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Exodo - 1 Exodo - 2 Exodo - 3 Exodo - 4 Exodo - 5 Exodo - 6 Exodo - 7 Exodo - 8 Exodo - 9 Exodo - 10 Exodo - 11 Exodo - 12 Exodo - 13 Exodo - 14 Exodo - 15 Exodo - 16 Exodo - 17 Exodo - 18 Exodo - 19 Exodo - 20 Exodo - 21 Exodo - 22 Exodo - 23 Exodo - 24 Exodo - 25 Exodo - 26 Exodo - 27 Exodo - 28 Exodo - 29 Exodo - 30 Exodo - 31 Exodo - 32 Exodo - 33 Exodo - 34 Exodo - 35 Exodo - 36 Exodo - 37 Exodo - 38 Exodo - 39 Exodo - 40
1:1 Estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto con Jacob, cada uno entró con su familia: 1:2 Rubén, Simeón, Leví, y Judá, 1:3 Isacar, Zabulón, y Benjamín, 1:4 Dan, y Neftalí, Gad y Aser. 1:5 Y todas las almas que salieron del muslo de Jacob fueron setenta. Y José estaba en Egipto. 1:6 Y murió José, y todos sus hermanos, y toda aquella generación. 1:7 Y los hijos de Israel crecieron, y multiplicaron y fueron aumentados y corroborados grandemente, e hinchióse la tierra de ellos. 1:8 Levantóse entre tanto un nuevo rey sobre Egipto, que no conocía a José, el cual dijo a su pueblo: 1:9 He aquí, el pueblo de los hijos de Israel es mayor y más fuerte que nosotros: 1:10 Ahora pues, seamos sabios para con él, porque no se multiplique: y acontezca, que viniendo guerra, él también se junte con nuestros enemigos, y pelee contra nosotros, y se vaya de la tierra. 1:11 Entónces pusieron sobre él comisarios de tributos que los molestasen con sus cargas: y edificaron a Faraón las ciudades de los bastimentos, Fitom y Rameses. 1:12 Empero cuanto más lo molestaban, tanto más se multiplicaba, y crecía: tanto que ellos se fastidiaban de los hijos de Israel. 1:13 Y los Egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza. 1:14 Y amargaron su vida con servidumbre dura, en barro y ladrillo, y en toda labor del campo, y en todo su servicio en el cual se servían de ellos con dureza. 1:15 Y habló el rey de Egipto a las parteras de las Hebreas, una de las cuales se llamaba Séfora, y otra Pua, y díjoles: 1:16 Cuando parteareis a las Hebreas, y mirareis los asientos, si fuere hijo, matádle: y si fuere hija, entónces viva. 1:17 Mas las parteras temieron a Dios: y no hicieron como les dijo el rey de Egipto, y daban la vida a los niños. 1:18 Y el rey de Egipto hizo llamar a las parteras, y díjoles: ¿Por qué habéis hecho esto, que habéis dado vida a los niños? 1:19 Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres Hebreas no son como las Egipcias, porque son robustas, y paren ántes que la partera venga a ellas. 1:20 E hizo Dios bien a las parteras; y el pueblo se multiplicó, y se corroboraron en gran manera. 1:21 Y por haber las parteras temido a Dios, él les hizo casas. 1:22 Entónces Faraón mandó a todo su pueblo, diciendo: Echád en el río todo hijo que naciere, y a toda hija dad la vida.
2:1 Un varón de la familia de Leví fué, y tomó por mujer una hija de Leví: 2:2 La cual concibió, y parióle un hijo, y viéndole que era hermoso, escondióle tres meses. 2:3 Y no pudiendo tenerle más escondido, tomó una arquilla de juncos, y calafateóla con pez y betún, y puso en ella al niño, y púsole en un carrizal a la orilla del río. 2:4 Y paróse una hermana suya léjos para ver lo que le acontecería. 2:5 Y la hija de Faraón descendió a lavarse al río, y paseándose sus doncellas por la ribera del río, ella vió la arquilla en el carrizal, y envió una criada suya a que la tomase. 2:6 Y como la abrió vió al niño, y he aquí el niño que lloraba: y teniendo compasión de él, dijo: De los niños de los Hebreos es este. 2:7 Entónces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte de las Hebreas, una ama, que te crie este niño? 2:8 Y la hija de Faraón respondió: Vé. La doncella entónces fué, y llamó a la madre del niño: 2:9 A la cual dijo la hija de Faraón: Lleva este niño, y críamele, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó el niño, y crióle. 2:10 Y como creció el niño, ella le trajo a la hija de Faraón, la cual le prohijó, y púsole por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas le saqué. 2:11 Y en aquellos dias acaeció que creció Moisés, y salió a sus hermanos, y vió sus cargas: y vió un varón Egipcio, que hería a un Hebreo de sus hermanos. 2:12 Y miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, hirió al Egipcio, y escondióle en la arena. 2:13 Y salió el siguiente día, y viendo a dos Hebreos que reñían, dijo al malo: Por qué hieres a tu prójimo? 2:14 Y él respondió: ¿Quién te ha a tí puesto por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme, como mataste al Egipcio? Entónces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esta cosa es descubierta. 2:15 Y oyendo Faraón este negocio, procuró matar a Moisés; mas Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián, y sentóse junto a un pozo. 2:16 El sacerdote de Madián tenía siete hijas, las cuales vinieron a sacar agua para henchir las pilas, y dar de beber a las ovejas de su padre. 2:17 Mas los pastores vinieron, y echáronlas; entónces Moisés se levantó, y defendiólas, y abrevó sus ovejas: 2:18 Y volviendo ellas a Raguel, su padre, díjoles él: ¿Por qué habéis hoy venido tan presto? 2:19 Y ellas respondieron: Un varón Egipcio nos defendió de mano de los pastores, y también nos sacó el agua, y abrevó las ovejas. 2:20 Y dijo a sus hijas: ¿Y dónde está? ¿Por qué habéis dejado ese hombre? llamádle para que coma pan. 2:21 Y Moisés acordó de morar con aquel varón, y él dió a Moisés a su hija Séfora. 2:22 La cual le parió un hijo, y él le puso nombre Gersom, porque dijo: Peregrino soy en tierra agena. 2:23 Y aconteció, que después de muchos dias el rey de Egipto murió: y los hijos de Israel suspiraron a causa de la servidumbre, y clamaron, y su clamor subió a Dios desde su servidumbre. 2:24 Y oyó Dios el gemido de ellos, y acordóse de su concierto con Abraham, Isaac, y Jacob. 2:25 Y miró Dios a los hijos de Israel, y reconocióles Dios.
3:1 Y apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas detrás del desierto, y vino a Horeb, monte de Dios. 3:2 Y apareciósele el ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de un zarzal: y él miró, y vió que el zarzal ardía en fuego, y el zarzal no se consumía. 3:3 Entónces Moisés dijo: Ahora yo iré, y veré esta grande visión, por qué causa el zarzal no se queme. 3:4 Y viendo Jehová que iba a ver, llamóle Dios de medio del zarzal, y dijo: Moisés, Moisés: Y él respondió: Héme aquí. 3:5 Y dijo: No te llegues acá: quita tus zapatos de tus piés, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. 3:6 Y dijo: Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, Dios de Jacob. Entónces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. 3:7 Y dijo Jehová: Viendo he visto la aflicción de mi pueblo, que está en Egipto; y he oido su clamor a causa de sus exactores, por lo cual yo he entendido sus dolores. 3:8 Y he descendido para librarlos de mano de los Egipcios: yo los sacaré de esta tierra a una tierra buena y ancha, a tierra que corre leche y miel; a los lugares del Cananeo, del Jetteo, del Amorreo, del Ferezeo, del Heveo, y del Jebuseo. 3:9 El clamor de los hijos de Israel ha venido ahora delante de mí: y también he visto la opresión con que los Egipcios les oprimen. 3:10 Ven pues ahora, y enviarte he a Faraón, para que saques a mi pueblo, los hijos de Israel, de Egipto. 3:11 Entónces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo, para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? 3:12 Y él le respondió: Porque yo seré contigo: y esto te será por señal, de que yo te he enviado: Después que hubieres sacado a este pueblo de Egipto, serviréis a Dios sobre este monte. 3:13 Y dijo Moisés a Dios: He aquí, yo vengo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros: y si ellos me preguntan: ¿Cuál es su nombre? ¿Qué les responderé? 3:14 Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY, me ha enviado a vosotros. 3:15 Y dijo más Dios a Moisés: Así diras a los hijos de Israel: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob, me ha enviado a vosotros. Este es mi nombre para siempre; y este es mi memorial por todos los siglos. 3:16 Vé, y junta los ancianos de Israel, y díles: Jehová, el Dios de vuestros padres, el Dios de Abraham, de Isaac, y de Jacob, me apareció, diciendo: Visitando os he visitado, y a lo que os es hecho en Egipto; 3:17 Y dije: Yo os sacaré de la aflicción de Egipto a la tierra del Cananeo, y del Jetteo, y del Amorreo, y del Ferezeo, y del Heveo, y del Jebuseo, a una tierra que corre leche y miel. 3:18 Y oirán tu voz, e irás tú, y los ancianos de Israel al rey de Egipto, y decirle heis: Jehová, el Dios de los Hebreos, nos ha encontrado: por tanto nosotros iremos ahora camino de tres dias por el desierto, para que sacrifiquemos a Jehová nuestro Dios. 3:19 Mas yo sé, que el rey de Egipto no os dejará ir, sino por mano fuerte. 3:20 Mas yo estenderé mi mano, y heriré a Egipto con todas mis maravillas, que haré en él; y entónces os dejará ir. 3:21 Y yo daré a este pueblo gracia en los ojos de los Egipcios, para que cuando os partiereis, no salgáis vacíos: 3:22 Y demandará cada mujer a su vecina y a su huéspeda vasos de plata, vasos de oro, y vestidos, los cuales pondréis sobre vuestros hijos, y vuestras hijas: y despojaréis a Egipto.
4:1 Entónces Moisés respondió, y dijo: He aquí que ellos no me creerán, ni oirán mi voz, porque dirán: No te ha aparecido Jehová. 4:2 Y Jehová dijo: ¿Qué es eso, que tienes en tu mano? Y él respondió: Una vara. 4:3 Y él le dijo: Echala en tierra. Y él la echó en tierra, y tornóse una culebra: y Moisés huía de ella. 4:4 Entónces dijo Jehová a Moisés: Extiende tu mano, y tómala por la cola. Y él estendió su mano, y tomóla , y tornóse en la vara en su mano. 4:5 Por esto creerán, que Jehová el Dios de tus padres, se te ha aparecido: el Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob. 4:6 Y díjole más Jehová: Mete ahora tu mano en tu seno: Y él metió la mano en su seno: y como la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa, como la nieve. 4:7 Y dijo: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y volviéndola a sacar del seno, he aquí que era vuelta como la otra carne. 4:8 Si aconteciere, que no te creyeren, ni obedecieren a la voz de la primera señal, creerán a la voz de la postrera. 4:9 Y si aun no creyeren a estas dos señales, ni oyeren tu voz, tomarás de las aguas del río, y derramas en tierra, y volverse han aquellas aguas que tú tomarás del río, volverse han en sangre en la tierra. 4:10 Entónces dijo Moisés a Jehová: Ay, Señor, yo no soy hombre de palabras de ayer, ni de anteayer, ni aun desde que tú hablas a tu siervo: porque soy pesado de boca y pesado de lengua. 4:11 Y Jehová le respondió: ¿Quién dió la boca al hombre? ¿O, quién hizo al mudo y al sordo? ¿al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? 4:12 Vé pues ahora, que yo seré en tu boca, y te enseñare lo que hayas de hablar. 4:13 Y él dijo: Ay, Señor, envía por mano del que has de enviar. 4:14 Entónces Jehová se enojó contra Moisés, y dijo: ¿No conozco yo a tu hermano Aarón, Levita; que él hablará? Y aun, he aquí, que él te saldrá a recibir, y en viéndote, se alegrará de su corazón. 4:15 Tú hablarás a él y pondrás en su boca las palabras, y yo seré en tu boca, y en la suya, y os enseñaré lo que hayáis de hacer. 4:16 Y él hablará por tí al pueblo, y él te será por boca, y tu serás a él por Dios. 4:17 Y tomarás esta vara en tu mano, con la cual harás las señales. 4:18 Así se fué Moisés, y volviendo a su suegro Jetro, díjole: Yo iré ahora, y volveré a mis hermanos, que están en Egipto, para ver si aun viven. Y Jetro dijo a Moisés: Vé en paz. 4:19 Dijo también Jehová a Moisés en Madián: Vé, y vuélvete a Egipto; porque todos los que te procuraban la muerte, son muertos. 4:20 Entónces Moisés tomó a su mujer y sus hijos, y púsoles sobre un asno, y volvióse a tierra de Egipto: tomó también Moisés la vara de Dios en su mano. 4:21 Y dijo Jehová a Moisés: Cuando fueres vuelto a Egipto, mira que hagas delante de Faraón todas las maravillas, que yo he puesto en tu mano: yo empero endureceré su corazón para que no deje ir al pueblo. 4:22 Y dirás a Faraón: Jehová ha dicho así: Israel es mi hijo, mi primogénito: 4:23 Y yo te he dicho, que dejes ir a mi hijo, para que me sirva: y no has querido dejarle ir; por tanto, he aquí, yo mato a tu hijo, tu primogénito. 4:24 Y aconteció en el camino, que en una posada le encontró Jehová, y le quiso matar. 4:25 Entónces Séfora arrebató un pedernal, y cortó el prepucio de su hijo, y echóle a sus piés, diciendo: Porque tú me eres esposo de sangre. 4:26 Entónces se apartó de él. Y ella le dijo: Esposo de sangre, a causa de la circuncisión. 4:27 Y Jehová dijo a Aarón: Vé a recibir a Moisés al desierto. Y él fué, y encontróle en el monte de Dios, y le besó. 4:28 Entónces Moisés contó a Aarón todas las palabras de Jehová, que le enviaba, y todas las señales, que le había dado. 4:29 Y fueron Moisés y Aarón, y juntaron todos los ancianos de los hijos de Israel, 4:30 Y Aarón habló todas las palabras que Jehová había dicho a Moisés, e hizo las señales delante de los ojos del pueblo. 4:31 Y el pueblo creyó: y oyendo, que Jehová había visitado a los hijos de Israel, y que había visto su aflicción, inclináronse, y adoraron.
5:1 Después de esto Moisés y Aarón entraron a Faraón, y dijéronle: Jehová, el Dios de Israel, dice así: Deja ir mi pueblo a celebrarme fiesta en el desierto. 5:2 Y Faraón respondió: ¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz, y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel. 5:3 Y ellos dijeron: El Dios de los Hebreos nos ha encontrado: por tanto nosotros iremos ahora camino de tres dias por el desierto, y sacrificarémos a Jehová nuestro Dios: porque no nos encuentre con pestilencia, o espada. 5:4 Entónces el rey de Egipto les dijo: Moisés, y Aarón: ¿Por qué hacéis cesar al pueblo de su obra? Id a vuestros cargos. 5:5 Dijo también Faraón: He aquí, el pueblo de la tierra es ahora mucho, y vosotros los hacéis cesar de sus cargos. 5:6 Y mandó Faraón aquel mismo día a los cuadrilleros del pueblo que tenían cargo del pueblo, y a los gobernadores de él, diciendo: 5:7 De aquí a delante no daréis paja al pueblo para hacer el ladrillo, como ayer y anteayer; vayan ellos, y cójanse la paja; 5:8 Y ponerles heis la tarea del ladrillo que hacían ántes, y no les disminuireis nada; porque están ociosos, y por eso dan voces, diciendo: Vamos, y sacrificaremos a nuestro Dios. 5:9 Agrávese la servidumbre sobre ellos, para que se ocupen en ella, y no miren a palabras de mentira. 5:10 Y saliendo los cuadrilleros del pueblo, y sus gobernadores, hablaron al pueblo, diciendo: Así ha dicho Faraón: Yo no os doy paja. 5:11 Id vosotros, y tomáos paja, donde la hallareis: que nada se disminuirá de vuestra tarea. 5:12 Entónces el pueblo se derramó por toda la tierra de Egipto a coger hojarascas en lugar de paja. 5:13 Y los cuadrilleros los apremiaban, diciendo: Acabád vuestra obra, la tarea del día en su día, como cuando se os daba paja. 5:14 Y azotaban a los gobernadores de los hijos de Israel, que los cuadrilleros de Faraón habían puesto sobre ellos, diciendo: ¿Por qué no habéis cumplido vuestra tarea de ladrillo ni ayer ni hoy, como ántes? 5:15 Y los gobernadores de los hijos de Israel vinieron, y quejáronse a Faraón, diciendo: ¿Por qué lo haces así con tus siervos? 5:16 No se da paja a tus siervos, y con todo eso nos dicen: Hacéd el ladrillo. Y he aquí, tus siervos son azotados, y tu pueblo peca. 5:17 Y él respondió: Estáis ociosos, ociosos: y por eso decís: Vamos y sacrifiquemos a Jehová, 5:18 Id pues ahora, trabajád. Paja no se os dará, y daréis la tarea del ladrillo. 5:19 Entónces los gobernadores de los hijos de Israel se vieron en aflicción, cuando les era dicho: No se disminuirá nada de vuestro ladrillo, de la tarea del día en su día. 5:20 Y encontrando a Moisés y a Aarón que estaban delante de ellos cuando salían de Faraón, 5:21 Dijéronles: Mire Jehová sobre vosotros, y juzgue, que habéis hecho heder nuestro olor delante de Faraón, y de sus siervos, dándoles la espada en las manos para que nos maten. 5:22 Entónces Moisés se volvió a Jehová, y dijo: Señor, ¿por qué afliges a este pueblo? ¿Para qué me enviaste? 5:23 Porque desde que yo vine a Faraón para hablarle en tu nombre, ha afligido a este pueblo, y tú tampoco has librado a tu pueblo.
6:1 Y Jehová respondió a Moisés: Ahora verás lo que yo haré a Faraón: porque con mano fuerte los ha de dejar ir, y con mano fuerte los ha de echar de su tierra. 6:2 Y habló Dios a Moisés, y díjole: Yo soy Jehová; 6:3 Y yo aparecí a Abraham, a Isaac, y a Jacob en Dios Omnipotente, mas en mi nombre Jehová no me notifiqué a ellos. 6:4 Y también establecí mi concierto con ellos que les daría la tierra de Canaán; la tierra de sus peregrinaciones, y en la cual fueron extranjeros. 6:5 Y así mismo yo he oido el gemido de los hijos de Israel; que los Egipcios les hacen servir; y héme acordado de mi concierto. 6:6 Por tanto dirás a los hijos de Israel: Yo soy Jehová: Y yo os sacaré de debajo de las cargas de Egipto, y os libraré de su servidumbre, y os redimiré con brazo extendido, y con juicios grandes. 6:7 Y yo os tomaré por mi pueblo, y seré vuestro Dios: y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios, que os sacó de debajo de las cargas de Egipto. 6:8 Y yo os meteré en la tierra, por la cual alcé mi mano, que la daría a Abraham, a Isaac, y a Jacob, y yo os la daré por heredad. Yo Jehová. 6:9 De esta manera habló Moisés a los hijos de Israel: mas ellos no escuchaban a Moisés a causa de la congoja de espíritu, y de la dura servidumbre. 6:10 Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 6:11 Entra, y habla a Faraón rey de Egipto, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. 6:12 Y respondió Moisés delante de Jehová, diciendo: He aquí, los hijos de Israel, no me escuchan; ¿cómo pues, me escuchará Faraón, mayormente siendo yo incircunciso de labios? 6:13 Entónces Jehová habló a Moisés y a Aarón, y dióles mandamiento para los hijos de Israel, y para Faraón rey de Egipto, para que sacasen a los hijos de Israel, de la tierra de Egipto. 6:14 Estas son las cabezas de las familias de sus padres: Los hijos de Rubén, el primogénito de Israel; Jenoc, y Fallu, Jesrón, y Carmi: estas son las familias de Rubén. 6:15 Los hijos de Simeón; Jamuel, y Jamín, y Ahod, y Jaquín, y Soher, y Saul, dijo de una mujer Cananea: estas son las familias de Simeón. 6:16 Estos son los nombres de los hijos de Leví por sus linajes; Gersón, y Caat, y Merari. Y los años de la vida de Leví fueron ciento y treinta y siete años. 6:17 Y los hijos de Gersón fueron Lebna, y Semeí, por sus familias. 6:18 Y los hijos de Caat fueron Amram, e Isaar, y Hebrón, y Oziel. Y los años de la vida de Caat fueron ciento y treinta y tres años. 6:19 Y los hijos de Merari fueron Moholi, y Musi. Estas son las familias de Leví por sus linajes. 6:20 Y Amram se tomó por mujer a Jocabed su tía; la cual le parió a Aarón, y a Moisés. Y los años de la vida de Amram fueron ciento y treinta y siete años. 6:21 Y los hijos de Isaar fueron Coré, y Nefeg, y Zecri. 6:22 Y los hijos de Oziel; Misael y Elisafán, y Setri. 6:23 Y Aarón se tomó por mujer a Elisabet, hija de Aminadab, hermana de Naasón, la cual le parió a Nadab, y a Abiu, y a Eleazer, y a Itamar. 6:24 Y los hijos de Coré fueron Aser, y Elcana, y Abiasaf. Estas son las familias de los Coritas. 6:25 Y Eleazar, hijo de Aarón, se tomó mujer de las hijas de Futiel, la cual le parió a Finees: y estas son las cabezas de los padres de los Levitas por sus familias. 6:26 Este es Aarón y Moisés, a los cuales Jehová dijo: Sacád a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por escuadrones. 6:27 Estos son los que hablaron a Faraón rey de Egipto, para sacar de Egipto a los hijos de Israel. Este era Moisés y Aarón. 6:28 Cuando Jehová habló a Moisés en la tierra de Egipto. 6:29 Entónces Jehová habló a Moisés, diciendo: Yo soy Jehová: dí a Faraón rey de Egipto todas las cosas, que yo te digo a tí. 6:30 Y Moisés respondió delante de Jehová: He aquí, yo soy incircunciso de labios: ¿cómo pues me ha de oir Faraón?
7:1 Y Jehová dijo a Moisés: Mira, yo te he constituido por Dios de Faraón: y tu hermano Aarón será tu profeta. 7:2 Tú dirás todas las cosas que yo te mandaré; y Aarón, tu hermano, hablará a Faraón, que deje ir de su tierra a los hijos de Israel. 7:3 Y yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré en la tierra de Egipto mis señales y mis maravillas. 7:4 Y Faraón no os oirá; mas yo pondré mi mano sobre Egipto, y sacaré mis ejércitos, mi pueblo, los hijos de Israel, de la tierra de Egipto, por grandes juicios. 7:5 Y sabrán los Egipcios, que yo soy Jehová, cuando extenderé mi mano sobre Egipto, y sacaré los hijos de Israel de en medio de ellos. 7:6 E hizo Moisés y Aarón como Jehová les mandó; así lo hicieron. 7:7 Moisés entónces era de edad de ochenta años, y Aarón de edad de ochenta y tres, cuando hablaron a Faraón. 7:8 Y habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo: 7:9 Si Faraón os respondiere, diciendo: Mostrád algún milagro: dirás a Aarón: Toma tu vara, y échala delante de Faraón, para que se torne culebra. 7:10 Y vino Moisés y Aarón a Faraón, e hicieron como Jehová lo había mandado: y echó Aarón su vara delante de Faraón y de sus siervos, y tornóse culebra. 7:11 Entónces llamó también Faraón sabios y encantadores, e hicieron también lo mismo los encantadores de Egipto con sus encantamentos. 7:12 Que echó cada uno su vara, las cuales se volvieron en culebras: más la vara de Aarón tragó las varas de ellos. 7:13 Y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho. 7:14 Entónces Jehová dijo a Moisés: El corazón de Faraón está agravado, que no quiere dejar ir el pueblo: 7:15 Vé pues por la mañana a Faraón, he aquí que él sale a las aguas; y pónte a la orilla del río delante de él; y toma en tu mano la vara que se volvió en culebra. 7:16 Y díle: Jehová, el Dios de los Hebreos, me ha enviado a tí, diciendo: Deja ir a mi pueblo; para que me sirvan en el desierto: y he aquí que hasta ahora no has querido oir. 7:17 Así pues ha dicho Jehová: En esto conocerás, que yo soy Jehová: he aquí, yo heriré con la vara, que tengo en mi mano, el agua que está en el río, y volverse ha en sangre: 7:18 Y los peces que están en el río, morirán, y el río hederá, y fatigarse han los Egipcios bebiendo el agua del río. 7:19 Y Jehová dijo a Moisés: Dí a Aarón: Toma tu vara, y extiende tu mano sobre las aguas de Egipto, sobre sus ríos, sobre sus arroyos, y sobre sus estanques, y sobre todos sus recogimientos de aguas, para que se vuelvan en sangre, y haya sangre por toda la región de Egipto así en los vasos de madera, como en los de piedra. 7:20 Y Moisés y Aarón hicieron como Jehová lo mandó, y alzando la vara hirió las aguas que estaban en el río en presencia de Faraón y de sus siervos, y todas las aguas que estaban en el río, se volvieron en sangre. 7:21 Asimismo los peces, que estaban en el río, murieron; y el río se corrompió, que los Egipcios no pudieron beber de él: y hubo sangre por toda la tierra de Egipto. 7:22 Y los encantadores de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamentos: y el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho. 7:23 Y tornando Faraón volvióse a su casa, y no puso su corazón aun en esto. 7:24 Y en todo Egipto hicieron pozos al rededor del río para beber, porque no podían beber de las aguas del río. 7:25 Y cumpliéronse siete dias después que Jehová hirió el río.
8:1 Entónces Jehová dijo a Moises: Entra a Faraón, y díle: Jehová ha dicho así: Deja ir a mi pueblo para que me sirvan: 8:2 Y si no le quisieres dejar ir, he aquí, yo, hiero con ranas todos tus términos. 8:3 Y el río criará ranas, las cuales subirán, y vendrán a tu casa, y a la cámara de tu cama, y sobre tu cama, y en las casas de tus siervos, y en tu pueblo, y en tus hornos, y en tus artesas. 8:4 Y las ranas subirán sobre tí, y sobre tu pueblo, y sobre todos tus siervos. 8:5 Y Jehová dijo a Moisés: Dí a Aarón: Extiende tu mano con tu vara sobre los ríos, riberas, y estanques para que haga subir ranas sobre la tierra de Egipto. 8:6 Entónces Aarón extendió su mano sobre las aguas de Egipto, y subieron ranas, que cubrieron la tierra de Egipto. 8:7 Y los encantadores hicieron lo mismo con sus encantamentos, e hicieron subir ranas sobre la tierra de Egipto. 8:8 Entónces Faraón llamó a Moisés, y a Aarón, y díjoles: Orád a Jehová, que quite las ranas de mí, y de mi pueblo; y yo dejaré ir el pueblo, para que sacrifiquen a Jehová. 8:9 Y dijo Moisés a Faraón: Señálame cuando oraré por tí, y por tus siervos, y por tu pueblo, para que las ranas sean quitadas de tí, y de tus casas; y que solamente se queden en el río. 8:10 Y él dijo: Mañana. Y Moisés respondió: Conforme a tu palabra, para que conozcas que no hay otro como Jehová nuestro Dios. 8:11 Y las ranas se irán de tí, y de tus casas, y de tus siervos, y de tu pueblo; y solamente se quedarán en el río. 8:12 Entónces salió Moisés y Aarón de con Faraón; y Moisés clamó a Jehová sobre el negocio de las ranas que había puesto a Faraón. 8:13 E hizo Jehová conforme a la palabra de Moisés; y las ranas murieron de las casas, de los cortijos, y de los campos. 8:14 Y cogiéronlas a montones, y la tierra hedió. 8:15 Y viendo Faraón que le habían dado reposo, agravó su corazón, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho. 8:16 Entónces Jehová dijo a Moisés: Dí a Aarón: Extiende tu vara, y hiere el polvo de la tierra; para que se vuelva en piojos por toda la tierra de Egipto. 8:17 Y ellos lo hicieron así. Y Aarón extendió su mano con su vara; e hirió el polvo de la tierra, el cual se tornó en piojos, así en los hombres como en las bestias: Todo el polvo de la tierra se tornó en piojos en toda la tierra de Egipto. 8:18 Y los encantadores hicieron así también para sacar piojos con sus encantamentos, mas no pudieron. Y había piojos así en los hombres como en las bestias. 8:19 Entónces los magos dijeron a Faraón: Dedo de Dios es este. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo había dicho. 8:20 Y Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y pónte delante de Faraón; he aquí, él sale a las aguas; y díle: Jehová ha dicho así: Deja ir a mí pueblo para que me sirva: 8:21 Porque si no dejares ir a mi pueblo, he aquí, yo envio sobre tí, y sobre tus siervos, y sobre tu pueblo, y sobre tus casas toda suerte de moscas; y las casas de los Egipcios se henchirán de toda suerte de moscas, y asimismo la tierra donde ellos estuvieren. 8:22 Y aquel día yo apartaré la tierra de Gosén, en la cual mi pueblo habita, que ninguna suerte de moscas haya en ella, para que sepas que yo soy Jehová en medio de la tierra. 8:23 Y yo pondré redención entre mi pueblo y el tuyo. Esta señal será mañana. 8:24 Y Jehová lo hizo así: que vino toda suerte de moscas molestísimas sobre la casa de Faraón, y sobre las casas de sus siervos, y sobre toda la tierra de Egipto, y la tierra fué corrompida a causa de ellas. 8:25 Entónces Faraón llamó a Moisés y a Aarón, y díjoles: Andád, sacrificad a vuestro Dios en la tierra. 8:26 Y Moisés respondió: No conviene que hagamos así, porque sacrificariamos a Jehová nuestro Dios la abominación de los Egipcios. He aquí, si sacrificásemos la abominación de los Egipcios delante de ellos, ¿no nos apedrearían? 8:27 Camino de tres dias iremos por el desierto; y sacrificaremos a Jehová nuestro Dios, como él nos dirá. 8:28 Y dijo Faraón: Yo os dejaré ir para que sacrifiqueis a Jehová vuestro Dios en el desierto, con tal que no vayáis más léjos: orád por mí. 8:29 Y respondió Moisés: He aquí, en saliendo yo de contigo, rogaré a Jehová que las suertes de moscas se vayan de Faraón, y de sus siervos, y de su pueblo mañana, con tal que Faraón no falte más no dejando ir al pueblo a sacrificar a Jehová. 8:30 Entónces Moisés salió de con Faraón, y oró a Jehová. 8:31 Y Jehová hizo conforme a la palabra de Moisés, y quitó todas las suertes de moscas de Faraón, y de sus siervos, y de su pueblo; que no quedó una. 8:32 Mas Faraón agravó aun esta vez su corazón, y no dejó ir el pueblo.
9:1 Entónces Jehová dijo a Moises: Entra a Faraón, y díle: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir a mi pueblo, para que me sirvan: 9:2 Porque si no lo quieres dejar ir, y aun los detuvieres, 9:3 He aquí, la mano de Jehová será sobre tus ganados que están en el campo, caballos, asnos, camellos, vacas, y ovejas con pestilencia gravísima: 9:4 Y Jehová hará separación entre los ganados de Israel, y los de Egipto, que nada muera de todo lo de los hijos de Israel: 9:5 Y Jehová señaló tiempo, diciendo: Mañana hará Jehová esta cosa en la tierra. 9:6 Y el día siguiente Jehová hizo esta cosa, que todo el ganado de Egipto murió; mas del ganado de los hijos de Israel no murió uno. 9:7 Entónces Faraón envió a ver, y he aquí que del ganado de los hijos de Israel no había muerto uno. Y el corazón de Faraón se agravó, y no dejó ir al pueblo. 9:8 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Tomáos vuestros puños llenos de la ceniza de un horno, y espárzala Moisés hacia el cielo delante de Faraón. 9:9 Y volverse ha en polvo sobre toda la tierra de Egipto, que en los hombres y en las bestias se volverá en sarna que eche vejigas, por toda la tierra de Egipto. 9:10 Y ellos tomaron la ceniza del horno, y pusiéronse delante de Faraón, y esparcióla Moisés hacia el cielo, y vino una sarna que echaba vejigas así en los hombres como en las bestias: 9:11 Que los magos no podían estar delante de Moisés a causa de la sarna, porque hubo sarna en los magos, y en todos los Egipcios. 9:12 Y Jehová endureció el corazón de Faraón para que no los oyese, como Jehová lo había dicho a Moisés. 9:13 Entónces Jehová dijo a Moisés: Levántate de mañana, y ponte delante de Faraón, y díle: Jehová, el Dios de los Hebreos, dice así: Deja ir mi pueblo para que me sirva. 9:14 Porque de otra manera esta vez yo envio todas mis plagas a tu corazón, y en tus siervos, y en tu pueblo, para que entiendas, que no hay otra como yo en toda la tierra. 9:15 Porque ahora yo extenderé mi mano para herirte a tí y a tu pueblo de pestilencia, y serás quitado de la tierra. 9:16 Porque a la verdad yo te he puesto para declarar en tí mi poderío, y que mi nombre sea contado en toda la tierra. 9:17 Tú aun te ensalzas contra mi pueblo para no dejarlos ir. 9:18 Pues he aquí que mañana a estas horas yo haré llover granizo muy grave, cual nunca fué en Egipto, desde el día que se fundó hasta ahora. 9:19 Envia pues, recoge tu ganado, y todo lo que tienes en el campo; porque todo hombre o animal que se hallare en el campo y no fuere recogido a casa, el granizo descenderá sobre él, y morirá. 9:20 El de los siervos de Faraón, que temió la palabra de Jehová, hizo huir sus siervos y su ganado a casa: 9:21 Mas el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó sus siervos y sus ganados en el campo. 9:22 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que venga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres y sobre las bestias, y sobre toda la yerba del campo en la tierra de Egipto. 9:23 Y Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo truenos, y fuego discurría por la tierra: y llovió Jehová granizo sobre la tierra de Egipto. 9:24 Y hubo granizo, y fuego mezclado entre el granizo, muy grande cual nunca fué en toda la tierra de Egipto; desde que fué habitada. 9:25 Y aquel granizo hirió en toda la tierra de Egipto todo lo que estaba en el campo, así hombres como bestias: asimismo toda la yerba del campo hirió el granizo, y quebró todos los árboles del campo. 9:26 Solamente en la tierra de Gosén, donde los hijos de Israel estaban, no hubo granizo. 9:27 Entónces Faraón envió a llamar a Moisés y a Aarón, y díjoles: Yo he pecado esta vez. Jehová es justo, e yo y mi pueblo impío. 9:28 Orád a Jehová, y cesen los truenos de Dios y el granizo; e yo os dejaré ir, y no quedaréis más aquí. 9:29 Y respondióle Moisés: En saliendo yo de la ciudad extenderé mis manos a Jehová, y los truenos cesarán, y no habrá más granizo, para que sepas que de Jehová es la tierra: 9:30 Mas yo conozco a tí y a tus siervos de ántes que temieseis de la presencia del Dios Jehová. 9:31 El lino y la cebada fueron heridos; porque la cebada estaba ya espigada, y el lino en caña. 9:32 Mas el trigo y el centeno no fueron heridos, porque eran tardíos. 9:33 Y salido Moisés de con Faraón de la ciudad, extendió sus manos a Jehová, y cesaron los truenos y el granizo; y la lluvia no cayó más sobre la tierra. 9:34 Y viendo Faraón, que la lluvia había cesado, y el granizo y los truenos, perseveró en pecar, y agravó su corazón él y sus siervos. 9:35 Y el corazón de Faraón se endureció, y no dejó ir los hijos de Israel, como Jehová lo había dicho por mano de Moisés.
10:1 Y Jehová dijo a Moisés: Entra a Faraón, porque yo he agravado su corazón, y el corazón de sus siervos, para dar entre ellos estas mis señales: 10:2 Y para que cuentes a tus hijos y a tus nietos las cosas que yo hice en Egipto, y mis señales, que yo dí entre ellos: y para que sepais que yo soy Jehová. 10:3 Entónces vino Moisés y Aarón a Faraón, y dijéronle: Jehová, el Dios de los Hebreos, ha dicho así: ¿Hasta cuando no querrás humillarte delante de mí? Deja ir a mi pueblo, para que me sirvan: 10:4 Y si aun rehusas de dejarle ir, he aquí que yo traeré mañana langosta en tus términos, 10:5 La cual cubrirá la haz de la tierra, que la tierra no pueda ser vista, y ella comerá lo que quedó salvo, lo que os ha quedado del granizo: y comerá todo árbol que os produce fruto en el campo. 10:6 Y henchirse han tus casas; y las casas de todos tus siervos, y las casas de todos los Egipcios, cual nunca vieron tus padres, ni tus abuelos desde que ellos fueron sobre la tierra hasta hoy. Y volvióse, y salió de con Faraón. 10:7 Entónces los siervos de Faraón le dijeron: ¿Hasta cuando nos ha de ser este por lazo? Deja ir estos hombres, para que sirvan a Jehová su Dios: ¿Aun no sabes que Egipto está destruido? 10:8 Y Moisés y Aaron fueron tornados a llamar a Faraón, el cual les dijo: Andád, servíd a Jehová vuestro Dios. ¿Quién y quién son los que han de ir? 10:9 Y Moisés respondió: Nosotros hemos de ir con nuestros niños, y con nuestros viejos, con nuestros hijos y con nuestras hijas: con nuestras ovejas y con nuestras vacas hemos de ir; porque tenemos solemnidad de Jehová. 10:10 Y él les dijo: Así sea Jehová con vosotros como yo os dejaré ir a vosotros y a vuestros niños: mirád la malicia que está delante de vuestro rostro. 10:11 No será así. Andád ahora los varones, y servíd a Jehová; porque esto es lo que vosotros demandasteis. Y echáronlos de delante de Faraón. 10:12 Entónces Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la tierra de Egipto para langosta, para que suba sobre la tierra de Egipto; y pazca todo lo que el granizo dejó. 10:13 Y extendió Moisés su vara sobre la tierra de Egipto, y Jehová trajo un viento oriental sobre la tierra todo aquel día, y toda aquella noche; y a la mañana el viento oriental trajo la langosta. 10:14 Y subió la langosta sobre toda la tierra de Egipto, y asentóse en todos los términos de Egipto, en gran manera grave: ántes de ella no hubo tal langosta; ni después de ella vendrá otra tal. 10:15 Y cubrió la haz de toda la tierra, y la tierra se oscureció, y comió toda la yerba de la tierra, y todo el fruto de los árboles, que había dejado el granizo, que no quedó cosa verde en árboles ni en la yerba del campo por toda la tierra de Egipto. 10:16 Entónces Faraón hizo llamar a priesa a Moisés y a Aarón, y dijo: Yo he pecado contra Jehová vuestro Dios, y contra vosotros. 10:17 Mas yo ruego ahora que perdones mi pecado solamente esta vez, y que oreis a Jehová vuestro Dios, que quite de mí solamente esta muerte. 10:18 Y salió de con Faraón, y oró a Jehová. 10:19 Y Jehová volvió un viento occidental fortísimo, y quitó la langosta, y echóla en el mar Bermejo: ni aun una langosta quedó en todo el término de Egipto. 10:20 Y Jehová endureció el corazón de Faraón, y no envió los hijos de Israel. 10:21 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano hacia el cielo, para que sean tinieblas sobre la tierra de Egipto, tales que cualquiera las palpe. 10:22 Y extendió Moisés su mano hacia el cielo; y fueron tinieblas oscuras tres dias por toda la tierra de Egipto. 10:23 Ninguno vió a su prójimo, ni nadie se levantó de su lugar en tres dias; mas todos los hijos de Israel tenían luz en sus habitaciones. 10:24 Entónces Faraón hizo llamar a Moisés, y dijo: Id, servíd a Jehová; solamente queden vuestras ovejas y vuestras vacas; vayan también vuestros niños con vosotros. 10:25 Y Moisés respondió: Tú también nos darás en nuestras manos sacrificios y holocaustos; que sacrifiquemos a Jehová nuestro Dios. 10:26 Nuestros ganados irán también con nosotros: no quedará ni aun una uña; porque de ellos hemos de tomar para servir a Jehová nuestro Dios: que tampoco nosotros sabemos, aun con qué hemos de servir a Jehová, hasta que vengamos allá. 10:27 Mas Jehová edureció el corazón de Faraón, y no quiso dejarlos ir. 10:28 Y díjole Faraón: Véte de mí, guárdate que no veas más mi rostro, porque en cualquier día, que vieres mi rostro, morirás. 10:29 Y Moisés respondió: Bien has dicho: yo no veré más tu rostro.
11:1 Y Jehová dijo a Moisés: Una plaga aun traeré sobre Faraón, y sobre Egipto: después de la cual él os dejará ir de aquí, y enviando os echará de aquí del todo. 11:2 Habla ahora al pueblo, que cada uno demande a su vecino, y cada una a su vecina, vasos de plata y de oro. 11:3 Y Jehová dió gracia al pueblo en los ojos de los Egipcios. También Moisés era muy gran varón en la tierra de Egipto delante de los siervos de Faraón, y delante del pueblo. 11:4 Y dijo Moisés: Jehová ha dicho así: A la media noche yo saldré por medio de Egipto: 11:5 Y morirá todo primogénito en tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón, que está asentado en su trono, hasta el primogénito de la sierva, que está tras la muela; y todo primogénito de las bestias. 11:6 Y habrá gran clamor por toda la tierra de Egipto, cual nunca fué, ni nunca será. 11:7 Mas en todos los hijos de Israel no habrá perro que mueva su lengua, desde el hombre hasta la bestia, para que sepais que hará diferencia Jehová entre los Egipcios y los Israelitas. 11:8 Y descenderán a mí todos estos tus siervos, e inclinados delante de mí dirán: Sal tú, y todo el pueblo que está debajo de tí. Y después de esto yo saldré. Y salióse muy enojado de delante de Faraón. 11:9 Y Jehová dijo a Moisés: Faraón no os oirá, para que mis maravillas se multipliquen en la tierra de Egipto. 11:10 Y Moisés y Aarón hicieron todos estos prodigios delante de Faraón: mas Jehová había endurecido el corazón de Faraón, y no envió a los hijos de Israel de su tierra.
12:1 Y habló Jehová a Moisés, y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: 12:2 Este mes os será cabeza de los meses: este os será primero en los meses del año. 12:3 Hablád a toda la congregación de Israel, diciendo: A los diez de aqueste mes tómese cada uno un cordero por las familias de los padres, un cordero cada familia: 12:4 Mas si la familia fuere pequeña que no baste a comer el cordero, entónces tomará a su vecino cercano de su casa, y según el número de las personas, cada uno según su comida, echaréis la cuenta sobre el cordero. 12:5 El cordero será a vosotros perfecto macho, de un año, el cual tomaréis de las ovejas, o de las cabras: 12:6 Y guardarlo heis hasta el catorceno día de este mes: y sacrificarlo ha toda la compañía de la congregación de Israel entre las dos tardes. 12:7 Y tomarán de la sangre, y pondrán en los dos postes, y en los bates de las casas, en las cuales lo han de comer. 12:8 Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin levadura: con yerbas amargas lo comerán. 12:9 Ninguna cosa comeréis de él cruda, no cocida en agua, sino asada al fuego; su cabeza con sus piés y sus intestinos. 12:10 Ninguna cosa dejaréis de él hasta la mañana; y lo que habrá quedado hasta la mañana, quemarlo heis en el fuego. 12:11 Y comerlo heis así: Ceñidos vuestros lomos, y vuestros zapatos en vuestros piés: y vuestro bordón en vuestra mano, y comerlo heis apresuradamente. Esta es la páscua de Jehová. 12:12 Y yo pasaré por la tierra de Egipto aquesta noche; y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así en los hombres como en las bestias: y haré juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová. 12:13 Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estuviereis; y veré la sangre, y pasaré por encima de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad, cuando yo heriré la tierra de Egipto. 12:14 Y seros ha este día en memoria; y celebrarlo heis solemne a Jehová por vuestras edades: por estatuto perpetuo lo celebraréis. 12:15 Siete dias comeréis panes sin levadura; mas el primer día haréis que no haya levadura en vuestras casas: porque cualquiera que comiere leudado, desde el primer día hasta el séptimo, aquella alma será cortada de Israel. 12:16 El primer día os será santa convocación, y así mismo el séptimo día os será santa convocación: ninguna obra se hará en ellos, solamente lo que toda persona hubiero de comer, esto solamente se aderece para vosotros. 12:17 Y guardaréis los ácimos, porque en aqueste mismo día saqué vuestros ejércitos de la tierra de Egipto: por tanto guardaréis este día por vuestras edades por costumbre perpetua. 12:18 En el primero, a los catorce dias del mes, a la tarde, comeréis los panes sin levadura, hasta los veinte y uno del mes a la tarde. 12:19 Por siete dias no se hallará levadura en vuestras casas; porque cualquiera que comiere leudado, así extranjero como natural de la tierra, aquella alma será cortada de la congregación de Israel. 12:20 Ninguna cosa leudada comeréis: en todas vuestras habitaciones comeréis panes sin levadura. 12:21 Y Moisés convocó a todos los ancianos de Israel, y díjoles: Sacád, y tomáos corderos por vuestras familias, y sacrificád la páscua. 12:22 Y tomád un manojo de hisopo, y mojádlo en la sangre que estará en un lebrillo, y untád los bates y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana. 12:23 Porque Jehová pasará hiriendo a los Egipcios; y como verá la sangre en el bate, y en los dos postes, Jehová pasará aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir. 12:24 Y guardaréis esto por estatuto para vosotros y para vuestros hijos para siempre. 12:25 Y será, que cuando entrareis en la tierra que Jehová os dará, como habló, y guardareis este rito; 12:26 Y cuando os dijeren vuestros hijos: ¿Qué rito es este vuestro? 12:27 Vosotros responderéis: Esta es la víctima de la páscua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los Egipcios, y libró nuestras casas. Entónces el pueblo se inclinó, y adoró. 12:28 Y los hijos de Israel fueron, e hicieron como Jehová había mandado a Moisés y a Aarón, así lo hicieron. 12:29 Y aconteció que a la media noche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón, que estaba sentado sobre su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y a todo primogénito de los animales. 12:30 Y levantóse aquella noche Faraón, él y todos sus siervos, y todos los Egipcios, y había un gran clamor en Egipto; porque no había casa donde no hubiese muerto. 12:31 E hizo llamar a Moisés y a Aarón de noche, y díjoles: Levantáos; salíd de en medio de mi pueblo vosotros y los hijos de Israel; e id, servíd a Jehová, como habéis dicho. 12:32 Tomád también vuestras ovejas, también vuestras vacas, como habéis dicho, e ídos, y bendecídme también a mí. 12:33 Y los Egipcios apremiaban al pueblo, dándose priesa a echarlos de la tierra, porque decían: Todos somos muertos. 12:34 Y llevó el pueblo su masa ántes que se leudase, sus masas atadas, en sus sábanas sobre sus hombros. 12:35 E hicieron los hijos de Israel conforme al mandamiento de Moisés, demandando a los Egipcios vasos de plata, y vasos de oro, y vestidos. 12:36 Y Jehová dió gracia al pueblo delante de los Egipcios, y prestáronles, y ellos despojaron a los Egipcios. 12:37 Y partieron los hijos de Israel de Rameses a Socot como seiscientos mil hombres de a pié, sin los niños. 12:38 Y también subió con ellos grande multitud de diversa suerte de gentes, y ovejas y vacas, y ganados muy muchos. 12:39 Y cocieron la masa, que habían sacado de Egipto e hicieron tortas sin levadura; porque no habían leudado; porque echándolos los Egipcios no habían podido detenerse, ni aun aparejarse comida. 12:40 El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto, fué cuatrocientos y treinta años. 12:41 Y pasados cuatrocientos y treinta años en el mismo día salieron todos los ejércitos de Jehová de la tierra de Egipto. 12:42 Esta es noche de guardar a Jehová, por haberlos sacado en ella de la tierra de Egipto. Esta noche deben guardar a Jehová todos los hijos de Israel por sus edades. 12:43 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Esta será la ordenanza de la páscua. Ningún extraño comerá de ella. 12:44 Y todo siervo humano comprado por dinero, comerá de ella después que le hubieres circuncidado. 12:45 El extranjero, y el salariado no comerán de ella. 12:46 En una casa se comerá, y no llevarás de aquella carne fuera de casa, ni quebraréis hueso en él. 12:47 Toda la congregación de Israel le sacrificará. 12:48 Mas si algún extranjero peregrinare contigo, y quisiere hacer la páscua a Jehová, séale circuncidado todo varón, y entónces se llegará a hacerla, y será como el natural de la tierra, y ningún incircunciso comerá de ella. 12:49 La misma ley será para el natural y para el extranjero que peregrinare entre vosotros. 12:50 Y todos los hijos de Israel hicieron como Jehová lo mandó a Moisés y a Aarón, así lo hicieron. 12:51 Y en aquel mismo día Jehová sacó a los hijos de Israel de la tierra de Egipto por sus escuadrones.
13:1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 13:2 Santifícame todo primogénito, la abertura de toda matriz en los hijos de Israel así de los hombres como de las bestias: porque mío es. 13:3 Y Moisés dijo al pueblo: Tenéd memoria de aqueste día, en el cual habéis salido de Egipto, de la casa de servidumbre, como Jehová os ha sacado de aquí con mano fuerte, por tanto no comeréis leudado. 13:4 Vosotros salís hoy en el mes de Abib. 13:5 Y cuando Jehová te hubiere metido en la tierra del Cananeo, y del Jetteo, y del Amorreo, y del Heveo, y del Jebuseo, la cual juró a tus padres, que te daría, tierra que corre leche y miel, harás este servicio en aqueste mes: 13:6 Siete dias comerás por leudar; y el séptimo día será fiesta a Jehová. 13:7 Por los siete dias se comerán los panes sin levadura; y no será visto en tí ni leudado ni levadura en todo tu término. 13:8 Y contarás en aquel día a tu hijo, diciendo: Por esto que Jehová hizo conmigo cuando me sacó de Egipto. 13:9 Y serte ha como una señal sobre tu mano, y como un memorial delante de tus ojos, para que la ley de Jehová esté en tu boca; por cuanto con mano fuerte te sacó Jehová de Egipto. 13:10 Por tanto tú guardarás este rito en su tiempo de año en año. 13:11 Y cuando Jehová te hubiere metido en la tierra del Cananeo, como te ha jurado a tí y a tus padres, y cuando te la hubiere dado: 13:12 Harás pasar a Jehová todo lo que abriere la matriz: y todo primogénito que abriere la matriz de tus animales, los machos serán de Jehová. 13:13 Mas todo primogénito de asno redimirás con cordero: y si no lo redimieres, cortarle has la cabeza. Asimismo redimirás todo humano primogénito de tus hijos. 13:14 Y cuando mañana te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué es esto? Decirle has: Jehová nos sacó con mano fuerte de Egipto, de casa de servidumbre. 13:15 Y endureciéndose Faraón para no dejarnos ir, Jehová mató en la tierra de Egipto a todo primogénito desde el primogénito humano hasta el primogénito de la bestia: y por esta causa yo sacrifico a Jehová todo primogénito macho, y redimo todo primogénito de mis hijos. 13:16 Serte ha pues como una señal sobre tu mano, y por un memorial delante de tus ojos: que Jehová nos sacó de Egipto con mano fuerte. 13:17 Y como Faraón dejó ir al pueblo, Dios no los llevó por el camino de la tierra de los Filisteos, que estaba cerca, porque dijo Dios: Que quizá no se arrepienta el pueblo, cuando vieren la guerra, y se vuelvan a Egipto. 13:18 Mas hizo Dios al pueblo que rodease por el camino del desierto del mar Bermejo: y subieron los hijos de Israel de la tierra de Egipto armados. 13:19 Tomó también consigo Moisés los huesos de José, el cual había juramentado a los hijos de Israel, diciendo: Visitando os visitará Dios, y haréis subir mis huesos de aquí con vosotros. 13:20 Y partidos de Socot asentaron campo en Etán a la entrada del desierto. 13:21 Y Jehová iba delante de ellos de día en una columna de nube, para guiarlos por el camino: y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, para que anduviesen de día y de noche. 13:22 Nunca se partió de delante del pueblo la columna de nube de día, ni de noche la columna de fuego.
14:1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 14:2 Habla a los hijos de Israel, que den la vuelta, y asienten su campo delante de Pihahirot, entre Magdal y la mar hacia Baalzefón: delante de él asentaréis el campo junto a la mar. 14:3 Porque Faraón dirá de los hijos de Israel: Encerrados están en la tierra, el desierto los ha encerrado. 14:4 Y yo endureceré el corazón de Faraón para que los siga, y seré glorificado en Faraón y en todo su ejército, y sabrán los Egipcios, que yo soy Jehová. Y ellos lo hicieron así. 14:5 Y fué dado aviso al rey de Egipto como el pueblo se huía: y el corazón de Faraón y de sus siervos se volvió contra el pueblo, y dijeron: ¿Qué hemos hecho, que hemos dejado ir a Israel, que no nos sirva? 14:6 Y unció su carro, y tomó consigo su pueblo; 14:7 Y tomó seiscientos carros escogidos, y todos los carros de Egipto, y los capitanes sobre todos ellos. 14:8 Y endureció Jehová el corazón de Faraón rey de Egipto, y siguió a los hijos de Israel; y los hijos de Israel habían ya salido con gran poder. 14:9 Y siguiéndolos los Egipcios, tomáronlos asentado el campo junto a la mar junto a Fihahirot delante de Baalzefón, toda la caballería y carros de Faraón, su gente de a caballo y todo su ejército. 14:10 Y como Faraón llegó, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí los Egipcios que venían tras ellos, y temieron en gran manera, y clamaron los hijos de Israel a Jehová: 14:11 Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué lo has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto. 14:12 ¿No es esto lo que te hablábamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los Egipcios? Que mejor nos fuera servir a los Egipcios, que morir nosotros en el desierto. 14:13 Y Moisés dijo al pueblo: No tengáis miedo; estádos quedos, y ved la salud de Jehová, que él hará hoy con vosotros; porque los Egipcios, que hoy habéis visto, nunca más para siempre los veréis. 14:14 Jehová peleará por vosotros, y vosotros callaréis. 14:15 Entónces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué me das voces? Dí a los hijos de Israel que marchen. 14:16 Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre la mar, y pártela, y entren los hijos de Israel por medio de la mar en seco. 14:17 Y yo, he aquí, yo endurezco el corazón de los Egipcios, para que los sigan; y yo me glorificaré en Faraón, y en todo su ejército, y en sus carros, y en su caballería: 14:18 Y sabrán los Egipcios, que yo soy Jehová, cuando me glorificaré en Faraón, en sus carros y en su gente de a caballo. 14:19 Y el ángel de Dios, que iba delante del campo de Israel, se quitó, e iba en pos de ellos: y asimismo la columna de nube, que iba delante de ellos, se quitó, y se puso a sus espaldas: 14:20 E iba entre el campo de los Egipcios, y el campo de Israel, y había nube y tinieblas, y alumbraba la noche, y en toda aquella noche nunca llegaron los unos a los otros. 14:21 Y extendió Moisés su mano sobre la mar, e hizo Jehová, que la mar se retirase por un gran viento oriental toda aquella noche, y tornó la mar, en seco, y las aguas fueron partidas. 14:22 Entónces los hijos de Israel entraron por medio de la mar en seco; teniendo las aguas como un muro a su diestra y a su siniestra. 14:23 Y siguiéndolos los Egipcios, entraron tras ellos hasta el medio de la mar, toda la caballería de Faraón, sus carros, y su gente de a caballo. 14:24 Y aconteció a la vela de la mañana, que Jehová miró al campo de los Egipcios en la columna de fuego y nube, y alborotó el campo de los Egipcios; 14:25 Y quitóles las ruedas de sus carros, y trastornólos gravemente. Entónces los Egipcios dijeron: Huyamos de delante de Israel; porque Jehová pelea por ellos contra los Egipcios. 14:26 Y Jehová dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre la mar, para que las aguas se vuelvan sobre los Egipcios, sobre sus carros, y sobre su caballería. 14:27 Y Moisés extendió su mano sobre la mar, y la mar se volvió en su fuerza cuando amanecía, y los Egipcios iban hacia ella: y Jehová derribó a los Egipcios en medio de la mar. 14:28 Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería; y todo el ejército de Faraón, que había entrado tras ellos en la mar: no quedó de ellos ni uno. 14:29 Y los hijos de Israel fueron por medio de la mar en seco, teniendo las aguas por muro a su diestra y a su siniestra. 14:30 Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los Egipcios; e Israel vió a los Egipcios muertos a la orilla de la mar. 14:31 Y vió Israel aquel grande hecho que Jehová hizo contra los Egipcios; y el pueblo temió, a Jehová, y creyeron a Jehová, y a Moisés su siervo.
15:1 Entónces cantó Moisés y los hijos de Israel esta canción a Jehová, y dijeron: Yo cantaré a Jehová, porque se ha magnificado grandemente, echando en la mar al caballo y al que subía en él. 15:2 Jehová es mi fortaleza, y mi canción, el cual me es por salud: este es mi Dios, y a este adoraré: Dios de mi padre, y a este ensalzaré. 15:3 Jehová, varón de guerra: Jehová es su nombre. 15:4 Los carros de Faraón, y a su ejército echó en la mar, y sus escogidos príncipes fueron hundidos en el mar Bermejo. 15:5 Los abismos los cubrieron, como una piedra, descendieron a los profundos. 15:6 Tu diestra, oh Jehová, ha sido magnificada en fortaleza; tu diestra, oh Jehová, ha quebrantado al enemigo. 15:7 Y con la multitud de tu grandeza has trastornado a los que se levantaron contra tí: enviaste tu furor, el cual los tragó como a hojarasca. 15:8 Con el soplo de tus narices las aguas se amontonaron; paráronse las corrientes, como en un montón; los abismos se cuajaron en medio de la mar: 15:9 El enemigo dijo: Perseguiré, prenderé, repartiré despojos, mi alma se henchirá de ellos: sacaré mi espada, destruirlos ha mi mano. 15:10 Soplaste con tu viento, cubriólos la mar: hundiéronse como plomo en las vehementes aguas. 15:11 ¿Quién como tú, oh Jehová? ¿quién como tú, magnífico en santidad, terrible en loores, hacedor de maravillas? 15:12 En extendiendo tu diestra, la tierra los tragó. 15:13 Llevaste con tu misericordia a este pueblo, al cual salvaste; llevástele con tu fortaleza a la habitación de tu santuario. 15:14 Oiránlo los pueblos, y temblarán; dolor tomará a los moradores de Palestina. 15:15 Entónces los príncipes de Edom se turbarán, a los robustos de Moab temblor los tomará: desleirse han todos los moradores de Canaán. 15:16 Caiga sobre ellos temblor y espanto: a la grandeza de tu brazo enmudezcan como una piedra, hasta que haya pasado tu pueblo, oh Jehová, hasta que haya pasado este pueblo, que tú rescataste. 15:17 Tú los meterás y los plantarás en el monte de tu heredad, en el lugar de tu morada, que tú has aparejado, oh Jehová, en el santuario del Señor, que han afirmado tus manos. 15:18 Jehová reinará por el siglo, y más adelante. 15:19 Porque Faraón entró cabalgando con sus carros y su gente de a caballo en la mar; y Jehová volvió a traer sobre ellos las aguas de la mar; mas los hijos de Israel fueron en seco por medio de la mar. 15:20 Y María profetisa, hermana de Aarón, tomó el adufre en su mano; y todas las mujeres salieron en pos de ella con adufres y corros. 15:21 Y María les respondía: Cantád a Jehová; porque se ha magnificado grandemente, echando en la mar al caballo, y al que subía en él. 15:22 E hizo Moisés que partiese Israel del mar Bermejo, y salieron al desierto del Sur, y anduvieron tres dias por el desierto que no hallaron agua. 15:23 Y llegaron a Mará, y no pudieron beber las aguas de Mará, porque eran amargas; y por eso le pusieron nombre Mará. 15:24 Entónces el pueblo murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Qué hemos de beber? 15:25 Y Moisés clamó a Jehová, y Jehová le enseño un árbol, el cual como metió dentro de las aguas, las aguas se endulzaron. Allí les dió estatutos y derechos; y allí los tentó, 15:26 Y dijo: Si oyendo oyeres la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y escuchares a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los Egipcios, te enviaré a tí; porque yo soy Jehová tu sanador. 15:27 Y vinieron a Elim, donde había doce fuentes de aguas, y setenta palmas, y asentaron allí junto a las aguas.
16:1 Y partiendo de Elim, toda la congregación de los hijos de Israel vino al desierto de Sin, que es entre Elim y Sinaí: a los quince dias del segundo mes después que salieron de la tierra de Egipto. 16:2 Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto. 16:3 Y decíanles los hijos de Israel; ¡Oh, si hubíeramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de las carnes, cuando comíamos pan a hartura! que nos habéis sacado a este desierto, para matar de hambre a toda esta multitud. 16:4 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo os lloveré del cielo pan; y el pueblo saldrá, y cogerá para cada un día; para que yo lo tiente, si anda en mi ley, o no. 16:5 Mas al sexto día aparejarán lo que han de meter, que será el doble de lo que solían coger cada día. 16:6 Entónces dijo Moisés y Aarón a todos los hijos de Israel: A la tarde sabréis que Jehová os ha sacado de la tierra de Egipto: 16:7 Y a la mañana veréis la gloria de Jehová, porque él ha oido vuestras murmuraciones contra Jehová: que nosotros ¿qué somos, para que vosotros murmuréis contra nosotros? 16:8 Y dijo Moisés: Jehová os dará a la tarde carne para comer, y a la mañana pan a hartura: porque Jehová ha oido vuestras murmuraciones, con que habéis murmurado contra él: que nosotros ¿qué somos? vuestras murmuraciones no son contra nosotros, sino contra Jehová. 16:9 Y dijo Moisés a Aarón: Dí a toda la congregación de los hijos de Israel: Acercáos en la presencia de Jehová, que él ha oido vuestras murmuraciones. 16:10 Y hablando Aarón a toda la congregación de los hijos de Israel, miraron hacia el desierto, y, he aquí, la gloria de Jehová que apareció en la nube. 16:11 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 16:12 Yo he oido las murmuraciones de los hijos de Israel: háblales, diciendo: Entre las dos tardes comeréis carne, y mañana os hartaréis de pan, y sabréis que yo soy Jehová vuestro Dios. 16:13 Y como se hizo tarde, subieron codornices, que cubrieron el real: y a la mañana descendió roció al rededor del real. 16:14 Y como el roció cesó de descender, he aquí, sobre la haz del desierto una cosa menuda, redonda, menuda como una helada sobre la tierra. 16:15 Y viéndolo los hijos de Israel, dijeron cada uno a su compañero: Este es man: porque no sabían que era. Entónces Moisés les dijo: Este es el pan, que Jehová os da para comer. 16:16 Esto es lo que Jehová ha mandado: Cogeréis de él cada uno según pudiere comer: un gomer por cabeza conforme al número de vuestras personas: tomaréis cada uno para los que están en su tienda. 16:17 Y los hijos de Israel lo hicieron así, que cogieron, unos más, otros ménos. 16:18 Y después medíanlo por gomer, y no sobraba al que había cogido mucho, ni faltaba al que había cogido poco: cada uno cogió conforme a lo que había de comer. 16:19 Y díjoles Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana. 16:20 Mas ellos no obedecieron a Moisés; y algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y pudrióse; y enojóse contra ellos Moisés. 16:21 Y cogíanlo cada mañana cada uno según lo que había de comer: y como el sol calentaba, derretíase. 16:22 En el sexto día cogieron doblada comida, dos gomeres para cada uno: y todos los príncipes de la congregación vinieron a Moisés, e hiciéronselo saber. 16:23 Y él les dijo: Esto es lo que ha dicho Jehová: Mañana es el santo sábado del reposo de Jehová, lo que hubiereis de cocer, cocédlo: y lo que hubiereis de cocinar, cocinádlo: y todo lo que os sobrare, ponédlo en guarda para mañana. 16:24 Y ellos lo guardaron hasta la mañana, de la manera que Moisés había mandado, y no se pudrió, ni hubo en él gusano. 16:25 Y dijo Moisés: Comédlo hoy, porque hoy es sábado de Jehová: hoy no lo hallaréis en el campo. 16:26 En los seis dias lo cogeréis; y el séptimo día es sábado, en el cual no se hallará. 16:27 Y aconteció que algunos del pueblo salieron en el séptimo día a coger, y no hallaron. 16:28 Y Jehová dijo a Moisés; ¿Hasta cuando no queréis guardar mis mandamientos, y mis leyes? 16:29 Mirád que Jehová os dió el sábado, y por eso os da en el sexto día pan para dos dias. Estése pues cada uno en su estancia, y nadie salga de su lugar en el séptimo día. 16:30 Así el pueblo reposó el séptimo día. 16:31 Y la casa de Israel la llamó man; y era como simiente de cilantro, blanco, y su sabor como de hojuelas con miel. 16:32 Y dijo Moisés: Esto es lo que Jehová ha mandado: Henchirás un gomer de él para que se guarde para vuestros descendientes, que vean el pan que yo os dí a comer en el desierto, cuando yo os saqué de la tierra de Egipto. 16:33 Y dijo Moisés a Aarón: Toma un vaso, y pon en él un gomer lleno de man, y pónlo delante de Jehová, para que sea guardado para vuestros descendientes. 16:34 Y Aarón lo puso delante del testimonio en guarda, como Jehová lo mandó a Moisés. 16:35 Así comieron los hijos de Israel man cuarenta años, hasta que entraron en la tierra habitada: man comieron hasta que llegaron al término de la tierra de Canaán. 16:36 Y un gomer es la décima parte del efa.
17:1 Y toda la compañía de los hijos de Israel partió del desierto de Sin por sus jornadas, al mandamiento de Jehová, y asentaron el campo en Rafidim, y no había agua para que el pueblo bebiese. 17:2 Y riñó el pueblo con Moisés, y dijeron: Dádnos agua, que bebamos. Y Moisés les dijo: ¿Por qué reñis conmigo? ¿Por qué tentáis a Jehová? 17:3 Así que el pueblo tuvo allí sed de agua, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto, para matarnos de sed a nosotros y a nuestros hijos, y a nuestros ganados? 17:4 Entónces Moisés clamó a Jehová, diciendo: ¿Qué haré con este pueblo? De aquí a un poco me apedrearán. 17:5 Y Jehová dijo a Moisés: Pasa delante del pueblo; y toma contigo de los ancianos de Israel, y toma también en tu mano tu vara, con que heriste el río, y vé: 17:6 He aquí que yo estoy delante de tí allí sobre la peña en Horeb: y herirás la peña, y saldrán de ella aguas, y beberá el pueblo. Y Moisés lo hizo así en presencia de los ancianos de Israel. 17:7 Y llamó el nombre de aquel lugar, Massa y Meriba, por la rencilla de los hijos de Israel; y porque tentaron a Jehová, diciendo: ¿Si está Jehová entre nosotros, o no? 17:8 Y vino Amalec, y peleó con Israel en Rafidim. 17:9 Y dijo Moisés a Josué: Escógenos varones, y sal, pelea con Amalec: mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, y la vara de Dios en mi mano. 17:10 E hizo Josué como le dijo Moisés, peleando con Amalec: y Moisés, y Aarón, y Jur subieron a la cumbre del collado. 17:11 Y era que como alzaba Moisés su mano, Israel prevalecía; mas como el abajaba su mano, prevalecía Amalec. 17:12 Y las manos de Moisés eran pesadas, y tomaron una piedra, y pusiéronla debajo de él, y él se sentó sobre ella; y Aarón y Jur sustentaban sus manos, el uno de una parte y el otro de otra, y hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. 17:13 Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada. 17:14 Y Jehová dijo a Moisés: Escribe esto por memoria en el libro, y pon en oidos de Josué; que rayendo raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo. 17:15 Y Moisés edificó altar, y llamó su nombre Jehovánissi: 17:16 Y dijo: Porque la mano sobre el trono de Jehová, que Jehová tendrá guerra con Amalec, de generación en generación.
18:1 Y oyó Jetro sacerdote de Madián, suegro de Moisés, todas las cosas que Dios había hecho con Moisés, y con Israel su pueblo, como Jehová había sacado a Israel de Egipto: 18:2 Y tomó Jetro, suegro de Moisés, a Séfora la mujer de Moisés, después que él la envió: 18:3 Y a sus dos hijos, el uno se llamaba Gersom; porque dijo: Peregrino he sido en tierra agena; 18:4 Y el otro se llamaba Eliezer, porque dijo: El Dios de mi padre me ayudó; y me escapó de la espada de Faraón. 18:5 Y llegó Jetro, el suegro de Moisés, y sus hijos, y su mujer, a Moisés en el desierto, donde tenía el campo, al monte de Dios. 18:6 Y dijo a Moisés: Yo tu suegro Jetro vengo a tí, y tu mujer, y sus dos hijos con ella. 18:7 Y Moisés salió a recibir a su suegro, e inclinóse, y besóle: y preguntáronse el uno al otro como estaban; y vinieron a la tienda. 18:8 Y Moisés contó a su suegro todas las cosas que Jehová había hecho a Faraón y a los Egipcios por causa de Israel; y todo el trabajo que habían pasado en el camino, y como los había librado Jehová. 18:9 Y alegróse Jetro de todo el bien, que Jehová había hecho a Israel, que le había escapado de mano de los Egipcios. 18:10 Y Jetro dijo: Bendito sea Jehová, que os escapó de mano de los Egipcios, y de la mano de Faraón, que escapó al pueblo de la mano de los Egipcios. 18:11 Ahora conozco que Jehová es grande más que todos los dioses; porque en lo que se ensoberbecieron contra ellos, los castigó. 18:12 Y tomó Jetro, el suegro de Moisés, holocausto y sacrificios para Dios: y vino Aarón, y todos los ancianos de Israel a comer pan con el suegro de Moisés delante de Dios. 18:13 Y aconteció, que otro día Moisés se asentó a juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo sobre Moisés desde la mañana hasta la tarde. 18:14 Y viendo el suegro de Moisés todo lo que él hacía con el pueblo, dijo: ¿Qué es esto que haces tú con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo, y todo el pueblo está sobre tí desde la mañana hasta la tarde? 18:15 Y Moisés respondió a su suegro: Porque el pueblo viene a mí para consultar a Dios: 18:16 Cuando tienen negocios, y vienen a mí, y yo juzgo entre el uno y el otro, y declaro las ordenanzas de Dios, y sus leyes. 18:17 Entónces el suegro de Moisés le dijo: No haces bien: 18:18 Desfallecerás del todo tú y también este pueblo que está contigo; porque el negocio es más pesado que tú; no podrás hacerlo tu solo. 18:19 Oye ahora mi voz, yo te aconsejaré, y Dios será contigo. Está tú por el pueblo delante de Dios, y trata tú los negocios con Dios: 18:20 Y enséñales las ordenanzas y las leyes, y muéstrales el camino por donde anden, y lo que han de hacer. 18:21 Y tú proveerás de todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y pondrás sobre ellos príncipes sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez: 18:22 Los cuales juzgarán al pueblo en todo tiempo: y será, que todo negocio grave te traerán a tí, y todo negocio pequeño juzgarán ellos; y alivia la carga de sobre tí, y llevarla han contigo. 18:23 Si esto hicieres, y lo que Dios te mandare, tu podrás estar, y todo este pueblo también se irá en paz a su lugar. 18:24 Entónces Moisés oyó la voz de su suegro, e hizo todo lo que él dijo. 18:25 Y escogió Moisés varones de virtud de todo Israel, y púsolos por cabezas sobre el pueblo, príncipes sobre mil, sobre ciento, sobre cincuenta, y sobre diez; 18:26 Los cuales juzgaban al pueblo en todo tiempo: el negocio arduo traíanlo a Moisés, y todo negocio pequeño juzgaban ellos. 18:27 Y despidió Moisés a su suegro, y fuése a su tierra.
19:1 Al tercero mes de la salida de los hijos de Israel de la tierra de Egipto, en aquel día vinieron al desierto de Sinaí. 19:2 Y partieron de Rafidim, y vinieron al desierto de Sinaí, y asentaron en el desierto, y asentó allí Israel delante del monte. 19:3 Y Moisés subió a Dios: y Jehová le llamó desde el monte, diciendo: Así dirás a la casa de Jacob, y denunciarás a los hijos de Israel: 19:4 Vosotros visteis lo que hice a los Egipcios, y como os tomé sobre alas de águilas, y os he traido a mí. 19:5 Ahora pues si oyendo oyereis mi voz, y guardareis mi concierto, vosotros seréis mi tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. 19:6 Y vosotros seréis mi reino de sacerdotes y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel. 19:7 Entónces vino Moisés, y llamó a los ancianos del pueblo, y propuso en presencia de ellos todas estas palabras, que Jehová le había mandado. 19:8 Y todo el pueblo respondió a una, y dijeron: Todo lo que Jehová ha dicho, haremos. Y Moisés relató las palabras del pueblo a Jehová. 19:9 Y Jehová dijo a Moisés: He aquí, yo vengo a tí en una nube espesa, para que el pueblo oiga mientras yo hablo contigo, y también para que te crean para siempre. Y Moisés denunció las palabras del pueblo a Jehová. 19:10 Y Jehová dijo a Moisés: Vé al pueblo, y santifícalos hoy y mañana, y laven sus vestidos: 19:11 Y estén apercebidos para el tercero día; porque al tercero día Jehová descenderá a ojos de todo el pueblo sobre el monte de Sinaí. 19:12 Y señalaras término al pueblo al rededor, diciendo: Guardáos, no subáis al monte, ni toquéis a su término: cualquiera que tocare el monte, que muera de muerte. 19:13 No le tocará mano, mas será apedreado, o asaeteado: sea animal, o sea hombre, no vivirá. En habiendo sonado luengamente el cuerno, subirán al monte. 19:14 Y descendió Moisés del monte al pueblo, y santificó al pueblo, y lavaron sus vestidos. 19:15 Y dijo al pueblo: Estád apercebidos para el tercero día: no lleguéis a mujer. 19:16 Y aconteció al tercero día cuando vino la mañana, que vinieron truenos y relámpagos, y grave nube sobre el monte; y un sonido de bocina muy fuerte: y estremecióse todo el pueblo que estaba en el real. 19:17 Y Moisés sacó del real al pueblo a recibir a Dios, y pusiéronse a lo bajo del monte. 19:18 Y todo el monte de Sinaí humeaba, porque Jehová había descendido sobre él en fuego: y el humo de él subía, como el humo de un horno, y todo el monte se estremeció en gran manera. 19:19 Y el sonido de la bocina iba esforzándose en gran manera: Moisés hablaba, y Dios le respondía en voz. 19:20 Y descendió Jehová sobre el monte de Sinaí, sobre la cumbre del monte, y llamó Jehová a Moisés a la cumbre del monte: Y Moisés subió. 19:21 Y Jehová dijo a Moisés: Desciende, requiere al pueblo, que no derriben el término por ver a Jehová; que caerá multitud de él. 19:22 Y también los sacerdotes que se llegan a Jehová, se santifiquen, porque Jehová no haga en ellos portillo. 19:23 Y Moisés dijo a Jehová: El pueblo no podrá subir al monte de Sinaí; porque tú nos has requirido, diciendo: Señala términos al monte, y santifícalo. 19:24 Y Jehová le dijo: Vé, desciende, y subirás tú y Aarón contigo: mas los sacerdotes y el pueblo no derriben el término por subir a Jehová, porque no haga en ellos portillo. 19:25 Entónces Moisés descendió al pueblo, y habló con ellos.
20:1 Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: 20:2 Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de siervos. 20:3 No tendrás dioses ajenos delante de mí. 20:4 No te harás imágen, ni ninguna semejanza de cosa que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: 20:5 No te inclinarás a ellas, ni las honrarás: porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, zeloso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos, sobre los terceros y sobre los cuartos, a los que me aborrecen; 20:6 Y que hago misericordia en millares a los que me aman, y guardan mis mandamientos. 20:7 No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano; porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en vano. 20:8 Acordarte has del día del sábado, para santificarlo. 20:9 Seis dias trabajarás, y harás toda tu obra; 20:10 Mas el séptimo día será sábado a Jehová tu Dios: no hagas obra ninguna, tú; ni tu hijo, ni tu hija; ni tu siervo, ni tu criada; ni tu bestia, ni tu extranjero, que está dentro de tus puertas: 20:11 Porque en seis dias hizo Jehová los cielos y la tierra, la mar y todas las cosas que en ellos hay; y en el día séptimo reposó: por tanto Jehová bendijo al día del sábado, y lo santificó. 20:12 Honra a tu padre y a tu madre, porque tus dias se alarguen sobre la tierra, que Jehová tu Dios te da. 20:13 No matarás. 20:14 No cometerás adulterio. 20:15 No hurtarás. 20:16 No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. 20:17 No codiciarás la casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo. 20:18 Todo el pueblo oía las voces, y el sonido de la bocina y veía las llamas, y el monte que humeaba: Y viéndolo el pueblo temblaron, y pusiéronse de léjos, 20:19 Y dijeron a Moisés: Habla tú con nosotros, que nosotros oiremos: y no hable Dios con nosotros, porque no muramos. 20:20 Entónces Moisés respondió al pueblo: No temáis; que por tentaros vino Dios, y porque su temor esté en vuestra presencia, para que no pequéis. 20:21 Entónces el pueblo se puso de léjos, y Moisés se llegó a la oscuridad, en la cual estaba Dios. 20:22 Y Jehová dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Vosotros habéis visto, que he hablado desde el cielo con vosotros. 20:23 No hagáis conmigo dioses de plata, ni dioses de oro os haréis. 20:24 Altar de tierra harás para mí, y sacrificarás sobre él tus holocaustos, y tus pacíficos, tus ovejas, y tus vacas: en cualquier lugar donde yo hiciere que esté la memoria de mi nombre, vendré a tí, y te bendeciré. 20:25 Y si me hicieres altar de piedras, no las labres de cantería; porque si alzares tu pico sobre él, tú lo ensuciarás. 20:26 Y no subirás por gradas a mi altar, porque tu desnudez no sea descubierta junto a él.
21:1 Y estos son los derechos que les propondrás: 21:2 Si comprares siervo Hebreo, seis años servirá; mas al séptimo saldrá horro de balde. 21:3 Si entró solo, solo saldrá: si era marido de mujer, saldrá él y su mujer con él. 21:4 Si su amo le hubiere dado mujer, y ella le hubiere parido hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán de su amo, mas él saldrá solo. 21:5 Y si el siervo dijere: Yo amo a mi señor, a mi mujer, y a mis hijos, no saldré horro: 21:6 Entónces su amo lo hará llegar a los jueces, y hacerlo ha llegar a la puerta, o al poste; y su amo le horadará la oreja con una lesna, y será su siervo para siempre. 21:7 Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá como suelen salir los siervos. 21:8 Si no agradare a su señor, por lo cual no la tomó por esposa, permitirle ha que se rescate; y no la podrá vender a pueblo extraño cuando la desechare. 21:9 Mas si la hubiere desposado con su hijo, hará con ella según la costumbre de las hijas. 21:10 Si le tomare otra, no disminuirá su alimento, ni su vestido, ni su tiempo. 21:11 Y si ninguna de estas tres cosas hiciere, ella saldrá de gracia sin dinero. 21:12 El que hiriere a alguno, y muriere, él morirá. 21:13 Mas el que no asechó, sino que Dios lo puso en sus manos, entónces yo te pondré lugar al cual huirá. 21:14 Ítem, si alguno se ensoberbeciere contra su prójimo, y le matare por engaño, de mi altar le quitarás para que muera. 21:15 Ítem, el que hiriere a su padre, o a su madre, morirá. 21:16 Ítem, el que hurtare alguno, y le vendiere, y fuere hallado en sus manos, morirá. 21:17 Ítem, el que maldijere a su padre, o a su madre, morirá. 21:18 Ítem, si algunos riñeren, y alguno hiriere a su prójimo con piedra o con el puño, y no muriere, mas cayere en cama; 21:19 Si se levantare y anduviere fuera sobre su bordón, entónces el que le hirió, será absuelto; solamente le dará lo que holgó, y hacerle ha curar. 21:20 Ítem, si alguno hiriere a su siervo o a su sierva, con palo, y muriere debajo de su mano, será castigado: 21:21 Mas si durare por un día o dos, no será castigado, porque su dinero es. 21:22 Ítem, si algunos riñeren, e hirieren a alguna mujer preñada, y salieren sus criaturas, mas no hubiere muerte, será penado conforme a lo que impusiere el marido de la mujer, y pagará por jueces. 21:23 Mas si hubiere muerte, entónces pagarás alma por alma. 21:24 Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano, pié por pié, 21:25 Quemadura por quemadura, herida por herida, golpe por golpe, 21:26 Ítem, cuando alguno hiriere el ojo de su siervo, o el ojo de su sierva, y le dañare, por su ojo le ahorrará. 21:27 Y si sacare el diente de su siervo, o el diente de su sierva, por su diente le ahorrará. 21:28 Ítem, si algún buey acorneare hombre o mujer, y muriere, el buey será apedreado, y su carne no será comida, mas el dueño del buey será absuelto: 21:29 Mas si el buey era acorneador desde ayer y anteayer, y a su dueño le fué hecho requerimiento, y no lo hubiere guardado, y matare hombre o mujer, el buey será apedreado, y también su dueño morirá: 21:30 Si le fuere impuesto rescate, entónces dará por el rescate de su persona cuanto le fuere impuesto. 21:31 Haya acorneado hijo, o haya acorneado hija, conforme a este juicio se hará con él. 21:32 Si el buey acorneare siervo, o sierva, pagará treinta siclos de plata a su señor, y el buey será apedreado. 21:33 Ítem, si alguno abriere alguna cisterna, o cavare cisterna, y no la cubriere, y cayere allí buey o asno, 21:34 El dueño de la cisterna pagará el dinero restituyendo a su dueño; y lo que fué muerto será suyo. 21:35 Ítem, si el buey de alguno hiriere al buey de su prójimo, y muriere, entónces venderán el buey vivo, y partirán el dinero de él; y el muerto también partirán. 21:36 Mas si era notorio que el buey era acorneador de ayer y anteayer, y su dueño no lo hubiere guardado, pagará buey por buey, y el muerto será suyo.
22:1 Cuando alguno hurtare buey, o oveja, y lo degollare, o vendiere, por aquel buey pagará cinco bueyes, y por aquella oveja cuatro ovejas. 22:2 Si el ladrón fuere hallado en la mina, y fuere herido, y muriere, el que le hirió no será culpado de su muerte. 22:3 Si el sol hubiere salido sobre él, él será reo de muerte, pagando pagará: si no tuviere, será vendido por su hurto. 22:4 Si fuere hallado con el hurto en la mano, buey, o asno, o oveja, vivos, pagará dos. 22:5 Si alguno paciere tierra o viña, y metiere su bestia, y comiere la tierra de otro, lo mejor de su tierra y lo mejor de su viña pagará. 22:6 Cuando saliere el fuego, y hallare espinas, y fuere quemado montón, o haza, o tierra, el que encendió el fuego pagará lo quemado. 22:7 Cuando alguno diere a su prójimo plata, o vasos a guardar, y fuere hurtado de la casa de aquel hombre, si el ladrón se hallare, pagará el doble: 22:8 Si el ladrón no se hallare, entónces el dueño de la casa será llegado a los jueces para jurar si ha metido su mano en la hacienda de su prójimo. 22:9 Sobre todo negocio de fraude, sobre buey, sobre asno, sobre oveja, sobre vestido, sobre toda cosa perdida, cuando alguno dijere: Que esto es; la causa de ámbos vendrá delante de los jueces, y el que los jueces condenaren, pagará el doble a su prójimo. 22:10 Si alguno hubiere dado a su prójimo asno, o buey, o oveja, o cualquiera otro animal a guardar, y se muriere, o se perniquebrare, o fuere cautivado sin verlo nadie: 22:11 Juramento de Jehová será entre ámbos, que no metió su mano en la hacienda de su prójimo. Y su dueño se contentará, y el otro no pagará. 22:12 Mas si le hubiere sido hurtado, pagarlo ha a su dueño. 22:13 Mas si le hubiere sido arrebatado, traerle ha testimonio, y no pagará lo arrebatado. 22:14 Ítem, cuando alguno hubiere tomado emprestado de su prójimo, y fuere perniquebrado o muerto, ausente su dueño, pagará. 22:15 Si su dueño estaba presente, no pagará. Si era de alquiler, el vendrá por su alquile. 22:16 Ítem, cuando alguno engañare a alguna vírgen que no fuere desposada, y durmiere con ella, dotarla ha por su mujer. 22:17 Si su padre no quisiere dársela, él le pesará plata conforme al dote de las vírgenes. 22:18 A la hechicera no darás la vida. 22:19 Cualquiera que tuviere ayuntamiento con bestia, morirá. 22:20 El que sacrificare a dioses, sino a solo Jehová, morirá. 22:21 Y al extranjero no engañaras, ni angustiarás, porque extranjeros fuisteis vosotros en la tierra de Egipto, 22:22 A ninguna viuda ni huérfano afligiréis. 22:23 Que si tú afligiendo los afligieres, y ellos clamando clamaren a mí, yo oyendo oiré su clamor; 22:24 Y mi furor se encenderá, y mataros he a cuchillo, y vuestras mujeres serán viudas, y vuestros hijos huérfanos. 22:25 Si dieres a mi pueblo dinero emprestado, al pobre que está contigo, no te habrás con él como usurero, no le impondréis usura. 22:26 Si tomares en prenda el vestido de tu prójimo, a puesta del sol se lo volverás: 22:27 Porque solo aquello es su cobertura, aquel es el vestido de sus carnes en que ha de dormir: y será, que cuando él clamare a mí, yo entónces lo oiré, porque soy misericordioso. 22:28 A los dioses no injuriarás, ni maldecirás al príncipe en tu pueblo. 22:29 Tu plenítud, ni tu lágrima, no dilatarás, el primogénito de tus hijos me darás. 22:30 Así harás de tu buey, de tu oveja: siete dias estará con su madre, y al octavo día me lo darás. 22:31 Y ser me heis varones santos: y carne arrebatada en el campo no comeréis, echarla heis al perro.
23:1 No admitirás falso rumor. No pongas tu mano con el impío para ser testigo falso. 23:2 No seguirás a los muchos para mal hacer, ni responderás en pleito acostándote tras los muchos para hacer tuerto. 23:3 Ni al pobre honrarás en su causa. 23:4 Si encontrares el buey de tu enemigo, o su asno errado, volviendo se lo volverás. 23:5 Si vieres el asno del que te aborrece echado debajo de su carga, ¿dejarlo has entónces desamparado? ayudando ayudarás con él. 23:6 No pervertirás el derecho de tu mendigo en su pleito. 23:7 De palabra de mentira te alejarás; y no matarás al inocente y justo; porque yo no justificaré al impío. 23:8 No recibirás presente; porque el presente ciega a los que ven, y pervierte las palabras justas. 23:9 Ítem, al extranjero no angustiarás; pues que vosotros sabéis el alma del extranjero, que fuisteis extranjeros en la tierra de Egipto. 23:10 Seis años sembrarás tu tierra, y allegarás su cosecha: 23:11 Mas al séptimo la dejarás y soltarás, para que coman los pobres de tu pueblo; y lo que quedare comerán las bestias del campo: así harás de tu viña y de tu olivar. 23:12 Seis dias harás tus negocios; y al séptimo día holgarás, porque huelgue tu buey, y tu asno; y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero. 23:13 Y en todo lo que os he dicho, seréis avisados. Y nombre de otros dioses no mentaréis, ni se oirá en vuestra boca. 23:14 Tres veces en el año me celebraréis fiesta. 23:15 La fiesta de las cenceñas guardarás: siete dias comerás los panes sin levadura, de la manera que yo te mandé, en el tiempo del mes de Abib, porque en él saliste de Egipto, y no serán vistas mis faces en vacío. 23:16 Ítem, la fiesta de la segada de los primeros frutos de tus trabajos que hubieres sembrado en el campo. Y la fiesta de la cosecha a la salida del año, cuando cogieres tus trabajos del campo. 23:17 Tres veces en el año parecerá todo varón tuyo delante del Señor Jehová. 23:18 No sacrificarás sobre pan leudo la sangre de mi sacrificio, ni el sebo de mi cordero quedará de la noche hasta la mañana. 23:19 Las primicias de los primeros frutos de tu tierra traerás a la casa de Jehová tu Dios. No guisarás el cabrito con la leche de su madre. 23:20 He aquí, yo envio el Ángel delante de tí, para que te guarde en el camino, y te meta al lugar que yo he aparejado. 23:21 Guárdate delante de él, y oye su voz, no le seas rebelde, porque él no perdonará a vuestra rebelión; porque mi nombre está en medio de él. 23:22 Porque si oyendo oyeres su voz, e hicieres todo lo que yo te dijere, seré enemigo a tus enemigos, y afligiré a los que te afligieren. 23:23 Porque mi ángel irá delante de tí, y te meterá al Amorreo, y al Jetteo, y al Ferezeo, y al Cananeo, y al Heveo, y al Jebuseo, los cuales yo haré cortar. 23:24 No te inclinarás a sus dioses, ni los servirás, ni harás como ellos hacen, ántes los destruirás del todo, y quebrantarás del todo sus estatuas. 23:25 Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan, y tus aguas, y yo quitaré enfermedad de en medio de tí. 23:26 No habrá amovedera ni estéril en tu tierra, y yo cumpliré el número de tus dias. 23:27 Yo enviaré mi terror delante de tí, y haré atónito a todo pueblo donde tú entrares; y te daré la cerviz de todos tus enemigos. 23:28 Y yo enviaré la abispa delante de tí, que eche fuere al Heveo, y al Cananeo, y al Jetteo, de delante de tí. 23:29 No lo echaré de delante de tí en un año, porque no se asuele la tierra, y se aumenten contra tí las bestias del campo. 23:30 Poco a poco lo echaré de delante de tí, hasta que tú multipliques, y tomes la tierra por heredad. 23:31 Y yo pondré tu término desde el mar Bermejo hasta la mar de Palestina: y desde el desierto, hasta el río; porque yo pondré en vuestras manos los moradores de la tierra, y tú los echarás de delante de tí. 23:32 No harás alianza con ellos, ni con sus dioses. 23:33 En tu tierra no habitarán, porque quizá no te hagan pecar contra mí, sirviendo a sus dioses: porque te será por tropezón.
24:1 Y a Moisés dijo: Sube a Jehová, tú y Aarón, Nadab y Abiu, y setenta de los ancianos de Israel, e inclinaros heis desde léjos. 24:2 Mas Moisés solo se llegará a Jehová, y ellos no se lleguen cerca; ni suba con él el pueblo. 24:3 Y Moisés vino, y contó al pueblo todas las palabras de Jehová, y todos los derechos; y todo el pueblo respondió a una voz, y dijeron: Todas las palabras que Jehová ha dicho, haremos. 24:4 Y Moisés escribió todas las palabras de Jehová: y levantándose por la mañana edificó un altar al pié del monte, y doce títulos según las doce tribus de Israel. 24:5 Y envió a los mancebos de los hijos de Israel, los cuales ofrecieron holocaustos, y sacrificaron pacíficos a Jehová, becerros. 24:6 Y Moisés tomó la mitad de la sangre, y púsola en tazones: y la otra mitad de la sangre esparció sobre el altar. 24:7 Y tomó el libro de la alianza, y leyó a oidos del pueblo, los cuales dijeron: Todas las cosas que Jehová ha dicho, haremos, y obedeceremos. 24:8 Entónces Moisés tomó la sangre, y roció sobre el pueblo, y dijo: He aquí la sangre de la alianza, que Jehová ha hecho con vosotros sobre todas estas cosas. 24:9 Y subieron Moisés, y Aarón, Nadab, y Abiu, y setenta de los ancianos de Israel. 24:10 Y vieron al Dios de Israel; y había debajo de sus piés como la hechura de un ladrillo de zafiro, y como el ser del cielo sereno. 24:11 Mas no extendió su mano sobre los príncipes de los hijos de Israel; y vieron a Dios, y comieron y bebieron. 24:12 Entónces Jehová dijo a Moisés: Sube a mí al monte, y espera allá; y yo te daré unas tablas de piedra, y la ley y mandamientos que yo he escrito para enseñarlos. 24:13 Y levantóse Moisés, y Josué su ministro; y Moisés subió al monte de Dios; 24:14 Y dijo a los ancianos: Esperádnos aquí hasta que volvamos a vosotros: y he aquí, Aarón y Jur están con vosotros: el que tuviere negocios, lleguese a ellos. 24:15 Entónces Moisés subió al monte, y una nube cubrió el monte. 24:16 Y la gloria de Jehová reposó sobre el monte de Sinaí, y la nube lo cubrió por seis dias: y al séptimo día llamó a Moisés de en medio de la nube. 24:17 Y el parecer de la gloria de Jehová era como un fuego quemante en la cumbre del monte, a ojos de los hijos de Israel. 24:18 Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al monte: y estuvo Moisés en el monte cuarenta dias, y cuarenta noches.
25:1 Y Jehová habló a Moisés, diciendo: 25:2 Habla a los hijos de Israel que tomen para mi ofrenda: de todo varón, cuyo corazón la diere de su voluntad, tomaréis mi ofrenda. 25:3 Y esta será la ofrenda que tomaréis de ellos: Oro, y plata, y cobre; 25:4 Y cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino fino, y pelos de cabras; 25:5 Y cueros de carneros teñidos de rojo, y cueros de tejones, y madera de cedro; 25:6 Aceite para la luminaria, especias para el aceite de la unción y para el sahumerio aromático; 25:7 Piedras oniquinas, y piedras de engastes para el efod, y para el pectoral. 25:8 Y hacerme han santuario, y yo habitaré entre ellos. 25:9 Conforme a todo lo que yo te mostraré, es a saber, la semejanza del tabernáculo, y la semejanza de todos sus vasos; así haréis. 25:10 Harán también un arca de madera de cedro; la longura de ella será de dos codos y medio; y su anchura de codo y medio; y su altura de codo y medio: 25:11 Y cubrirla has de oro puro, de dentro y de fuera la cubrirás: y harás sobre ella una corona de oro al derredor: 25:12 Y para ella harás de fundición cuatro sortijas de oro, que pongas a sus cuatro esquinas; las dos sortijas al un lado de ella, y las otras dos sortijas al otro lado. 25:13 Y harás unas barras de madera de cedro, las cuales cubrirás de oro. 25:14 Y meterás las barras por las sortijas a los lados del arca, para llevar el arca con ellas. 25:15 Las barras se estarán en las sortijas del arca; no se quitarán de ella. 25:16 Y pondrás en el arca el testimonio que yo te daré. 25:17 Y harás una cubierta de oro fino: la longura de ella será de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio. 25:18 Harás también dos querubines de oro, hacerlo has de martillo, a los dos cabos de la cubierta. 25:19 Y harás el un querubín al un cabo de la una parte, y el otro querubín al otro cabo de la otra parte de la cubierta, harás los querubines a sus dos cabos. 25:20 Y los querubines extenderán por encima las alas, cubriendo con sus alas la cubierta, las faces de ellos, la una en frente de la otra, mirando a la cubierta las faces de los querubines. 25:21 Y pondrás la cubierta sobre el arca, encima, y en el arca pondrás el testimonio, que yo te daré. 25:22 Y de allí me testificaré a tí, y hablaré contigo de sobre la cubierta, de entre los dos querubines que estarán sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandaré para los hijos de Israel. 25:23 Harás asimismo una mesa de madera de cedro: su longura será de dos codos, y de un codo su anchura; y su altura de codo y medio. 25:24 Y cubrirla has de oro puro, y hacerle has una corona de oro al rededor. 25:25 Hacerle has también una moldura al derredor de anchura de una mano, a la cual moldura harás una corona de oro al rededor. 25:26 Y hacerle has cuatro sortijas de oro, las cuales pondrás a las cuatro esquinas que estarán a sus cuatro piés. 25:27 Las sortijas estarán delante de la moldura por lugares para las barras, para llevar la mesa. 25:28 Y harás las barras de madera de cedro, y cubrirlas has de oro, y con ellas será llevada la mesa. 25:29 Harás también sus platos y sus cucharones, y sus cubiertas, y sus tazones con que se cubrirá el pan: de oro fino las harás. 25:30 Y pondrás sobre la mesa el pan de la proposición delante de mí continuamente. 25:31 Ítem, harás un candelero de oro puro; de martillo se hará el candelero: su pié, y su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores, serán de los mismo. 25:32 Y saldrán seis cañas de sus lados; las tres cañas del candelero del un lado suyo; y las otras tres cañas del candelero del otro su lado. 25:33 Tres copas almendradas en la una caña, una manzana y una flor; y tres copas almendradas en la otra caña, una manzana y una flor; y así en las seis cañas que salen del candelero: 25:34 Y en el candelero cuatro copas almendradas, sus manzanas, y sus flores. 25:35 Una manzana debajo de las dos cañas, de lo mismo; otra manzana debajo de las otras dos cañas, de lo mismo; otra manzana debajo de las otras dos cañas, de lo mismo, en las seis cañas que salen del candelero. 25:36 Sus manzanas y sus cañas serán de lo mismo; todo ello de martillo de una pieza, de puro oro. 25:37 Y hacerle has siete candilejas, las cuales encenderás para que alumbren a la parte de su delantera. 25:38 Y sus despabiladeras y sus paletas de oro puro. 25:39 De un talento de oro fino lo harás, con todos estos vasos. 25:40 Y mira, y haz conforme a su semejanza, que te ha sido mostrada en el monte.
26:1 Y el tabernáculo harás de diez cortinas de lino torcido, cárdeno, y púrpura, y carmesí: y harás querubines de obra de artífice. 26:2 La longura de la una cortina de veinte y ocho codos; y la anchura de la misma cortina de cuatro codos: todas las cortinas tendrán una medida. 26:3 Las cinco cortinas estarán juntas la una con la otra, y las otras cinco cortinas juntas la una con la otra. 26:4 Y harás lazadas de cárdeno en la orilla de la una cortina, en el cabo, en la juntura: y así harás en la orilla de la postrera cortina en la juntura segunda. 26:5 Cincuenta lazadas harás en la una cortina, y otras cincuenta lazadas harás en el cabo de la cortina que está en la segunda juntura: las lazadas estarán contrapuestas la una a la otra. 26:6 Harás también cincuenta corchetes de oro con los cuales juntarás las cortinas la una con la otra, y hacerse ha un tabernáculo. 26:7 Harás asimismo cortinas de pelos de cabras para una cubierta sobre el tabernáculo: once cortinas harás. 26:8 La longura de la una cortina será de treinta codos, y la anchura de la misma cortina de cuatro codos: una medida tendrán las once cortinas. 26:9 Y juntarás por sí las cinco cortinas, y las seis cortinas por sí, y doblarás la sexta cortina delante de la faz de la tienda. 26:10 Y harás cincuenta lazadas en la orilla de la una cortina, al cabo en la juntura, y otras cincuenta lazadas en la orilla de la segunda cortina en la otra juntura. 26:11 Harás asimismo cincuenta corchetes de alambre, los cuales meterás por las lazadas, y juntarás la tienda, y será una. 26:12 Y la demasía que sobra en las cortinas de la tienda, es a saber, la mitad de la una cortina, que sobra, sobrará a las espaldas del tabernáculo. 26:13 Y un codo de la una parte, y otro codo de la otra, que sobra en la longura de las cortinas de la tienda, sobrará sobre los lados del tabernáculo de la una parte y de la otra para cubrirlo. 26:14 Harás también a la tienda un cobertor de cueros de carneros teñidos de rojo: y otro cobertor de cueros de tejones encima. 26:15 Y harás tablas para el tabernáculo de madera de cedro estantes. 26:16 La longura de cada tabla será de diez codos, y de codo y medio la anchura de la misma tabla. 26:17 Dos quicios tendrá cada tabla trabadas la una con la otra: así harás todas las tablas del tabernáculo. 26:18 Y harás las tablas para el tabernáculo, veinte tablas al lado del mediodía, al austro. 26:19 Y harás cuarenta basas de plata para debajo de las veinte tablas, dos basas debajo de la una tabla a sus dos quicios, y dos basas debajo de la otra tabla a sus dos quicios. 26:20 Y al otro lado del tabernáculo a la parte del aquilón, veinte tablas. 26:21 Y sus cuarenta basas de plata, dos basas debajo de la una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla. 26:22 Y al lado del tabernáculo al occidente harás seis tablas. 26:23 Y harás dos tablas para las esquinas del tabernáculo a los dos rincones: 26:24 Las cuales se juntarán por abajo, y asimismo su juntarán por su alto a una misma sortija, así será de las otras dos: estarán a las dos esquinas. 26:25 Así que serán ocho tablas, con sus basas de plata, diez y seis basas; dos basas debajo de la una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla. 26:26 Harás también cinco barras de madera de cedro para las tablas del un lado del tabernáculo; 26:27 Y otras cinco barras para las tablas del otro lado del tabernáculo, y otras cinco barras para el otro lado del tabernáculo, que está al occidente. 26:28 Y la barra del medio pasará por medio de las tablas del un cabo al otro. 26:29 Y cubrirás las tablas de oro, y sus sortijas harás de oro, para meter por ellas las barras, y cubrirás de oro las barras. 26:30 Y alzarás el tabernáculo conforme a su traza, que te fué mostrada en el monte. 26:31 Harás también un velo de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y de lino torcido; será hecho de obra de artífice con querubines. 26:32 Y ponerlo has sobre cuatro columnas de cedro cubiertas de oro, sus capiteles de oro, sobre cuatro basas de plata. 26:33 Y pondrás el velo debajo de los corchetes, y meterás allí del velo a dentro, el arca del testimonio; y aquel velo os hará separación entre el santo lugar y el lugar santísimo. 26:34 Y pondrás la cubierta sobre el arca del testimonio en el lugar santísimo. 26:35 Y la mesa pondrás fuera del velo, y el candelero en frente de la mesa al lado del tabernáculo al mediodía; y la mesa pondrás al laco del aquilón. 26:36 Y harás a la puerta del tabernáculo un pabellón de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, de obra de bordador. 26:37 Y harás para el pabellón cinco columnas de cedro, las cuales cubrirás de oro, con sus capiteles de oro, y hacerle has de fundición cinco basas de metal.
27:1 Harás también un altar de madera de cedro de cinco codos de longura, y de otros cinco codos de anchura: será cuadrado el altar, y su altura de tres codos. 27:2 Y harás sus cuernos a sus cuatro esquinas: sus cuernos serán de lo mismo, y cubrirlo has de metal. 27:3 Harás también sus calderones para limpiar su ceniza, y sus badiles, y sus lebrillos, y sus garfios, y sus palas, todos sus vasos harás de metal. 27:4 Hacerle has también una criba de metal de hechura de red, y harás sobre la red cuatro sortijas de metal a sus cuatro esquinas. 27:5 Y ponerla has dentro del cerco del altar abajo, y llegará aquella red hasta el medio del altar. 27:6 Y harás barras para el altar, barras de madera de cedro, las cuales cubrirás de metal. 27:7 Y sus barras se meterán por las sortijas, y estarán aquellas barras a ámbos lados del altar, cuando hubiere de ser llevado. 27:8 Hueco de tablas lo harás de la manera que te fué mostrado en el monte: así lo harán. 27:9 Asimismo harás el patio del tabernáculo al lado del mediodía, al austro: el patio tendrá las cortinas de lino torcido, de cien codos de longura cada un lado. 27:10 Sus columnas serán veinte, y sus basas veinte de metal, los capiteles de las columnas y sus molduras de plata. 27:11 Y de la misma manera al lado del aquilón, en la longura habrá cortinas de cien codos en longura, y sus columnas veinte, con sus veinte basas de metal: los capiteles de las columnas y sus molduras de plata. 27:12 Y la anchura del patio al lado del occidente tendrá cortinas de cincuenta codos, y sus columnas serán diez, con sus diez basas. 27:13 Y en la anchura del patio al lado del levante, al oriente habrá cincuenta codos. 27:14 Y las cortinas del un lado serán de quince codos, sus columnas tres, con sus tres basas. 27:15 Al otro lado, quince cortinas, sus columnas tres, con sus tres basas. 27:16 Y a la puerta del patio habrá un pabellón de veinte codos, de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido de obra de bordador: sus columnas serán cuatro con sus cuatro basas. 27:17 Todas las columnas del patio al rededor serán ceñidas de plata; mas sus capiteles serán de plata, y sus basas de metal. 27:18 La longura del patio será de cien codos, y la anchura cincuenta con cincuenta, y la altura de cinco codos de lino torcido, y sus basas de metal. 27:19 Todos los vasos del tabernáculo en todo su servicio, y todas sus estacas, y todas las estacas del patio serán de metal. 27:20 Y tú mandarás a los hijos de Israel, que te tomen aceite de olivas, claro, molido, para la luminaria, para hacer arder continuamente las lámparas. 27:21 En el tabernáculo del testimonio del velo a fuera, que estará delante del testimonio; las cuales pondrá en órden Aarón y sus hijos desde la tarde hasta la mañana delante de Jehová por estatuto perpetuo por sus generaciones de los hijos de Israel.
28:1 Y tú haz llegar a tí a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes, Aarón, Nadab y Abiu, Eleazar, e Itamar hijos de Aarón. 28:2 Y harás vestidos santos para Aarón tu hermano, para honra, y hermosura. 28:3 Y tú hablarás a todos los que fueren sabios de corazón, los cuales yo he henchido de espíritu de sabiduría, para que hagan los vestidos de Aarón para santificarle, para que sea mi sacerdote. 28:4 Los vestidos que harán, serán estos: El pectoral, y el efod, y el manto, y la túnica listada, la mitra, y el cinto. Y hagan los santos vestidos a Aarón tu hermano, y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. 28:5 Los cuales tomarán oro, y cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino fino, 28:6 Y harán el efod de oro, y cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido de obra de bordador. 28:7 Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos lados, y así se juntará. 28:8 Y el artificio de su cinta que estará sobre él, será de su misma obra, de lo mismo, es a saber, de oro, cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido. 28:9 Y tomarás dos piedras oniquinas, y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel; 28:10 Los seis de sus nombres en la una piedra, y los otros seis nombres en la otra piedra conforme a sus nacimientos. 28:11 De obra de maestro de piedras harás grabar de grabaduras de sello aquellas dos piedras de los nombres de los hijos de Israel; harásles al derredor engastes de oro. 28:12 Y aquellas dos piedras pondrás sobre los hombros del efod, serán piedras de memoria a los hijos de Israel; y Aarón llevará los nombres de ellos delante de Jehová en sus dos hombros por memoria. 28:13 Y harás los engastes de oro; 28:14 Y dos cadenas pequeñas de fino oro, las cuales harás de hechura de trenza, y pondrás las cadenas de hechura de trenza en los engastes. 28:15 Ítem, harás el pectoral del juicio; de obra artificiosa hacerlo has conforme a la obra del efod, de oro, y cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido. 28:16 Será cuadrado doblado, de un palmo de longura, y de un palmo de anchura. 28:17 Y henchirlo has de pedrería con cuatro órdenes de piedras. El órden: un rubí, una esmeralda, y una crisólita, el primer órden. 28:18 El segundo órden, un carbunclo, un zafiro, y un diamante. 28:19 El tercer órden, un topacio, una turquesa, y un ametisto. 28:20 Y el cuarto órden, un tarsis, un onix, y un jaspe, engastadas en oro en sus engastes. 28:21 Y serán aquellas piedras según los nombres de los hijos de Israel, doce según sus nombres, como grabaduras de sello, cada uno, según su nombre, serán a los doce tribus. 28:22 Harás también en el pectoral cadenas pequeñas de hechura de trenzas de oro fino. 28:23 Y harás en el pectoral dos sortijas de oro, las cuales dos sortijas pondrás a los dos cabos del pectoral. 28:24 Y pondrás las dos trenzas de oro en las dos sortijas, en los cabos del pectoral. 28:25 Y los otros dos cabos de las dos trenzas sobre los dos engastes, y ponerlas has a los lados del efod en la parte delantera. 28:26 Harás también otras dos sortijas de oro, las cuales pondrás en los dos cabos del pectoral en su orilla que está al cabo del efod de la parte de abajo. 28:27 Harás asimismo otras dos sortijas de oro las cuales pondrás a los dos lados del efod, abajo en la parte delantera, delante de su juntura, sobre el cinto del efod. 28:28 Y juntarán el pectoral con sus sortijas a las sortijas del efod con un cordón de cárdeno, para que esté sobre el cinto del efod, y no se aparte el pectoral del efod. 28:29 Y llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón, cuando entrare en el santuario en memoria delante de Jehová continuamente. 28:30 Y pondrás en el pectoral del juicio Urim y Tumim para que estén sobre el corazón de Aarón, cuando entrare delante de Jehová: y llevará Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón siempre delante de Jehová. 28:31 Harás el manto del efod todo de cárdeno. 28:32 Y tendrá el collar de su cabeza en medio de él, el cual tendrá un borde al rededor de obra de tejedor, como un collar de un coselete, que no se rompa. 28:33 Y harás en sus orladuras granadas de cárdeno, y púrpura, y carmesí, por sus orladuras al derredor; y unas campanillas de oro entre ellas al rededor. 28:34 Una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, por las orladuras del manto al derredor. 28:35 Y estará sobre Aarón cuando ministrare, y oirse ha su sonido cuando el entrare en el santuario delante de Jehová, y cuando saliere: Y no morirá. 28:36 Ítem, harás una plancha de oro fino, y grabarás en ella de grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVÁ. 28:37 Y ponerla has con un cordón cárdeno, y estará sobre la mitra; delante la delantera de la mitra estará. 28:38 Y estará sobre la frente de Aarón, y Aarón llevará el pecado de las santificaciones, que los hijos de Israel santificaren en todas las ofrendas de sus santificaciones, y sobre su frente estará continuamente, para que hayan gracia delante de Jehová. 28:39 Ítem, bordarás una túnica de lino, y harás una mitra de lino, harás también un cinto de obra de recamador: 28:40 Mas a los hijos de Aarón harás túnicas: hacerles has también cintos, y hacerles has chapeos para honra y hermosura; 28:41 Y con ellos vestirás a Aarón tu hermano, y a sus hijos con él; y ungirlos has y henchirás sus manos, y santificarlos has para que sean mis sacerdotes. 28:42 Y hacerles has pañetes de lino para cubrir la carne vergonzosa: serán desde los lomós hasta los muslos. 28:43 Y estarán sobre Aarón y sobre sus hijos cuando entraren en el tabernáculo del testimonio, o cuando se llegaren al altar para servir en el santuario; y no llevarán pecado, y no morirán. Estatuto perpetuo para él, y para su simiente después de él.
29:1 Y esto es lo que les harás para santificarlos para que sean mis sacerdotes. Toma un novillo hijo de vaca, y dos carneros perfectos; 29:2 Y panes sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite, las cuales cosas harás de flor de harina de trigo: 29:3 Y ponerlas has en un canastillo, y ofrecerlas has en el canastillo con el novillo y los dos carneros. 29:4 Y harás llegar a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo del testimonio, y lavarlos has con agua. 29:5 Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica y el manto del efod, y el efod, y el pectoral, y ceñirle has con el cinto del efod. 29:6 Y pondrás la mitra sobre su cabeza, y la corona de la santidad pondrás sobre la mitra. 29:7 Y tomarás el aceite de la unción, y derramarás sobre su cabeza, y ungirlo has. 29:8 Y harás llegar sus hijos, y vestirles has las túnicas. 29:9 Y ceñirles has el cinto, a Aarón y a sus hijos, y apretarles has los chapeos, y tendrán el sacerdocio por fuero perpetuo: y henchirás las manos de Aarón y de sus hijos. 29:10 Y harás llegar el novillo delante del tabernáculo del testimonio, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del novillo. 29:11 Y matarás el novillo delante de Jehová a la puerta del tabernáculo del testimonio. 29:12 Y tomarás de la sangre del novillo, y pondrás sobre los cuernos del altar con tu dedo, y toda la otra sangre echarás al cimiento del altar. 29:13 Y tomarás todo el sebo que cubre los intestinos, y el redaño de sobre el higado, y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y encenderlos has sobre el altar: 29:14 Empero la carne del novillo, y su pellejo, y su estiércol quemarás a fuego fuera del campo: es expiación. 29:15 Y tomarás el un carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero: 29:16 Y matarás el carnero, y tomarás su sangre, y rociarás sobre el altar al rededor. 29:17 Y cortarás el carnero por sus piezas, y lavarás sus intestinos, y sus piernas, y ponerlas has sobre sus piezas y sobre su cabeza: 29:18 Y quemarás todo el carnero sobre el altar: holocausto es a Jehová, olor de holganza, ofrenda encendida es a Jehová. 29:19 Ítem, tomarás el segundo carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero, 29:20 Y matarás el carnero, y tomarás de su sangre, y pondrás sobre la ternilla de la oreja derecha de Aarón, y sobre la ternilla de las orejas de sus hijos, y sobre el dedo pulgar de las manos derechas de ellos, y sobre el dedo pulgar de los piés derechos de ellos, y esparcirás la sangre sobre el altar al derredor. 29:21 Y tomarás de la sangre, que estará sobre el altar, y del aceite de la unción, y esparcirás sobre Aarón, y sobre sus vestiduras y sobre sus hijos, y sobre sus vestiduras con él, y él será santificado y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él. 29:22 Luego tomarás del carnero el sebo, y la cola, y el sebo que cubre los intestinos, y el redaño del hígado, y los dos riñones, y el sebo que está sobre ellos, y la espalda derecha, porque es carnero de consagraciones: 29:23 Y una hogaza de pan, y una torta de pan de aceite, y una hojaldre del canasto de las cenceñas, que está delante de Jehová. 29:24 Y ponerlo has todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos, y mecerlo has en mecedura delante de Jehová. 29:25 Después tomarlo has de sus manos, y encenderlo has sobre el altar sobre el holocausto por olor de holganza delante de Jehová. Ofrenda encendida es a Jehová. 29:26 Y tomarás el pecho del carnero de las consagraciones, el cual es de Aarón, y mecerlo has por ofrenda mecida delante de Jehová, y será tu porción. 29:27 Y apartarás el pecho de la mecedura, y la espalda de la santificación que fué mecido, y que fué santificado del carnero de las consagraciones de Aarón y de sus hijos. 29:28 Y será para Aarón, y para sus hijos por fuero perpetuo de los hijos de Israel; porque es apartamiento: y será apartado de los hijos de Israel de sus sacrificios pacíficos: apartamiento de ellos será para Jehová. 29:29 Y las vestiduras santas que son de Aarón, serán de sus hijos después de él para ser ungidos con ellas, y para ser con ellas consagrados. 29:30 Siete dias los vestirá el sacerdote de sus hijos, que en su lugar viniere al tabernáculo del testimonio a servir en el santuario. 29:31 Y tomarás el carnero de las consagraciones, y cocerás su carne en el lugar del santuario. 29:32 Y Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero, y el pan que está en el canastillo, a la puerta del tabernáculo del testimonio. 29:33 Y comerán aquellas cosas con las cuales fueron expiados para henchir sus manos para ser santificados. Y el extranjero no comerá, porque son santidad. 29:34 Y si sobrare algo de la carne de las consagraciones y del pan hasta la mañana, lo que hubiere sobrado quemarás con fuego: no se comerá, porque es santidad. 29:35 Así pues harás a Aarón y a su hijos, conforme a todas las cosas que yo te he mandado: por siete dias los consagrarás. 29:36 Y sacrificarás el novillo de la expiación cada día por las expiaciones, y expiarás el altar expiándotelo, y ungirlo has para santificarlo. 29:37 Por siete dias expiarás el altar, y lo santificarás, y será el altar santidad de santidades: cualquiera cosa que tocare al altar, será santificada. 29:38 Y lo que harás sobre el altar será esto: dos corderos de un año; cada día continuamente. 29:39 El un cordero harás a la mañana, y el otro cordero harás entre las dos tardes. 29:40 Y una diezma de flor de harina amasada con aceite molido la cuarta parte de un hin: y la derramadura será la cuarta parte de un hin de vino con cada cordero. 29:41 Y el otro cordero harás entre las dos tardes conforme al presente de la mañana, y conforme a su derramadura harás, por olor de holganza: será ofrenda encendida a Jehová. 29:42 Esto será holocausto continuo por vuestras edades a la puerta del tabernáculo del testimonio delante de Jehová, en el cual me concertaré con vosotros para hablaros allí. 29:43 Y allí testificaré de mí a los hijos de Israel, y será santificado con mi gloria. 29:44 Y santificaré el tabernáculo del testimonio, y el altar: y a Aarón y a sus hijos santificaré para que sean mis sacerdotes. 29:45 Y yo habitaré entre los hijos de Israel, y serles he por Dios. 29:46 Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saque de la tierra de Egipto para habitar en medio de ellos: Yo Jehová su Dios.
30:1 Harás asimismo un altar de sahumerio de perfume: de madera de cedro lo harás. 30:2 Su longura será de un codo, y su anchura de un codo; será cuadrado; y su altura de dos codos, y sus cuernos serán de el mismo. 30:3 Y cubrirlo has de oro puro, su techumbre, y sus paredes al rededor, y sus cuernos: y hacerle has al derredor una corona de oro. 30:4 Hacerle has también dos sortijas de oro debajo de su corona, a sus dos esquinas, en sus ámbos lados, para meter las barras con que será llevado. 30:5 Y harás las barras de madera de cedro, y cubrirlas has de oro. 30:6 Y ponerlo has delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante de la cubierta que está sobre el testimonio, donde yo te testificaré de mí. 30:7 Y quemará sobre él Aarón sahumerio de especias cada mañana, el cual quemará cuando aderezare las lámparas. 30:8 Y cuando Aarón encenderá las lámparas entre las dos tardes, quemará el sahumerio continuamente delante de Jehová por vuestras edades. 30:9 No ofreceréis sobre él sahumerio ajeno, ni holocausto, ni presente, ni tampoco derramaréis sobre él derramadura. 30:10 Y expiará Aarón sobre sus cuernos una vez en el año con la sangre de la expiación de las reconciliaciones, una vez en el año expiará sobre él en vuestras edades. Santidad de santidades será a Jehová. 30:11 Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 30:12 Cuando tomares el número de los hijos de Israel por la cuenta de ellos, cada uno dará a Jehová el rescate de su alma, cuando los contares, y no habrá en ellos mortandad por haberlos contado. 30:13 Esto dará cualquiera que pasare por la cuenta, medio siclo conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte óbolos: la mitad de un siclo será la ofrenda a Jehová. 30:14 Cualquiera que pasare por la cuenta de veinte años arriba dará la ofrenda a Jehová. 30:15 Ni el rico aumentará, ni el pobre disminuirá de medio siclo, cuando dieren la ofrenda a Jehová para hacer expiación por vuestras personas. 30:16 Y tomarás de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones, y darlo has para la obra del tabernáculo del testimonio; y será por memorial a los hijos de Israel delante de Jehová para expiar vuestras personas. 30:17 Habló más Jehová a Moisés, diciendo: 30:18 Harás también una fuente de metal con su basa de metal para lavar, y ponerla has entre el tabernáculo del testimonio, y el altar: y pondrás en ella agua; 30:19 Y de ella se lavarán Aarón y sus hijos sus manos y sus piés: 30:20 Cuando entraren en el tabernáculo del testimonio, lavarse han con agua, y no morirán: y cuando se llegaren al altar para ministrar, para encender a Jehová la ofrenda encendida; 30:21 Entónces se lavarán las manos y los piés, y no morirán. Y esto tendrán por estatuto perpetuo, él y su simiente por sus generaciones. 30:22 Habló más Jehová a Moisés, diciendo: 30:23 Y tú tómarte has de las principales especias, de mirra excelente quinientos siclos, y de canela aromática la mitad de esto, es a saber, doscientos y cincuenta: y de cálamo aromático doscientos y cincuenta: 30:24 Y de casia quinientos al peso del santuario: y de aceite de olivas un hin. 30:25 Y harás de ello el aceite de la santa unción, ungüento de ungüento, obra de perfumador, el cual será el aceite de la santa unción. 30:26 Con el ungirás el tabernáculo del testimonio, y el arca del testimonio; 30:27 Y la mesa, y todos sus vasos; y el candelero, y todos sus vasos; y el altar del perfume, 30:28 Y el altar del holocausto y todos sus vasos, y la fuente y su basa. 30:29 Y consagrarlos has, y serán santidad de santidades: cualquiera cosa que tocare en ellos, será santificada. 30:30 Ungirás también a Aarón y a sus hijos, y santificarlos has para que sean mis sacerdotes. 30:31 Y hablarás a los hijos de Israel, diciendo: Este será mi aceite de la santa unción por vuestras edades. 30:32 Sobre carne de hombre no será untado, ni haréis otro semejante conforme a su composición: santo es, tenerlo heis vosotros por santo. 30:33 Cualquiera que compusiere ungüento semejante, y que pusiere de él sobre algún extraño, será cortado de sus pueblos. 30:34 Dijo más Jehová a Moisés: Tómate especias aromáticas; es a saber, estacte, y uña, y gálbano aromático, e incienso limpio en igual peso: 30:35 Y harás de ello una confección aromática de obra de perfumador, mezclada, pura, y santa. 30:36 Y molerás de ella pulverizando, y de ella pondrás delante del testimonio en el tabernáculo del testimonio donde yo te testificaré de mí: Santidad de santidades os será. 30:37 La confección que harás, no os haréis otra según su composición: Santidad te será para Jehová. 30:38 Cualquiera que hiciere otra como ella para olerla, será cortado de sus pueblos.
31:1 Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 31:2 Mira, yo he llamado por su nombre a Beseleel hijo de Uri, hijo de Jur, de la tribu de Judá, 31:3 Y lo he henchido de espíritu de Dios, en sabiduría, y en inteligencia, y en ciencia, y en todo artificio, 31:4 Para inventar invenciones para obrar en oro, y en plata, y en metal. 31:5 Y en artificio de piedras para engastar, y en artificio de madera, para obrar en toda obra. 31:6 Y he aquí que yo he puesto con él a Ooliab, hijo de Aquisamec de la tribu de Dan: y he puesto sabiduría en el ánimo de todo sabio de corazón, para que hagan todo lo que te he mandado. 31:7 El tabernáculo del testimonio, y el arca del testimonio, y la cubierta que estará sobre ella, y todos los vasos del tabernáculo, 31:8 Y la mesa y sus vasos, y el candelero limpio y todos sus vasos, y el altar del perfume, 31:9 Y el altar del holocausto, y todos sus vasos, y la fuente, y su basa, 31:10 Y las vestiduras del servicio, y las santas vestiduras, para Aarón el sacerdote, y las vestiduras de sus hijos, para que sean sacerdotes, 31:11 Y el aceite de la |