióla a Jacob por mujer. 30:10 Y parió Zelfa, sierva de Lia, a Jacob un hijo. 30:11 Y dijo Lia: Vino la buena ventura. Y llamó su nombre Gad. 30:12 Y Zelfa, la sierva de Lia, parió otro hijo a Jacob. 30:13 Y dijo Lia: Para hacerme bienaventurada; porque las mujeres me dirán bienaventurada: y llamó su nombre Aser. 30:14 Y fué Ruben en tiempo de la siega de los trigos, y halló mandrágoras en el campo, y trájolas a Lia su madre; y dijo Raquel a Lia: Ruégote que me dés de las mandrágoras de tu hijo. 30:15 Y ella respondió: ¿Es poco que hayas tomado mi marido, sino que también tomes las mandrágoras de mi hijo? Y dijo Raquel: Por tanto dormirá contigo está noche por las mandrágoras de tu hijo. 30:16 Y cuando Jacob volvía del campo a la tarde, salió Lia a él, y díjole: A mí has de entrar; porque alquilando te he alquilado por las mandrágoras de mi hijo. Y durmió con ella aquella noche. 30:17 Y oyó Dios a Lia, y concibió, y parió a Jacob el quinto hijo. 30:18 Y dijo Lia: Dios ha dado mi salario, por cuanto dí mi sierva a mi marido: por eso llamó su nombre Isacar. 30:19 Y concibió Lia otra vez, y parió el hijo sexto a Jacob. 30:20 Y dijo Lia: Dios me ha dado buena dádiva: esta vez morará conmigo mi marido, porque le he parido seis hijos. Y llamó su nombre Zabulón. 30:21 Y después parió una hija, y llamó su nombre Dina. 30:22 Y acordóse Dios de Raquel, y oyóla Dios, y abrió su matriz. 30:23 Y concibió, y parió un hijo; y dijo: Quitado ha Dios mi vergüenza. 30:24 Y llamó su nombre José, diciendo: Añádame Jehová otro hijo. 30:25 Y fué, que como Raquel parió a José, dijo Jacob a Labán: Envíame, e irme he a mi lugar, y a mi tierra. 30:26 Dáme mis mujeres y mis hijos por las cuales he servido contigo; porque tú sabes el servicio que te he servido. 30:27 Y Labán le respondió: Halle yo ahora gracia en tus ojos: experimentado he, que Jehová me ha bendecido por tú causa. 30:28 Y dijo: Señálame tu salario, que yo lo daré. 30:29 Y él respondió: Tú sabes como te he servido, y cuanto ha sido tu ganado conmigo: 30:30 Porque poco tenías ántes de mí, y ha crecido en multitud, y Jehová te ha bendecido con mi entrada: y ahora ¿cuándo tengo de hacer también yo por mi casa? 30:31 Y él dijo: ¿Qué te daré? Jacob respondió: No me des nada: si hicieres conmigo esto, volveré a apacentar tus ovejas. 30:32 Yo pasaré hoy por todas tus ovejas para quitar de allí toda oveja pintada y manchada; y todo carnero bermejo en los carneros: y lo pintado y manchado en las cabras; y esto será mi salario. 30:33 Y responderme ha mi justicia mañana, cuando viniere sobre mí mi salario delante de tí: todo lo que no fuere pintado ni manchado en las cabras, y bermejo en las ovejas, serme ha tenido por de hurto. 30:34 Y dijo Labán: He aquí, ojalá fuese como tú dices. 30:35 Y apartó aquel día los machos cabríos cinchados y manchados, y todas las cabras pintadas y manchadas, todo lo que tenía alguna cosa blanca, y todo lo bermejo en las ovejas, y púsolo en la mano de sus hijos. 30:36 Y puso tres dias de camino entre sí y Jacob; y Jacob apacentaba las otras ovejas de Labán. 30:37 Y tomóse Jacob varas de álamo verdes, y de almendro, y de castaño, y descortezó en ellas unas mondaduras blancas descubriendo la blancura de las varas. 30:38 Y puso las varas que había mondado en las pilas, en los abrevaderos del agua, donde las ovejas venían a beber delante de las ovejas, las cuales se calentaban viniendo a beber. 30:39 Y calentábanse las ovejas delante de las varas, y parían las ovejas cinchados, pintados, y manchados. 30:40 Y apartaba Jacob los corderos y poníalos con las ovejas, los cinchados, y todo lo que era bermejo en el hato de Labán. Y ponía su hato a parte, y no lo ponía con las ovejas de Labán. 30:41 Y era, que todas las veces que se calentaban las tempranas, Jacob ponía las varas delante de las ovejas en las pilas, para que se calentasen delante de las varas. 30:42 Y cuando venían las ovejas tardías, no las ponía: así eran las tardías para Labán, y las tempranas para Jacob. 30:43 Y multiplicó el varón muy mucho, y tuvo muchas ovejas, y siervas, y siervos, y camellos, y asnos.
31:1 Y oía las palabras de los hijos de Labán, que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre: y de lo que era de nuestro padre ha hecho toda esta gloria. 31:2 Miraba también Jacob el rostro de Labán, y veía que no era para con él como ayer y anteayer. 31:3 También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela, que yo seré contigo. 31:4 Y envió Jacob, y llamó a Raquel y a Lia al campo, a sus ovejas. 31:5 Y díjoles: Yo veo que el rostro de vuestro padre no es para conmigo como ayer y anteayer: y el Dios de mi padre ha sido conmigo. 31:6 Y vosotras sabéis, que con todas mis fuerzas he servido a vuestro padre: 31:7 Y vuestro padre me ha mentido, que me ha mudado el salario diez veces; mas Dios no le ha permitido, que me hiciese mal. 31:8 Si él decía así: Los pintados serán tu salario; entónces todas las ovejas parían pintados: y si decía así: Los cinchados serán tu salario; entónces todas las ovejas parían cinchados. 31:9 Y quitó Dios el ganado de vuestro padre; y diómelo a mí. 31:10 Y fué que al tiempo que las ovejas se calentaban, yo alcé mis ojos, y ví en sueños, y he aquí, que los machos subían sobre las hembras cinchados, pintados, y pedriscados: 31:11 Y díjome el ángel de Dios en sueños: ¿Jacob? Y yo dije: Héme aquí. 31:12 Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás todos los machos que suben sobre las ovejas cinchados, pintados, y pedriscados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho. 31:13 Yo soy el Dios de Betel, donde tú ungiste el título, y donde me prometíste voto. Levántate ahora, y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu naturaleza. 31:14 Y respondió Raquel, y Lia, y dijéronle: ¿Tenemos ya parte ni heredad en la casa de nuestro padre? 31:15 ¿No nos tiene ya como por estrañas? que nos vendió, y aun comiendo ha comido nuestro dinero? 31:16 Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es, y de nuestros hijos: ahora pues haz todo lo que Dios te ha dicho. 31:17 Entónces Jacob se levantó, y alzó a sus hijos y a sus mujeres sobre los camellos; 31:18 Y guió todo su ganado, y toda su hacienda que había adquirido, el ganado de su ganancia que había adquirido en Padan-aram, para volverse a Isaac su padre en la tierra de Canaán. 31:19 Y Labán había ido a trasquilar sus ovejas: y Raquel hurtó los ídolos de su padre. 31:20 Y hurtó Jacob el corazón de Labán Arameo en no hacerle saber como huía. 31:21 Y huyó él con todo lo que tenía: y levantóse y pasó el río, y puso su rostro al monte de Galaad. 31:22 Y fué dicho a Labán al tercero día, como Jacob había huido. 31:23 Y tomó a sus hermanos consigo, y fué tras él camino de siete dias, y alcanzóle en el monte de Galaad. 31:24 Y vino Dios a Labán Arameo en sueño aquella noche, y díjole: Guárdate que no digas a Jacob bueno ni malo. 31:25 Alcanzó pues Labán a Jacob, y Jacob había hincado su tienda en el monte: y Labán hincó con sus hermanos en el monte de Galaad. 31:26 Y dijo Labán a Jacob: ¿Qué has hecho? ¿Qué me hurtaste el corazón, y has traido mis hijas como cautivadas a cuchillo? 31:27 ¿Por qué te escondiste para huir, y me hurtaste, y no me hiciste saber, que yo te enviara con alegría, y con canciones, con tamboril, y vihuela? 31:28 ¿Qué aun no me dejaste besar mis hijos y mis hijas? Ahora locamente has hecho. 31:29 Poder hay en mi mano para haceros mal, mas el Dios de vuestro padre me habló anoche, diciendo: Guárdate que no digas a Jacob ni bueno ni malo. 31:30 Y ya que te ibas, porque tenías deseo de la casa de tu padre, ¿por qué me hurtabas mis dioses? 31:31 Y Jacob respondió, y dijo a Labán: Porque tuve miedo: que dije, que quizá me robarías tus hijas. 31:32 En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere, y tómatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado. 31:33 Y entró Labán en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lia, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló: y salió de la tienda de Lia y vino a la tienda de Raquel: 31:34 Y Raquel tomó los ídolos, y púsolos en una albarda de un camello, y sentóse sobre ellos: y tentó Labán toda la tienda, y no los halló. 31:35 Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de tí; porque tengo la costumbre de las mujeres. Y él buscó, y no halló los ídolos. 31:36 Entónces Jacob se enojó, y riñó con Labán, y respondió Jacob, y dijo a Labán: ¿Qué prevaricación es la mía? ¿qué es mi pecado, que has seguido en pos de mí? 31:37 Pues que has tentado todas mis alhajas, ¿qué has hallado de todas las alhajas de tu casa? Pon aquí delante de mis hermanos y tuyos, y juzguen entre nosotros ámbos. 31:38 Estos veinte años he estado contigo; que tus ovejas y tus cabras nunca movieron: nunca comí carnero de tus ovejas: 31:39 Nunca te traje arrebatado, yo pagaba el daño: lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerias: 31:40 De día me consumía el calor, y de noche la helada, y mi sueño se huía de mis ojos: 31:41 Estos veinte años tengo en tu casa; catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tus ovejas, y has mudado mi salario diez veces. 31:42 Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac no fuera conmigo, cierto vacío me enviaras ahora: mas vió Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y te reprendió anoche. 31:43 Y respondió Labán, y dijo a Jacob: Las hijas, mis hijas son, y los hijos, mis hijos, y las ovejas, mis ovejas; y todo lo que tu ves, mío es: y a estas mis hijas ¿qué tengo de hacer hoy, o a sus hijos que han parido? 31:44 Ven pues ahora, y hagamos alianza yo y tú; y sea en testimonio entre mí y tí. 31:45 Entónces Jacob tomó una piedra, y levantóla por título: 31:46 Y dijo Jacob a sus hermanos: Cogéd piedras. Y tomaron piedras, e hicieron un majano; y comieron allí sobre aquel majano: 31:47 Y llamoló Labán Jegar-sahaduta: y Jacob lo llamó Galaad; 31:48 Porque Labán dijo: Este majano será testigo hoy entre mí y tí: por eso llamó su nombre Galaad, 31:49 Y Mispa; porque dijo: Atalaye Jehová entre mí y tí, cuando nos escondieremos el uno del otro. 31:50 Si afligieres mis hijas, o si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros: mas mira, Dios es testigo entre mí y tí. 31:51 Dijo mas Labán a Jacob: He aquí este majano, y he aquí este título que he fundado entre mí y tí. 31:52 Testigo sea este majano, y testigo sea este título, que ni yo pasaré contra tí este majano, ni tu pasarás contra mí este majano, ni este título para mal. 31:53 El Dios de Abraham, y el Dios de Nacor juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por el temor de Isaac su padre. 31:54 Y sacrificó Jacob sacrificio en el monte, y llamó a sus hermanos a comer pan; y comieron pan, y durmieron en el monte. 31:55 Y madrugó Labán por la mañana, y besó sus hijos y sus hijas, y bendíjolos, y volvió, y tornóse a su lugar.
32:1 Y Jacob se fué su camino, y saliéronle al encuentro ángeles de Dios. 32:2 Y dijo Jacob, cuando los vió: El campo de Dios es este: y llamó el nombre de aquel lugar, Mahanaim. 32:3 Y envió Jacob mensajeros delante de sí a Esaú su hermano a la tierra de Seir, campo de Edom. 32:4 Y mandóles, diciendo: Direis así a mi señor Esaú: Así dice tu siervo Jacob: Con Labán he morado, y detenídome he hasta ahora. 32:5 Y tengo vacas, y asnos, y ovejas, y siervos, y siervas: y envió a decirlo a mi señor, por hallar gracia en tus ojos. 32:6 Y los mensajeros volvieron a Jacob, diciendo: Venimos a tu hermano, a Esaú, y él también viene a recibirte, y cuatrocientos hombres con él. 32:7 Entónces Jacob tuvo gran temor, y angustióse; y partió el pueblo que tenía consigo, y las ovejas, y las vacas, y los camellos en dos cuadrillas; 32:8 Y dijo: Si viniere Esaú a la una cuadrilla, y la hiriere, la otra cuadrilla escapará. 32:9 Y dijo Jacob: Dios de mi padre Abraham, y Dios de mi padre Isaac, Jehová, que me dijiste: Vuélvete a tu tierra, y a tu parentela, y yo te haré bien: 32:10 Menor soy yo que todas las misericordias, y que toda la verdad que has hecho con tu siervo: que con mi bordón pasé a este Jordán; y ahora estoy sobre dos cuadrillas. 32:11 Líbrame ahora de la mano de mi hermano, de la mano de Esaú; porque le temo: quizá no venga, y me hiera, y a la madre con los hijos. 32:12 Y tú has dicho, yo te haré bien, y pondré tu simiente como la arena de la mar, que no se puede contar por la multitud. 32:13 Y durmió allí aquella noche, y tomó de lo que le vino a la mano un presente para su hermano Esaú: 32:14 Doscientas cabras, y veinte machos de cabrío; doscientas ovejas, y veinte carneros; 32:15 Treinta camellas paridas con sus crias; cuarenta vacas, y diez novillos; veinte asnas, y diez borricos. 32:16 Y diólo en mano de sus siervos, cada manada por si, y dijo a sus siervos: Pasád delante de mí, y ponéd espacio entre manada y manada. 32:17 Y mandó al primero, diciendo: Si Esaú mi hermano te encontrare, y te preguntare, diciendo: ¿Cúyo eres? Y ¿dónde vas? ¿Y para quién es esto, que llevas delante de tí? 32:18 Entónces dirás: Presente es de tu siervo Jacob, que envía a mi señor Esaú: y, he aquí, también él viene tras nosotros. 32:19 Y mandó también al segundo, también al tercero, y a todos los que iban tras aquellas manadas, diciendo: Conforme a esto hablaréis a Esaú, cuando le hallareis. 32:20 Y diréis también: He aquí, tu siervo Jacob viene tras nosotros. Porque dijo: Apaciguaré su ira con el presente que va delante de mí, y después veré su rostro; quizá le será acepto. 32:21 Y pasó el presente delante de él, y él durmió aquella noche en el real. 32:22 Y levantóse aquella noche, y tomó sus dos mujeres, y sus dos siervas, y sus once hijos, y pasó el vado de Jaboc. 32:23 Y tomólos, y pasólos el arroyo, y pasó lo que tenía. 32:24 Y quedó Jacob solo: y luchó con él un varón, hasta que el alba subía. 32:25 Y como vió que no podía con él, tocó la palma de su anca; y la palma del anca de Jacob se descoyuntó luchando con él. 32:26 Y dijo: Déjame, que el alba sube. Y él dijo: No te dejaré, sino me bendices. 32:27 Y él le dijo: ¿Cómo es tu nombre? Y él respondió: Jacob. 32:28 Y él dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque has peleado con Dios y con los hombres, y has vencido. 32:29 Entónces Jacob le preguntó, y dijo: Declárame ahora |